EL CORAZÓN DEL PODER

Sánchez suspende en paridad en la Moncloa: solo nueve de 26 altos cargos son mujeres

El líder socialista compuso un Ejecutivo de coalición con 50% de ministras y ministras, y se respeta el equilibrio de los dos sexos en los ministerios, pero no en la Presidencia del Gobierno

Foto: Pedro Sánchez preside la toma de posesión de los altos cargos de la Presidencia del Gobierno, el pasado 19 de febrero en la Moncloa. (Twitter)
Pedro Sánchez preside la toma de posesión de los altos cargos de la Presidencia del Gobierno, el pasado 19 de febrero en la Moncloa. (Twitter)
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Aquella foto del 7 de junio de 2018, cuando tomaron posesión de su cargo los ministros del flamante primer Gobierno de Pedro Sánchez, no se volvió a repetir el pasado 13 de enero. No solo porque no era un Ejecutivo nacido de una moción de censura, no solo porque representaba a la primera coalición en España desde la II República. No lo era porque ya no había un 64,70% de mujeres. El líder socialista compuso esta vez un Gabinete paritario al 50%, con 11 ministros y 11 ministras. O con un 52,17% de hombres, si se contaba al presidente, y un 47,83% de mujeres. España descendió unos puestos desde el primer peldaño que ocupaba en el 'ranking' mundial reconocido por la ONU. Pero la imagen del jefe del Ejecutivo y sus ministros es solo el primer fogonazo, porque tanto en la Presidencia del Gobierno como en los distintos departamentos están ya rematándose los organigramas. Unos segundos niveles en los que el 50% no se cumple, aunque sí lo que se concibe como una presencia equilibrada de los dos sexos —no mayor del 60% ni menor del 40%—, pero la gran excepción es, precisamente, la Moncloa. Allí, solo nueve de los 26 altos cargos nombrados hasta ahora son mujeres. Un 34,61%. Pero es que además el círculo de mayor confianza del líder socialista está compuesto claramente por hombres. Empezando por su director de Gabinete, Iván Redondo; su adjunto, Paco Salazar, y el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Félix Bolaños.

Sánchez siempre ha reivindicado que sus Ejecutivos son femeninos y feministas, y de hecho el combate contra la desigualdad de género es uno de los ejes vectores de su coalición, como suele recordar. Sacó pecho de sus 11 mujeres y seis hombres de su Gabinete de 2018 (64,70% de ministras, 61,11% si entraba él en el cómputo), y también de su segundo escalón de mando en la coalición de 2020, con cuatro vicepresidencias, tres ocupadas por ellas —Carmen Calvo, Nadia Calviño y Teresa Ribera—. Pero los ajustes de su nuevo equipo y la entrada de Unidas Podemos hizo que rebajara la cuota global de mujeres al 50%: 11 ministras en total, nueve del PSOE y dos de los morados. Las presidencias de Congreso y Senado, tercera y cuarta institución del Estado, sí están desempeñadas por mujeres, Meritxell Batet y Pilar Llop. Otras mujeres como Gabriela Cañas o Llanos Castellanos presidirán por primera vez la Agencia EFE y Patrimonio Nacional.

El siguiente escalón tras los ministros lo ocupan los secretarios de Estado. Son 28 en este Ejecutivo de coalición, más los que tienen ese rango pero con denominación de cartera distinta: el director de Gabinete del presidente, la presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD) y la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). De estos 31 altos cargos, 17 son hombres (54,84%), y 14, mujeres (45,16%). Entre los 22 subsecretarios, los que ostentan la representación ordinaria de cada uno de los ministerios y encargados de dirigir los servicios comunes, ellos son 14 (63,64%) y ellas, ocho (36,36%). Y de entre los delegados del Gobierno, que son los representantes del Ejecutivo en cada comunidad autónoma, hay más mujeres que hombres: 11 (el 57,89%) frente a ocho (42,10%).

Entre los secretarios de Estado, hay 14 mujeres y 17 hombres, si se cuenta a las jefas del CSD y del CNI y también a Redondo y Oliver, de la Presidencia


La Presidencia del Gobierno es el corazón del poder. No de la gestión, según la delgada línea que dibujó la vicepresidenta primera, Carmen Calvo. Sobre los hombros de Iván Redondo descansa una amplísima estructura de 26 altos cargos: dos con categoría de secretario de Estado, cuatro con rango de subsecretario y 20 con etiqueta de director general. De todos ellos, solo quedaba uno por nombrar, el director de la Oficina del Alto Comisionado para la Lucha contra la Pobreza Infantil, hasta el pasado 25 de febrero. Nueve de esos 26 responsables citados son mujeres.

Siete órganos bajo Redondo

La Moncloa ya tiene, pues, a sus 26 altos mandos con sus nombramientos efectivos en el BOE y firmados por Sánchez. La Presidencia se divide en cuatro grandes unidades: el Gabinete, en manos de Iván Redondo, el estratega jefe del líder socialista; la Secretaría de Estado de Comunicación (SEC), que dirige el periodista Miguel Ángel Oliver; el Alto Comisionado de Lucha contra la Pobreza Infantil, tutelado por Ernesto Gasco, y el Alto Comisionado para España Nación Emprendedora, que lidera Paco Polo.

Los cargos principales en la Moncloa, con rango de secretario de Estado y de subsecretario, son para ellos: Redondo, Bolaños, Salazar y Oliver

Redondo es el hombre que amasa más poder en la Moncloa, el más cercano al presidente, del que recelan algunos en el partido pero al que Sánchez ha recompensado ampliando su territorio. El 'quinto vicepresidente', el 'ministro 23'. De él dependen directamente siete órganos, según refleja el decreto de estructura, publicado en el BOE el pasado 28 de enero. Uno, la Secretaría General de la Presidencia del Gobierno, al frente de la cual se sitúa el jurista Félix Bolaños, el dirigente madrileño que es uno de los pilares básicos para el jefe del Ejecutivo y sobre el que recae la dirección de todo el aparato administrativo de la Moncloa. Dos, la Dirección Adjunta del Gabinete, cuyas riendas conduce el socialista sevillano Paco Salazar, miembro de la ejecutiva federal del PSOE. Él ya estaba en la anterior etapa en la Moncloa, pero en un cargo menor, como director de Análisis y Estudios. Ahora ha sido promocionado y ha accedido a un puesto que en el primer mandato de Sánchez ocupaba la abogada del Estado, Andrea Gavela Llopis. Bolaños y Salazar tienen rango de subsecretario y constituyen, con Redondo al frente, la tripleta de poder de la Presidencia. Los tres hombres con más poder de la Moncloa.

Tercer órgano que se adscribe a Redondo: el Departamento de Seguridad Nacional, que conduce el general de brigada Miguel Ángel Ballesteros. Cuarta unidad, el Departamento de Asuntos Económicos y G20, en manos del economista Manuel de la Rocha Vázquez. Quinta, el Departamento de Asuntos Exteriores, en el que se estrena la diplomática Emma Aparici Vázquez de Parga. Sexta, el Departamento de Unión Europea, en el que debuta la también diplomática Aurora Mejía. Séptimo y último órgano, la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de País a Largo Plazo, para el que Redondo ha elegido al historiador Diego Rubio. Estos cinco altos cargos tienen rango de director general. Aparici y Mejía asumen las tareas que antes agrupaba el diplomático José Manuel Albares, secretario general de Asuntos Internacionales, Unión Europea, G20 y Seguridad Global en la primera etapa de Sánchez. Ambas ejercen de 'sherpas', por tanto, del presidente, junto a De la Rocha, en lo que afecta a la preparación de las cumbres del G20 y a Ballesteros, en lo relativo a seguridad. Los dos, De la Rocha y Ballesteros, ya figuraban en el organigrama anterior. Albares, por su parte, asumió el pasado 20 de febrero la Embajada de España en Francia.

De la Dirección Adjunta de Gabinete que dirige Paco Salazar dependen, a su vez, los cuatro responsables de los Departamentos de Asuntos Nacionales (Nuria Lera), Asuntos Institucionales (Iván García Yustos), Análisis y Estudios (María Ramos) y Asuntos Políticos (Antonio Hernández Espinal), todos ellos con categoría de director general. Los cuatro se estrenan en el cargo, aunque tres de ellos (Lera, García Yustos y Hernández Espinal) eran subdirectores en la Moncloa en la anterior etapa.

Dos Altos Comisionados, pero uno cambia

De Félix Bolaños cuelgan cuatro unidades: la Vicesecretaría General (Hilda Jiménez), Protocolo (Jorge Mijangos), Seguridad (María Marcos) y Planificación y Seguimiento de la Actividad Gubernamental (Fran Martín Aguirre). Los cuatro con rango de director general y los cuatro ya en el equipo de Bolaños. Martín, de hecho, era su director de Gabinete, pero ahora es ascendido y asume una tarea clave, como la coordinación de toda la acción del Ejecutivo y de la interlocución con Unidas Podemos. Bolaños fue quien negoció la estructura del Ejecutivo con una de las principales colaboradoras de Pablo Iglesias, Ione Belarra, actual secretaria de Estado para la Agenda 2030.

En el Gobierno señalan que sí hay más directoras generales en Moncloa y que la asesora de prensa de Sánchez es una mujer. Opera la "confianza"

La SEC, con Miguel Ángel Oliver revalidado en su cargo, se ha remozado en esta etapa, al crecer de tres a cinco departamentos: Información Nacional (Miguel Ángel Marfull); Información Internacional (Carmen Pérez); Información Autonómica (Jesús Perea); Información Económica (Daniel Fuentes) y Departamento Digital, cuya responsable, Delia Rodríguez, ha sido la última nombrada. Todos ellos son directores generales. Tanto Oliver como Pérez repiten en sus cargos. Ahora, Redondo ya ejerce sobre el papel control sobre la SEC, ya que es quien preside el Comité de Dirección de la Presidencia del Gobierno, el órgano para la coordinación y asesoramiento de Sánchez en el que se sientan Bolaños y Salazar como números dos y tres, y al que también pertenece Oliver. También pueden formar parte de este Comité de Dirección los titulares de unidades con rango de director general de la Moncloa.

Ya desde 2018, el presidente hizo depender directamente de él dos Altos Comisionados, cuyos titulares tienen rango de subsecretario. Uno, para la Lucha contra la Pobreza Infantil. El otro, para la Agenda 2030. El primero se mantiene intacto, aunque con nuevo responsable: el vasco Ernesto Gasco, sucesor del diputado por Zaragoza Pau Marí Klose, que a su vez heredó el departamento de la hoy exministra Luisa Carcedo. Gasco ha fichado, como directora de su oficina, a Carmen Gayo Rodríguez, que había sido jefa de Comunicación y Fundraising en Acción contra el Hambre desde 2007 y antes había pilotado la comunicación de Médicos del Mundo. Ha sido la última en sumarse al equipo de la Moncloa. La Agenda 2030, que llevaba Cristina Gallach, ha pasado ahora a la Vicepresidencia Segunda de Pablo Iglesias. Sánchez creó por tanto el Alto Comisionado para España Nación Emprendedora, para el que rescató al exsecretario de Estado Paco Polo, miembro de la ejecutiva federal. Este a su vez fichó como jefe de la oficina a Albert Medran, con categoría de director general. Gasco aún no tiene a un número dos, aunque se prevé que sea una mujer.

En toda esta estructura, solo hay nueve mujeres, todas ellas con rango de directora general (Emma Aparici, Aurora Mejía, Hilda Jiménez, María Marcos, Nuria Lera, María Ramos, Carmen Pérez, Delia Rodríguez y Carmen Gayo). De los 17 varones, 11 tienen esa misma categoría, director general, lo que permite afirmar a la Moncloa que, en ese peldaño jerárquico, sí se cumple la paridad, ya que habría un 45% de mujeres en direcciones generales por un 55% de hombres. Pero los seis varones restantes, hasta el total de 26 nombrados, son los que atesoran más poder y se sitúan en el nivel superior: dos secretarios de Estado (Redondo y Oliver) y cuatro subsecretarios (Bolaños, Salazar, Gasco y Polo). Así que si se tiene en cuenta el total, las nueve féminas pesan un 34,61%, por el 65,38% de hombres.

Una treintena de secretarías de Estado

Estos últimos números son un suspenso para Sánchez. No incumple la Ley de Igualdad de 2007, pues esta señala que los poderes públicos "observarán", "atenderán", "procurarán" una presencia equilibrada entre los dos sexos (no inferior al 40% ni superior al 60%), pero no obliga. En la Moncloa reconocen que no se cumple la paridad, pero ponen en el acento en que ahora hay más directoras generales (antes eran cuatro: Hilda Jiménez, María Marcos, Carmen Pérez y Susana Reverter, hoy directora de Gabinete de Oliver, más dos subsecretarias: Gavela y Gallach). Por tanto, señalan, algo se ha avanzado, aunque no lo suficiente. La razón esgrimida para la inflación de hombres es la de la "confianza" del presidente. También pesa que Sánchez "ha mantenido a su núcleo duro" en su segundo mandato. En su equipo destacan asimismo que la asesora principal de comunicación del líder socialista, la persona que le acompaña a todos sus desplazamientos dentro y fuera de España, la que viaja en su coche, es ahora una mujer, la periodista Ana Manzano (exjefa de prensa del portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Pepu Hernández), cargo que antes ejercía Miguel Ángel Marfull.

La portavoz y Maroto, Montero y Uribes tienen a segundos que son solo mujeres. Iglesias, Calviño, Ribera o Escrivá tienen equipos mixtos

En el segundo escalón del Gobierno, en las secretarías de Estado, sí se consigue una presencia más equilibrada. Si se excluye al primero de ellos, Iván Redondo, y a Oliver, hay 29 secretarios de Estado en los ministerios, 14 de ellos mujeres (48,27%) y 15 hombres (51,72%). De Hacienda, que dirige María Jesús Montero, dependen dos secretarías de Estado, las dos en manos de mujeres: Inés Bardón (Hacienda) y María José Gualda (Presupuestos y Gastos). Igual ocurre con Industria, Comercio y Turismo, que lidera Reyes Maroto: tiene por debajo a dos mujeres, Xiana Méndez (Comercio) y Bel Oliver (Turismo). De Exteriores, en poder de Arancha González Laya, cuelgan cuatro secretarios de Estado, dos hombres (Juan González-Barba en Unión Europea y Manuel Muñiz en España Global) y dos mujeres (Cristina Gallach en Asuntos Exteriores y para Iberoamérica y el Caribe y Ángeles Moreno en Cooperación Internacional).

La secretaria de Estado de Asuntos Exteriores y para Iberoamérica y el Caribe, Cristina Gallach (d), durante la toma de posesión de su cargo que ha presidido la ministra de Exteriores, Arancha González Laya (i), el pasado 7 de febrero. (EFE)
La secretaria de Estado de Asuntos Exteriores y para Iberoamérica y el Caribe, Cristina Gallach (d), durante la toma de posesión de su cargo que ha presidido la ministra de Exteriores, Arancha González Laya (i), el pasado 7 de febrero. (EFE)

Mixtas también son las vicepresidencias segunda, tercera y cuarta del Ejecutivo. Así, hay hombres y mujeres en el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, el que comanda Pablo Iglesias (Nacho Álvarez es secretario de Estado de Derechos Sociales e Ione Belarra, para la Agenda 2030); en Asuntos Económicos y Transformación Digital, que lidera Nadia Calviño (Ana de la Cueva en Economía y Empresa, Carme Artigas en Digitalización e Inteligencia Artificial y Roberto Sánchez en Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales), y en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de Teresa Ribera (Sara Aagesen en Energía y Hugo Morán en Medio Ambiente).

José Luis Escrivá, al frente de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, dirige igualmente un equipo mixto, con Israel Arroyo (Seguridad Social y Pensiones) y Hana Jalloul (Migraciones). Lo mismo ocurre con Defensa, de Margarita Robles: Ángel Olivares como secretario de Estado de Defensa y Paz Esteban al frente del CNI. El único departamento con varios segundos escalones y todos ocupados por hombres es el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, pilotado por la vicepresidenta primera, Carmen Calvo. De ella cuelgan los secretarios de Estado de Relaciones con las Cortes y Asuntos Constitucionales, José Antonio Montilla, y de Memoria Democrática, Fernando Martínez.

Más hombres en las subsecretarías

Hay departamentos con una sola secretaría de Estado. En algunos casos, ocupadas por hombres: Pablo Zapatero (Justicia) en el ministerio de Juan Carlos Campo; Rafael Pérez (Seguridad), a las órdenes del titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska; Pedro Saura (Transportes, Movilidad y Agenda Urbana), bajo la tutela de José Luis Ábalos; Alejandro Tiana (Educación y Formación Profesional), segundo de Isabel Celaá; Joaquín Pérez Rey (Trabajo y Economía Social), el dos de Yolanda Díaz, y finalmente Francisco Hernández Spínola (Política Territorial y Función Pública), lugarteniente de Carolina Darias. En otros dos casos, la única secretaria de Estado es mujer: Noelia Vera (Igualdad), bajo la dirección de Irene Montero, e Irene Lozano, presidenta del CSD, adscrito a Cultura y Deporte (José Manuel Rodríguez Uribes).

Con Rajoy nunca hubo paridad (no más del 60% ni menos del 40%) ni en el Consejo de Ministros ni tampoco en las secretarías de Estado

Si se sacan de la cuenta a la presidenta del CSD y a la directora del CNI, por ser órganos adscritos a dos ministerios, habría 27 secretarías de Estado, 12 para mujeres (44,44%) y 15 (55,55%) para hombres. Y si se las incluye a ellas dos más Redondo y Oliver, las féminas serían 14 (45,16%) y los varones, 17 (54,84%). De cualquier modo, el número de mujeres siempre supera el 40% en este segundo nivel del Gobierno. También ocurría lo mismo en el primer mandato de Sánchez, de modo que la tendencia se ha mantenido.

Reunión de la mesa permanente de seguimiento del pacto PSOE-Unidas Podemos, este 6 de marzo. De izquierda a derecha, Antonio Hidalgo, Isabel Valldecabres, Miguel Ángel Oliver, Félix Bolaños, Adriana Lastra, Iván Redondo, Pablo Echenique, Juanma del Olmo y Ione Belarra. (PSOE | UP)
Reunión de la mesa permanente de seguimiento del pacto PSOE-Unidas Podemos, este 6 de marzo. De izquierda a derecha, Antonio Hidalgo, Isabel Valldecabres, Miguel Ángel Oliver, Félix Bolaños, Adriana Lastra, Iván Redondo, Pablo Echenique, Juanma del Olmo y Ione Belarra. (PSOE | UP)

En 2017, el último año completo de Mariano Rajoy, gobernaba España un Ejecutivo de ocho ministros y cinco ministras (38,46%), con 24 secretarios de Estado: 17 de ellos hombres y solo siete mujeres (29,20%), según datos del Instituto de la Mujer. De modo que el líder del PP incumplía la paridad tanto en el primero como en el segundo escalón. En ningún Gobierno (al menos desde 1999), hasta la llegada de Sánchez al poder, hubo un porcentaje superior al 40% de mujeres en las secretarías de Estado. Tampoco nunca se llegó, en toda la democracia, a la cota del 64,7% de ministras de 2018.

Hay más delegadas que delegados del Gobierno: 11 frente a ocho. Y hay igual número de hombres y mujeres entre los directores de Gabinete: 11

Los subsecretarios son, según la ley, los que "ostentan la representación ordinaria del ministerio, dirigen los servicios comunes y ejercen las competencias correspondientes a dichos servicios comunes". Son cargos más técnicos, los directores de orquesta de cada departamento ministerial, sobre los que recae la conducción del aparato administrativo. Asisten, junto a los números dos (más políticos), a la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios, el órgano colegiado que se reúne antes del Consejo de Ministros y prepara los temas que van a él. Órgano que preside Carmen Calvo. Puede no haber secretarios de Estado en un ministerio, pero siempre tiene que haber un subsecretario, que ha de ser a la fuerza funcionario de carrera. El Gobierno de coalición tiene nombrados a 21. La número 22 es la de Exteriores, Ángeles Moreno, pero ejerce ese cargo de manera interina hasta que se le encuentre relevo, porque ella fue elegida secretaria de Estado de Cooperación Internacional. En esta categoría, ellos dominan: son 14, por ocho subsecretarias.

José Manuel Franco, nuevo delegado en Madrid, y Carmen Calvo, el pasado 17 de febrero. (EFE)
José Manuel Franco, nuevo delegado en Madrid, y Carmen Calvo, el pasado 17 de febrero. (EFE)

Los delegados del Gobierno son los representantes del Ejecutivo en las 17 comunidades autónomas y en las dos ciudades de Ceuta y Melilla, y tienen rango de subsecretario, según la ley. Dependen orgánicamente del presidente y funcionalmente del ministerio competente en cada materia. En esta ocasión, ganan ellas. Hay 11 delegadas (57,89%) y ocho varones.

Los directores de Gabinete son también figuras clave en los ministerios, puesto que son las personas de máxima confianza de los titulares de cada departamento. Hay 22 y con rango de director general. Aquí se cumple la exacta paridad al 50%. Se cuentan así 11 hombres y 11 mujeres al frente de los Gabinetes ministeriales.

Foto de familia con 21 de los 26 altos cargos

La mayor parte de altos cargos de la Presidencia del Gobierno tomó posesión de su cargo el pasado 19 de febrero, ante Pedro Sánchez y en la Moncloa. La foto de familia se puede ver arriba, en el arranque de esta información.

De izquierda a derecha, aparecen: Delia Rodríguez, Jesús Perea, Miguel Ángel Marfull, María Ramos, Nuria Lera, María Marcos, Hilda Jiménez, Aurora Mejía, Manuel de la Rocha Vázquez, Ernesto Gasco, Pedro Sánchez, Paco Salazar, Paco Polo, Emma Aparici Vázquez de Parga, Diego Rubio, Jorge Mijangos, Fran Martín Aguirre, Iván García Yustos, Antonio Hernández Espinal, Carmen Pérez, Daniel Fuentes y Albert Medran. Faltan en la foto Iván Redondo, Félix Bolaños, Miguel Ángel Oliver y Miguel Ángel Ballesteros, además de la última designada, Carmen Gayo, ya que la imagen, del 19 de febrero, es anterior a su elección, acordada en el Consejo de Ministros del día 25. Sí están las otras ocho mujeres nombradas.

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