MENSAJE ANTES DEL 8-M

PSOE y Podemos abordan su crisis en una reunión sorpresa de la mesa de seguimiento

Los diez integrantes de la comisión se citaron este viernes sin aviso previo para superar los roces abiertos a raíz de la Ley de Libertad Sexual. El encuentro estaba programado para el jueves próximo

Foto: Reunión de la mesa permanente de seguimiento del pacto PSOE-Unidas Podemos, este 6 de marzo. (PSOE)
Reunión de la mesa permanente de seguimiento del pacto PSOE-Unidas Podemos, este 6 de marzo. (PSOE)

PSOE y Unidas Podemos han decidido cerrar de manera urgente sus diferencias, su crisis abierta a raíz de la pugna por la Ley de Libertad Sexual. No han esperado a la convocatoria ya programada de la mesa permanente de seguimiento del acuerdo, el próximo jueves, 12 de marzo. Adelantaron su encuentro a esta tarde, sin avisar previamente a los medios. Por sorpresa, y con la voluntad de lanzar un mensaje claro de unidad antes del 8-M. Y fue en la Moncloa, no en el Congreso, como en la ocasión anterior, el 20 de febrero.

De la reunión informaron posteriormente fuentes socialistas y de Unidas Podemos a través de un comunicado conjunto, y con la misma redacción. También las dos organizaciones distribuyeron una fotografía con los integrantes del órgano de coordinación de la coalición. "La comisión destaca la importancia del anteproyecto de Ley integral de Libertad Sexual, aprobado en el Consejo de Ministros esta semana, como un logro colectivo del movimiento feminista y una ley de todas, y anima a la participación en la próxima jornada del 8 de marzo", Día de la Mujer.

"El trabajo conjunto de la coalición se basa en el diálogo constante, que hace mucho mas fuerte al Gobierno de coalición. La comisión de seguimiento aspira a consolidar esta nueva cultura de coalición, basada en la colaboración y en el respeto mutuo, y muestra su disposición a reunirse cuando sea necesario para facilitar la agenda legislativa progresista y el cumplimiento de los compromisos políticos adquiridos", concluye el comunicado, que también se difundió por redes sociales.

La mesa "muestra su disposición a reunirse cuando sea necesario para facilitar la agenda legislativa progresista". No se descarta nueva cita el 12


La reunión cumple varias funciones. Primero, un intento de zanjar la crisis entre los dos socios lo antes posible, sin esperar a la cita programada del jueves 12, que en principio se mantendrá. Para ello, convocaron la reunión de la tarde en la Moncloa esta misma mañana de viernes. Los dos aliados muestran su voluntad de encontrarse "cuando sea necesario" —o sea, con más asiduidad— para facilitar que la legislatura fluya sin más trompicones, aunque visto lo que ha ocurrido en mes y medio de andadura de la coalición, hace fácil presumir que habrá más choques. También se esperaba, tras la sesión constitutiva de la mesa de seguimiento, el pasado 20 de febrero en el Congreso, que las diferencias a cuenta de la Ley de Libertad Sexual habían quedado superadas.

Escalada de críticas

Nada más lejos de la realidad. Las tensiones siguieron y estallaron con virulencia esta semana, cuando el PSOE hizo saber que el anteproyecto preparado por Igualdad era una "chapuza" con muchas deficiencias jurídicas. Unidas Podemos cargó contra la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y contra el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, por intentar boicotear, a su juicio, la aprobación de la norma. Detrás de las "excusas técnicas" hay "mucho machista frustrado", aseguró Pablo Iglesias a los periodistas en el Senado. Una línea de crítica hacia los ministros socialistas en la que ahondaron tanto Pablo Echenique, portavoz parlamentario, como la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell.

Los dos socios, al reivindicar la ley como un "logro colectivo" del feminismo y llamar a la movilización, lanzan un mensaje de unidad de cara al 8-M

Esta semana los roces se multiplicaron por el anteproyecto de Irene Montero, pero no solo. También por la guía de actuación frente al coronavirus en el entorno laboral que publicó el Ministerio de Trabajo, controlado por Yolanda Díaz (Unidas Podemos), y a la que siguió una desautorización de la Moncloa. Las discrepancias se visualizaron asimismo a cuenta de la reforma educativa (la 'ley Celaá') y por el recurso presentado por la Abogacía del Estado contra la sentencia de la Audiencia Nacional que condenaba al Estado a indemnizar con 182.000 euros a la familia del cámara de televisión José Couso, muerto por EEUU en Irak en 2003. La última fricción se produjo a raíz de la comisión de investigación sobre los supuestos negocios ilegales del rey Juan Carlos, que el PSOE rechaza, amparándose en el criterio fijado por los letrados del Congreso.

PSOE y Podemos abordan su crisis en una reunión sorpresa de la mesa de seguimiento

De Sánchez, de Calvo, de Iglesias

El comunicado emitido este viernes busca, por tanto, cerrar filas en el seno de la coalición y reivindicar el anteproyecto de Ley de Libertad Sexual como una norma de todo el Gobierno y como "un logro del movimiento feminista", como suele repetir Unidas Podemos. Se trataba, por tanto, de lanzar un mensaje de unidad de las dos formaciones que componen el Gobierno de cara a las movilizaciones de este 8-M, Día de la Mujer. El riesgo que se corría era evidente: que se apreciara la división en una jornada clave para los dos socios. Porque el feminismo y la lucha por la igualdad es una bandera que se disputan y que quieren liderar tanto el PSOE como Unidas Podemos. A la manifestación de Madrid, la más importante de todas, acudirán los dos partidos, pero cada uno con su pancarta, y por separado.

Lastra ya advertía de que la relación entre los dos socios es "buena", pero que había que "mejorar la coordinación" para evitar más choques

A la cita en la Moncloa de este viernes acudieron casi todos los integrantes de la mesa permanente. Por los socialistas, los directores de Gabinete de Pedro Sánchez y Carmen Calvo, Iván Redondo e Isabel Valldecabres; el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Félix Bolaños; el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver; el subsecretario de la Presidencia, Antonio Hidalgo, y la portavoz en el Congreso, Adriana Lastra. Por los morados, el jefe parlamentario, Pablo Echenique, la secretaria de Estado para la Agenda 2030, Ione Belarra, y el director de Comunicación y Estrategia de Iglesias, Juanma del Olmo. Faltó el director de Gabinete del vicepresidente segundo, Julio Rodríguez. Por tanto, se sentaron tanto las personas de confianza de Sánchez como de Iglesias y también de Calvo (Hidalgo y Valldecabres), la persona en el punto de mira tanto de Podemos como de Redondo.

El presidente, Pedro Sánchez, conversa con los vicepresidentes Carmen Calvo y Pablo Iglesias, el pasado 27 de febrero en el Congreso. (EFE)
El presidente, Pedro Sánchez, conversa con los vicepresidentes Carmen Calvo y Pablo Iglesias, el pasado 27 de febrero en el Congreso. (EFE)

El fallo detectado entre los aliados es de coordinación. Lo decía Lastra en el Foro SER Navarra este viernes: "Hay una buena relación, somos dos fuerzas políticas distintas, tenemos que escucharnos mucho, dialogar, acordar todos los días, pero tenemos una buena convivencia", afirmó. Pero "hay cosas que mejorar, como la coordinación". Y para ello esta comisión de seguimiento sale reforzada.

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