Cs ante el pin parental en Andalucía: ¿portazo a Vox o perfil bajo para no molestar?
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ABIERTA LA NEGOCIACIÓN

Cs ante el pin parental en Andalucía: ¿portazo a Vox o perfil bajo para no molestar?

El partido de Arrimadas tiene en su mano en Andalucía empezar a marcar distancias con Vox y con el PP, que prefiere no dar alas a enfrentamientos y, de nuevo, hay dos posiciones

placeholder Foto: El vicepresidente de la Junta y consejero de Justicia, Juan Marín. (EFE)
El vicepresidente de la Junta y consejero de Justicia, Juan Marín. (EFE)

"Por nuestra parte ya está todo dicho. No habrá pin parental en Andalucía". La afirmación, sin titubeos, viene desde la vicepresidencia del Gobierno andaluz que ocupa el líder de Ciudadanos en la comunidad, Juan Marín. El último envite de Vox ha puesto al Ejecutivo de PP y Cs contra las cuerdas, de nuevo. Vox ha retirado su apoyo, imprescindible para sumar mayoría parlamentaria, hasta que ese derecho a veto de los padres no queden instaurado en la ley autonómica.

Fue el pin parental, el asunto elegido, como podría haber sido otro, pero Vox sabía que obligaría a Cs a retratarse y en eso están. En enero de 2020 el debate fue idéntico y se aparcó. Ahora, con las encuestas en la mano, que señalan que Cs no frenaría su caída libre en las próximas elecciones andaluzas y Vox sería la fuerza imprescindible para formar gobierno, ya han dicho que en Andalucía entrarían en una coalición con el PP, sacan pecho y buscan arrinconar al partido naranja.

El Gobierno andaluz no está en peligro, tiene sus presupuestos para 2021 aprobados, podría prorrogarlos el próximo ejercicio y punto. Pero sí que puede tener por delante un segundo tramo de legislatura muy empinado y cuesta arriba. Sobre cómo articular la relación actual con Vox decide Cs, pero también el PP, y es complicado porque no se quieren, es verdad, pero se necesitan.

Foto: El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno. (EFE)

El diputado de Cs Guillermo Díaz, responsable del área de Comunicación en Andalucía, ya ha dejado claro, en una entrevista en 'Diario de Sevilla', que es "prácticamente imposible" que formen Gobierno donde esté Vox. El PP no quiere abrir, ni de lejos, ese debate. ¿Descartaría el PP andaluz formar un Ejecutivo con Vox? Posiblemente, no, porque las mayorías absolutas pasaron a mejor vida y es imposible gobernar sin sumar. El PSOE necesita a Unidas Podemos y otras fuerzas independentistas y nacionalistas en el Congreso. El PP, dicen las encuestas en Andalucía, necesitará a Vox.

Marcar distancias

Con el pin parental, hay distintas lecturas dentro de la formación de Inés Arrimadas, que tras la debacle en Cataluña, trata de recuperar resuello en pleno debate sobre qué quieren ser de mayor. Si seguir siendo centro liberal capaz de pactar con PSOE y PP por igual, como defiende su actual presidenta. O si aceptarían integrarse en una refundación del centro derecha liberal español, incluso bajo unas nuevas siglas que no sean las del PP, como opción que admite en privado otra parte y como aseguran, algunas voces, estaría intentando Albert Rivera entre bambalinas.

Foto: El presidente del PP, Pablo Casado, y la líder de Cs, Inés Arrimadas. (EFE)

Las elecciones andaluzas, en algo más de año y medio, son las próximas, si no hay sorpresa, en el calendario. Cs, dividido en dos almas, también en Andalucía, tiene ante sí dos caminos para transitar y con el pin parental pasa algo parecido. Una parte del partido, la que tiene más ganas de volver al centro y soltar amarras con Vox e incluso de diferenciarse del PP, cree que es una oportunidad para marcar distancias y hacer el vacío a la formación de extrema derecha. Hay un ‘quejío’ interno en Andalucía porque la figura de Juan Marín se haya plegado demasiado al PP y Cs haya perdido perfil propio. La consejera andaluza de Igualdad, Rocío Ruiz, ya es señalada abiertamente como posible relevo de Marín y su discurso siempre ha sido muy firme contra Vox.

No convertirlo en bandera

La parte más moderada, esa que insiste en el no al pin parental pero no quiere convertir esto en ninguna bandera, sigue la música que marcan los socios de Gobierno, bajo la batuta del PP, y piden no poner el foco, perfil bajo, mantener la negociación y bajar el tono de Vox para devolverlos al carril del acuerdo, explican. Le restan importancia. Todo, evidentemente, no es posible. Cs tendrá que decidirse. Por cierto que, en pleno debate sobre el pin parental, Educación envió unas instrucciones a los colegios para, en cumplimiento de la ley 'trans' andaluza, se permita cambio de registro en la identidad de género, desveló 'El Diario'.

De momento, la consejería de Educación, en manos de Javier Imbroda, también de Cs, sigue negociando. El último encuentro, el pasado jueves, dejó un final, de nuevo, difuso. Vox salió a celebrar que las negociaciones avanzan de forma "moderadamente positiva" y con "cordialidad" y su portavoz se mostró convencido de que habrá pin parental en Andalucía el próximo curso. Desde el Gobierno andaluz también celebraron los avances en ese encuentro técnico pero con un matiz, no hablan de "derecho a decidir de los padres", como firmó con Vox, sino de mayor transparencia e información a las familias sobre las actividades complementarias en los centros educativos, lo que también figura en el documento suscrito.

Foto: El líder del PP, Pablo Casado, y el presidente de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)

Ahí anda el juego. En la ambigüedad que permite, hasta ahora, que cada parte entienda que está trabajando por una cosa distinta que nada tienen que ver. No es lo mismo. Vox defiende que los padres puedan decir que sus hijos no acuden a una determinada actividad e imponer un veto a un taller LGTBI, por ejemplo. Lo que defiende Cs es que las familias tengan "más y mejor información" sobre las actividades programadas en el centro pero "con total respeto a la labor y profesionalidad de los docentes".

Suspendido en Murcia

La propuesta de Vox no encaja en el marco normativo que actualmente existe en Andalucía y que remarca la autonomía total de los centros y la obligatoriedad de las actividades complementarias en el currículum educativo, que no son lo mismo que las extraescolares, que sí son libres. De hecho, en Murcia se aprobó por imposición de Vox, el Gobierno recurrió y el tribunal superior de justicia de esta comunidad suspendió su aplicación de forma cautelar por lo que no se ha aplicado este curso educativo.

Foto: Unos niños atienden a su profesora en un colegio público. (EFE)

Por más que jueguen a marear la perdiz la cuerda se acabará rompiendo y posiblemente será Vox el que lo haga porque, al menos hasta el momento en estos dos años de alianza en Andalucía, siempre ha sido así. El consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno, Elías Bendodo (PP), asegura que tras esta pugna por el pin parental no hay más que un "problema semántico". Pero lo cierto es que existe una cuestión ideológica que no es baladí. No porque el pin parental sea en estos momentos la gran demanda de la sociedad española o exista un problema grave de adoctrinamiento en las aulas, los datos recabados por la inspección educativa señalan que, al menos en Andalucía, no hay quejas de los padres en este sentido.

Lo que está en juego es que Vox se apunte, o no, otro pin en su solapa sometiendo al Gobierno de PP y Cs a un asunto que el partido de Santiago Abascal se ha encargado de poner en la agenda y sobre el que no existía controversia, más allá de Cataluña, hasta que ellos llegaron. En la Comunidad de Madrid, Vox ha vuelto a sacar este asunto sobre la mesa de negociación de los primeros presupuestos de Isabel Díaz Ayuso. En Andalucía, Cs podría dar un portazo pero, de momento, sigue negociando.

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