Vox entra en la precampaña andaluza y postula a Macarena Olona como candidata
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Vox entra en la precampaña andaluza y postula a Macarena Olona como candidata

El partido empieza a maniobrar para modelar la candidatura de una de sus principales dirigentes, que ha ido ganando peso, hasta convertirse en una de sus principales voces

Foto: Macarena Olona, durante el acto del 28 de febrero. (EFE)
Macarena Olona, durante el acto del 28 de febrero. (EFE)

Vox no tiene candidato en Andalucía. Su juez estrella, Francisco Serrano, se dio de baja, imputado en un presunto fraude de una ayuda pública de 2,4 millones de euros. Él dice que se apartó voluntariamente hasta que todo se aclare. Vox dejó claro desde el primer minuto que estaba expulsado y era historia. Desde entonces, su rostro visible en Andalucía es el portavoz parlamentario, Alejandro Hernández, el mismo que deslizó por primera vez que Macarena Olona, diputada en el Congreso por Granada, sería una estupenda candidata a la Junta de Andalucía.

Nada es casualidad. El pasado jueves, Vox dio un ultimátum al presidente de la Junta, Juanma Moreno (PP). Retiraría su apoyo al Gobierno a partir de la medianoche si no se aprobaba el pin parental. Fue el desencadenante, pero podría haber sido cualquier otro de los incumplimientos del pacto de investidura o de los acuerdos sellados para sacar adelante los Presupuestos autonómicos. Casi a la vez, Vox descolgaba el teléfono para ofrecer a los medios de comunicación andaluces entrevistas con Olona, alicantina de nacimiento. La estrategia estaba en marcha.

Dos días después, 28 de febrero, Día de Andalucía, Olona era la protagonista del mitin político que Vox montó en Sevilla para denunciar “la falacia autonomista”. Acto en el que no se guardaron las distancias de seguridad y que logró lleno. Ella fue la protagonista. La que más fotos se hizo. La que más aplausos recibió.

Foto: El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno. (EFE)

Su tirón no tiene duda entre su electorado. Las encuestas proclamaban el hundimiento de Cs en Andalucía y que el PP podría revalidar el Gobierno andaluz de la mano de Vox. Olona dio por hecho, solo un día más tarde, en una entrevista con EFE, que Vox entraría en la Junta de Andalucía. El portavoz parlamentario apostillaba que ella sería la mejor candidata y lo reiteraba en el programa ‘Más Análisis’, en Canal Sur Televisión. No había sido un desliz ni una ocurrencia. “En Vox estamos donde se nos pide”, dijo Olona. "No olvidemos que faltan dos años. Nadie está hablando de eso en este momento", matizó Iván Espinosa de los Monteros en el Congreso.

Los hechos no dejan lugar a duda. Vox ha entrado de lleno en la precampaña de las andaluzas. Son las próximas elecciones en el calendario si no hay sorpresas, y tocarían a final de 2022. Desde el Gobierno andaluz, siempre hablan de “año y medio”. El partido de Santiago Abascal se ha crecido con el resultado de las catalanas, el sorpaso al PP, y sabe que Andalucía puede marcar su futuro político inmediato. Aquí se estrenaron en las instituciones con su entrada, con 12 diputados, en el Parlamento andaluz.

Las encuestas que conocen —ellos dicen que no hacen sondeos, pero a la vez hablan desde Andalucía asumiendo que están “en la cresta de la ola”— les dan una proyección notable. Quieren aprovechar el tirón para marcar su espacio. En realidad, para el Gobierno de PP y Cs esto no es una sorpresa. Al revés. Desde San Telmo, sede de la presidencia de la Junta, fue de donde salió la advertencia de que, una vez aprobado el último Presupuesto andaluz, el de 2021, el acuerdo con Vox estaba acabado. No porque no les interese tener mayoría parlamentaria sino porque ya intuían que a partir de ahí iba a ser imposible repetirlo. Ya conocieron serias dificultades para cerrar esas últimas cuentas y el papel de Pablo Casado en la moción de censura de Vox quebró la confianza entre ambos.

placeholder Imagen del acto del pasado domingo. (EFE)
Imagen del acto del pasado domingo. (EFE)

La fractura del centro derecha en España volverá a tener en Andalucía su primera prueba del algodón. Todo apunta a que el PP, que ha emprendido una estrategia de ocupar el centro, dependerá de Vox para gobernar, como el PSOE depende de Unidas Podemos. No va a ser nada fácil. Moreno Bonilla acentúa su perfil de “andalucista moderado”, de hombre de centro, alejado de la radicalidad. Puede evitar que el PSOE se lleve los votos de Cs y que recalen en su cesta, pero eso no le solucionará, dicen las encuestas, el problema de la gobernabilidad.

Cs tiene una oportunidad de frenar la sangría de votos. Si se presenta como la única alternativa para evitar que Vox llegue al Gobierno andaluz, quizá pueda frenar la caída en picado que le pronostican los sondeos. Precisamente el pin parental, último motivo de enfrentamiento, depende de Educación, una consejería en manos de Javier Imbroda, del partido naranja. Si no ceden, ganarán terreno, aunque el Gobierno andaluz quedaría en precario en cuanto a mayorías parlamentarias.

Más allá de Olona

El movimiento de lanzar a Olona, a la espera de ganar oficialidad cuando se acerque la cita electoral, apunta a una intención clara de Abascal de reforzar sus liderazgos en los territorios en los que tiene especial presencia. Hasta el momento, Vox solo había tenido una figura de amplia proyección a nivel autonómico con Rocío Monasterio, que se había prodigado en los medios de comunicación antes de acceder a la Cámara madrileña en 2019. Sus otros referentes en las CCAA han tenido un protagonismo residual hasta la fecha, algo que esperan poder cambiar con la irrupción en el Parlament de la mano de Ignacio Garriga, a quien en la formación auguran una especial influencia.

Foto: Un joven en bicicleta pasa junto a una pared llena de carteles de Vox en una calle de El Ejido (Almería). (EFE)

En 2019, los de Abascal afrontaron los comicios autonómicos prácticamente con lo puesto. Carecían de cualquier tipo de estructura consolidada más allá de la dirección nacional, y la creación de equipos y listas se realizó a marchas forzadas. Esto se ha traducido en un sinfín de problemas internos que han terminado con gestoras provinciales y, en el mejor de los casos, con líderes poco destacados. Andalucía es, además, la primera parada electoral que se atisba en el horizonte. Tras ella vendrán, ya en 2023, el resto de comicios autonómicos y locales. Aún está por ver qué estrategia sigue Vox para entonces y qué otros perfiles se abren paso en sus filas con posibilidades de dar el salto a una candidatura regional llegado el momento.

El crecimiento de la figura de Olona durante el último año ha sido fulgurante. Dentro del partido, algunos observan casi atónitos el auge de una de sus principales dirigentes, que ha ido ganando peso mediático desde la segunda fila hasta hacerse notar como una de sus grandes voces. Solo el portavoz parlamentario, Espinosa de los Monteros, o el propio Abascal están ahora en un peldaño claramente superior en cuanto a visibilidad. Abogada del Estado, la diputada por Granada ha ido haciéndose hueco elevándose como referencia del partido en materia jurídica, siendo la encargada, por ejemplo, de liderar los recursos ante el Tribunal Constitucional.

Foto: El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín (Cs) (i), conversa con el portavoz parlamentario de VOX, Alejandro Hernández. (EFE)

El protagonismo mediático ha ido acompañado en los últimos tiempos de un reconocimiento a nivel orgánico. La portavoz adjunta en el Congreso, según fuentes de la organización, se ha integrado en la Dirección de Política Parlamentaria y Municipal, un pequeño subgrupo que se encarga de dar forma y de trasladar las estrategias políticas de la formación a los equipos autonómicos y locales. Este órgano está formado también por Jorge Buxadé, portavoz orgánico de Vox, Rocío Monasterio y María Ruiz, concejala en Villaviciosa de Odón (Madrid). Son los encargados de esparcir las líneas maestras por el territorio.

La andaluza fue la autonomía que vio nacer a Vox tras ser impulsado por su batalla contra el independentismo, pero si hay otra comunidad subrayada con fluorescente, esa es su vecina Murcia, territorio en el que fueron la lista más votada en las últimas generales. Allí, su equipo autonómico se ha desmantelado y han visto cómo los críticos se hacían con el poder del grupo parlamentario en la Asamblea, por lo que están obligados a una fuerte reestructuración que apunta será capitaneada por José Ángel Antelo. Aunque Sevilla será la primera gran plaza, Abascal tiene el reto de amoldar el resto de sus estructuras a esa 'cresta de la ola' en la que se ven.

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