TENSIONES EN EL GOBIERNO

El pin parental enfrenta a Vox y Cs en Andalucía y pone al PP contra las cuerdas

Vox da por hecho que se trabaja ya en cambios legales para aplicar el derecho a veto de los padres, Cs niega la urgencia y la relevancia del debate y el PP navega la polémica

Foto: Juanma Moreno (d) y el consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda (c) durante la inauguración del curso en Málaga. (EFE)
Juanma Moreno (d) y el consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda (c) durante la inauguración del curso en Málaga. (EFE)

Era previsible que el enfrentamiento abierto a raíz del llamado pin parental en Murcia y del aviso del Gobierno de Pedro Sánchez de que lo recurrirá ante los tribunales iba a tener eco en todas las comunidades donde hay gobierno de PP y Cs con Vox. En Andalucía, también. Vox da por hecho que se trabaja ya en cambios legales, Cs niega que sea urgente e incluso posible y el PP andaluz, que hasta ahora había navegado como podía en estas contradicciones, se enfrenta no solo a la presión de sus socios de Vox sino también a las palabras de su líder, Pablo Casado, que ha abrazado con efusividad este asunto, incluso asegurando que forma parte del ideario propio del partido antes de que los propusieran los de Santiago Abascal.

En la comunidad andaluza el llamado “pin parental”, el derecho que exige Vox a que los padres puedan vetar contenidos que se den a sus hijos en las aulas, estaba en el acuerdo de investidura y se incluyó en el pacto de presupuestos aprobado el pasado octubre. En concreto en el punto 19, en una redacción muy similar a la de Murcia, y bajo el epígrafe de 'Autorización en actividades complementarias' pactaba: "El establecimiento de una autorización expresa de las familias para la participación de sus hijos en actividades complementarias, en base a preceptos consagrados en la Constitución española".

Después de aprobado este punto, que el Gobierno de Sánchez entonces ignoró convenientemente y no hubo ningún requerimiento a Andalucía, tanto PP como Cs, socios de coalición en la Junta de Andalucía, dieron una patada hacia delante al balón. Desde el PP defendieron la libertad de los padres, pero sin concretar. Desde Cs, que ostenta la cartera de Educación con Javier Imbroda al frente, aseguraron que para fijar ese veto habría que cambiar la ley y que no era ninguna urgencia en el sistema educativo andaluz.

Reunión urgente

Una vez que ha estallado la polémica, con el PP de Pablo Casado asumiendo íntegramente el discurso de Vox, hay expectación por ver qué ocurrirá en Andalucía. Este mismo lunes, en una rueda de prensa en el Parlamento andaluz, el portavoz de Vox, Alejandro Hernández, aseguró que "después de mensajes equívocos desde la Consejería de Educación", "ahora mismo saben y tenemos constancia de que se va a trabajar de manera efectiva y decidida para que el pin parental sea una realidad".

Tienen, resaltó, el compromiso del consejero de Presidencia, Elías Bendodo, del PP. Esta tarde, avanzó, hay una reunión en la Consejería de Educación para abordar este asunto. Se celebrará, informan desde la Junta, a la una y media de este lunes, pero aseguran que estaba prevista desde hace semanas.

El pulso está abierto. Casi en simultáneo, el titular de Educación, Javier Imbroda, negó que sea una prioridad regular ese derecho a veto de los padres en los contenidos obligatorios. "Es un debate absurdo y el marco actual ya da cobijo a esa petición y está recogida". Cs volvió a su posición original sobre este tema, que lo único que cabe, explican, es que se refuerce la inspección educativa.

Reforzar la inspección

"Lo que se puede hacer es reforzar la inspección educativa, por si hay que reforzar algo, pero no solo centrado en esos temas. No podemos aislar a nuestros hijos. Ya nuestras leyes recogen valores de igualdad y respeto a la diversidad. Hablemos del respeto al que piensa diferente en vez de arrinconar. Nuestros niños necesitan educación integral acorde a la sociedad", se explayó el consejero andaluz de Educación. "Como consejero no voy a tolerar atisbo de desconfianza a nuestros docentes ni al sistema educativo. Se pueden dar casos aislados y entonces actuamos y actúa la inspección. Pero ya tenemos mecanismos necesarios para regular cualquier actividad que no se ajuste al programa del centro".

La clave está en que las charlas y talleres en los que Vox pide derecho de voto de los padres son actividades complementarias, extracurriculares, pero obligatorias. Lo único no obligatorio son las extraescolares, que son voluntarias. "¿Alguna autorización más de una extracurricular? Porque la curricular es ley. ¿Alguna autorización más? Pues lo estábamos analizando pero con calma, con esta vorágine no da lugar, no se puede polarizar. Más que pin parental necesitamos sentido común", señaló con claridad.

Actualmente esas actividades complementarias, que son obligatorias, se aprueban en el Consejo Escolar de cada centro, que tiene autonomía para decidir sus contenidos en una propuesta que debe contar con el respaldo de la dirección, los profesores y los padres y madres representados en este órgano. Además si algunos padres no están de acuerdo con la actividad programada pueden, por ejemplo, promover una recogida de firmas y oponerse. Todo se discute y aprueba con consenso.

En la Constitución y el Estatuto

La mayoría de los contenidos, por ejemplo sobre igualdad o diversidad sexual, no solo se inscriben en la Constitución o en el Estatuto de Autonomía —y el andaluz es especialmente prolijo en este asunto— es que también se regula en leyes orgánicas como la de educación, la de igualdad, la de violencia de género o la LGTBI, con réplicas en normas autonómicas que refuerzan los preceptos legales estatales de la obligación de educar a los niños en el respeto a la diversidad y la no discriminación.

A este respecto y preguntado sobre qué tipos de contenidos pide Vox que se puedan vetar, el portavoz andaluz, Alejandro Hernández, aseguró que nadie debe presuponer que su partido no respeta la diversidad sexual y rechaza de plano cualquier tipo de discriminación. Puso como ejemplo la actividad, también aprobado por Vox en el acuerdo de Presupuestos de Andalucía, de enseñar sobre la caza en las aulas. Sin embargo ese no es un contenido obligatorio ni vinculado a ninguna asignatura.

Vox aludió a contenidos de talleres que permiten las relaciones con menores o invitan al sexo a los 8 años pero no supo concretar de dónde salen

Cuando se le insistió entró en asuntos que, dijo, "no hubiera querido entrar". "Tiene que ver con afirmaciones que se tratan en talleres y de las que tenemos constancia a través de los padres como que todas las personas tienen derecho a disfrutar de la sexualidad, también un niño de ocho añitos. O que las relaciones intergeneracionales cada día están más perseguidas social y penalmente despertándonos un día sí y otro también con policiales, cuando una persona tiene un tipo de relación con cualquier persona aunque sean menores no tienen por qué hacer daño a nadie".

Cuando se le preguntó, en varias ocasiones, en qué colegios o institutos de Andalucía se está utilizando este temario, el portavoz de Vox aseguró que no podría precisarlo en ese momento y que lo harán “en los próximos días”.

Vox también aprovechó el asunto del pin parental para endurecer su cruzada contra la supuesta manipulación contra sus partidos en medios públicos, aludiendo a Televisión Española pero sobre todo a Canal Sur, donde lamentó que les denomine como fuerza de extrema derecha o ultraderecho "para denigrarlos" no para describirlos y que no se dé espacio a sus opiniones. La batalla, advirtieron, no ha hecho más que empezar.

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