El Gobierno recibe con preocupación la posición de EEUU en la crisis de Ceuta
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Crisis diplomática con Marruecos

El Gobierno recibe con preocupación la posición de EEUU en la crisis de Ceuta

Marlaska expresó a González Laya su oposición al traslado a España del dirigente del Polisario "por muchas vías: se fue insistente"

placeholder Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (2i), junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (i), durante la reunión que mantuvieron en noviembre de 2018 con el rey Mohamed VI . (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (2i), junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (i), durante la reunión que mantuvieron en noviembre de 2018 con el rey Mohamed VI . (EFE)

El Gobierno de Pedro Sánchez está satisfecho con el apoyo recibido por la Unión Europea en la crisis diplomática con Marruecos, pero ve con preocupación la posición que hasta el momento ha mantenido la Administración de Estados Unidos, según fuentes del Ejecutivo y diplomáticas.

Según estas fuentes, el apoyo de la UE ha sido fundamental en el pulso con Marruecos, tras la llegada de miles de personas a Ceuta a principios de esta semana. Explican que ha permitido mostrar fortaleza y respaldo frente a Marruecos, para que quede claro que el conflicto no es con España, sino con toda la Unión Europea. Por contra, la posición de EEUU respecto a Marruecos sorprende y preocupa al Gobierno. No porque la actuación de Marruecos esté apoyada o alentada por Estados Unidos, pero sí por la coincidencia en los últimos años en las posiciones de ambos países y por la forma en que esa actuación da alas al país norteafricano.

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La posición de Estados Unidos fue decisiva en la crisis de 2002 con Marruecos tras la 'invasión' del islote Perejil. El entonces secretario de Estado para Asuntos Europeos, Ramón de Miguel, relató en ese momento que Estados Unidos medió para que los soldados marroquíes salieran del islote. "Estados Unidos ha actuado como facilitador. Era la voluntad de Marruecos", dijo De Miguel entonces.

Ahora, la crisis viene precedida de la decisión del anterior presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de firmar el pasado 10 de diciembre una declaración reconociendo la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, a cambio de la normalización de las relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel. Fuentes diplomáticas entienden que esa decisión de Trump abrió la puerta para que Marruecos buscara forzar cambios en la posición de otros estados sobre el Sáhara, entre ellos España.

Foto: Inmigrantes saltan la valla entre Marruecos y Ceuta. (EFE)

Esa posición de Marruecos ha sido aún más fortalecida porque Joe Biden no solo no ha revisado esta decisión de Trump, sino que el pasado 1 de mayo hubo una conversación telefónica entre el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, y el ministro de Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita. La versión de la Casa Blanca no mencionaba el Sáhara, pero reconocía desde Washington la posición de Marruecos.

El 18 de mayo, coincidiendo con el inicio de la llegada masiva de migrantes a Ceuta, se supo que Blinken llamó a su homólogo marroquí para reforzar "la importancia de la sólida relación bilateral y el papel clave de Marruecos en el fomento de la estabilidad en la región", según las palabras del portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

Foto: Cientos de inmigrantes esperan en la playa de Fnideq para cruzar los espigones de Ceuta este martes. (EFE)

Durante meses, además, se han publicado informaciones en distintos medios sobre la posibilidad de que Estados Unidos establezca en suelo marroquí una base militar. La última información es de 'El Periódico' y señalaba que “Estados Unidos evalúa establecer una nueva base aérea en Níger o Marruecos”. También ha habido noticias sobre diferentes maniobras militares conjuntas de Estados Unidos y Marruecos. Por ejemplo, 'La Provincia' informó en marzo de maniobras conjuntas en alta mar entre Lanzarote y Agadir.

Fuentes diplomáticas explican que, además, las relaciones entre el Gobierno de Sánchez y la Administración Biden no han mejorado las anteriores con la de Trump. Esas fuentes recuerdan que el Gobierno preparó una visita de los Reyes a Trump para el 21 de abril de 2020, poco antes de iniciarse la campaña electoral contra Biden. El viaje fue finalmente suspendido por el coronavirus.

Foto: Un soldado ayuda a un inmigrante a salir del agua. (EFE)

El Gobierno asegura que la llegada a España del máximo dirigente del Frente Polisario, Brahim Ghali, para ser atendido en un hospital de Logroño, es solo una excusa de Marruecos para presionar. Así lo cree, aunque este jueves Marruecos anunció que no regresará su embajadora a Madrid hasta que no salga Ghali de España. En todo caso, esa operación ha provocado tensión en el Ejecutivo, con las miradas centradas en la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, que fue quien la defendió y autorizó.

Desde el principio, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se opuso por las consecuencias en la relación con Marruecos. Algunas fuentes aseguran que el ministro quiso que su oposición constara incluso por escrito y para ello envió una nota a la ministra de Exteriores expresando su oposición. “Fue una petición clara. Por muchas vías. Se fue insistente”, aseguran fuentes del Gobierno sobre el rechazo de Marlaska a la decisión de González Laya.

El ahora ministro conocía el asunto, porque en 2014, cuando ejercía como presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Grande-Marlaska abrió la puerta a que España pudiera seguir investigando a Marruecos por un posible genocidio en el Sáhara Occidental. Además, Marlaska acompañó a Sánchez en 2018 en su encuentro con el rey de Marruecos en Rabat.

Foto: La ministra de Relaciones Exteriores española, Arancha González Laya, junto a su contraparte marroquí, Nasser Bourita, en una visita a Rabat en enero. (Reuters)

No consta si finalmente fue el presidente del Gobierno quien autorizó la operación, que conocían muy pocos miembros del gabinete y el equipo más cercano de Laya. Las críticas a la ministra de Exteriores se refieren, sobre todo, a la forma en que se produjo el traslado de Ghali a Logroño, con documentación falsa y sin evitar que trascendiera finalmente su presencia y desatara el conflicto.

Un efecto colateral es que la presencia de Ghali en España ha reactivado un sumario en manos del juez Santiago Pedraz, de la Audiencia Nacional. Ese sumario se basa en una denuncia contra importantes generales argelinos, es decir, que el traslado del líder del Polisario a España activa una acción judicial contra Argelia, Estado que podría también quedar afectado y molesto por el resultado de la operación.

Foto: El ministro de Exteriores marroquí, Nasar Burita. (EFE)

Fuentes del Gobierno entienden que la tensión con Marruecos se mantendrá en el tiempo y piensan ya en la posible llegada masiva de pateras durante el verano. Las palabras de la ministra de Defensa, Margarita Robles, en Radio Nacional, muestran que el Gobierno cree que el conflicto se mantendrá. “Con España no se juega. No vamos a aceptar el más mínimo chantaje”, aseguró Robles.

Esas mismas fuentes niegan que en la crisis tenga algo que ver la posición de Unidas Podemos sobre el Sáhara. El programa de este partido defiende el cumplimiento de la resolución de la ONU sobre el derecho de autodeterminación del Sáhara. En todo caso, Moncloa se felicita de que Unidas Podemos haya atenuado estos días su posición respecto al Sáhara y también respecto a la actuación de Interior en Ceuta. Este partido siempre ha rechazado las devoluciones en caliente y más las de menores que carecen de base legal, pero estos días ha evitado entrar en este tema.

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