El líder del Polisario se resiste a la citación de la Audiencia Nacional escudándose en Argelia
  1. España
TIENE DOS CAUSAS ABIERTAS

El líder del Polisario se resiste a la citación de la Audiencia Nacional escudándose en Argelia

Antes de firmar la citación que le ha remitido la Audiencia Nacional para declarar como imputado, alega que quiere consultarlo con Argelia, su principal soporte económico y militar

placeholder Foto: Fotografía de archivo del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. (EFE)
Fotografía de archivo del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. (EFE)

El líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, no quiere firmar la citación que le ha remitido la Audiencia Nacional para declarar como imputado el 1 de junio por las dos causas que tiene abiertas en España. La primera lo sitúa como responsable de "una campaña para eliminar a las élites saharauis de origen español con la intención de romper los vínculos entre las distintas tribus y sus autoridades naturales al objeto de obtener un dominio más directo y efectivo sobre toda la población". La segunda, más reciente, parte de una querella presentada por el bloguero Fadel Mihdi Breica por la presunta comisión de delitos de detención ilegal, torturas y lesa humanidad.

Como ha adelantado 'El País' y confirman a El Confidencial fuentes jurídicas, Ghali se ha resistido a firmar la citación que le ha notificado la Audiencia Nacional y ha alegado que antes quiere consultarlo con Argelia, su principal soporte económico y militar. La decisión refleja sus reticencias a la hora de ponerse a disposición de la justicia, a la que ya eludió en las dos ocasiones anteriores que viajó a España. En cualquier caso, su negativa no tiene efectos prácticos: la declaración se mantiene y el juez ya da por notificada la citación.

Foto: Brahim Ghali, en 2016, en una imagen de archivo. (Reuters)

La noticia llega después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, a cargo de ambos procedimientos, rechazara este martes adoptar las medidas cautelares solicitadas por las acusaciones, entre ellas que se le prohibiera a Ghali salir del país. Por mucho que el líder del Frente Polisario ingresara en el hospital de Logroño con una identidad falsa, el juez considera que esta maniobra no prueba su intención de eludir la justicia, pues todavía no se le había notificado su imputación en la segunda causa.

Las dos causas

El primero de los procedimientos en el que Ghali se encuentra imputado ha sufrido archivos sucesivos y se encontraba en la actualidad sobreseído después de que la cooperación que se solicitó a las autoridades argelinas no prosperara. Pese a ello, la presencia de Ghali en un hospital de Logroño le ha dado nuevo aliento y el juez Pedraz acaba de reabrirlo de nuevo. En el marco de la mencionada "campaña para eliminar a las élites saharauis", varias víctimas señalaban a Ghali, que fue ministro de Defensa en una etapa anterior, como uno de sus torturadores durante su encarcelamiento en una prisión secreta.

Foto: Soldados vigilan a un grupo de inmigrantes en Ceuta. (EFE)

En cuanto a la querella del 'youtuber' Fadel Mihdi Breica, este afirma que llegó en abril de 2019 a los campamentos polisarios de Tinduf (Argelia) y una vez allí fue amenazado por el Frente Polisario para que abandonara el lugar. Tras poner en marcha actos contrarios a la línea oficial del grupo, fue detenido por sus efectivos militares y trasladado a varios lugares de detención indeterminados. Durante su privación de libertad, sostiene que fue sometido a golpes y descargas eléctricas, manteniéndole con los ojos vendados y manos y pies atados. Llegó a emprender una huelga de hambre. Tras meses de detención, fue liberado en noviembre de 2019.

Una paralela contra Marruecos

El conflicto entre Marruecos y el Polisario ha tenido su espejo en una pugna jurídica, con acusaciones cruzadas de asesinatos y torturas. Más allá de las dos en las que figura como imputado el líder del Polisario, la Audiencia Nacional también instruye otra que afecta de forma directa a Rabat. Una vez más, el caso está en manos de Santiago Pedraz.

Foto: Un militar ayuda a salir del agua a un inmigrante en Ceuta. (Reuters)

En la etapa de su antecesor, el juez Pablo Ruz, se procesó a una docena de militares marroquíes por el genocidio en el Sahara Occidental entre 1975 y 1991. Los hechos investigados se centraban en torturas y actos contra saharauis en la etapa en que los mandos del Ejército de Marruecos actuaban como carceleros en distintos centros de detención. Las denuncias llegaban incluso al caso de una presa a cuyo bebé supuestamente le amputaron los dedos para servírselos después como comida.

En los autos —que continuó José de la Mata a su llegada al Juzgado— se relatan también bombardeos contra campamentos de población civil, desplazamientos forzados de población civil, asesinatos, detenciones y desapariciones de personas, todo ello de origen saharaui. Según los dos jueces, estas acciones tenían el fin de destruir total o parcialmente a la población autóctona y apoderarse del territorio de la antigua colonia y provincia española. Las distintas comisiones rogatorias que se fueron cursando a Marruecos nunca obtuvieron respuesta.

Audiencia Nacional