la investigación, estancada

Diez meses sin Diana Quer: lo que se sabe hasta ahora de la joven desaparecida

El 22 de agosto, la joven regresaba a casa tras estar con unos amigos en las fiestas de A Pobra Do Caramiñal. Desde entonces, no se sabe nada de ella. Estas son las claves del caso

Foto: Un cámara fotografía la zona donde se encontró el móvil de Diana Quer. (EFE)
Un cámara fotografía la zona donde se encontró el móvil de Diana Quer. (EFE)

22 de agosto de 2016. Fiestas de la localidad coruñesa de A Pobra Do Caramiñal. Diana Quer está con un grupo de amigos, pero sobre las 2:30 horas decide irse a casa, donde pasa las vacaciones de verano con su madre y su hermana. A partir de ahí, se pierde su pista. En las horas siguientes, se realizan batidas sin éxito y poco después el caso toma dimensiones nacionales, hasta ahora, cuando se cumplen casi diez meses sin Diana Quer. Estas son las claves de una investigación que recibió un 'golpe de suerte' el pasado 27 de octubre cuando un mariscador encontró su móvil pero que ahora está estancada. Una conversación a través de WhatsApp con un amigo que abrió la vía de un posible secuestro y una goma de pelo mantienen aún viva la esperanza de la familia Quer.

Mayo 2017: "Intentaron desbloquear siete veces su móvil"

La madre de Diana Quer aseguró en una entrevista concedida a 'Antena 3' que "alguien intentó desbloquear hasta siete veces el móvil" de su hija después de que se perdiese su rastro. "No me gusta nada porque puede significar que ella iba inconsciente o no iba en el coche", ha dicho Diana López Pinel a los reporteros de esta cadena.

El móvil es una de las pistas más importantes para los investigadores, ya que podría contener fotos o mensajes que la joven hizo en los momentos previos a su desaparición. "Hay aplicaciones como el bloc de notas o la cámara de fotos que pueden aportar nuevos datos", explicaba a este diario el auditor y perito informático José Aurerio el pasado octubre. Si a esto se suma el intento de desbloquearlo varias veces, la teoría que apunta a que el dispositivo contiene información relevante cobra fuerza.

Abril 2017: La Justicia cierra el caso

A punto de cumplirse ocho meses desde que la joven madrileña Diana Quer desapareciera en A Pobra do Caramiñal (A Coruña), el pasado 19 de abril el titular del Juzgado número 1 de Ribeira, Félix Isaac Alonso Peláez, decidió archivar provisionalmente la investigación. El magistrado acordó dar carpetazo a la instrucción por falta de pruebas que ayuden a esclarecer lo que ocurrió la noche del pasado 22 de agosto cuando la chica regresaba a casa tras pasar por las fiestas del pueblo.

Marzo 2017: Una goma de pelo, la última pista

Según confirmó la propia madre, dos días después de su desaparición se encontró una goma de pelo en la zona en la que se geolocaliza el móvil de la joven en el momento en el que comenzó una conversación de WhatsApp con un amigo para decirle que tenía miedo porque "un gitano me estaba llamando". Las autoridades han analizado si la goma concuerda con el ADN de la joven, sin embargo no has trascendido el resultado. La madre de Diana está convencida de que es de su hija.

Enero 2017: ¿Secuestrada?

Varias han sido las líneas de investigación que se han seguido, entre ellas la de un posible secuestro. El pasado 18 de enero, Antena 3 tuvo acceso a la conversación que Diana Quer mantuvo con un amigo. Se trata de la famosa conversación en la que le confiesa que tiene miedo: "Me estoy acojonando, un gitano me estaba llamando", aseguraba. El compañero de clase de la joven le pregunta qué le ha dicho, a lo que responde "morena, ven aquí". Hasta la fecha, se había filtrado este trozo del diálogo entre ambos, sin embargo meses después aparece la continuación de dicha conversación: "Me estoy quedando sin batería, en cuanto llegue a casa, cargo y seguimos". Con esta frase, los investigadores creen que la intención de la joven en todo momento es regresar a casa y que, por tanto, no tenía intención de huir.

Valeria: custodia, maltrato, ansiolíticos...

Otra de las protagonistas de esta historia es Valeria, la hermana menor de Diana. Dos días después de desaparecer Diana, escribió una carta pidiendo que se la devolvieran "sana y salva". "Cada día, hora, segundo que paso sin ti es cada vez más largo. Quitadme todo lo que tengo menos a mi hermana", escribió. En la misiva reveló que Diana sufrió de anorexia y "miles de adversidades".

Valeria, junto a su padre y su hermana Diana.
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Valeria, junto a su padre y su hermana Diana.

Pero la figura de Valeria se convirtió en caballo de batalla de sus padres en cuanto la jueza le retiró la custodia a Diana López-Pinel. Al cruce de acusaciones se sumó la declaración de la menor, que hizo de que se mantuviera la medida cautelar de permanecer con su padre, al considerar que existía "un delito continuado de maltrato". Según publicó 'La Voz de Galicia', que tuvo acceso al auto, Valeria fue "tajante al suplicar" seguir viviendo con su padre y relató varios episodios de maltrato físico. En concreto, habló de "dos palizas" de su madre, sobre la que dijo que no aparecía muchas noches por casa desde que ella tenía 12 años, dejándolas solas y volviendo "en estado ebrio" a altas horas de la madrugada.

El punto álgido llegó en el mes de agosto de este año, cuando Valeria "se autolesionó hasta en tres ocasiones" y tuvo que acudir a urgencias, donde le practicaron tres lavados de estómago por la ingesta de ansiolíticos. Fue aquí cuando los médicos alertaron de lo ocurrido después de ver cómo su progenitora pedía el alta voluntaria de su hija sin permitir que fuera vista por un psiquiatra.

Los padres, enfrentados tras un divorcio difícil

Desde que desapareció Diana Quer, gran parte del foco mediático estuvo puesto en sus padres. Divorciados desde hace cuatro años, la aparición de Juan Carlos Quer en los medios de comunicación fue constante en las primeras semanas. De hecho, llegó a decir que sus hijas "no estaban bien con su madre" y que "solo recibía llamadas de socorro". Diez días después de su desaparición, el juzgado número 2 de Ribeira decidió retirar temporalmente la custodia de su hija Valeria —de 16 años— a la madre para entregársela al padre tras varios años de batalla legal. Fue en este momento cuando el padre de las jóvenes colocó a su mujer en primera línea, al asegurar que la decisión judicial llegaba "muy muy tarde" y que esta debería haberse tomado "hace mucho tiempo para evitar situaciones como la que nos ocupa".

[Vea aquí: los protagonistas del caso: de los padres al abogado]

Aquellas duras declaraciones mostraron que en la familia Quer-López-Pinel pasaba algo más. De hecho, varios amigos y vecinos confirmaron a la Guardia Civil que tanto Diana como Valeria mantenían fuertes discusiones con su madre, hasta el punto de que a veces perdían los nervios y se marchaban de casa volviendo horas después. La relación de Diana con su padre no era mejor. Varios mensajes difundidos en los últimos meses confirmaban que Juan Carlos Quer castigó a su hija quitándole el móvil, lo que provocó que esta le denunciara por no permitirle comunicarse con su madre y por retenerla en contra de su voluntad. Además, mantenían fuertes discusiones en las que Juan Carlos Quer llamaba a su exmujer "psicópata" y que llevaron a Diana a decirle a su madre que no aguantaba más y a tomar un potente tranquilizante por recomendación de esta: "Tómate un orfi", le escribió Diana López-Pinel a su hija a través de un mensaje de WhatsApp.

[Lea aquí: Diana Quer, retrato de una familia]

La teoría de la madre: viva y en Estados Unidos

Desde que su hija desapareció, Diana López-Pinel ha preferido mantenerse alejada de los medios, a los que ha acudido únicamente para solicitar ayuda ciudadana. Sin embargo, rompió su silencio al cumplirse el primer mes sin Diana desvelando: "Tengo mi propia teoría". Lo hizo en una entrevista en 'La Razón' —en la que se fotografió junto a la cama de su hija—, donde aseguraba estar "muy convencida de ella" y "cada día que pasa más". Sin dar más detalles, tenía claro que su primogénita "va a aparecer". Poco después, se desveló cuál era la teoría de López-Pinel: Diana está con vida y en Estados Unidos, donde habría llegado en contra de su voluntad. Por ello, solicitó a la plataforma SOS Desaparecidos que pusiera en marcha su búsqueda en el país, aunque solo en cinco estados en concreto: Florida, Virginia, Tennessee y Carolina del Norte y del Sur.

Ante esta teoría, el padre de Diana pidió públicamente a su exmujer que dejara de especular con su hija y que son solo los investigadores los "competentes" para determinar cuáles son las líneas de investigación "y no mi exmujer".

Octubre 2016: Su móvil: localización, mensajes...

El 27 de octubre, el caso dio un giro. Un mariscador encontraba el iPhone 6 de color blanco de Diana Quer entre el puerto de Taragoña y la autovía de Barbanza, justo el punto en el que la Guardia Civil determinó que se había perdido la señal del móvil. Entre las pesquisas que manejan, está que una vez subió al coche los supuestos captores arrojaran el móvil al mar, aunque sin descartar que regresaran horas o días después a la zona para deshacerse del terminal. Eso sí, cuando el móvil entró en contacto con el agua tenía batería, lo que provocó que se hinchara y las piezas salieran de sus anclajes originales, algo que ha dificultado mucho su reparación y la obtención de información.

Con el secreto de sumario prorrogado, se desconoce el contenido de los mensajes y llamadas que hizo Diana Quer hasta que se apagó su teléfono, aunque la Guardia Civil trabaja sin descanso para obtener cualquier tipo de información: desde fotografías hasta anotaciones en el bloc de notas del terminal. Si bien los investigadores han accedido a los mensajes que Diana recibió una vez se apagó el móvil —en su mayoría de amigos y familiares preocupados por su paradero—, no pueden acceder a los wasaps que envió en los días y en las horas previas a su desaparición. Como contó El Confidencial, la multinacional propiedad de Facebook argumentó que no tiene acceso a ellos, dado que no se archivan en sus servidores.

¿Raptada? Se subió a un coche

Lo agentes han buscado a Diana en casas abandonadas, en fábricas sin actividad, en bosques... sin hallar un solo rastro de ella. Mientras algunos testigos aseguraron haberla visto subir a un coche negro en la madrugada del 22 de agosto, el rastreo de miles de matrículas de toda clase de vehículos y la declaración de un testigo ocular apuntalan la hipótesis en la que trabajan los agentes de la UCO y la Policía Judicial: la joven se subió a un turismo con otros tres hombres en A Pobra do Caramiñal y habría viajado en el mismo hasta el muelle de Taragoña, a 20 kilómetros de distancia. Una vez allí, se habría cambiado a otro coche —furgoneta o monovolumen—, cuyo conductor es un hombre con antecedentes por tráfico de drogas y "con mala pinta" con el que Diana discutió minutos antes de subirse al vehículo.

La segunda hipótesis que maneja la Guardia Civil es que, en el trayecto a su casa, alguien la obligó forzosamente a montarse en un coche, abandonando A Pobra Do Caramiñal y lanzando su terminal en las inmediaciones de Taragoña.

ECEC

El pantalón rosa

Cartel de la Guardia Civil.
Cartel de la Guardia Civil.

Cómo iba vestida era de máxima importancia para los investigadores. Los carteles que se elaboraron para pedir colaboración ciudadana informaban que en el momento de su desaparición "llevaba un pantalón corto rosa, camiseta blanca con sudadera y zapatillas negras de cordones". Precisamente en la mañana del 22 de agosto la madre encontró en la habitación de Diana esos mismos pantalones, lo que hizo creer a familiares y a la Guardia Civil que la joven regresó a casa. Semanas después, Diana López-Pinel reconoció que se equivocó de color y que su hija llevaba unos pantalones blancos, un tono muy parecido al rosa que estaba en la casa familiar.

Pasó por casa... ¿o no?

Diana Quer, que no llevaba tarjetas de crédito, ni DNI ni casi dinero, fue vista por última vez a un kilómetro de la casa familiar. Desde un primer momento, su madre insistió en que su hija no regresó a casa, porque dormía con la puerta abierta y no la escuchó llegar en ningún momento. Sin embargo, cambió de parecer dos semanas después de la desaparición, advirtiendo de que su hija sí volvió a la vivienda familiar y se cambió de ropa. Aun así, la investigación determina hasta el momento que Diana no llegó a casa, tras analizar las antenas de telefonía de la zona: a las 2:38 envía un mensaje a un amigo desde la zona donde tienen lugar las fiestas de A Pobra y 14 minutos después su móvil se conecta a una antena de Taragoña, a casi 20 kilómetros. Por tanto, la joven no tuvo tiempo de ir a la casa, cambiarse de ropa e ir al punto en el que se pierde la señal de su terminal.

[Lea aquí: Giro en la investigación, Diana Quer no pasó por casa]

"Morena, ven aquí", la primera pista

La madre de la joven, Diana López-Pinel, se percató de la ausencia de su hija a primera hora de la mañana. Abrió la puerta de la habitación y la cama seguía hecha. Llamó al móvil de su hija y no daba señal. Desde entonces, la Guardia Civil se hizo cargo del caso. Con la ayuda de vecinos, familiares y amigos, comenzaron a peinar sin éxito la zona. Bares, restaurantes, paradas de autobús y escaparates se llenaron con la fotografía de Diana Quer.

Diez meses sin Diana Quer: lo que se sabe hasta ahora de la joven desaparecida

Sin embargo, la primera 'pista' llegó solo dos días después. Entre las decenas de tomas de declaraciones, los investigadores supieron que la joven envió un mensaje a un amigo suyo de Madrid en el que le alertaba de que un hombre no paraba de llamarla con frases como "morena, ven aquí". "Me estoy acojonando, un gitano me está llamando", decía el mensaje enviado por Diana alrededor de las 2:38. Días después, la Guardia Civil descartó esta línea de investigación después de hablar con feriantes que acampaban en A Pobra Do Caramiñal.

Roberto R. BallesterosRoberto R. Ballesteros

España

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