14 días desaparecida

Diana Quer: retrato de una familia

Malas compañías, conocidos con vínculos con la delincuencia, peleas en público, disputas por la custodia de las niñas, hachís... así era el entorno en el que vivía la chica desaparecida

Foto: Diana Quer, a la izquierda, y su hermana Valeria. (Facebook)
Diana Quer, a la izquierda, y su hermana Valeria. (Facebook)

Diana Quer vivía en una familia con unos padres divorciados, como miles de niños en España. Juan Carlos Quer y Diana López-Pinel dejaron de convivir hace cuatro años y mantenían abierto un contencioso por la custodia de sus dos hijas, Diana (18 años) y Valeria (16). El pasado jueves, el padre comunicó a los medios que el Juzgado número 2 de Ribeira, "de oficio", había decidido retirar temporalmente el cuidado de ambas a la madre y concedérselo al padre "para proteger" a la menor. Juan Carlos Quer, quien aseguró que la resolución llegaba "muy muy tarde", añadió también que el fallo judicial debería haberse tomado "hace mucho tiempo en evitación de situaciones como las que nos ocupan", en referencia a la desaparición de su hija Diana.

[Fotogalería: Los protagonistas del caso Diana Quer]

Juan Carlos Quer aclaró que la decisión del Juzgado número 2 se produce al margen de la investigación que instruye el Juzgado número 1, que dirige las pesquisas que tratan de esclarecer la desaparición de Diana, cuyo paradero se desconoce desde el pasado 22 de agosto. También pidió a los medios que diferenciaran entre los dos procedimientos judiciales, pero insinuó que de haberse tomado antes la decisión de retirar la custodia a su exmujer se podría haber evitado la desaparición de Diana, unas palabras que muestran que en la casa pasaba algo más.

Tanto la hija mayor como la menor tenían fuertes peleas con su madre, tanto en casa como en lugares públicos, según han desvelado -ante la Guardia Civil y en los medios- amigos de las chicas y ciudadanos del pueblo que presenciaron los desencuentros. En ocasiones, han relatado ambos grupos, las dos incluso se iban de casa. Siempre volvían, pero desafiaban así la autoridad materna. Cuatro días antes de la desaparición de Diana, según los mismos testimonios, Valeria tuvo un ataque de ansiedad y acudió al centro de salud con su madre tras protagonizar ambas una fuerte discusión, escena que se repitió de modo similar ya después de que perdiera de vista a su hermana mayor.

Diana López-Pinel, madre de Diana y de Valeria. (EFE)
Diana López-Pinel, madre de Diana y de Valeria. (EFE)

En dos cartas abiertas escritas por Valeria a su hermana tras la desaparición, la joven de 16 años se ha mostrado enormemente cariñosa. "Mi niña, me han dado esta súper oportunidad de dedicarte de forma escueta algunas palabras que sé que si no las escuchas ahora las escucharás más adelante", comienza la última de las misivas de la menor. "Tu hermanita pequeña te quiere, a pesar de no haber podido estar a la altura de una hermana tan buena como tú; mamá y papá te quieren y están deseando matarte a achuchones", continúa la carta, que asegura que Diana "siempre ha demostrado ser una niña fuerte". "Y este es el momento en el que debes serlo más que nunca", concluye Valeria, que el pasado 26 de agosto colgó otro escrito en Facebook.

"Se me esta haciendo muy duro, todo me recuerda a ti; estés donde estés quiero que sepas que te echo de menos, echo de menos pelearnos, echo de menos regañarte por usar mi maquillaje, echo de menos esos momento en los que me aburría y te molestaba, echo de menos cuando te daban tus ataques de amor que jamás he sabido valorar, te echo de menos a ti, nuestras conversaciones, tu apoyo, que me insultes y yo te insulte a ti, echo de menos hasta echarte la bronca por estar todo el día tirada en el sofá, echo de menos todas las cosas que me decías que ahora no me las dice nadie", le dijo Valeria en la mencionada red social.

Tanto Diana como Valeria salían de fiesta como cualquier otro adolescente, aunque en ocasiones tenían contacto con compañías poco recomendables. Algunos conocidos de Diana cuentan con vínculos con la delincuencia y de hecho esta es la última línea de investigación hacia la que apunta la Guardia Civil, que rastrea a estas personas con el fin de determinar si pudieran tener algo que ver con la desaparición de la chica. No en vano, un exnovio de Diana confesó ante los medios y ante la Guardia Civil que la chica le había contado hacía unos días que estaba saliendo con un marroquí que fumaba hachís, a quien los agentes también investigan. El exnovio también reveló que la desaparecida se iba con facilidad con cualquiera, que era muy confiada.

Juan Carlos Quer, padre de Diana y de Valeria. (EFE)
Juan Carlos Quer, padre de Diana y de Valeria. (EFE)

El procedimiento judicial que dirime la custodia sobre las niñas, que lleva el Juzgado número 2 de Ribeira, al referirse a un asunto de familia, se encuentra reservado únicamente a los implicados, por lo que no trasciende información relativa al mismo fuera de las paredes judiciales. En la causa que trata de esclarecer la desaparición de Diana, que instruye el Juzgado número 1 de la misma localidad, tampoco se están filtrando datos sobre el desarrollo de la investigación de la Guardia Civil, dado que la juez ha declarado el secreto de las actuaciones.

El jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña, Francisco Javier Jambrina Rodríguez, explicó que hay secreto de sumario para evitar que cualquier información que trascienda pueda entorpecer la investigación y debido a que hay una familia detrás de esta desaparición que está sufriendo y a la que un simple dato equivocado puede generar unas falsas expectativas.

La Guardia Civil volvió a entrevistar ayer a la madre de Diana y de Valeria con el fin de determinar si la mujer podía aportar nueva información a raíz de la decisión del Juzgado número 2 de quitarle la custodia de Valeria en un procedimiento que no tiene que ver con las pesquisas del caso Diana, pero que sitúa el panorama en un plano diferente al que existía hasta el momento.

La Guardia Civil peina la zona con ayuda de ciudadanos voluntarios. (EFE)
La Guardia Civil peina la zona con ayuda de ciudadanos voluntarios. (EFE)

Tanto el padre como la madre de la joven desaparecida han comparecido ante los medios de comunicación desde el primer momento, reclamando su ayuda para dar a conocer el caso y solicitar la colaboración ciudadana. El llamamiento de Juan Carlos y Diana tuvo una inmediata respuesta por parte de la gente, que en masa ha acudido a ayudar a la Guardia Civil en las diferentes batidas que está organizando por la zona y que en bloque también telefonea al instituto armado cada vez que cree ver a alguien de las características de la desaparecida.

Este caso también ha contado con la colaboración especial de la Infantería de Marina, algo que ha extrañado a algunas fuentes de la Guardia Civil consultadas porque no ocurre en prácticamente ninguna otra investigación, ya que el instituto armado cuenta con medios suficientes para peinar áreas acuáticas. Desde Defensa explican que esta ayuda puntual se debe a que los infantes de Marina participan cada verano en la denominada operación Centinela Gallego, que trata de prevenir y combatir los incendios. El hecho de que la desaparición haya pillado en la zona a la tropa ha provocado que esta se preste voluntaria a ayudar a los investigadores, que han aceptado la propuesta.

Diana y Valeria viven en una lujosa urbanización de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y pasan todos los veranos en la casa familiar de A Pobra do Caramiñal. El pasado 22 de agosto, tras pasar la noche en las fiestas del pueblo, Diana regresó a casa pasadas las dos de la madrugada -según los indicios que tiene la Guardia Civil- y volvió a salir vestida de forma diferente. Desde entonces, no se la ha vuelto a ver. Su madre denunció la desaparición a la mañana siguiente, nada más comprobar que su hija no estaba en su habitación a las 8.30 horas. 

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios