Los 'jefes' del Ibex cobran 128 M en plena pandemia: Entrecanales y Galán lideran el 'ranking'
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LA MAYORÍA VE CAER SU SALARIO

Los 'jefes' del Ibex cobran 128 M en plena pandemia: Entrecanales y Galán lideran el 'ranking'

Los accionistas votarán ahora si consideran que los salarios de sus primeros espadas han sido reflejo fiel del desempeño de las compañías tanto en bolsa como en los fundamentales

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Talón millonario para los primeros espadas del Ibex 35. Los ejecutivos del selectivo español cobraron este 2020 más de 127,5 millones de euros en total, según las memorias anuales y los informes de remuneración remitidos por 31 cotizadas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Entre desplomes multimillonarios en bolsa, salidas récord de caja y un escenario macroeconómico sin precedentes, los dirigentes de la élite empresarial de nuestro país se han embolsado, de media, cuatro millones de euros cada uno. Estas cifras se han alcanzado a pesar de que muchos han visto reducir su retribución variable por el mal desempeño bursátil de las compañías que capitanean, con algunos de ellos llegando a recortar el salario fijo. Con todo, también ha habido casos de directivos de empresas con fundamentales y acciones a la baja que han mantenido o incluso aumentado su retribución.

Teniendo en cuenta que el total de lo cobrado por los primeros ejecutivos del Ibex 35 en 2019 fue de 111,9 millones de euros, los directivos del selectivo han aumentado su retribución en la pandemia en un 14%. No obstante, el número total de 2020 está inflado por los 35,3 millones del presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales. Sin tener en cuenta este caso, los directivos habrían ganado un total de 97,5 millones, un 15% menos que el año anterior.

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El goteo de datos sobre la remuneración de los principales ejecutivos del tejido empresarial español llega en un momento complicado para la economía real y las bolsas. Por un lado, los mínimos marcados por el covid-19 han quedado atrás para la gran mayoría de las empresas cotizadas y el despliegue de fondos europeos ha generado unas enormes expectativas. Se espera que sean un catalizador no solo de una recuperación económica sino de una transformación estructural del modelo económico español. Pero para centenares de miles de pymes y familias las heridas siguen abiertas y sin cicatrizar. En febrero el empleo volvió a caer, con 44.400 parados más y 91.500 trabajadores en ERTE. Un dato más del delicado entramado económico que coincide con la tercera ola del covid –ola en la que España ya ha alcanzado datos de mortalidad que no se veían desde abril.

La remuneración de Entrecanales tiene un componente extraordinario: el plan de incentivos a largo plazo de 2014-2019, periodo en el que Acciona se disparó más de un 100% en bolsa. Aun sin tener en cuenta este bonus, Entrecanales sigue siendo de los directivos que más salario han percibido en 2020, ya que este se ha aumentado en casi un 17% hasta los 5,08 millones de euros (incluyendo Bodegas Palacio). También aquí el impulso viene de la parte variable de su retribución (3,6 millones de euros), en un año en el que la empresa vio caer un 10% los ingresos pero consiguió mantener la compostura del beneficio (+8,1% hasta los 380 millones). La acción, a su vez, fue de las pocas que se salvaron de la quema en 2020, ya que la compañía consiguió cerrar el ejercicio con un alza del 24,41%. Ahora, el mercado se ha vuelto a ilusionar con la salida a bolsa de la filial de renovables; y pese a la rotación de los inversores hacia el ‘value’, la cotizada de infraestructuras sigue ganando terreno.

El ejecutivo de Iberdrola ha conseguido un bonus de 5,65 millones de euros, casi 2M más que en 2019

Detrás de Entrecanales y en el podio de los mejor pagados están el consejero delegado de Iberdrola, José Ignacio Sánchez Galán; la presidenta del Banco Santander, Ana Botín; y el presidente de Telefónica, Jose María Álvarez-Pallete. Mientras Sánchez Galán ha visto su remuneración crecer en un 17% (hasta los 11,9 millones) en 2020, Botín y Álvarez-Pallete la han recortado un 19% (hasta los 8,1 millones) y 6% (hasta los 5,2 millones), respectivamente. ¿Por qué? De nuevo, porque los salarios del Ibex 35 se dividen entre una parte fija y otras partes ligadas al desempeño fundamental y/o bursátil de la compañía (el bonus), a pagar en efectivo y acciones. El salario de Sánchez Galán, por ejemplo, ha sido el mismo en 2019 y 2020: 6,42 millones de euros. Sin embargo, en plena pandemia, el ejecutivo ha conseguido un bonus de 5,65 millones de euros, mientras que en 2019 esta retribución había sido de 3,90 millones. La energética fue una de las pocas ganadoras bursátiles de 2020 (+27,45%), a la vez que cerraba el ejercicio con un beneficio récord pese a un impacto de 238 millones de euros por el covid-19.

Suerte distinta a la sufrida por el banco y la ‘teleco’, que en 2020 cayeron el 29% y 47,9%, respectivamente. El banco cántabro es, junto con Iberdrola, una de las empresas de mayor capitalización bursátil del Ibex 35, pero también es uno de los sectores más golpeados por el entorno macro ya desde antes de la pandemia. La que es una de las pocas ejecutivas mujer del Ibex 35, Botín, obtuvo un salario fijo de 3,17 millones –lo mismo que en 2019, después de decidir rebajar a la mitad su compensación total de ambos años cuando estalló la pandemia–. En el año del covid-19, el bonus ha pasado de los 6,5 millones a los 1,6 millones. Todo en un contexto en el que la entidad financiera cerró el ejercicio con unos ‘números rojos’ de 8.771 millones de euros debido a las provisiones y deterioros contables.

Su homólogo en el otro gran banco global de España, BBVA, registró un descenso mucho más acuciante de su salario: Carlos Torres vio desplomarse un 43,7% su compensación en 2020, hasta los 4,1 millones de euros. El directivo es uno de los ejecutivos que más se han recortado el salario en 2020 –ya no solo de su sector, sino del Ibex 35 entero. Solo el salario computado por Gabriel Juan Escarrer en la hotelera Meliá (-74% hasta los 641.000 euros), Luis Gallego y Willie Walsh en la aerolínea IAG (-59,3% hasta los 1,5 millones) e Ismael Clemente en la inmobiliaria Merlin (-48% hasta los 4,5 millones) han sufrido recortes mayores. Aunque Torres sigue teniendo uno de los salarios más suculentos del Ibex 35 (y la parte fija de 2,45 millones fue la misma que la de 2019), el directivo decidió en marzo acometer una renuncia voluntaria de la retribución variable, junto con otros 330 empleados del banco.

No mucho más lejos en la lista de los "damnificados" del recorte, el presidente del Sabadell, Josep Oliu, vio rebajarse un 35% su salario total, hasta el 1,99 millón de euros. Los directivos del banco renunciaron en la pandemia a cobrar la retribución variable –una medida a la que el directivo catalán ya estaba acostumbrado después de renunciar también al bonus en 2019 por la crisis de su filial británica, TSB. También el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, y el que ahora será su compañero de despacho, José Ignacio Goirigolzarri, renunciaron a la compensación variable, aunque han visto caer sus salarios en menor medida. El primero ganó 2,84 millones, mientras que el presidente de Bankia es el banquero que menos cobra (500.000 euros), ya que hasta este 2021 lideraba un banco cuyo capital estaba controlado por el Estado (que ahora pasará a tener un 30% en la nueva CaixaBank) y debía someterse a restricciones salariales. La otra mujer directiva de un banco del Ibex 35, María Dolores Dancausa, de Bankinter, vio rebajada su retribución variable en un 71% y acabó cobrando un 13% menos (1,24 millones).

PharmaMar llama la atención por sus premios al primer ejecutivo; Solaria destaca por lo contrario

En los casos que sobresalen por fuertes repuntes en la retribución está el de Markus Tacke, CEO que fue cesado de Siemens Gamesa en junio de 2020 con una indemnización de 1,62 millones de euros, junto con otro cobro de 179.375 euros por falta de preaviso. Asimismo, al añadirle unos incentivos de 771.000 euros de antes de la fusión y 609.000 euros en acciones, entre otros, Tacke ganó 3,2 millones en 2020. Por otro, está el de José María Fernández Sousa-Faro, que como presidente de PharmaMar triplicó su salario hasta los 3,7 millones tras un año en el que alcanzó el acuerdo de Jazz Pharmaceuticals y consiguió la aprobación acelerada del regulador americano del antitumoral Zepzelca. Estos hitos multiplicaron por tres la parte fija del salario, a lo que el directivo le ha podido añadir otros extras ligados a un desempeño fundamental récord y bursátil de la compañía, que fue de las que más subió del Ibex 35 en 2020.

Con todo, al igual que PharmaMar llama la atención por sus premios al primer ejecutivo, Solaria destaca por la falta de incentivos financieros a su consejero delegado. Arturo Díaz-Tejeiro renunció en 2020 a su remuneración de 75.000 euros como miembro del consejo, por lo que no cobra nada por su labor al frente de la renovable, que en el ejercicio ganó un 247%. Ni él ni su presidente, Enrique Díaz- Tejeiro, reciben un salario por sus funciones ejecutivas, según el plan de 2020-2023. El presidente sí que recibió una remuneración como miembro del consejo (150.000 euros), que fue la misma que en 2019. Los Díaz-Tejeiro son propietarios en un 40% de la empresa.

Foto: Ana Patricia Botín (presidenta del Santander), María Dolores Dancausa (consejera delegada de Bankinter) y Vanisha Mittal (consejera ejecutiva de ArcelorMittal).

Volviendo a los mejores pagados del Ibex 35, Pallete, presidente de Telefónica, anunció la semana pasada un salario fijo de 1,92 millones (lo mismo que en 2019) y un bonus de más de 3 millones de euros, que dejó la compensación total un 6% por debajo que la de antes del covid-19. Al igual que el banco, Telefónica ya llevaba sufriendo en bolsa mucho antes de la pandemia pero su negocio no se ha visto agravado al mismo nivel. De hecho, la compañía ganó 1.600 millones de euros en 2020, un 38,5% más que el año pasado. Los ingresos, eso sí, cayeron un 11% en el ejercicio. Este entorno, las presiones sobre el ‘rating’ de su deuda y las necesidades de inversión en el espectro 5G han obligado a la compañía a recortar el dividendo.

La mayoría de primeros ejecutivos del Ibex 35 ha visto reducirse a doble dígito su compensación. Este ha sido un año de malabares financieros para estos empresarios, que han tenido que sortear el desplome de los ingresos, el agobio de la deuda y una peligrosa evaporación de liquidez. Sin embargo, los números son los números y la evolución de los fundamentales todavía lastra algunos de sus precios en bolsa.

Foto: Vista general del parqué de la Bolsa de Madrid. (EFE)

Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy, vio reducido su salario en un 8% hasta los 4,95 millones, pero aun así escaló posiciones en el 'ranking' relativo de mejor pagados del Ibex 35. En 2020 se situó el sexto y en 2019 cerró en octava posición. Con todo, su empresa fue de las que más sufrieron en la pandemia (una caída del 22,7% en el año 2020), si bien la opa parcial del fondo australiano IFM le ha permitido recuperar parte del golpe. En 2020, la energética perdió 347 millones de euros debido a una nueva devaluación de sus activos de 1.362 millones.

Otro ejemplo está en Ferrovial, que en 2020 se ha dejado un 17% y en 2021 repite pérdidas con un retroceso del 7% en bolsa. La compañía ha cerrado el ejercicio con pérdidas de 410 millones de euros en 2020, sobre todo por el golpe de la pandemia al aeropuerto de Heathrow (Reino Unido) y otros activos. Pese a la debilidad en su negocio, su directivo goza de subidas salariales. El presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, ganó 4,9 millones de euros en plena pandemia gracias al impulso de la parte cobrada en acciones (1,6 millones de euros frente al millón de 2019). El incremento en esa parte variable contrarrestó la caída del 3,5% del salario fijo, después de una reducción acometida por los directivos entre el 7 de abril y el 31 de julio.

En esta línea, otro primer ejecutivo de un gestor aeroportuario, Maurici Lucena, el primer ejecutivo de la gestora de aeropuertos Aena, mantuvo su salario con el incremento a cuenta de 2019 que se le aplicó a todo empleado público. Aunque con 170.000 anuales su compensación es una de las más modestas del Ibex 35, la preservación de su poder adquisitivo contrasta con los recortes a la retribución de otros directivos en los que el Estado tiene una participación importante, como el ya mencionado Goirigolzarri o, por otro lado, Roberto García Merino en Red Eléctrica (salario que hay que computar junto con el de Juan Lasala debido a la rotación de consejeros delegados en 2019). La gestora de Barajas o El Prat firmó en 2020 sus primeras pérdidas desde 2012 y cerró el año con una caída del 16% en bolsa.

Foto: EC

Otro caso parecido es el de Grifols, que sigue cayendo con fuerza en 2021 (-10,3%) tras una pérdida de relevancia en 2020 (-25,6%). La empresa achaca los resultados a la disrupción del coronavirus en su operativa, enfocada en los hemoderivados. La cotizada cerró 2020 con un beneficio plano y muestras de desaceleración en las ventas y desgaste en los márgenes. Sin embargo, los dos consejeros delegados, Víctor Grifols Deu y Raimon Grifols Roura, han aumentado su retribución a doble dígito: el primero un 12,45% (1,36 millones) y el segundo un 18,49% (1,51 millones). El salario fijo, al igual que en los demás casos, se ha mantenido intacto (895.000 euros cada uno), más la variable de 276.000 euros. Sin embargo, estos también recibieron un paquete de acciones de clase B por un equivalente de 192.000 euros en el caso de Víctor y de 341.000 euros en el caso de Raimon. Aparte de estos dos sueldos, Grifols también tiene que añadirle la remuneración al presidente Victor Grifols Roura, que en 2020 cobró 965.000 euros, ligeramente por debajo del 1,5 millones de euros de 2019 debido a la ausencia de retribución con acciones al no tener ya una posición ejecutiva.

Estos salarios serán puestos en tela de juicio en la ronda de las juntas de accionistas que se esperan para primavera, donde los partícipes deberán decidir si consideran que los méritos de sus primeros ejecutivos merecen o no estos salarios en plena pandemia. La historia y la estadística reciente apuntan a que la respuesta será afirmativa.

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