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Hazard, la viva imagen de una estrella frustrada que no supera los golpes
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el belga no consigue remontar

Hazard, la viva imagen de una estrella frustrada que no supera los golpes

Eden Hazard lo está pasando mal. Su sueño es triunfar en el Real Madrid, hacer historia y en su tercera temporada no despega. Sigue superando problemas físicos, mentales y anímicos

Foto: Eden Hazard en el partido entre el Real Madrid y el Cádiz. (EFE/Kiko Huesca)
Eden Hazard en el partido entre el Real Madrid y el Cádiz. (EFE/Kiko Huesca)

Eden Hazard no es suplente en el Real Madrid porque haya tenido un mal gesto o haya dado una mala contestación a Carlo Ancelotti. No hay un motivo disciplinario porque el belga es obediente y profesional. Acude puntualmente a entrenar, se esfuerza y espera en el banquillo para cuando le toque jugar. Es un caso diferente al de Gareth Bale. Si es verdad que está mustio. No es nada fácil aceptar que tiene varios jugadores por delante, más jóvenes, y cuentan con más confianza del entrenador.

Hazard no es un futbolista más en la plantilla. Es un fichaje que vino con galones, que sufrió el golpe de la lesión en el tobillo, las recaídas, la inseguridad y necesitaba más apoyo del entrenador. Pero el que le fichó se marchó y Hazard ha quedado desprotegido. Al que más daño ha hecho la salida de Zidane es a Eden Hazard. Era la debilidad del francés, solo tenía que estar disponible para meterle en el once, lo quería como socio de Benzema por su calidad, inspiración y experiencia. La mezcla perfecta para ZZ. Con Zidane la confianza era ilimitada. Se notaba en el día a día. Era un Hazard sonriente, animado y hambriento. El de ahora transmite melancolía y resignación.

placeholder Hazard cae al suelo en el partido contra el Granada
Hazard cae al suelo en el partido contra el Granada

Con Ancelotti no consigue remontar, pese a que el italiano haya tenido guiños en la sala de prensa y haya dicho que “Hazard ha vuelto” o “está en la planificación de la próxima temporada”. En otras comparecencias ha sido más honesto y sincero con un contundente argumento: “Es simple, no hay nada raro. Hay competencia y el entrenador, que soy yo, elige cada partido a los mejores para ser justo. Y siempre elijo a los mejores para ganar”. Lo suyo es un “misterio", dicen en el club. Ni sus compañeros dan un motivo a la situación del belga. “Es complicado de saber. Tampoco lo sé exactamente. Hay que preguntárselo a él. Algún día nos lo dirá”, es la reflexión de Marco Asensio en el programa ‘El larguero” de la Ser.

Pierde confianza

El problema del belga es un cúmulo de factores que provocan que se vea la versión de una estrella frustrada. Los golpes están siendo duros. Cuando estaba alcanzando su mejor nivel sufrió la grave lesión en el tobillo. El tratamiento conservador no salió bien y tuvo que pasar por el quirófano. Las recaídas se juntaron con otros problemas musculares. Trabajó con el propósito de recuperar el tiempo perdido y contó con el apoyo incondicional de Zidane. La marcha del francés y la apuesta de Ancelotti por Vinicius, Marco Asensio y Rodrygo le relegan a un rol que es incómodo para una estrella.

Hazard ha tenido que superar problemas físicos, mentales derivados de la inseguridad de la lesión y anímicos por las altas expectativas que generó. Llegó como un futbolista ’top’, como el mejor del Chelsea, la Premier League y el referente de la Selección belga. Hoy es un jugador que no destaca. La calidad está intacta. La experiencia cuenta. Pero le faltan revoluciones y energía. Condiciones indispensables para Ancelotti, que necesita extremos que den verticalidad, desborden y agiten el juego con vértigo por las bandas. Cuando tiene que recurrir a Hazard es para hacerle jugar por dentro porque no le ve con repetición de esfuerzos para hacer daño por la banda.

Foto: Benzema en el partido entre el Getafe y el Real Madrid. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Es la viva imagen de una estrella del fútbol en activo que está frustrado por su situación. Esto afecta a su rendimiento. Tiene que ser un mal trago ver que es titular para jugar contra el Alcoyano y en el siguiente partido, contra el Valencia, no juega ni un minuto y Benzema y Vinicius se dan un festín (dos goles cada uno). Es duro no contar para la Supercopa de España. Se quedó sin jugar contra el Barcelona, un partido que necesitó de la prórroga, y en la final contra el Athletic. Es extraño que marque el gol del triunfo en el partido de Copa del Rey contra el Elche y en el de cuartos de final contra el Athletic no participe.

No desenchufarse

Hazard está tragando sapos. Normal. Ancelotti prefirió que jugaran Vinicius y Rodrygo en Bilbao, que llegaron cansados de un largo viaje tras los partidos con su Selección. La gota que colma el vaso y da que pensar es que no fuera titular contra el Granada. Un partido en el que no estaban Benzema, por lesión, y Vinicius, por sanción. Ancelotti volvió a repetir con Rodrygo y eligió a Isco. En la segunda parte salió el belga y se comprobó que no está acabado. Con 31 años no lo puede estar porque deja su sello de calidad cuando entra en contacto con el balón. A Hazard le piden en el Real Madrid que no se desenchufe, que queda el tramo decisivo de la temporada y tiene que ser útil. El belga tiene dudas.

El principal problema de Hazard es que contaba que iba a jugar siempre o la mayoría de partidos en el Real Madrid. Se le hace duro verse en el banquillo y saber que hay otros compañeros que están muy por delante. Todo esto genera un sentimiento de decepción y la sensación de estar fracasando. Aspiraba a ser un referente en el Real Madrid y no está disfrutando. No hay un problema de actitud. Está de bajón. Con Zidane todo era más fácil y con Ancelotti tiene demasiados obstáculos.

Foto: Cristiano Ronaldo, con gesto serio, camino del banquillo. (Reuters/Carl Recine)

Lo está pasando mal. Su sueño es triunfar en el Real Madrid, hacer historia y en su tercera temporada no despega. El balance de 61 partidos, con 6 goles y 8 asistencias es pobre. Lo peor es que no despeja dudas, tiene pocas esperanzas de que jugará contra el Paris Saint-Germain (otra cita importante sin tener protagonismo) y el futuro es incierto. Su intención es quedarse, pero seguir en una plantilla en la que el entrenador prefiere a los jóvenes y está pendiente del fichaje de Mbappé puede hacerle perder el tiempo y más daño.

Eden Hazard no es suplente en el Real Madrid porque haya tenido un mal gesto o haya dado una mala contestación a Carlo Ancelotti. No hay un motivo disciplinario porque el belga es obediente y profesional. Acude puntualmente a entrenar, se esfuerza y espera en el banquillo para cuando le toque jugar. Es un caso diferente al de Gareth Bale. Si es verdad que está mustio. No es nada fácil aceptar que tiene varios jugadores por delante, más jóvenes, y cuentan con más confianza del entrenador.

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