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El Athletic se carga al Real Madrid más rácano en la Copa del Rey (1-0)
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se clasifica para las semifinales

El Athletic se carga al Real Madrid más rácano en la Copa del Rey (1-0)

El Athletic elimina al Real Madrid con un gol de Berenguer tras una pérdida de Casemiro. Los de Marcelino fueron superiores y los de Ancelotti jugaron andando y metidos atrás

Foto: Courtois mira una acción de ataque en un despeje de Nacho. (EFE/Luis Tejido)
Courtois mira una acción de ataque en un despeje de Nacho. (EFE/Luis Tejido)

El Athletic consumó su venganza y elimina a un Real Madrid gris, sin ideas y mal dirigido desde el banquillo. El equipo bilbaíno había perdido los dos partidos de Liga, la final de la Supercopa de España y fue más contundente en la Copa del Rey. Se clasifica para las semifinales con un gol de Alex Berenguer, en el minuto 89. Una acción que llegó tras un error en la salida del balón de Casemiro. Lo interceptó Vesga. Berenguer, en una excelente maniobra fajándose de Nacho, desequilibró un partido muy cerrado. Hizo más el equipo de Marcelino para pasar. Fue más atrevido, propuso un juego más ofensivo y generó más ocasiones de peligro.

El Real Madrid salió reservón, a que pasara poco en San Mamés y murió en la orilla con un planteamiento rácano. La tuvo Isco para empatar con un disparo cruzado al final del partido. Ancelotti tomó la decisión de no sacar ni a Jovic, Hazard y Bale. Buscaba llegar a la prórroga y jugó con fuego. No confía en ellos y queda señalado por una mala gestión del encuentro y por perder un título que hace ilusión. La victoria la buscó y la mereció más el Athletic. Tras eliminar al Barcelona se carga al Real Madrid.

Foto: Juan Carlos Unzué y Luis Enrique en la presentacion de 'Vivir ValEla pena'. (EFE/Alejandro García)

Los dos equipos se conocían a fondo. Era el cuarto enfrentamiento de la temporada entre Liga, Supercopa de España y Copa del Rey. Había una clasificación en juego y salieron al partido con respeto, más pendientes de no cometer errores defensivos. El Real Madrid, sin Benzema, presentó con Vinícius, Rodrygo y Marco Asensio un novedoso tridente ofensivo. Ancelotti prescindió de un delantero centro para explotar los contraataques. A Jovic le tenía en el banquillo y no le sacó al campo ni cuando hizo el primer cambio y quitó a Vinícius. Tampoco en el segundo (Camavinga por Kroos). El plan del Madrid era esperar atrás, no asumir riesgos y atacar con acciones directas. En el lateral izquierdo regresó David Alaba, más profundo y con mejor manejo del balón que Nacho, que jugó de central junto a Militao. No salió nada de lo que tenía planeado el equipo madridista. Hizo una primera parte pobre. Ganseó en San Mamés.

placeholder Berenguer celebra el gol del triunfo del Athletic que clasifica al equipo para las semifinales de Copa.
Berenguer celebra el gol del triunfo del Athletic que clasifica al equipo para las semifinales de Copa.

El equipo de Marcelino desaprovechó el primer tiempo, en el que fue superior en intensidad, ambición y peligro. Courtois, titular en detrimento de Lunin (jugó contra el Alcoyano y Elche), entró en el once. No tener a Benzema es una ventaja, pero no sacar a Courtois era ya dar demasiadas concesiones. El portero belga evitó el gol en un despeje con las dos manos a disparo de Dani García. En el primer cuarto de hora ya tenía encerrado el Athletic a un Real Madrid con un plan demasiado cuidadoso. Era un equipo reservón, sin riesgo. Intentó salir por la banda izquierda con Alaba y Vinícius. Al brasileño se le notó cansado y sin chispa. Estuvo enfrascado en un pique con Dani García, que acabó con tarjeta amarilla para el jugador del Athletic al filo del descanso.

Un Madrid inofensivo

El Madrid solo realizó un disparo a portería en el primer tiempo, a las manos de Agirrezabala, de Rodrygo. No quiso pelea, fue un equipo sin vértigo, replegado atrás y lento en la circulación del balón. El centro del campo abusó de la pausa. Ni Casemiro, Kroos y Modric estaban cómodos con la presión e intensidad de Vesga, Dani García, Muniain y los hermanos Williams. Nico no acabó la primera parte. En una carrera, en fuera de juego, sintió el pinchazo. El Athletic fue mejor en el primer tiempo, pero le faltó filo, finalizar mejor las jugadas. El Madrid estaba ausente, atascado, inofensivo. Un equipo irreconocible.

El Athletic volvió a llevar el peligro a la portería de Courtois con un remate de cabeza de Raúl García. Era la primera jugada de la segunda parte y tuvo que ser chequeada por el VAR para esclarecer si Nacho, en el salto con Raúl García, había tocado el balón con la mano. El plan de Ancelotti era inamovible. Esperar atrás y cazar un contraataque. En algún momento tenía que desplegarse, salir de la cueva, y la primera llegada al área fue una subida de Modric. Una jugada que se quedó sin rematador. Necesitaba algo más, darle una vuelta al plan y Ancelotti metió en el campo a Isco por un cansado Vinícius. El extremo brasileño duró media hora y se marchó pitado por los aficionados. De San Mamés se fue ovacionado Benzema a finales del año pasado, en un bonito gesto del público, pero algo tiene Vinícius que no gusta en La Catedral.

El peso del partido lo llevaba el Athletic, incisivo con Muniain, Berenguer (salió por Nico Williams), Iñaki y Raúl García. Pero seguía faltando precisión en el último pase y acierto en el remate. Militao y Nacho se hicieron fuertes en los duelos individuales. Bien al corte, la anticipación, imponiéndose por abajo y por arriba. El central brasileño ganó una carrera, un mano a mano, a Iñaki Williams en otra de las ocasiones amenazantes de Athletic.

La baza de Marcelino para agitar el partido fue meter al joven Nico Serrano por Raúl García. La primera ocasión clara para el Madrid fue una llegada de Casemiro, a falta de diez minutos, que sacó Agirrezabalaga. En el tramo final del encuentro metió más velocidad y riesgo el equipo de Ancelotti. Entraba dentro del plan. Llegar vivo a este tramo y aprovecharse del desgaste físico del Athletic. Amenazó, pero no pegó. Lo hizo el Athletic con el gol de Berenguer.

El Real Madrid pierde en un campo complicado, en un día en el que no tenía a Benzema ni a Mendy. Los dos lesionados. Pero lo peor es la imagen de equipo sin soluciones para salir de la presión del Athletic. No pudo progresar ni por la derecha con Lucas Vázquez (Carvajal estaba en el banquillo), ni por el centro con Kroos (lo quitó por cansancio), ni con Alaba en el costado izquierdo. Fue un equipo miedoso, espeso, con jugadores agotados y en el que Ancelotti prefirió jugar con Vinícius y Rodrygo, que llegaron de un largo viaje tras jugar con Brasil, antes que utilizar a Hazard, Jovic y Bale.

El Athletic consumó su venganza y elimina a un Real Madrid gris, sin ideas y mal dirigido desde el banquillo. El equipo bilbaíno había perdido los dos partidos de Liga, la final de la Supercopa de España y fue más contundente en la Copa del Rey. Se clasifica para las semifinales con un gol de Alex Berenguer, en el minuto 89. Una acción que llegó tras un error en la salida del balón de Casemiro. Lo interceptó Vesga. Berenguer, en una excelente maniobra fajándose de Nacho, desequilibró un partido muy cerrado. Hizo más el equipo de Marcelino para pasar. Fue más atrevido, propuso un juego más ofensivo y generó más ocasiones de peligro.

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