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La táctica del palo y la zanahoria de Ancelotti con Hazard que preocupa en el Real Madrid
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el técnico es frío con la estrella belga

La táctica del palo y la zanahoria de Ancelotti con Hazard que preocupa en el Real Madrid

Ancelotti no tiene un plan claro para recuperar la mejor versión de Hazard. Le recomienda que tenga fe y aproveche la oportunidad. En el club, ven difícil que así se motive el belga

Foto: Eden Hazard durante el partido entre el Real Madrid y el Sheriff. (Efe)
Eden Hazard durante el partido entre el Real Madrid y el Sheriff. (Efe)

Algo no funciona entre Carlo Ancelotti y Eden Hazard para que el entrenador tenga que utilizar la táctica del palo y la zanahoria y el futbolista dé señales de estar desmotivado. El técnico italiano está estropeando el largo y duro trabajo del club con un futbolista que necesita recuperar la seguridad y que es considerado como una estrella porque, además, es uno de sus mejores activos. Ancelotti sigue sin tener palabras convincentes para Hazard y compara su situación con la de Mariano. "Tiene que tener fe de que llegará su momento. ¿Quién iba a pensar que iba a llegar el momento de Mariano? Es lo que tiene que hacer Hazard", comenta el italiano antes del encuentro contra el Shakthar en el Bernabéu. Lo estropea por meterse en este tipo de comparaciones. ¿Es igual Hazard que Mariano?

No es la estrategia más idónea que Carlo Ancelotti hable con frialdad de la situación de Eden Hazard y sea tan sincero para considerarlo transferible si se diera el caso de que pida una salida. El entrenador, en su afán de ser justo con los méritos de los futbolistas y exigente con el belga, no da con la tecla con Hazard. Tampoco colabora en la táctica institucional con un jugador que pide ayuda para superar su mal momento. "El problema que tiene es que hay un entrenador que prefiere a otro jugador", dijo Ancelotti hace pocos días con tono de indiferencia. "Hazard tiene amor propio y calidad para salir adelante", afirman fuentes del club para redireccionar el caso.

placeholder Ancelotti y Hazard durante un partido del Real Madrid. (EFE)
Ancelotti y Hazard durante un partido del Real Madrid. (EFE)

Hazard no fichó por el Real Madrid para ser suplente de los suplentes, como comprobó en el último partido de Liga en Elche, ni mucho menos para sentirse desprotegido después de pasar una grave lesión en el tobillo con sus diferentes recaídas. Hazard vino al Real Madrid con cartel de estrella tras varios años de negociaciones con el Chelsea. No fue nada sencilla su contratación. Florentino Pérez y José Ángel Sánchez (director general ejecutivo) tuvieron que picar piedra durante un largo tiempo para encontrar el momento idóneo en el que el multimillonario y propietario del club londinense, Roman Abramovich, aceptara vender a su mejor jugador. No era uno más. Tenía ofertas importantes de equipos ingleses que competían por su contratación.

Las dudas del belga

Eden Hazard se sentía intocable en el Chelsea. En el Real Madrid, por primera vez, tiene dudas con la forma de actuar de Carlo Ancelotti. En Inglaterra estaba entre los mejores del mundo. Era considerado el más brillante y decisivo de la Premier League y visto como un potencial Balón de Oro por su capacidad para desequilibrar, su enorme talento y el liderazgo. Conseguir el traspaso supuso un desgaste importante en la estrategia de Florentino Pérez y fue posible cuando Román Abramovich marcó los plazos y puso un precio de venta alto cuando solo le quedaba una temporada de contrato.

En un caso similar, aunque nos parezca más complejo y tenso, está el Real Madrid metido con la operación de Kylian Mbappé. El belga, como el francés, rechazó varias ofertas de renovación para dejar claro al Chelsea que su ciclo en Inglaterra estaba terminado, necesitaba cambiar de aires, tenía el deseo de jugar en el Real Madrid y con Zidane (su ídolo). Se plantó. Florentino agradeció que pusiera de su parte para venir al Real Madrid y no escuchó ofertas económicamente más importantes. Por Hazard se pagaron 115 millones de euros más bonus. Un medio de comunicación belga publicó que la cifra está en 160 millones. Tras la marcha de Cristiano Ronaldo, Florentino conseguía resarcirse con su propósito de fichar a un nuevo 'galáctico'. Ilusionó la llegada de un jugador contrastado y ganador.

Foto: Rafa Nadal volverá a competir en diciembre. (EFE)

La desgracia, con las reiteradas lesiones, se ha cebado con un futbolista que ha sufrido en lo físico y lo psicológico y que también ha cometido errores. No empezó bien. Llegó con sobrepeso y se le criticó por estar fuera de forma. Cuando la encontró, estaba ágil y empezaba a mezclar su calidad con la de Benzema. Pero surgió el momento fatídico. Llegó la grave lesión en el partido contra el Paris Saint-Germain y empezó un vía crucis que va para dos años. Su calvario lo ha sufrido el club, pero en ningún momento ni el presidente ni el director general ejecutivo han permitido que se sienta inseguro o tuviera dudas. Lo califican de un futbolista con un talento superior y golpeado por la mala suerte.

Preocupa que se desenganche

Carlo Ancelotti gestiona el caso Hazard con palo y zanahoria. ¿Es la mejor manera de recuperar al futbolista? Lo que no consigue el entrenador es motivarle y lo que preocupa en el club es que el jugador se desenganche con las palabras de Ancelotti. El italiano no tiene un plan claro con el belga. No quiso que viajara a Kiev para estar preparado para el Clásico y en el Camp Nou no le dio ningún minuto. Hay demasiados vaivenes. Su último partido de titular fue contra el Sheriff en el Bernabéu y Ancelotti le quitó del campo para meter a Jovic. Estaba llevando peligro.

En el club necesitan que a Hazard, considerado un caso especial, se le siga ayudando para salir de un bache prolongado. Como hace el seleccionador belga, Roberto Martínez. Pero a Ancelotti le cuesta creer en este jugador. Solo le dio cinco minutos en el partido contra el Elche y al belga se le vio apático en el tiempo que estuvo en el césped. Puede que no sea la mejor manera de volver a enchufarle. Necesita confianza y jugar con regularidad para coger el ritmo de competición.

Este asunto lo tenía más claro Zidane. Si Hazard estaba para jugar media hora, lo ponía de inicio y no lo reservaba para los segundos tiempos. Se sentía valorado. "Lo vamos a esperar el tiempo que haga falta porque es uno de los mejores del mundo", repetía Zidane. La opinión de Ancelotti ha dado un giro. Hazard ha pasado de empezar como titular la temporada a no jugar ni un solo minuto contra el Inter de Milán. En San Siro se llevó otra decepción. Entraron desde el banquillo el recién llegado Camavinga y Rodrygo. Le salió fenomenal al entrenador. Ganó el partido y Hazard pasó a un segundo plano. En el Clásico y contra el Elche entró con el partido decidido. Lo que se ve desde fuera es a un futbolista desganado y choca con los deseos del club por recuperarle.

placeholder Eden Hazard en el partido contra el Elche. (EFE)
Eden Hazard en el partido contra el Elche. (EFE)

A grandes problemas, grandes soluciones. Es la recomendación del club, que lleva tiempo buscando el punto de inflexión en el que aparezca el mejor Hazard. Ese partido en el que recupere la autoestima y el protagonismo perdido con una actuación deslumbrante. Lo que se ve en estos momentos con Vinicius. Pero Ancelotti lo rebaja y se obceca en su idea de pinchar al futbolista como si fuera Mariano. Esto no lo lleva nada bien el belga, que vino para jugar y no para estar continuamente sometido a un examen por el entrenador.

En el vestuario lo ven de otra manera y esta es la opinión que tiene Carvajal, uno de los veteranos, sobre el papel que tiene que tener Hazard en el equipo: "La situación de Eden no es fácil. Él es un chico que, aunque aparente que le da igual todo, no es así. Intenta cambiar. En cuanto vuelva a tener buenas sensaciones, estará entre los diez mejores jugadores del mundo, sin duda, porque es top". Ancelotti no regala elogios a un futbolista que empieza a estar desesperado por no poder jugar un partido entero. No lo hace desde noviembre de 2019. Es mucho tiempo y se hacen visibles los nervios del belga.

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