Es noticia
¿Cómo va la guerra en Ucrania? Guía para perdidos tras un verano de contraofensiva
  1. Mundo
Un conflicto sin vacaciones

¿Cómo va la guerra en Ucrania? Guía para perdidos tras un verano de contraofensiva

Para aquellos que se hayan desconectado de la guerra durante el periodo vacacional, este es un repaso rápido de los principales puntos calientes del frente

Foto: Un soldado ucraniano se prepara para disparar un sistema de artillería cerca de la ciudad de Avdiivka, en Donetsk. (Reuters/Sofiia Gatilova)
Un soldado ucraniano se prepara para disparar un sistema de artillería cerca de la ciudad de Avdiivka, en Donetsk. (Reuters/Sofiia Gatilova)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

8 de junio de 2023. Esa es la fecha en que la mayoría de los expertos sitúa el inicio de la contraofensiva ucraniana, una de las operaciones bélicas más ambiciosas de la historia reciente, con la que Kiev busca recuperar parte de su territorio y asestar una herida letal a la invasión de Moscú. Más de tres meses después, las batallas continúan a lo largo de un frente de más de 1.200 kilómetros de longitud y en el que ninguno de los bandos parece cerca de ganar la guerra.

Durante estos casi 100 días de contraofensiva, el consenso en torno a su éxito o fracaso ha brillado por su ausencia. Lo único en lo que coinciden analistas y actores a ambos lados de la línea de frente, incluyendo el propio presidente Volodímir Zelenski, es en la lentitud de los avances ucranianos. Para unos, esto es un reflejo de la incapacidad de Kiev de alterar el statu quo de la guerra. Para otros, la operación está dando resultados, pero su ritmo es el resultado inevitable de atacar posiciones fuertemente defendidas sin contar con superioridad aérea.

A punto de acabar el verano y a las puertas de una temporada de lluvias —la temida raspútitsa— en la que el barro podría volver a paralizar las operaciones de combate, la situación varía dependiendo de a qué zona de la línea imaginaria que separa a las tropas rusas y ucranianas se mire. Para aquellos que se hayan desconectado de la guerra durante el periodo vacacional, este es un repaso rápido de los principales puntos calientes del frente.

En el noreste: Rusia vuelve a la carga

Hace exactamente un año, la región ucraniana de Járkov inundaba los titulares de todo el mundo. Por aquel entonces, las tropas de Kiev ejecutaban la contraofensiva más exitosa de la guerra, recuperando miles de kilómetros cuadrados en un ataque relámpago que provocó la espantada de las fuerzas rusas y que devolvió la práctica totalidad de la línea noreste del frente al óblast de Lugansk.

La situación, hoy en día, es muy distinta. La línea que corre desde el noreste Kupiansk hasta el sureste de Limán, dos ciudades bajo control ucraniano separadas por 100 kilómetros de distancia, ha sido el escenario de innumerables ataques de uno y otro bando durante los últimos meses. Pero desde mediados de verano, existe una realidad innegable: actualmente, en plena ofensiva del bando rival, este es el único punto del frente donde Rusia está obteniendo avances territoriales.

Kupiansk, recuperada durante la campaña de septiembre pasado, vuelve a ser hoy en día una ciudad prácticamente fantasma, de no ser por un diminuto grupo de civiles que se rehúsan a abandonar sus hogares y que han esquivado las múltiples evacuaciones. Las tropas rusas se encuentran a escasos 10 kilómetros de distancia y, debido a la proximidad de la frontera con su país, no se enfrentan a los desafíos logísticos que han atormentado a gran parte de las fuerzas invasoras desde el 24 de febrero de 2022.

Foto: El tablón de "Más buscados" en Kupiansk. Además de criminales o colaboracionistas locales, entre las caras están Vladímir Putin y Maria Alekseyevna Lvova-Belova, Comisionada rusa para los Derechos del Niño. (Alicia Alamillos)
TE PUEDE INTERESAR
Historia de dos ciudades del frente de Ucrania y lo que te dice de una guerra que no se va a acabar este año
Alicia Alamillos. Kupiansk / Kramatorsk (Ucrania) Mapa: Laura Martín

En esta región boscosa que recorre el frente noreste, fuentes ucranianas hablan de una media de más de 500 ataques rusos al día con artillería, drones y aviación. Durante el mes de junio, revelaron que Rusia había acumulado más de 100.000 soldados en la zona, además de 900 tanques, 550 sistemas de artillería y 370 sistemas de misiles. Sin embargo, los avances de Moscú han sido, hasta la fecha, limitados incluso para los estándares de una guerra a cámara lenta.

La clave de la ofensiva rusa en el noreste, no obstante, no es la cantidad de terreno que conquiste, sino el hecho de que obliga a Kiev a mantener un importante contingente de tropas en la región que no pueden ser destinadas a sus principales esfuerzos en el sur y este del país. “Están intentando atacar aquí para reducir la capacidad de las fuerzas de defensa de Ucrania en nuestra zona de contraataque”, explicaba a finales de agosto el entonces ministro de Defensa de Ucrania, Oleksii Reznikov, quien fue reemplazado por el tártaro Rustem Umerov la semana pasada.

En el este: varios 'déjà vu'

Hace tiempo que Bajmut se convirtió en uno de los símbolos más importantes e inesperados de la invasión rusa de Ucrania. La localidad, considerada como estratégicamente insignificante durante los primeros compases de la guerra, se convirtió en el escenario de la batalla más encarnizada y letal del conflicto. Comparada frecuentemente con una picadora de carne, la ciudad vio caer a miles de soldados y mercenarios durante más de 10 meses de lucha constante hasta que, finalmente, el Grupo Wagner anunció su captura el pasado 20 de mayo.

La ciudad cayó, pero la batalla, realmente, nunca terminó. Con la organización Wagner —cuyo líder, Yevgeny Prigozhin, lanzó una breve rebelión contra el Kremlin y acabó meses más tarde entre los restos humeantes de un avión estrellado— fuera de juego en Ucrania, las fuerzas de Kiev pasaron a la acción, provocando retiradas rusas en el norte y sur de Bajmut mediante un avance lento en el que, como siempre en esta ciudad maldita, se lucha metro por metro.

No se trata del escenario principal de la contraofensiva, pero desde su inicio las tropas ucranianas han logrado recuperar cerca de 50 kilómetros cuadrados en la zona de Bajmut. Actualmente, los avances se centran en las dos localidades Klischivka y Andrivka, al sur de la ciudad. "Esto permitirá el control de artillería de la propia Klischivka, de partes de Bajmut y de las rutas de suministro", dijo el analista militar ucraniano Denys Popovych a la Radio NV de Ucrania a mediados de julio. "Así como Wagner rodeó la ciudad, nosotros también lo haremos", sentenció.

Foto: Artillería ucraniana en el frente de Chasiv Yar. (Reuters/Oleksandr Ratushniak)
TE PUEDE INTERESAR
La batalla eterna en Ucrania: por qué tenemos que volver a hablar de Bajmut
Mónica Redondo. Chasiv Yar (frente de Bajmut)

Recientemente, las fuerzas ucranianas han anunciado otro pequeño e inesperado avance en Optyne, al sur de Avdiivka, una ciudad ha sido la protagonista de otra de las batallas eternas de esta guerra y donde los ataques de uno y otro bando prácticamente no han cesado desde el inicio de la invasión. Este último progreso deja a las tropas de Kiev a escasos 3 kilómetros del aeropuerto de la capital regional de Donetsk, uno de los escenarios más emblemáticos de la guerra separatista que comenzó en el Donbás en 2014 con el apoyo del Kremlin.

En el sur: el desafío de la línea Surovikin

Más de medio año atrás del inicio de la actual contraofensiva ucraniana, todos los analistas coincidían en que el sur del país era el premio gordo. Cortar el puente terrestre que une a la ocupada península de Crimea con el territorio nacional ruso supondría el mayor golpe logístico y estratégico que Kiev podría asestar a Moscú. Consciente de ello, Rusia comenzó a erigir en octubre del año pasado un auténtico laberinto de trincheras, zanjas antitanque, campos minados, dientes de dragón, bunkers y demás edificaciones defensivas. Un sistema defensivo cuya primera línea es conocida popularmente como la línea Surovikin, por el nombre del comandante que la vio nacer.

En parte debido a este formidable sistema defensivo, los esfuerzos iniciales ucranianos para romper con celeridad las posiciones avanzadas de Rusia acabaron en desastre. Poco después del 8 de junio, las imágenes de varios tanques alemanes Leopard II destruidos en el frente sur corrieron como la espuma en redes, despertando unas dudas sobre la operación que continúan hasta la actualidad. Reportes posteriores revelaron que el asalto inicial había sido víctima de una infinidad de problemas de planificación, reconocimiento y coordinación, como recordaban los analistas militares Michael Kofman y Rob Lee en un artículo reciente.

Tras los fracasos iniciales, Kiev cambió la estrategia de choque a una centrada en la atrición y los avances progresivos respaldados por fuego de artillería. Una que, pese a las críticas que ha despertado su lentitud, ha logrado recuperar terreno de forma constante a lo largo de los dos ejes principales de la contraofensiva: el de Velyka Novosilka y el de Orikhiv. En este último, las tropas ucranianas liberaron a finales de agosto la localidad de Robotyne. Desde allí, han lanzado múltiples asaltos contra la aldea de Verbove, detrás de la famosa línea Surovikin.

Foto: El pueblo de Robotyne, recién capturado por Ucrania. (Reuters/Batallón Skala)
TE PUEDE INTERESAR
Por qué Robotyne se parece más a Bajmut de lo que crees: Ucrania avanza lento, pero necesita 10 km más
Fermín Torrano. Región de Zaporiyia (Ucrania) Mapa: Emma Esser

Visto sobre un mapa, el avance ucraniano sigue pareciendo escaso. Sin embargo, como explicaba el colaborador de El Confidencial Fermín Torrano al comenzar este mes, analistas militares apuntan a que la próxima victoria se juega en una baldosa de entre 10 a 15 kilómetros, la distancia que permitirá entonces operar las lanzaderas de misiles de larga distancia Himars/MLRS contra las posiciones rusas junto al mar. Los corredores logísticos del puente terrestre entre Rusia y Crimea estarían así, por primera vez, a la merced de los ataques ucranianos.

Más allá del frente: el comodín del mar Negro

Los tres escenarios descritos (noreste, este y sur) engloban los puntos más importantes del frente, pero la guerra va mucho más allá de la línea de choque. Esta misma semana, por ejemplo, Ucrania anunció la reconquista de las conocidas como Torres Boyko, cuatro plataformas marinas de perforación gasística y petrolífera que fueron capturadas por Rusia en 2015 tras la anexión ilegal de Crimea. De confirmarse la pérdida de estas infraestructuras —que pueden ser utilizadas como helipuertos y para albergar sistemas de misiles de largo alcance—, el episodio supondría un serio interrogante sobre el supuesto control absoluto que el Kremlin afirma mantener sobre el mar Negro.

Foto: Captura del vídeo en el que se percibe un ataque con dron contra el Olenegorsky Gornyak, cerca del puerto de Novorossiyk (Reuters)

También desde las aguas de este mar llegó otro de los ataques más importantes del verano, el que el pasado 17 de julio provocó el colapso, por segunda vez, de una parte del puente de Kerch que une a la península de Crimea con el resto de Rusia. La operación, que como es habitual en estos casos no ha sido reconocida oficialmente por el Gobierno ucraniano, fue ejecutada con drones marinos, los mismos que también provocaron daños masivos en el buque de asalto anfibio Olenegorsky Gornyak frente a la ciudad rusa de Novorossiysk a principios de agosto. Desde entonces, Moscú se ha visto obligado a reforzar la vigilancia de sus puertos, barcos e infraestructuras marinas. Un nuevo problema a sumar a una lista, tras más de un año y medio de guerra, no para de crecer para Vladímir Putin.

8 de junio de 2023. Esa es la fecha en que la mayoría de los expertos sitúa el inicio de la contraofensiva ucraniana, una de las operaciones bélicas más ambiciosas de la historia reciente, con la que Kiev busca recuperar parte de su territorio y asestar una herida letal a la invasión de Moscú. Más de tres meses después, las batallas continúan a lo largo de un frente de más de 1.200 kilómetros de longitud y en el que ninguno de los bandos parece cerca de ganar la guerra.

Conflicto de Ucrania
El redactor recomienda