Los ganadores y perdedores de la bolsa española en 2020... Esto les espera en 2021
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Los ganadores y perdedores de la bolsa española en 2020... Esto les espera en 2021

La esperada mejora de la economía se presenta como una oportunidad de enmienda para los valores más penalizados por el impacto de la pandemia en el último ejercicio

Foto: Vista del interior del Palacio de la Bolsa de Madrid. (EFE)
Vista del interior del Palacio de la Bolsa de Madrid. (EFE)

En los mercados financieros, las generalizaciones nunca han tenido un encaje fácil. Lo que se presenta en términos extensos como un buen o un mal ejercicio adopta frecuentemente una interpretación diametralmente opuesta cuando se valoran regiones, sectores o compañías concretas. Aunque no se trate en esencia de un proceso de suma cero, es habitual que todo éxito bursátil se vea rodeado de sonoros batacazos y viceversa. Y 2020 ha llevado esta realidad a niveles extremos.

La brecha existente entre el rendimiento total anual del índice Nasdaq 100 (ganancias del 43%) y el del Ibex (pérdidas del 15,45%) representa la distancia más grande entre dos de los principales índices bursátiles mundiales desde el inicio del siglo XXI. Los efectos de la pandemia del coronavirus han llevado a los inversores a trazar fronteras muy marcadas entre los países considerados mejor y peor capacitados para hacer frente a las consecuencias económicas de la crisis y también, dentro de cada uno de ellos, entre las empresas más afectadas y aquellas otras con posibilidades de sacar rédito de la situación.

Así, mientras industrias como la del turismo y los viajes, el petróleo o la banca se han visto por unas u otras razones golpeadas de forma rotunda por un mercado que durante meses las situó en cuarentena -agravando en algunos casos tendencias que venían de lejos- otras como la tecnología, las energías renovables, el comercio online o el consumo básico no sólo han logrado capear la tormenta con entereza, sino que han encontrado en la crisis un acicate para sus valoraciones, al entenderse que sus perspectivas de desarrollo se han visto aceleradas.

placeholder Evolución de los mejores y peores valores del Ibex en 2020, en porcentaje.
Evolución de los mejores y peores valores del Ibex en 2020, en porcentaje.

Todas estas cuestiones han tenido su reflejo proporcional en la bolsa española, un mercado en el que a día de hoy aún tienen un peso mucho más relevante los negocios peor parados por la crisis, lo que, a la postre ha acabado determinando que el Ibex destaque como el peor entre los grandes índices globales en 2020. Una afrenta obtenida a pesar de los espectaculares rendimientos cosechados por compañías como Solaria, Siemens Gamesa, Pharma Mar, Cellnex o Iberdrola (que cierran el ejercicio con ganancias entre el 250 y el 27%).

Sus logros han quedado eclipsados por el derrumbe del sector financiero -en el que resalta el descalabro del 66% de Banco Sabadell-, las pérdidas superiores al 62% de IAG o las abultadas caídas de grandes grupos como Telefónica y Repsol, que se han dejado más del 40% de su valor.

Y una imagen similar puede apreciarse si se abre el foco al Indice General, en el que se cuentan como grandes triunfadores varias compañías energéticas, como Berkeley, Grenergy y Solarpack (además de Soltec, que salió a bolsa en octubre y aún no había sido añadida al índice), así como farmacéuticas como Reig Jofre o Rovi. En el lado opuesto, resaltan los batacazos de empresas claramente dependientes del ciclo económico, como Quabit, Técnicas Reunidas, Tubacex u OHL.

Foto: (iStock)

Unos comportamientos tan dispares arrojan, evidentemente, cuestiones sobre cuáles pueden ser sus secuelas en el nuevo ejercicio, sobre todo a medida que la distribución de las vacunas alimenta las expectativas de una próxima eliminación (o al menos dilución) del que ha sido el principal factor en torno al que han pivotado los éxitos y fiascos de unas u otras compañías: la crisis del coronavirus.

No en vano, ya desde hace varios meses, los inversores parecen haber asumido la conveniencia de readaptar sus carteras a un entorno económico de recuperación, lo que ha dado pie a una llamativa remontada de grupos muy rezagados, como Meliá, IAG, BBVA o Repsol, en detrimento de compañías como Cellnex o Pharma Mar, los únicos valores del Ibex en negativo desde el inicio de noviembre.

En un momento en que se debate con intensidad si el mercado ha alcanzado valoraciones desproporcionadas la búsqueda de gangas ha llevado a poner los ojos en aquellos valores más fuertemente castigados, con la esperanza de que el final de la crisis se traduzca para ellos en el inicio de una sólida recuperación.

Pero es evidente que en bolsa las estrategias no resultan tan simples y, si bien un giro en el ciclo económico puede conllevar cierto viraje en el listado de los grupos más o menos alcistas, existen tendencias de fondo que persisten y que pueden dar continuidad a los movimientos. La historia de los mercados está repleta de compañías que han seguido subiendo tras pulverizar niveles que parecían impensables y de otras que no han dejado de agrandar sus penalidades por muy baratas que parecieran estar.

Renovables y tecnológicas

Así, de cara a 2021, se puede señalar a los ingentes programas de inversiones a nivel mundial en digitalización o transformación energética como factores que podrían seguir impulsando las cotizaciones de tecnológicas o compañías de renovables, como se puede reparar en el difícil escenario de tipos de interés en negativo que aún aguarda a la banca y que parece que seguirá restringiendo su capacidad de obtener retornos durante los próximos años.

Por supuesto, esto no quiere decir que los primeros mantendrán su buen tono en 2021 ni que los bancos lo harán impepinablemente mal. De hecho, si se repara en la visión de los analistas sobre algunas de las compañías que mejor lo han hecho en el último año, como Solaria o Siemens Gamesa, se aprecia que existe la idea extendida de que descuentan escenarios extremadamente positivos, lo que podría dar lugar a reveses de cierto calado en caso de sufrir alguna decepción.

También Iberdrola, afianzado como un gigante mundial en el terreno de las renovables, enfrenta a día de hoy ciertas dudas sobre su capacidad para seguir estirando sus valoraciones, tras una escalada que le ha llevado a disputarle a Inditex el puesto de mayor compañía de la bolsa española.

Por su parte, entre los bancos, la visión es en gran medida neutral, con CaixaBank como la entidad preferida, ante el próximo cierre de su fusión con Bankia, y Sabadell como la que genera mayores dudas, a la espera de que defina su nuevo plan estratégico, tras su frustrada integración con BBVA. Aunque el negocio bancario pueda seguir presionado por un entorno de mercado muy complejo y sus balances puedan sufrir durante los próximos trimestres los estragos de la crisis del coronavirus, se entiende que, en gran medida, estos problemas ya están recogidos en los precios.

Foto: EC.

La previsible atonía de la banca, el segundo sector con más peso en el Ibex, es uno de los factores que llevan a los expertos a insistir que 2021 será un año especialmente propicio para la gestión activa de las carteras, con una selección muy meticulosa de valores, en lugar de la inversión indiscriminada, asociada a la gestión pasiva. En un mercado tan concentrado como el español, las escasas expectativas en torno a los grandes valores se presentan como un lastre que puede acabar resultando, un año más, insalvable para el Ibex.

Si ya se han señalado los recelos en torno a los grandes bancos, por las difíciles perspectivas de su negocio, e Iberdrola, a causa de sus exigentes valoraciones, se pueden subrayar igualmente las dudas que genera Inditex -también por un tema de valoraciones en un momento de transición del negocio hacia los canales digitales- o Telefónica, necesitada de un golpe de efecto -presumiblemente una venta de calado que le permita rebajar de forma sustancial sus niveles de deuda- para recobrar la confianza de los inversores.

De los mejores valores de 2020, Cellnex es el que, aparentemente, presenta las mejores perspectivas de cara al nuevo año. El grupo gestor de infraestructuras de telecomunicaciones presenta unas ratios de valoración extremas, sin parangón en el mercado español -su PER estimado para 2021 supera las 260 veces-, tras varios ejercicios consecutivos de sólidas ganancias. Pero el potencial de crecimiento a largo plazo, tras una larga lista de adquisiciones que han sido muy bien valoradas por los inversores, parece justificar sus precios actuales y niveles ostensiblemente más elevados, tras corregir cerca de un 14% desde inicios de noviembre.

También ha corregido con fuerza Pharma Mar en las últimas semanas. Si el pasado 6 de noviembre acumulaba ganancias en 2020 en el entorno del 200%, al cierre del año sus rendimientos se habían moderado hasta el 65,7%. El reciente fiasco en un estudio sobre su medicamento Zepzelca y la falta de resultados efectivos en su desarrollo de tratamientos para el coronavirus -un ámbito en el que, pese a los estruendosos anuncios del grupo siempre han sido escasas las expectativas de los expertos- han limitado mucho la confianza de las firmas de análisis (las pocas que la cubren) sobre la compañía.

placeholder Sabadell destaca como el peor valor del Ibex en 2020. (Reuters)
Sabadell destaca como el peor valor del Ibex en 2020. (Reuters)

En el lado opuesto, el de los perdedores de 2020, si Telefónica -pese a su elevado potencial- y, sobre todo, Sabadell no despiertan actualmente excesivo entusiasmo sí es mayor la confianza en Repsol, Merlin e IAG. El de la aerolínea es el caso más paradigmático de un negocio durísimamente golpeado por la pandemia pero que se espera que inicie desde el presente año una marcha ascendente hasta recuperar en los próximos años la práctica totalidad del negocio perdido. Y de hecho, se señala como una de las presumibles vencedoras del nuevo escenario que se espera que surja en el sector aéreo tras la crisis, aunque aún debe superar los recelos sobre su capacidad de resistir sin captar más capital e, incluso, sobre su capacidad para operar en Europa, como consecuencia del Brexit.

Para Merlin, en cambio, la crisis del coronavirus ha motivado inquietudes de carácter más estructural, conforme su negocio de oficinas y, sobre todo, de centros comerciales, podría enfrentarse en los próximos años a una demanda más reducida, como consecuencia del auge del teletrabajo y del comercio online. Con todo, el elevado descuento que muestra sobre el valor de sus activos y su elevada diversificación le merecen un respaldo amplio por parte de los analistas.

La dificultades de Repsol tienen un origen muy anterior a la crisis del coronavirus, tras años de turbulencias en el mercado petrolero. Pero la pandemia ha llevado la situación a cotas extremas. La consideración de que lo peor ha podido quedar atrás y la aceleración en su estrategia de reconversión hacia las energías limpias justifican hoy una amplia mayoría de recomendaciones de compra y un precio objetivo más de un 20% por encima de sus niveles actuales.

ACS, Almirall, Cellnex e Indra concentran las mejores visiones de los analistas

Mirando al conjunto de los valores del Ibex, una rápida lectura de las recomendaciones de los analistas ofrece un listado de cuatro compañías que claramente se sitúan entre sus favoritas para 2021: ACS, Almirall, Cellnex e Indra. Aúnan recomendaciones de compra por parte de al menos el 70% de las firmas que las cubren y potenciales de revalorización superiores al 15%. Y a este grupo se pueden añadir otras tres que combinan más de un 60% de consejos favorables y potenciales por encima del 10%. Son IAG, Grifols y CaixaBank.

Se trata de un listado en el que se entremezclan algunos de las empresas más rentables del parqué en 2020 con otras fuertemente penalizadas. En cualquier caso, con un panorama económico a corto y medio plazo aún muy incierto -aún asumiendo el éxito de las vacunas, no es evidente cuando se pueda iniciar el proceso de normalización de las actividades- son muchas las revisiones que pueden producirse en las estrategias de inversión y, con ello, en las apuestas más recomendables.

Si algo ha dejado claro 2020 es que los esquemas que parecen más sólidamente afianzados pueden verse sacudidos de forma radical de la noche a la mañana. No deja de resultar significativo que, de las cinco mejores compañías del Ibex en el año, sólo dos superaban al cierre del ejercicio anterior el 60% de recomendaciones de compra.

En los mercados financieros, las generalizaciones nunca han tenido un encaje fácil. Lo que se presenta en términos extensos como un buen o un mal ejercicio adopta frecuentemente una interpretación diametralmente opuesta cuando se valoran regiones, sectores o compañías concretas. Aunque no se trate en esencia de un proceso de suma cero, es habitual que todo éxito bursátil se vea rodeado de sonoros batacazos y viceversa. Y 2020 ha llevado esta realidad a niveles extremos.

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