en mínimos de 2016

El Ibex 35 cierra 2018 con una caída del 15%: su peor ejercicio en ocho años

El nerviosismo e incertidumbre se ha apoderado de la bolsa española, haciendo mella en sus valores más importantes

Foto: Palacio de la bolsa española (EFE)
Palacio de la bolsa española (EFE)

La bolsa española ha cerrado el año con un acumulado de pérdidas del 14,97% y lleva al parqué a registrar sus peores 12 meses desde 2010 (cuando terminó el ejercicio con un retroceso del 17,4%). Así, el Ibex 35 comienza el 2019 en los 8.540 puntos, en mínimos no vistos desde agosto de 2016.

A apenas horas de la celebración de Noche Vieja, la media sesión del último día del año ha sido una jornada tranquila, con el Ibex 35 avanzando apenas medio punto porcentual y gran parte del selectivo en verde. Un panorama distinto al del año en general, donde el nerviosismo e incertidumbre se han apoderado de la bolsa española, haciendo mella en sus valores más importantes.

1. La cara y cruz del Ibex: 'la tele' vs. eléctricas

A un lado de la balanza está Mediaset, que se ha desplomado un 37% este año, y al otro Naturgy, que ha subido un 23% en 2018 —dos sectores distintos con panoramas opuestos en bolsa—. La caída de Mediaset se enmarca dentro de las crudas perspectivas de crecimiento, con los lentos avances de los ingresos de la publiciad y la irrupción de nuevos modelos de entretenimiento audiovisual (el ejemplo más claro, Netflix) merman su posición dominante en el sector. Mediaset es la única televisiva del Ibex 35, pero las penurias son generalizadas: Atresmedia se ha derrumbado un 46% en el Mercado Continuo y a nivel europeo, otras grandes del sector a nivel europeo, como Prosieben o Vivendi, también han pinchado.

A su vez, las eléctricas ganan terreno en un año plagado de volatilidad. Su atractivo reside en su calidad de valores defensivos y de menor exposición a los ritmos cíclicos de la economía y también en unos dividendos generosos que aseguran un ratio de rentabilidad estable a largo plazo (curiosamente, si se analiza la rentabilidad por dividendo desde la recesión, Mediaset se lleva la palma de oro), y menor exposición a los ritmos cíclicos de la economía. Así, son tres las eléctricas las que se llevan el podio de la bolsa española este año: Naturgy, Endesa (+21%) y e Iberdrola (14%).

[Las energéticas alcanzan niveles récord en bolsa ante los fantasmas de recesión]

2. El varapalo de los bancos

A principios de año, los bancos eran la apuesta estrella de muchos analistas por las perspectivas de un endurecimiento de la política monetaria que normalizase los niveles del euríbor. Goldman Sachs, por ejemplo, hablaba maravillas de la bolsa española en sus predicciones anuales publicadas a finales de 2017 precisamente por su alta exposición al sector bancario, donde empresas como Santander o BBVA acumulan capitalizaciones bursátiles importantes. Si a principio de año las predicciones de política monetaria alentaban a comprar en banca española, tras el cierre del año, queda claro que los inversores han perdido su entusiasmo por el sector financiero.

Sin embargo, estás perspectivas se han ralentizado (el mercado no espera subidas de los tipos de interés hasta otoño del año que viene) y el declive del negocio tradicional está pasando factura a su valoración en bolsa. Banco Sabadell es la entidad que más cae (-37%), seguida de cerca de Bankia (-34%) y BBVA (-32%). El mayor banco de los cinco del Ibex 35, el Santander, se deja en 2018 un 24%, mientras que CaixaBank y Bankinter son los que menos pierden con un retroceso del 8% y 15%, respectivamente. Y es que, por si fuera poco, este año el sector bancario se ha tenido que enfrentar también a incertidumbres políticas en algunos de sus principales mercados (Turquía, Italia, México...) y a nivel nacional con el vaivén del impuesto hipotecario.

3. El lastre de los pesos pesados

Luego están los sustos sufridos por los 'blue chips'. Con una capitalización bursátl de 70.000 millones de euros Inditex es el valor más grande del selectivo, por lo que su caída de 21% este año lastra con fuerza al Ibex 35. El gigante téxtil lleva cayendo todo el año ante la debilidad del consumo en un sector cada vez más competitivo, donde el nerviosísmo está a la orden del día (como bien se pudo ver durante los desplomes de hace dos semanas, tras el 'profit warning' de Asos).

Tras el banco Santander e Iberdrola, Telefónica es el cuarto valor de mayor peso en el Ibex 35, con una capitalización bursátil de 38.000 millones de euros. Así, su pérdida del 5% de este 2018 se hace notar en el parqué: la compañía de telecomunicaciones se mueve en mínimos de 2002, agobiada este año por su necesidad de reducir deuda y sustos como la inflación argentina y movimientos accionariales del sector.

El giro inesperado del precio del petróleo, en mínimos de verano de 2017, ha arrastrado a su vez a Repsol, que con una capitalización bursátil de 21.600 millones de euros, es la octaba compañía del Ibex 35 por peso. La energética ha cerrado el año con un avance positivo del 2%; pero podría haber sido más (antes de los desplomes del precio del crudo, Repsol subía un 19% en el año). La empresa está intentando diversificar más allá del 'oro negro', pero el petróleo todavía es su negocio principal, con operaciones de exploración y producción de reservas, refino, transporte y comercialización.

4. Las acereras y la guerra comercial

Entre los peores valores del año se encuentran ArcelorMittal y Acerinox, con pérdidas del 33% y 24% respectivamente. En un primer momento, puede parecer que la incertidumbre desatada por el proteccionismo del presidente de EEUU, Donald Trump, ha pasando factura al sector del acero; sin embargo, lo cierto es que la guerra comercial beneficia a estas empresas. Si el efecto de los impuestos reduce las importaciones en el país norteamericano, el precio del acero subiría —algo especialmente favorable para Acerinox, con más de la mitad del Ebitda expuesto a EEUU—.

Sin embargo, tal como explican los analistas de Bankinter, las acereras están sumamente expuestas al ciclo económico, particularmente al descenso de la demanda en China, y el exceso de la oferta que presiona los precios (especialmente en Europa, donde se han visto impactados por el aumento de las importaciones y las medidas de salvaguardia planteadas en Europa).

5. Miedo y volatilidad

Con todo, 2018 ha sido un año plagado de volatilidad, tanto para el Ibex 35 como para las bolsas a nivel mundial. Los inversores están nerviosos por el cambio de ciclo, la retirada de estímulos y el miedo a la recesión, lo que a llevado a la rentabilidad de la deuda soberana a moverse en EEUU y a desatar desplomes en Wall Street que han contagiado el resto de mercados a nivel mundial.

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