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El hundimiento de Casado: de presidente a juguete roto en 20 días funestos
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Historia de un colapso vertiginoso

El hundimiento de Casado: de presidente a juguete roto en 20 días funestos

Los errores en la votación de la reforma laboral y en la campaña de Castilla y León agitaron la guerra con Ayuso. El ruido de sables de los barones y el volantazo final destruyeron a Casado

Foto: Pablo Casado. (EC Diseño)
Pablo Casado. (EC Diseño)
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Esta es una historia sobre tres hombres solos presos de una angustia cósmica. Un desmoronamiento que dura 20 días.

3 de febrero: Alberto Casero, diputado popular por Cáceres, no va al Congreso de los Diputados a votar porque tiene gastroenteritis. Votará telemáticamente desde una casa cercana al hemiciclo. Inicia sesión informática a las 17:39. En siete minutos, vota 20 veces y confirma sus votos. Minutos después, comprende que ha votado mal la reforma laboral.

Casero entra en pánico. Corre hacia el Congreso para ver si puede volver a votar. No le dejan. La reforma laboral se aprueba por un voto. Ha pasado una hora desde el estropicio telemático de Casero. “Estoy destrozado, estoy fatal, la que he liado”, confiesa Casero a sus compañeros, según ‘El País’. Acaba de hundir una operación secreta de su jefe directo —Teodoro García Egea, secretario general del partido— que hubiera dejado en 'shock' al Gobierno. Acaba de activar una bola de nieve de desgracias para el Partido Popular.

placeholder El Gobierno se felicita tras aprobar de milagro en el Congreso la reforma laboral. (EFE)
El Gobierno se felicita tras aprobar de milagro en el Congreso la reforma laboral. (EFE)

19 de febrero: el segundo hombre solo de esta historia se llama Pablo Casado. Cinco días antes lideraba el PP sin graves nubarrones en el horizonte; ahora le está cayendo la tormenta de mierda de su vida: los periódicos conservadores piden su dimisión sin cuartel, hay manifestaciones en su contra en la sede del PP y las redes sociales se ceban con él.

Casado no acaba de comprender qué está pasando: asegura a un colaborador no entender por qué tiene que dimitir si no ha hecho nada malo. Mientras, su grupo parlamentario se rebela y sus últimos cargos fieles y personas de confianza le repudian en cadena. Un espectáculo grotesco de humillación al líder al que horas antes rendían pleitesía. Todas las miserias personales de la política de partido ("El rey ha muerto. ¡Viva el rey!") estallando ante toda España.

Foto: El secretario general del PP, Teodoro García Egea. (EFE/Lizón)

Tres días después, a las seis de la tarde, dimite Teodoro García Egea, mano derecha de Casado y literalmente su último apoyo en el partido. El PP tiene 23.500 cargos electos, pero Casado está ahora tan solo que estaría más acompañado si paseara por el espacio exterior. Es un muerto político viviente.

A la mañana siguiente, ayer, Casado se despide en el Congreso de los Diputados. "Entiendo la política como respeto a los adversarios y entrega a los compañeros". Pedro Sánchez le desea "lo mejor en lo personal". Solo falta que horas después se comunique que Casado dejará el partido tras el congreso nacional, pero es un 'game over'. Han pasado 20 días desde que Casero votó mal telemáticamente.

placeholder Casado se despide en el Congreso. (Reuters)
Casado se despide en el Congreso. (Reuters)

El tercer hombre

Casero y Casado; podría ser el título de un 'blues' sobre dos hombres solos que lo perdieron todo a velocidad de vértigo y tras una serie de catastróficas desdichas.

El tercer hombre de esta historia se llama Teodoro García Egea. Es el número dos del partido, jefe de Casero y subordinado de Casado. Los tres hombres acumulan infortunios, puñaladas y errores propios en esos 20 días que crujieron al PP, pero la caída en desgracia de Egea es especialmente vertical: en un parpadeo pasa de oro olímpico de la fontanería a fontanero más chapucero del país.

La reforma laboral suave es la ley más importante de la legislatura. Su elaboración tensa la coalición gubernamental, pero finalmente pone en órbita a la vicepresidenta Yolanda Díaz, alinea la patronal con el Gobierno y deja en fuera de juego al PP. O eso parecía

Referencias a la despedida de Pablo Casado durante la sesión de control

Todos creen que el Gobierno conseguirá los votos para aprobarla en el Congreso, pero García Egea ha preparado otra operación relámpago como la de Murcia, en 2021, cuando reventó la moción de censura de PSOE y Cs contra el presidente autonómico popular vía tránsfugas.

"Casado era percibido por la prensa como una buena persona sin garra y malicia para liderar"

Egea ha conseguido que dos diputados navarros de UPN, comprometidos con el Gobierno a votar a favor, lo hagan en contra de la reforma laboral. Casi nadie lo sabe. Si todo sale bien, la ley estrella caerá por sorpresa y el Gobierno entrará en una crisis impredecible. Podría ser el empujón electoral definitivo para los populares. En 10 días, hay elecciones en Castilla y León, anticipadas por Casado con el objetivo de sacar mayoría absoluta, liquidar a Cs, alejarse de Vox, dejarle claro a Isabel Díaz Ayuso que el PP también arrasa sin ella y crear una ola de victorias autonómicas que le lleven a Moncloa. Pero Casero votó mal y nada de esto pasó.

Foto: El diputado de UPN Carlos García Adanero. (EFE/Kiko Huesca)

El 'caserazo' insufló de energía al Gobierno y de mal rollo chapucero al PP. La zozobra se contagió a la campaña en Castilla y León, que había empezado atascada para los populares, víctimas de sus exageradas expectativas.

El dominguero

Cuatro días antes de las elecciones. Ángel Ortiz, director de ‘El Norte de Castilla’, principal periódico de la autonomía, habla con este periodista sobre la campaña electoral. Ortiz lo ve venir: “El PP no está dando ni una”.

"Ayuso se paseó por Valladolid aclamada como si fuera Mick Jagger, más que propulsar a Mañueco, creo que le eclipsó"

Preguntamos ahora a Ortiz por los errores populares en campaña:

1) "El poder político aquí se articula desde las ciudades y los pueblos, pero al adelantar las elecciones, entre otros motivos por la coyuntura nacional, se desligaron de las municipales. Aquí la gente no es de Castilla y León, sino de Valladolid, de Burgos, de Salamanca, de Soria o de León. La identidad política está provincializada, como se ha visto en las candidaturas de la España Vaciada. Sin el pegamento de las ciudades y las provincias, la autonomía es un conjunto vacío difícil de rellenar políticamente".

2) "Para colmo, los mensajes en clave nacional profundizaron la falta de interés en la campaña, con asistencias bajas a los mítines. En Madrid puedes montar unas elecciones contra el sanchismo, pues Madrid tiene entidad suficiente para enfrentarse al Gobierno y algunos madrileños pueden comprar eso, pero aquí no funcionó. Cuando vieron que el mensaje nacional no calaba y quisieron rectificar, ya era tarde".

Foto: Juan García-Gallardo y Alfonso Fernández Mañueco, antes de la reunión. (EFE/Nacho Gallego)

Los sondeos internos mostraban que el PP se alejaba día a día de la mayoría absoluta. Llegaron los nervios. El equipo del presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, orilló a Casado en la última semana de campaña, como si fuera un activo tóxico. Las apariciones conjuntas Mañueco/Casado se redujeron al mínimo en el cierre de campaña. Pero la irrupción de los barones populares “tampoco funcionó”, según Ortiz, y aunque “Ayuso se paseó por Valladolid aclamada como si fuera Mick Jagger, más que propulsar a Mañueco, creo que le eclipsó. Comerse al candidato no puede ser bueno para los intereses electorales del candidato”.

Capítulo aparte merece la apuesta de Casado por fiarlo todo a la polémica de las macrogranjas. Su campaña fue una sucesión de bizarras apariciones y declaraciones campestres: “Toño [el granjero] y yo nos hemos tomado un prietro picudo [vino de uva] a las 11 y media de la mañana”; en otras épocas, “muchas veces no había agua y teníais que beber vino”.

"Casado estaba muy impostado en las granjas"

Casado explicaba a la prensa nacional los tipos de animales (“Esta vaca es de la raza frisona y láctea. La que es negra y blanca”), pero más que un político volcado en el mundo rural, parecía un dominguero. "Casado estaba muy impostado en las granjas. Volcó sus mensajes en un territorio vacío y disperso, pero el grueso del voto está en las ciudades. A los de Valladolid, aunque sus padres vivan en el campo, les traen sin cuidado los mensajes sobre las vacas. Valladolid y Burgos, por ejemplo, tienen un gran PIB industrial", zanja Ortiz.

13 de febrero, domingo, el PP gana las elecciones en Castilla y León y mantiene (en teoría) el Gobierno autonómico, pero el exceso de expectativas le juega una mala pasada: el resultado es peor de lo previsto y el PP depende de Vox para sacar la investidura. Santiago Abascal pide entrar en el Gobierno.

Algunos cálculos internos sitúan entre dos y tres puntos porcentuales la pérdida electoral del PP por el error de Casero al votar la reforma laboral.

La exclusiva

14 de febrero, lunes, el entorno de Isabel Díaz Ayuso reclama la celebración inmediata del congreso del PP madrileño. Si Casado buscaba reforzar su liderazgo con las elecciones, encontró más inestabilidad.

15 de febrero, martes, el PP se enreda sobre si debe o no gobernar con Vox.

Foto: Ilustración: Learte

16 de febrero, noche del miércoles, El Confidencial lanza la información que provocará la mayor crisis de la historia del PP: "Fontaneros de Génova contactaron con detectives para investigar al hermano de Ayuso".

Extracto del artículo: "El objetivo era conseguir información comprometedora sobre el hermano de la presidenta madrileña, Tomás Díaz Ayuso. Sospechan que se llevó una comisión por un contrato concedido por el Ejecutivo regional a un supuesto empresario amigo. La adjudicación se produjo en abril de 2020, en medio de la primera ola, y sirvió para adquirir mascarillas FFP2 y FFP3. El importe de la licitación ascendió a 1,5 millones de euros".

¡Boooom!

Se desata la locura en redes, móviles y grupos de WhatsApp.

Esa noche, ‘El Mundo’ amplía la información sobre el espionaje. La lucha de poder entre Ayuso y Casado, que lleva meses desangrando el partido, salta por los aires.

Foto: El secretario general del PP, Teodoro García Egea (EFE/Kiko Huesca)

17 de febrero, jueves, mañana frenética de comparecencias. Ayuso acusa a la dirección nacional de espiarla y hostigarla. Admite que su hermano cobró por el contrato de las mascarillas, pero dice que es legal. Egea sale luego y la acusa de corrupción. El partido abre un expediente a Ayuso que podría acabar en expulsión. Choque descontrolado de trenes.

"Que todo se viera como una batalla entre Casado y Ayuso jugó en contra de él, pues ella siempre parecía la fuerte y él el débil"

“Guerra civil desatada... Se intuía que el enfrentamiento entre Ayuso y Casado a través de sus dos testaferros, Rodríguez y García Egea, cursaba como una patología grave y con escasas terapias para su solución. El estallido de las supuestas o verdaderas comisiones cobradas por el hermano de la presidenta de la CAM conduce al paroxismo bélico a las dos facciones irreconciliables del PP, que lo están destruyendo”, publica José Antonio Zarzalejos en El Confidencial a la hora de comer.

18 de febrero, viernes, Casado atiza con todo a Ayuso en el programa de radio de Carlos Herrera: “La cuestión es si cuando morían 700 personas al día se puede contratar con tu hermana y recibir 286.000 euros”.

Foto: El líder del PP, Pablo Casado. (EFE/Javier Lizón) Opinión

Punto de inflexión de la crisis: Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, habla en la radio: pasa de puntillas por la presunta corrupción de Ayuso y pone el foco sobre Casado: "Yo espero que no necesitemos llegar a un congreso extraordinario para solucionar el problema". Los barones dan la espalda a Casado. Ruido de sables. Casado empieza a tragar agua.

Esa tarde, se reúnen en secreto Casado y Ayuso. Al día siguiente, el PP filtra la reunión para intentar el deshielo, pero desde Sol dicen que no ha salido bien. Poco después, Casado mete un volantazo inverosímil: dice que Ayuso le ha dado explicaciones sobre su hermano, que no habrá expediente y que aquí no hay nada que ver. La opinión aplastante en prensa y redes es que el giro de guion no es creíble. Casado y Egea han ido a la guerra contra Ayuso y se han venido abajo a las primeras de cambio.

Si Casado piensa que reculando con Ayuso va a frenar la sangría, se equivoca: el volantazo refuerza la debilidad del líder. Los ataques contra su liderazgo se reproducen, ‘ABC’ y ‘El Mundo’ piden su dimisión, 3.500 personas se manifiestan frente a Génova a favor de Ayuso y en contra de Casado. Herido de muerte, sus fieles le van dando la espalda; pronto habrá un nuevo jefe al que complacer. Casado ha muerto. Que pase el siguiente.

"Una Génova fuerte hubiera podido metabolizar la crisis. Pero con un liderazgo débil, en cuanto Feijóo se plantó, se produjo la estampida"

¿Cómo pudo caer Casado tan rápido? La periodista y politóloga Estefanía Molina aporta el contexto previo:

1) "El PP era un reino de taifas con barones autonómicos fuertes y una Génova 13 débil. Casado nunca había ganado unas elecciones. Por contra, al frenar a Vox en sus territorios, Ayuso y Feijóo ganaron legitimidad para plantar cara a Casado y darle por amortizado cuando creyeran que ya no les servía. Una Génova fuerte hubiera podido metabolizar la crisis de estos días; Casado habría resistido. Pero con un liderazgo débil, en cuanto Feijóo se plantó educadamente, se produjo la estampida".

Foto: El líder del Partido Popular, Pablo Casado. (EFE/Mariscal) Opinión

2) "Casado nunca pudo quitarse el sambenito de su rivalidad con Ayuso. Y a Ayuso le permitió ganarse a la opinión pública con el relato de la victimización. Que todo se viera como una batalla entre Casado y Ayuso jugó en contra de él, pues ella siempre parecía la fuerte y él el débil. La campaña en Castilla y León copió parte del discurso de Ayuso, porque la debilidad de Casado era también falta de discurso propio, pero a Mañueco no le salió bien. Casado era percibido por la prensa como una buena persona sin la suficiente garra y malicia para liderar".

Hace 20 días a nadie se le pasaba por la cabeza que Casado no compitiera contra Sánchez en las próximas generales. Tras una serie de errores propios, puñaladas ajenas y presiones externas e internas, Casado ha sido liquidado. Puede que él no entienda qué ha pasado, pero el resto de los españoles también ha flipado.

Esta es una historia sobre tres hombres solos presos de una angustia cósmica. Un desmoronamiento que dura 20 días.

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