los tres lanzan la campaña mañana en ourense

Feijóo cierra su 'semana grande' como el puente del PP entre Rajoy y Casado

El gallego opta a su cuarta mayoría absoluta, que le daría la razón en su pugna con Génova por no aceptar la coalición con Cs y volvería a convertirle en la eterna 'bala en la recámara'

Foto: Casado, Feijóo y Rajoy la última vez que se les vio juntos: durante el funeral de la hermana del expresidente, el pasado diciembre en Pontevedra. (EFE)
Casado, Feijóo y Rajoy la última vez que se les vio juntos: durante el funeral de la hermana del expresidente, el pasado diciembre en Pontevedra. (EFE)
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Alberto Núñez Feijóo cerrará en Ourense su 'semana grande' rodeado de Pablo Casado y Mariano Rajoy, el nuevo y el viejo PP, en un mitin ante dirigentes de su partido. El líder gallego se reivindica así en su provincia natal como el nexo de unión entre el 'marianismo' y el 'casadismo' y dará el pistoletazo de salida a una campaña para el 5-A que, si se confirman las encuestas, le dará la cuarta mayoría absoluta, la razón en su pugna con Génova por no aceptar la coalición con Cs y volverá a convertirle en la eterna 'bala en la recámara' por si un día se le necesita en Madrid.

Tras imponerse a la actual dirigencia nacional del PP en su rechazo a la coalición con Ciudadanos, el mismo que le costó la cabeza a Alfonso Alonso en País Vasco, reivindicar en el Palace el acercamiento al "verdadero PSOE" y rechazar los apoyos de Vox como en Andalucía, Murcia y Madrid, Feijóo encarnará este domingo el puente entre la etapa de Mariano Rajoy —"todos en el PP le veíamos como su sucesor natural", afirma un exdirigente nacional de los populares— y la de Pablo Casado, con quien vive un tira y afloja.

Feijóo apostó por Cospedal en las primarias y esta desveló que habían pactado que no se presentaría si el gallego, como todos esperaban, daba el paso

Feijóo apostó por Dolores de Cospedal en las primarias de julio de 2018 y esta desveló, cuando ya había sufrido la derrota que le apartó finalmente de la política, que había pactado con Feijóo que no se presentaría si el gallego, como todos esperaban, daba el paso. La moción de censura y precipitada espantada de Rajoy, la sombra de supuestos dosieres aventados por 'fuego amigo' y, oficialmente, "mi deber con Galicia", frustró su candidatura. Y permitió a la postre que Pablo Casado alcanzara la presidencia del PP.

Casado, en el proceso de primarias, había estado acudiendo a Galicia a hablar "del nuevo PP" con el presidente de la Xunta. Todos en el partido "dábamos por hecho que haría oficial su apoyo por Pablo —recuerda ahora el exdirigente popular— porque su relación con Sáenz de Santamaría digamos que no era demasiado buena", pero Feijóo se resistió hasta el último momento: Galicia estaba dividida entre Ourense (los Baltar) y Lugo, que apoyaban a la vicepresidenta "por ir contra Feijóo", y A Coruña y Pontevedra que apoyaban a Casado. Al final, el triunfo del casadismo se cerró con el convencimiento de que Feijóo y Casado estaban en sintonía "más por eliminar a enemigos que por propia afinidad", insiste una fuente del PP madrileño que siguió muy de cerca esas primarias.

Marcando territorio

Sin embargo, Feijóo tardó pocos meses en mostrar su oposición a algunas estrategias de Casado, fundamentalmente a la 'España Suma' que patrocinaba Cayetana Álvarez de Toledo —con quien, según muchos testimonios del partido, no se lleva "ni medio bien"—. En agosto, cuando el secretario general, Teodoro García Egea, ya había registrado la marca 'Galicia Suma', todo el PP gallego salía en tromba a rechazarla y a marcar línea propia frente a Génova, que no solo hablaba de la coalición con Cs, sino que se abría a los apoyos de Gobierno con Vox. Feijóo rechazó ambos desde entonces, especialmente cualquier trato con el partido de Santiago Abascal, que le considera "el Torra gallego" por las posiciones que defiende el PP en el mundo rural, "el clan de la boina" de los Baltar y compañía, más allá del regionalismo.

La pugna con Génova se encona aún más con la cercanía de Casado a Aznar. Feijóo no olvida cómo se comportó con Rajoy en los 7 años de Gobierno

La pugna soterrada con Génova se encona aún más con el acercamiento de Casado a José María Aznar —"en este PP ya se puede volver a confiar", insiste el expresidente— y a la FAES. Feijóo no olvida el comportamiento de Aznar con Rajoy durante los siete años de Gobierno. Y cuando, en pleno proceso de primarias, Aznar se ofreció para "orientar" la reconstrucción del centroderecha, el presidente de la Xunta fue claro: "Fue un muy buen presidente durante ocho años y ahí me quedo. Lo importante de un presidente es lo que hace en el tiempo que está, lo que hace en el tiempo que no está es una opinión más personal y menos política".

Al final, Feijóo se ha impuesto a Génova y no habrá coalición con Ciudadanos en Galicia, por mucho que el plazo para cerrar las listas esté abierto hasta este lunes. "Era absurdo —presumen en el PP gallego—. Ni siquiera Arrimadas hablaba por todo Ciudadanos, y debe estar más preocupada ahora por Igea que por Feijóo. ¿Pactar una coalición con la mitad de Ciudadanos, con la mitad del 1% del voto, con el 0'5%...?". Cs planteó el órdago en Galicia —"o coalición o nada"— con la idea de que Casado le doblara el brazo a Feijóo. Al final, ni siquiera ha habido tal pulso: Cs irá con sus propias listas en Galicia y no sacará ni un escaño, y Casado acudió el pasado martes al Palace a escuchar a Feijóo reclamar pactos con el socialismo —"el PP de siempre con el PSOE de siempre"— y no con Vox mientras era presentado por el veterano socialista Francisco Vázquez. También estaban por allí García Egea y Álvarez de Toledo.

Todo depende de la mayoría absoluta

La 'semana grande' de Feijóo se cierra el domingo, en Ourense, reivindicándose entre Rajoy y Casado. El resto de actos de campaña no están cerrados, "aunque por supuesto que contaremos con líderes nacionales del partido" incluido el presidente. "Eso sí —dicen en el PP gallego— diseñaremos una campaña con muchos actos por toda Galicia y puede que solo coincidan en citas muy concretas" (algo que ya sucedió con Rajoy hace cuatro años). Echarán el resto para que las encuestas, las oficiales y las internas, se cumplan. Ahora mismo, la mayoría absoluta se toca con los dedos, pero no quieren confianza. Insisten en el PP regional en que "Vox no sale en ninguna. Ahora mismo está muy lejos", y les ayuda también la decisión de Abascal de no presentar un candidato a la Xunta, al igual que ha hecho en el País Vasco, donde la posibilidad de sacar un escaño es aún más remota que en Galicia. Feijóo se mostró también el martes seguro, en su semana triunfal, de que Vox no sacaría escaño.

Si es así, y Feijóo conserva su mayoría absoluta, se multiplicará el ascendente del gallego en el partido. Ya sí sería el "Papa del PP"

Si es así y Feijóo conserva su mayoría absoluta, se multiplicará el ascendente del gallego en el partido. Es el único que gobierna sin necesidad de Cs ni Vox y ya es el gobernante popular de mayor edad. Ahora sí que sería el "Papa del PP", como ya es conocido en algunos medios, y se retirará a sus cuarteles de invierno gallegos a gestionar y esperar. "Todos sabemos en el partido que el poder es el que da y quita razones, y Alberto (Núñez Feijóo) puede conseguir su cuarta mayoría absoluta —dice un dirigente actual del PP—. Si lo logra, nadie duda que estará en la recámara por si, por ejemplo, a Sánchez le da por adelantar elecciones cuando Tezanos le diga que le conviene y nosotros no sumamos para llegar a Moncloa". Aunque también, aseguran desde el partido en Galicia, será un fiel apoyo para que Casado intente "reconstruir el centroderecha". Eso sí, marcando territorio. Como ha hecho siempre.

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