LA NUEVA ETAPA DE LOS SOCIALISTAS

Los barones que ya no convivirán con Sánchez (y los que meditan si lo harán)

Fernández, González Tovar y Luena ya han anunciado que no repetirán en Asturias, Murcia y La Rioja. Page y Lambán aún están madurando su decisión. Díaz, Vara, Puig y Armengol optan a la reelección

Foto: Javier Fernández, presidente de Asturias y de la gestora del PSOE, junto al número dos de la FSA, Jesús Gutiérrez, el pasado 28 de mayo en el 'congresillo' autonómico. (EFE)
Javier Fernández, presidente de Asturias y de la gestora del PSOE, junto al número dos de la FSA, Jesús Gutiérrez, el pasado 28 de mayo en el 'congresillo' autonómico. (EFE)

Cuando, hacia el otoño, esté completado el nuevo mapa de poder en el PSOE, se percibirán indudablemente cambios. Aún no se alcanza a ver la profundidad de la revolución interna, porque el partido solo se halla en el prólogo de la segunda era de Pedro Sánchez como secretario general, pero en cualquier caso no se limitará al ámbito federal. A lo que a partir de ahora ocurra en Ferraz. También afectará a los territorios. Ya está activa la lucha por la sucesión en Asturias, Murcia y La Rioja tras la anunciada renuncia de Javier Fernández, Rafael González Tovar y César Luena. Pero la continuidad de Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha o de Javier Lambán en Aragón está en el aire, porque ellos mismos aún no han aclarado su futuro. Otros, sin embargo, sí optarán a la reelección en sus federaciones, caso de Susana Díaz en Andalucía, Guillermo Fernández Vara en Extremadura, Ximo Puig en Valencia y Francina Armengol en Baleares.

El 39º Congreso Federal, que se celebrará en Madrid del 16 al 18 de junio, proporcionará la primera foto del nuevo PSOE. Sánchez acompañado de su ejecutiva, que con toda seguridad será de su estricta confianza y para cuya confección tendrá manos libres. Entonces vestirá de largo su proyecto político, que pretende "resituar" al partido a la izquierda, y que se convierta en la "referencia" de los votantes progresistas, incluidos aquellos que emigraron a Podemos. Pero pasado el cónclave, quedará la segunda vuelta: los congresos regionales —que teóricamente deben celebrarse como máximo 60 días después del federal, aunque agosto es inhábil—, provinciales y locales o de distrito. Solo entonces se habrá consumado la renovación del PSOE de arriba abajo y se dejará atrás un ciclo de más de cinco años, que arrancó en el 38º Congreso, en febrero de 2012, el que enfrentó en Sevilla a Carme Chacón y a Alfredo Pérez Rubalcaba.

Tras el cónclave federal, queda toda la segunda vuelta: los congresos regionales, que se celebrarán entre julio y septiembre, y los provinciales y locales

Hasta que no pase la cita federal, el 18 de junio, los movimientos en las federaciones socialistas serán más soterrados y plagados de incertidumbres. No solo porque no todos los titulares de las secretarías territoriales han avanzado sus siguientes pasos, sino porque ni siquiera se vislumbran alternativas potentes todavía. Sánchez se ha comprometido a proteger a los presidentes socialistas y sus Gobiernos —hay siete: Andalucía, Valencia, Castilla-La Mancha, Extremadura, Aragón y Asturias, dirigidos por un barón susanista, y Baleares, la más alineada con Ferraz—, pero ha adelantado que los liderazgos autonómicos los decidirán los militantes. Una forma de advertir de que no frenará a los eventuales aspirantes que rivalicen contra los secretarios generales.


"Cantera" en las dos partes

Javier Fernández anunció su marcha apenas cinco días después del bofetón de las primarias. La decisión ya estaba tomada hacía tiempo, pero el batacazo de Díaz, su candidata, en la Federación Socialista Asturiana (39,62%, frente al brillante 53,41% de Sánchez) y el resultado global del madrileño, ganador de la pugna por mayoría absoluta (50,26% y más de 15.000 votos de distancia respecto a la jefa de la Junta), no hicieron sino "ratificar" que no podía hacer otra cosa que confirmar su retirada. Él no se presentará a la reelección como líder de la FSA en el congreso, que se celebrará en septiembre, después de casi 17 años en el cargo, aunque por el momento retendrá las riendas del Principado.

La alternativa sanchista a Fernández nace del entorno de Lastra: el mejor situado es Adrián Barbón. Del lado javierista hay varios nombres

Su sucesión no parece exenta de disputa. Los sanchistas, coordinados en Asturias bajo la batuta de la diputada nacional Adriana Lastra —previsible próxima portavoz parlamentaria— y del potente sindicato minero SOMA-UGT, dicen tener "cantera" y anticipan que su candidato se decidirá de forma "colectiva". Autodescartada Lastra, que desea proseguir su carrera en Madrid, el mejor situado es el alcalde de Laviana, Adrián Barbón, de 38 años pero de larga trayectoria política. Amigo desde la época de Juventudes de la parlamentaria, se ha implicado personalmente en la campaña de Sánchez en Asturias y cumple el perfil de renovación que quiere potenciar el secretario general. Y, a la vez, exhibe un talante moderado y conciliador que le reconocen hasta en la órbita de Fernández.

El alcalde de Laviana, Adrián Barbón, el pasado 28 de mayo en el 'congresillo' de la FSA-PSOE, en Oviedo. (EFE)
El alcalde de Laviana, Adrián Barbón, el pasado 28 de mayo en el 'congresillo' de la FSA-PSOE, en Oviedo. (EFE)


Barbón es la cabeza de un grupo de dirigentes de su generación alineados con Lastra y Sánchez: son los alcaldes de Corvera y San Martín del Rey Aurelio, Iván Fernández y Enrique Fernández; el secretario general de Siero, Roberto García Morís; el portavoz municipal en Lena, Daniel Sánchez Bayón, o la secretaria de Igualdad de la ejecutiva regional, Gimena Llamedo.

Los barones que ya no convivirán con Sánchez (y los que meditan si lo harán)

Pero los afines a Javier Fernández no piensan "entregar la bandera", en expresión de uno de sus colaboradores más cercanos. Así, aunque no hay nada decidido, el sector javierista pretende "dar la batalla", aunque es consciente de que los números no les favorecen y de que el SOMA apoyará casí en bloque al aspirante sanchista. "Pero aquí se jugará a la asturiana, y funcionan otras claves bien distintas", señalan desde el círculo del presidente. La liga de la sucesión oficialista sigue "muy verde", pero algunos nombres afloran, como el portavoz del Gobierno del Principado, Guillermo Martínez; el líder saliente de Juventudes Socialistas de España (JSE), el diputado autonómico Nino Torre —uno de los puntales de la campaña de Díaz—; el portavoz municipal en Gijón, José María Pérez; o los parlamentarios regionales Marcelino Marcos y Carmen Eva Pérez. "También tenemos cantera", remarcan. En el aparato de la FSA recuerdan a los sanchistas que, si ganara, tendrían de entrada "una limitación": el apoyo "monolítico" del Gobierno y del grupo parlamentario al presidente, así que tendrían que "cuidar" por que la bicefalia —que ya estuvo en marcha cuando Fernández ganó la FSA en 2000 y el jefe del Ejecutivo era Vicente Álvarez Areces— funcionase bien ahora.


La Rioja es la federación más pequeña de la Península. Pero tiene en este caso importancia simbólica. Su secretario general desde 2012, el diputado nacional César Luena, secretario de Organización federal con Sánchez (2014-2016) pero que luego giró hacia el exlendakari, aunque en segunda línea de frente, también ha dado un paso atrás. Pero ya estaba previsto porque había advertido hace tres años de que no repetiría. Ahora ni siquiera acudirá como delegado al cónclave de dentro de dos semanas. Quería salir de escena ya antes de la votación del 21 de mayo.

Los diputados César Luena y Patxi López, el pasado 14 de febrero en el Congreso. (EFE)
Los diputados César Luena y Patxi López, el pasado 14 de febrero en el Congreso. (EFE)


La "fotografía" del 39º Congreso

En Murcia, Rafa González Tovar, que accedió a la secretaría general en marzo de 2012 por apenas cinco votos, anunció que no optaría a la reelección antes de las primarias federales, para que su marcha no fuera interpretada como una consecuencia de los resultados. La sucesora natural sería su hija, la diputada nacional María González Veracruz, de casi 38 años. La parlamentaria formó parte de la última ejecutiva de José Luis Rodríguez Zapatero (2008-2012), y de las direcciones de Rubalcaba (2012-2014) y Sánchez (2014-2016). Apoyó en un principio activamente a Patxi López, pero tras los avales se sumió en un silencio que se interpretó como un viraje hacia el dirigente madrileño. Un movimiento táctico que buscaba no perder el apoyo de sus cercanos, que se habían dividido entre las dos candidaturas.

La sucesora del líder murciano es su hija, la diputada María González Veracruz, miembro de las ejecutivas de Zapatero, Rubalcaba y Sánchez

González Veracruz, según fuentes próximas, no descarta competir por el liderazgo del PSOE murciano en un momento en el que la vuelta al poder se atisba más posible por la implicación del PP en casos de corrupción que acabaron liquidando a Pedro Antonio Sánchez como presidente regional. La diputada está sondeando apoyos y cree que puede tener posibilidades de ganar, en parte porque en el flanco contrario no hay un único candidato claro por ahora. Podrían pujar por el puesto el parlamentario regional Joaquín López —tercero en la lucha de 2012—; la alcaldesa de Águilas, María del Carmen Moreno, o el senador Juan Luis Soto, todos susanistas. Por el bando sanchista suena el nombre de Diego Conesa, regidor de Alhama.

Pedro Sánchez, acompañado de Rafael González Tovar, líder del PSRM-PSOE, y la diputada María González Veracruz, el 5 de noviembre de 2015 en Cartagena. (EFE)
Pedro Sánchez, acompañado de Rafael González Tovar, líder del PSRM-PSOE, y la diputada María González Veracruz, el 5 de noviembre de 2015 en Cartagena. (EFE)

No hay fecha para el congreso murciano. Tampoco para el manchego, aunque en este caso se apunta septiembre como probable. El presidente, Emiliano García-Page, ya advirtió poco después de las primarias que su decisión de presentarse al cónclave autonómico dependería de la "fotografía" que saliera del 39º Congreso Federal. Al barón regional le preocupa la orientación política que salga aprobada en apenas dos semanas. Especialmente sensible es para él la definición de España como "Estado plurinacional" que Sánchez defiende.

La incertidumbre sobre su candidatura ha hecho que la oposición interna, más débil —pese a que Sánchez ganó también en Castilla-La Mancha, aunque por menos margen, 48,32% frente al 43,86% de Díaz—, no se haya organizado aún. No tiene una cabeza visible siquiera. El secretario provincial de Albacete, el diputado sanchista Manuel González Ramos, ya ha adelantado que no rivalizará con él. Tampoco pretende hacerlo la exparlamentaria nacional por Guadalajara y exconsejera Magdalena Valerio. Ni se lo ha "planteado" ni está "dispuesta", según ratifican fuentes muy próximas.


Lambán contra... ¿Sumelzo?

Algo similar pasa en Aragón. El presidente, Javier Lambán, vio cómo Díaz perdía, pero por muy poco, en su federación (obtuvo un 43,62% frente al 45,95% de Sánchez). Él no ha condicionado su continuidad a lo que ocurra en el 39º Congreso. Sin embargo, sí está dialogando con las agrupaciones para "adoptar la decisión correcta", puesto que "no es una opción personal, sino colectiva", según indican desde su entorno más estrecho. Lambán ha tenido encontronazos con la provincia de Huesca —que está a piñón fijo, casi "militarizada", con el presidente de la Diputación, Miguel Gracia—, pequeña pero cohesionada, y en su territorio, Zaragoza, la diputada sanchista Susana Sumelzo le ha comido terreno.

Page dirimirá su continuidad en función de lo que ocurra en el cónclave federal, y Lambán está consultando antes de adoptar "la decisión correcta"

¿Será Sumelzo su rival? ¿Se enfrentará a él? "De momento no piensa hacerlo. No lo ha hablado con Pedro aún", contestan fuentes muy cercanas. La respuesta a la pregunta se hallará en la foto de la nueva ejecutiva federal. Si la parlamentaria regresa a la dirección, y a un cargo de relieve, será difícil que opte por el liderazgo del PSOE aragonés. En el círculo de Lambán insisten en que su decisión no está condicionada por la eventual postulación de Sumelzo. No obstante, circula con cierta otro nombre por el lado oficialista: el de su número dos en el partido y consejera de Innovación, Pilar Alegría, miembro del 'staff' de campaña de Díaz. Otras fuentes no descartan a otros dos miembros del Gobierno autonómico, los turolenses Vicente Guillén, titular de Presidencia, y Maite Pérez, de Educación.

Los presidentes Javier Lambán y Emiliano García-Page, el pasado septiembre en Cuenca. (EFE)
Los presidentes Javier Lambán y Emiliano García-Page, el pasado septiembre en Cuenca. (EFE)


Lambán y Page son los barones más enfrentados a Sánchez. El aragonés cargó públicamente y sin rodeos contra él —y contra su "versión roja y radicalizada"—, al tiempo que cubría de elogios a Díaz —"una trianera tocada por los dioses del socialismo"—, y el manchego ligó su futuro a la victoria de la presidenta andaluza, advertencia a las bases que molestó profundamente a la guardia de corps del madrileño.

Díaz, Fernández Vara y Puig celebrarán sus congresos autonómicos en julio. La presidenta sí ganó las primarias en Andalucía, por un 62,98% de los votos, y hoy por hoy no cuenta con contrincantes que le puedan hacer peligrar su cargo. El hombre fuerte de Sánchez en la comunidad, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, aseguró el pasado lunes en el comité director del PSOE-A que el liderazgo de Díaz es incuestionable, señal de que los suyos no pretenden plantear batalla.


Armengol, segura

El presidente extremeño tiene ya dos aspirantes en contra: las exconsejeras Eva María Pérez y Leonor Martínez-Pereda, ambas vinculadas al anterior barón autonómico, Juan Carlos Rodríguez Ibarra. La segunda, directora gerente del Instituto autonómico de Consumo, es la más claramente ligada al sanchismo. El madrileño también se impuso en la región el 21 de mayo (49,44% frente al 43,30% de Díaz), pero ha intentado recomponer desde el principio la relación con Fernández Vara, el que también se ha prestado más rápidamente a dejar atrás la guerra. Ambos almorzaron el miércoles en Madrid y dedicaron, en palabras del presidente, "cinco minutos a hablar del pasado y más de dos horas a hablar del futuro".

Díaz podría no encontrarse con rival, y Puig tiene a su principal oponente, Ábalos, en Madrid. Sánchez quiere acercar posturas con Fernández Vara

Puig es, a priori, el barón más débil. Fue literalmente barrido por Sánchez en las primarias (62,77% por el 28,54% conseguido por Díaz), y tuvo que renunciar a encabezar la delegación valenciana por la hostilidad de una parte de los fieles al líder en su provincia, Castellón. Además, está en el punto de mira porque fue, con Page, uno de los dimisionarios de la ejecutiva federal. Su falta de sintonía es evidente, pero para los susanistas es depositario de una gran fortaleza: gobierna con Compromís y es apoyado desde fuera por Podemos. Lidera, pues, un Ejecutivo de izquierdas que podría ser referente para Sánchez.

Los presidentes Ximo Puig, Susana Díaz, Francina Armengol y Guillermo Fernández Vara, con Pedro Sánchez el 13 de julio de 2015 en Sevilla, en un consejo de política federal del PSOE. (EFE)
Los presidentes Ximo Puig, Susana Díaz, Francina Armengol y Guillermo Fernández Vara, con Pedro Sánchez el 13 de julio de 2015 en Sevilla, en un consejo de política federal del PSOE. (EFE)

La alternativa en el PSPV no es tampoco evidente. Su gran rival es el secretario provincial de Valencia, José Luis Ábalos, ascendido ahora a portavoz provisional en el Parlamento, está llamado a asumir la estratégica Secretaría de Organización federal. Él quiere centrarse en Madrid. Y, como insisten en el círculo de Puig, hay muchos dirigentes y militantes que "apoyaron a Pedro pero que en el proceso autonómico estarán con el presidente", puesto que estaría en juego un Gobierno conquistado tras 20 años del PP en el poder. En su entorno sí tienen claro que si perdiera el control del PSPV quedaría ya muy tocado incluso como jefe de la Generalitat.

La presidenta balear, Francina Armengol, también prevé repetir en el cargo como líder del PSIB-PSOE. No hallará problema. Su federación, aunque pequeña, es compacta en torno a ella. La dirigente se alineó primero con Patxi López, pero tras la prueba de los avales manifestó su apoyo público por Sánchez.

La eclosión de un nuevo poder afín a Sánchez podría visualizarse en los cónclaves provinciales, donde también están en disputa aparatos claves

Aunque es demasiado pronto para avanzar la foto final, sí hay cualificados cuadros que entienden que, con la legitimación tan potente de que dispone el secretario general hará que no tenga que remover a ningún barón, excepto los que han anunciado su marcha, para dar un golpe sobre la mesa. Pero otra liga son los congresos provinciales, donde están en liza aparatos muy potentes. Conquistarlos puede mermar la autonomía de los presidentes críticos y visualizar la eclosión de nuevos liderazgos afines. El proceso de renovación aún se estirará meses.

Madrid, Galicia, Canarias... las otras federaciones socialistas donde puede haber cambios

Aunque en el imaginario socialista pesan más, lógicamente, las federaciones con Gobierno autonómico, también hay otras importantes que están ayunas de poder. Es el caso de Madrid, el cuarto territorio en número de militantes. La baronesa regional, Sara Hernández, quiere continuar en el cargo, pero su posición es muy débil. Ella fue promocionada en 2015 por Pedro Sánchez. Lo apoyó durante todo su mandato pero tras su caída viró hacia Patxi López, el tercero en votos en el PSOE-M.

Está por ver si el secretario general renueva su confianza en ella o promociona a otro dirigente de su cuerda, como los diputados autonómicos José Manuel Franco y Dani Viondi. Una maniobra muy hábil, según apuntan algunas fuentes, sería situar al frente del partido en Madrid a la exministra Cristina Narbona, fundamental en la elaboración de su proyecto político. En la acera contraria, la de los susanistas, habrá que comprobar si arma o no candidatura alternativa y quién la encabeza. Los cabezas del grupo afín a Susana Díaz son Juan Segovia, Antonio Miguel Carmona, José Cepeda, David Lucas, Puri Causapié y la tomasista Maru Menéndez

Galicia y Canarias están en manos de dos gestoras. En la primera, podría postularse la actual presidenta de la cúpula provisional, la diputada Pilar Cancela. En las islas, se ha visto reforzado el parlamentario por Las Palmas Chano Franquis y en cambio ha perdido posiciones la exvicepresidenta del archipiélago, Patricia Hernández, que se alineó con Susana Díaz. 

En el PSE probablemente revalidará mandato Idoia Mendia. En Castilla y León, intentará hacerlo Luis Tudanca, y tiene a mano conseguirlo, con muchas garantías, tras la victoria de Sánchez, que ha dejado herido al ejército de Díaz, que pensaba en promocionar al alcalde de Soria, Carlos Martínez.

En Cantabria se espera que compita para mantener el cargo la actual secretaria general y vicepresidenta del Ejecutivo regional, Eva Díaz Tezanos, que durante las primarias se ha colocado en un lugar neutral aunque siempre fue "leal a Pedro", como remarcan en su entorno. Sin embargo, el referente del sanchisto en la comunidad no es ella, es el portavoz municipal en Santander y líder local, Pedro Casares

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