LAS CLAVES DE LA NUEVA ETAPA

Sánchez diseña una ejecutiva sin barones y nombra a Ábalos portavoz provisional

El líder procederá al nombramiento de las direcciones definitivas de los grupos tras el congreso, pero ubica por ahora a uno de sus colaboradores de máxima confianza en un puesto estratégico

Foto: Pedro Sánchez, flanqueado por José Luis Ábalos y Adriana Lastra, este 24 de mayo a su llegada a Ferraz. (EFE)
Pedro Sánchez, flanqueado por José Luis Ábalos y Adriana Lastra, este 24 de mayo a su llegada a Ferraz. (EFE)

Los cambios en el PSOE ya están en marcha tras la reelección de Pedro Sánchez como secretario general. Muy incipientes todavía porque queda casi un mes para la celebración del 39º Congreso Federal que proporcionará la foto definitiva de esta nueva etapa. Pero Sánchez ya ha tomado una primera decisión: nombrar al diputado valenciano José Luis Ábalos como portavoz provisional en el Congreso, en sustitución del dimitido Antonio Hernando. Y también está ya dándole vueltas a su nueva ejecutiva, que pretende que sea bastante rompedora, de integración y paritaria. Pero sin barones, porque ese era un compromiso de su campaña.

Aunque en las últimas horas el líder electo había barajado, según fuentes de su entorno, la posibilidad de nombrar ya a una dirección definitiva en la Cámara Baja, al final ha optado por el cauce más lógico: cubrir ya la vacante de Hernando y proceder a la renovación de las cúpulas de los grupos institucionales para más adelante, cuando se celebre el congreso —el 16, 17 y 18 de junio— y haya una nueva ejecutiva elegida, que será la que formalmente propondrá los cambios. Al final, como el propio Sánchez confirmó en una conversación informal con periodistas, el elegido es José Luis Ábalos, secretario provincial de Valencia y uno de los dirigentes de la máxima confianza de Sánchez. Él ha sido uno de los dos coordinadores de la campaña de primarias, junto a la diputada asturiana Adriana Lastra.

Sánchez enfatizó que el nombramiento de Ábalos es puramente provisional, para salir del paso ahora mismo, dada la repentina dimisión de Hernando. Y obedece a que él ya estaba en la dirección del grupo parlamentario como portavoz adjunto. Es decir, que lo que se hace es un pequeño reajuste para salvar estas semanas. Ábalos, no obstante, será el que tenga que defender la posición de los socialistas en la moción de censura planteada por Podemos y que se debatirá el 13 de junio, tres días antes del arranque del cónclave federal. Moción, por otro lado, que no será apoyada por el PSOE en ningún caso. En ese sentido, no hay cambios respecto a la postura mantenida por la gestora. Tampoco sorprende porque en campaña los tres candidatos —Sánchez, Susana Díaz y Patxi López— advirtieron de que no secundarían la estrategia de Pablo Iglesias.

Ábalos es secretario provincial de Valencia y ha logrado cosechar un excelente resultado para Sánchez en la federación, a la contra de Puig

El ascenso de Ábalos era esperable también. Él era el dirigente con más peso orgánico de todos aquellos que acompañaron a Sánchez en su viaje para la reconquista de Ferraz, al ser el secretario de la segunda provincia más numerosa en militantes tras Sevilla: Valencia. Y los datos le han reforzado: el madrileño cosechó el 68,23% de los votos, frente al 24,95% de Susana Díaz. En toda la federación, la segunda de más peso tras Andalucía, el resultado también fue sumamente elocuente: 63,07% (9.552 sufragios) frente al 28,22% de la presidenta de la Junta (4.274). Ábalos logró vencer al aparato autonómico, controlado (al menos en teoría) por el jefe de la Generalitat, Ximo Puig.

Al tratarse de un mínimo movimiento de piezas, Sánchez no encontrará obstáculos para que Ábalos sea promocionado. Porque además no procederá a ningún relevo en la dirección parlamentaria en el Congreso. Eso quiere decir que permanecerán en sus puestos el secretario general del grupo, el cuestionado Miguel Ángel Heredia, y los portavoces adjuntos (Isabel Rodríguez, Meritxell Batet, Pedro Muñoz y Marisol Pérez). El líder, aunque no tiene aún poder ejecutivo, sí ha tenido manos libres para decidir su nombramiento, aunque lo ha coordinado con el presidente en funciones de la gestora, Javier Fernández, con quien se reunirá en los próximos días.

Sánchez diseña una ejecutiva sin barones y nombra a Ábalos portavoz provisional

¿Posible responsable de Organización?

Lastra es también de la máxima confianza de Sánchez y será, con seguridad, una de las piezas clave del nuevo organigrama. De hecho, ella y Ábalos acompañaron al líder electo en su primera visita a Ferraz tras su victoria, y en la que aprovechó para mantener un breve encuentro con los trabajadores de la casa —para agradecerles su labor y animarles a afrontar las próximas semanas previas al congreso federal, que también serán muy intensas— y para reunirse con los periodistas que cubren habitualmente información del PSOE.

Lastra, de hecho, podría convertirse en la portavoz definitiva en el Congreso o bien ocupar un puesto de mucho más peso que en la ejecutiva anterior, en la que se encargó del área de Política Municipal. Lo mismo le ocurre a Ábalos, a quien muchos sitúan ya como posible secretario de Organización, por su conocimiento del partido y su trayectoria como miembro del aparato. Ambos, por cierto, defendieron el mantenimiento del no a Mariano Rajoy en la investidura, pero votaron abstención —"por imperativo", en el caso de la asturiana— por respeto a la decisión del comité federal. De cualquier modo, la figura del portavoz parlamentario tendrá enorme importancia en esta etapa, dado que el secretario general renunció a su escaño en octubre para no abstenerse y preservar su capital político.

En 2014, 10 de los 38 miembros de la dirección federal eran líderes territoriales del partido. Ahora no habrá ningún secretario regional en Ferraz

Sánchez, en su encuentro con los periodistas, dio algunas señales de cómo será su nueva ejecutiva, que someterá a votación del millar de delegados en el 39º Congreso. El principal cambio es que en ella no se sentarán barones, que era una de sus promesas electorales. Nada que ver con lo que ocurrió en 2014, en el cónclave extraordinario en el que él venció frente a Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias. En aquel momento, 10 de los 38 integrantes de la comisión ejecutiva federal (CEF) eran líderes territoriales del partido. Estaban al frente de una secretaría de área el riojano César Luena (en Organización), el vasco Patxi López (Acción Política y Ciudadanía), el valenciano Ximo Puig (Reformas Democráticas), el navarro Roberto Jiménez (Emigración) y el canario José Miguel Pérez (Educación). Además, eran vocales los barones de Castilla-La Mancha (Emiliano García-Page), Galicia (José Ramón Gómez Besteiro), Cantabria (Rosa Eva Díaz Tezanos), Baleares (Francina Armengol) y Madrid (Tomás Gómez).

Al cabo de pocos meses, López y Jiménez dejaron el mando en sus federaciones. Más tarde, en febrero de 2015, Tomás Gómez fue decapitado por Sánchez y un año más tarde Gómez Besteiro dimitió como secretario del PSdeG y como miembro de la CEF. José Miguel Pérez abandonó la jefatura del PSOE en Canarias el pasado octubre. Este último, Tomás Gómez, García-Page y Puig fueron cuatro de los 17 dimisionarios de la cúpula el pasado septiembre, un capítulo que Sánchez nunca ha olvidado y que ha colocado, junto al tormentoso comité federal del 1 de octubre, en primer plano en su campaña: el "derrocamiento". Pero en 2014 las cosas eran muy distintas: la entrada de los barones obedecía a la necesidad de reforzar a un secretario por aquellos días desconocido y para conferir proyección nacional a los que iban a ser candidatos a las autonómicas. Además de que fue impulsado por ellos.

Foto de familia de la ejecutiva elegida en el congreso extraordinario de 2014, el 28 de julio de aquel año, con Pedro Sánchez al frente. (EFE)
Foto de familia de la ejecutiva elegida en el congreso extraordinario de 2014, el 28 de julio de aquel año, con Pedro Sánchez al frente. (EFE)


Además, Susana Díaz y Javier Fernández eran miembros natos de la dirección por razón de su cargo. Por presidir, ella, el consejo de política federal —el que reúne a todos los barones autonómicos con el secretario general—, y él, el consejo para la transición industrial y energética, que solo se reunió una vez para su constitución. Pero ni Díaz ni Fernández acudieron a ninguna cita de la ejecutiva.

Un consejo de alcaldes

Sánchez entiende que los barones tienen su espacio de interlocución propio con Ferraz: el consejo de política federal e incluso el comité federal, donde los secretarios regionales son cabeza de su delegación y suelen tomar la palabra. Además, el líder electo se comprometió a crear otro órgano, el consejo de alcaldes, para dar voz a los regidores de toda España y coordinar la acción municipal. Así, confeccionará una nueva dirección no atendiendo a criterios ni cuotas territoriales, sino intentando que sus miembros sean referentes en sus ámbitos de responsabilidad, aunque obviamente haya representación de las federaciones.

Sánchez promete apoyar a los presidentes y gobiernos autonómicos, pero dice que serán los afiliados quienes decidan liderazgos territoriales

El dirigente madrileño, ante los periodistas, subrayó que apoyará "a los presidentes y gobiernos autonómicos socialistas". ¿Pero promoverá relevos en los liderazgos territoriales? A esa pregunta, Sánchez responde que defenderá su modelo de partido "hasta sus últimas consecuencias", de forma que sean los militantes los que decidan el rumbo que dan a sus federaciones, así que Ferraz se limitará a "respetar" aquello que ellos decidan con su voto. Una puerta abierta al relevo. Hoy mismo, Page condicionó su continuidad al frente del PSOE manchego a lo que ocurra en el cónclave de junio y apremió al jefe de los socialistas a decirle "de frente" que no quiere contar con él, porque eso "acelerará" su decisión de marcharse.


Para el líder, la prueba de que quiere comenzar una nueva etapa al frente del PSOE es que pocas horas después de fuera proclamado vencedor en las primarias expresó su "deseo" de que se trasladara el resultado de la votación en la confección de las listas de los \'congresillos\' provinciales. Es decir, que el reparto de delegados que acudirán al cónclave federal se haga según el porcentaje de apoyo obtenido por cada candidato en cada provincia. Los presidentes están de acuerdo con esa mano tendida, salvo Díaz, que ha puesto más pegas. El aragonés Javier Lambán fue el último que aceptó impulsar listas de integración, tal y como manifestó él mismo a este periódico este miércoles por la mañana.

Pedro Sánchez, con Adriana Lastra y José Luis Ábalos, durante su encuentro informal con periodistas en Ferraz, este 24 de mayo. (Borja Puig / PSOE)
Pedro Sánchez, con Adriana Lastra y José Luis Ábalos, durante su encuentro informal con periodistas en Ferraz, este 24 de mayo. (Borja Puig / PSOE)


Sánchez adelantó asimismo que está dándole vueltas a la confección de su ejecutiva, que será profundamente renovada. Quiere que sea "de integración" y que se aprecien "cambios sustanciales de estructura". En mente tiene reforzar las áreas y aumentar la coordinación de las distintas secretarías. La nueva dirección será, por tanto, "integradora", en la que todas las sensibilidades se sientan representadas, "intergeneracional y paritaria".

El nuevo líder comenzará a trabajar desde ahora en su despacho en la sede de Ferraz —el mismo que tenía antes, y que estaba cerrado, porque Javier Fernández ocupó otro—, e irá manteniendo sucesivas reuniones. Comentó que ha recibido la enhorabuena y la felicitación de distintos líderes políticos, pero no de Mariano Rajoy ni de ningún dirigente del PP. Una prueba más de lo complicadísimas que serán las relaciones institucionales entre los dos partidos. El presidente del Gobierno comentó el lunes que no había telefoneado al socialista "para no molestar".

Sánchez diseña una ejecutiva sin barones y nombra a Ábalos portavoz provisional

La primera comparecencia pedida en la comisión parlamentaria sobre la financiación del PP, la de Rajoy

El Grupo Socialista hizo público este miércoles el listado de comparecientes que quiere que desfilen ante la comisión de investigación sobre la presunta financiación ilegal del PP. El PSOE propone que el primero que debe explicarse ante ella sea Mariano Rajoy, pero también pide las comparecencias de José María Aznar, María Dolores de Cospedal, Rodrigo Rato, Luis Bárcenas, Esperanza Aguirre, Ignacio González o Cristina Cifuentes, entre otros. En total, pide que acudan al Congreso más de 50 dirigentes del PP. El coordinador general de los populares, Fernando Martínez-Maillo, adelantó hoy mismo que su partido no se opondrá a que el presidente del Gobierno sea el primero en ir a la comisión. En realidad, tampoco puede oponerse, ya que el PP está en minoría. 

En la estrategia y la elaboración del listado de ponentes han influido los dos colaboradores de máxima confianza de Sánchez: José Luis Ábalos y Adriana Lastra. Sánchez, además, confirma por ahora la línea por la que había apostado la gestora: forzar la comparecencia de Rajoy en la comisión de investigación, pese a que él quería que el presidente se explicase en el pleno. El líder entiende que es heredero de esa estrategia y que no convienen por ahora vaivenes. 

Sánchez se reunió este mismo miércoles con la líder del partido en Madrid, Sara Hernández; el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo; el portavoz regional adjunto, José Manuel Franco, y el presidente del PSOE-M, Manuel Robles, para hablar de la moción de censura presentada por Podemos contra Cifuentes. Todos acordaron "mantener la misma estrategia a nivel autonómico que la ya expresada a nivel nacional y, por lo tanto, el PSOE no va a apoyar esa moción de censura". 

"No se dan las circunstancias que permitirían un cambio en la presidencia de la comunidad", subrayan fuentes socialistas, que recuerdan que iniciativas de este tipo "deben ser consensuadas y constructivas".

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