COMPARECENCIA EN EL CONGRESO SIN PREGUNTAS

Sánchez deja el escaño al borde de las lágrimas y se lanza a recuperar el PSOE

El exlíder anuncia que abandona a su acta porque no podía "ir contra" su partido ni faltar a su compromiso electoral, pero trabajará para contruir un proyecto "autónomo" y "alejado" del PP

Foto: Pedro Sánchez, durante su comparecencia en el Congreso tras la renuncia de su escaño, este 29 de octubre. (Reuters)
Pedro Sánchez, durante su comparecencia en el Congreso tras la renuncia de su escaño, este 29 de octubre. (Reuters)

Pedro Sánchez se va del Congreso pero vuelve a la carretera. Deja su acta de diputado para no verse obligado a incumplir el mandato del comité federal que acabará con 314 días de interinidad política gracias a la abstención del PSOE. Y lo hace porque no está de acuerdo "en absoluto" con la decisión del comité federal y la gestora de facilitar, con la abstención, el Gobierno al PP, y porque no podía ir "contra su partido" ni tampoco con su "compromiso electoral". Lo hace también para "empezar en la política como un militante de base más" y preparar el camino de las primaras para intentar "recuperar" el timón del PSOE, para "refundar" un proyecto "autónomo" y "alejado" del PP. Para eso, quiere la convocatoria inmediata de un congreso, exigencia que lanza a la gestora. 

[Consulte aquí en PDF el discurso íntegro de Pedro Sánchez]

La expectación estaba más que asegurada. Anoche, un mensaje de una de sus colaboradoras de confianza en Ferraz convocaba la rueda de prensa para las 12.30 horas de este sábado. Durante todo el día, la sospecha de que el ex secretario general acabaría dimitiendo fue acrecentándose, y el anuncio de la comparecencia en el Congreso no hizo sino alimentar esa llama, aunque incluso en su círculo más próximo no daban nada por seguro. Precisamente por el carácter imprevisible de Sánchez y por su personalidad rocosa, resiliente. Pero al final, sí, dimite, y lo hizo minutos antes de su rueda de prensa, entregando su acta en el Congreso. 

Después, se dirigió a la sala de prensa de la Cámara para enhebrar un breve discurso tras el cual no admitió ni una sola pregunta y en el que a ratos se le quebró la voz, intentando contener la emoción y las lágrimas, sobre todo cuando explicó "cuán dolorosa" le había sido tomar esta decisión. Él, que ha sido siempre un dirigente duro y a veces frío. 

Sánchez deja el escaño al borde de las lágrimas y se lanza a recuperar el PSOE

Sánchez no se postula abiertamente

Las razones de su marcha —o mejor, de su "momentáneo paso al lado"—, admitió, son conocidas. Está "en profundo desacuerdo" con el mandato del comité federal de facilitar el Gobierno a Rajoy, porque él mantiene su "no firme y claro", como ha venido defendiendo todos estos meses. El empeño de la gestora de imponer la abstención en bloque le colocaba en una "encrucijada". "O me abstengo, lo que significaría no solo traicionar mi palabra sino quebrar la confianza depositada en nuestro partido por millones de ciudadanos, que votaron al PSOE el pasado mes de junio. O bien voto no a la investidura de Rajoy, lo que para el máximo dirigente del partido que fui implicaría ir contra una resolución que no comparto en absoluto pero que ha sido aprobada por el comité federal de mi organización". 

Cojo mi coche para recorrer todos los rincones de España y escuchar a los que no han sido escuchados: los afiliados, los votantes

De esas dos opciones que le "da la gestora", que pilota el asturiano Javier Fernández, él no escoge, dijo, "ninguna". "No iré contra mi partido ni iré contra nuestro compromiso electoral". "Dejo el escaño como diputado porque no renuncio a mis ideas y porque quiero a mi partido". Desde ahora, fuera del Congreso, desplegará otro plan: "A partir del lunes, cojo mi coche para recorrer de nuevo todos los rincones de España y escuchar a quienes no han sido escuchados: los afiliados del PSOE, los votantes de izquierdas de este país. Vamos todos juntos a recuperar el PSOE. Un PSOE autónomo y alejado del PP, un PSOE abierto al siglo XXI donde los socialistas con o sin carné participen de sus decisiones". Sánchez no se postuló abiertamente, ni dijo con rotundidad que él se postula para liderar una candidatura. Fue mucho más sutil y difuso, muy en su estilo: se pondrá a trabajar en ese proyecto desde ya con el sobreentendido de que la gestora ha derechizado al PSOE. Que finalmente lo haga dependerá de la fuerza que consiga mantener en unos meses, cuando se convoque formalmente el congreso. Pero, de entrada, intenta recuperar esa imagen de candidato en la carretera, la misma que explotó en 2014, cuando compitió contra Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias. 

Sánchez deja el escaño al borde de las lágrimas y se lanza a recuperar el PSOE

Sánchez cargó a continuación contra la cúpula provisional, por haber impedido la abstención técnica, de solo 11 diputados, que "podría haber evitado la división" que se verá esta tarde en el pleno y que además le habría permitido conservar su escaño. Había "sobradas razones", justificó, para haber tolerado esa vía, porque la abstención "es una ruptura" con el compromiso contraído con los votantes, es "contraria" a la posición defendida por su ejecutiva hasta su caída, el pasado 1 de octubre, porque más del 40% de los miembros del comité votó el domingo pasado a favor de la permanencia del "no es no", y porque "centenares de asambleas locales" del PSOE han aprobado resoluciones contrarias a facilitar el Ejecutivo al PP, ya que no se ha celebrado una consulta a las bases que hubiera "legitimado plenamente" la decisión a tomar por la gestora. El exlíder recriminó a la dirección interina que no comprenda que la democracia representativa, que invocan los barones para condenar la "podemización del partido" en estos dos últimos años, significa reflejar "fielmente" la voluntad de los representados. De la militancia y de los votantes que no eligieron al PSOE, razonó, para "apoyar aquello que quieren cambiar". 

El ex secretario general quiere apuntalar su imagen de dirigente coherente hasta el final y de garante de las esencias del partido: con su salida del Congreso quiere "contribuir a dar a la política, un sentido de fidelidad a la palabra dada, y un sentido del compromiso que vaya más allá de la conveniencia personal". En definitiva, que cree en una nueva política donde la "ejemplaridad" y las "nuevas maneras de participación ciudadana" sean santo y seña. Y frente a los que le critican por tener como obsesión el "no es no", enfatizó que tras ese lema subyace un proyecto político "que dice sí a los valores de la socialdemocracia", que "apuesta por la ejemplaridad, la equidad y la justicia social". 

Recados a la gestora

Justo después hilvanó con la parte más emotiva de su declaración sin preguntas. Entre sollozos, subrayó "cuán dolorosa" es la decisión que toma, que no ha sido "fácil" y que es producto de su reflexión y de las conversaciones con dirigentes y diputados de su confianza. Sostuvo que para una persona como él, que "ama" la política y que siente los colores de su partido, "no hay mayor honor" que formar parte del Grupo Socialista. Pero no puede, alegó, ni "fallar" a su partido ni "faltar" a su compromiso con los votantes ni a los "millones de socialistas" que comparten "con orgullo el camino de decir no es no a Mariano Rajoy". 

Sánchez exige a la gestora que no expulse ni del grupo ni del partido a los que voten contra Rajoy en el pleno de esta tarde y que no rompa relaciones con el PSC

Sánchez, tras pedir "disculpas por los errores que haya podido cometer, dejó varios recados, cuando no advertencias, a la gestora. Uno, que "no elija el camino de la expulsión del grupo" y del partido a los que esta tarde voten en contra de Rajoy, una medida sancionadora severa que se ha dejado caer en privado pero no en público hasta ahora. Espera que su dimisión "frene" esa senda disciplinaria que "alejaría aún más al PSOE de los ciudadanos progresistas". Dos, que no se le ocurra romper su alianza con el PSC, porque sería un "error" y "solo podría realizarse" en un congreso federal del partido, tal y como recordó el pasado martes el primer secretario, Miquel Iceta. "En el PSOE no sobra nadie: ni un diputado, ni un militante, ni un voto. Solo el liderazgo compartido del PSOE y el PSC puede construir la solución federal a la crisis en Cataluña". El exlíder se permitió incluso recordar a la cúpula temporal que si "tiene dudas", consulte el reglamento del Congreso y la Constitución española para ver que recogen el voto en conciencia.  

Pedro Sánchez, momentos antes de la rueda de prensa de este sábado. (EFE)
Pedro Sánchez, momentos antes de la rueda de prensa de este sábado. (EFE)


Tercer aviso: "Hoy expira el mandato de la gestora. Hoy se facilita la presidencia de Mariano Rajoy, y el lunes la gestora deberá poner fecha y lugar para celebrar el congreso. Los socialistas queremos votar. Como militante de base que paso a ser, dedicaré a partir del lunes todo mi esfuerzo a defender el derecho a votar de toda la militancia para corregir el equivocado rumbo al que la gestora ha llevado al PSOE". Sin embargo, la ejecutiva de Fernández no tiene previsto en ningún caso convocar urgentemente el cónclave, ni dejar que la "agenda la marque el ex secretario general", por lo que esperará a que se serenen las aguas y se repiense en profundidad el proyecto socialista. Pero siempre ha asumido que el nuevo líder, sea el que sea, será elegido por primarias. 

Hoy expira el mandato de la gestora. Se da el Gobierno a Rajoy, y el lunes la gestora deberá poner fecha y lugar del congreso

Sánchez se despidió subrayando que su "compromiso" con sus votantes y con las bases continúa "intacto", igual que su compromiso con el PSOE es "si cabe mayor" porque las "dificultades" no han sido para él ninguna "excusa". "Quien quiera trabajar por recuperar un PSOE unido y fraternal, quien quiera consolidar un PSOE donde la militancia decida, me tendrá a su lado. No habrá mejor manera de unir al PSOE que uniendo las voces de la militancia con su voto en unas primarias y con la celebración de un debate sincero y constructivo en el próximo congreso. A ello animo a la gestora. Como animo a nuestros militantes a no abandonar nuestra querida organización. Defendamos nuestro derecho a votar. Trabajemos juntos para recuperar el PSOE. Yo no faltaré a la cita". Sánchez se marchó con un "gracias" y marchándose de la sala acompañado de un reguero de cámaras. Junto a él, Maritcha Ruiz, quien fuera su directora de Comunicación en los últimos dos años y amiga personal desde que ambos comenzaron juntos como militantes en el partido. 

Sánchez deja el escaño al borde de las lágrimas y se lanza a recuperar el PSOE

En los últimos días, el exjefe de Ferraz penas había abierto la boca, pese al acoso de las cámaras y los periodistas. "El sábado será otro día", "ya lo veréis", decía cuando le abordaban en los pasillos del Congreso, sin dar más pistas. En su núcleo duro, el más orgánico, y el que más podía pesar en él, le recomendaban que dejase el acta, porque votar no a Mariano Rajoy y desobedecer el mandato del comité federal arruinaría sus expectativas futuras de vuelta, pues un ex secretario general que pretende serlo de nuevo no puede, en la cultura del PSOE, tener ese enorme borrón en su expediente. Otros miembros de su círculo, en cambio, le aconsejaban que resistiera para preservar su capital y sobre todo para conservar su escaño, un trampolín fundamental máxime cuando aún no conoce la fecha del próximo congreso del partido.

Sánchez deja el escaño al borde de las lágrimas y se lanza a recuperar el PSOE

Al final venció la primera postura y con ella intentó construir el mito. Después de su rueda de prensa proliferaron en las redes sociales los mensajes de apoyo bajo el 'hashtag' #YoviajoconPedro. El tiempo dirá si Sánchez puede reconquistar el trono que perdió. 

Javier Fernández: respeto a la decisión de Sánchez... pero él no pone la fecha del congreso

El talante conciliador y prudente de Javier Fernández hacía presumir que no iba a estallar contra Pedro Sánchez, por mucho que en privado se multiplicaran las voces contra él de los nuevos oficialistas. El presidente de la gestora mostró su respeto a la marcha atrás del ex secretario general y a su anuncio de que competirá para "recuperar" el PSOE, y que lo hiciera "en un momento de alta emotividad personal".

Fernández hizo declaraciones a los medios poco antes del comienzo de la sesión de investidura definitiva de Mariano Rajoy, a la que acudió acompañado del portavoz de la gestora, Mario Jiménez, como ambos hicieran el jueves, cuando intervino Antonio Hernando. No obstante, el jefe del Ejecutivo asturiano sí dejó claro a Sánchez que el congreso al que aspira no está convocado ni él está "en condiciones de dar ninguna fecha". Pidió "sosiego" al PSOE para llegar al cónclave "de la mejor manera posible". 

También subrayó que, pese a lo que decía Sánchez, el mandato de la gestora no expira con la elección de Rajoy. Sigue porque así lo ordenó el comité federal del 1 de octubre. Su gestión acabará cuando se conduzca al PSOE a un congreso de "reconstrucción", como él lo suele denominar, semejante a la expresión que el exlíder usa, recordó, el de "refundación". Y eso implica que el congreso no solo servirá para elegir nuevo secretario general -por primarias entre militantes, precisó-, y nueva dirección, sino para poner al día el proyecto socialista tras una profunda reflexión

Fernández indicó que no ha hablado personalmente con Sánchez, aunque sí recibió su carta de renuncia al escaño que envió a la gestora y a los diputados del Grupo Socialista, y que él mismo colgó en su cuenta de Twitter

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