TOMA DE POSESIÓN PROBABLE, EL DÍA 8

Sánchez ultima un Gobierno "con sorpresas", Consejo el viernes 10 y medidas rápidas

El nuevo Gabinete será más amplio que el anterior, para dar entrada al vicepresidente y los cuatro ministros de Podemos. El presidente realzará el peso político de los miembros cuota del PSOE

Foto: Pedro Sánchez y la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, este 5 de enero en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez y la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, este 5 de enero en el Congreso. (EFE)
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"Hay que empezar a demostrar que hay Gobierno pronto". Con esa máxima, que sale de labios de un alto cargo socialista, se dispone Pedro Sánchez a preparar los últimos pasos como presidente en funciones y los primeros como jefe del Ejecutivo con plenos poderes. La intención es que, una vez resulte investido en segunda votación, por mayoría simple, este martes, pueda tomar posesión ante el Rey "lo antes posible" —lo esperable es que lo haga el miércoles 8— y sus ministros prometan su cargo a continuación —el jueves 9—. Será un Gobierno con más carteras que las 17 actuales y "con sorpresas", indican fuentes de la cúpula del partido. Lo que sí está claro es que el primer Consejo de Ministros del nuevo Gabinete de coalición de PSOE y Unidas Podemos se celebrará el próximo viernes, 10 de enero, y que las primeras medidas se adoptarán rápidamente. Se actuará, dicen en el equipo del líder socialista, con celeridad. Con la intención incluso de poder presentar los Presupuestos Generales del Estado de 2020 muy pronto.

Este domingo, mientras se sucedía en el Congreso la segunda jornada del debate de investidura —que concluyó con fracaso para el candidato, como se esperaba, al no disponer de una mayoría absoluta—, y justo ya terminada, Unidas Podemos confirmaba los nombres de las cinco personas que se integrarán en el nuevo Gobierno. Pablo Iglesias, como nuevo vicepresidente segundo y responsable de Asuntos Sociales; Yolanda Díaz, como ministra de Trabajo; Irene Montero, titular de Igualdad; Manuel Castells, a propuesta de los comunes, en Universidades (que se desgaja de Ciencia), y Alberto Garzón, líder de IU, como ministro de Consumo y con competencias en juegos de azar. Una vicepresidencia y cuatro departamentos, como se esperaba. Los socialistas, en cambio, no facilitaron ningún nombre de su cuota.

De izqda. a dcha., Pablo Iglesias, Irene Montero, Alberto Garzón, Yolanda Díaz y Manuel Castells. A dos días de la votación definitiva de la investidura, Unidas Podemos despeja los nombres de quiénes serán sus ministros. (EFE)
De izqda. a dcha., Pablo Iglesias, Irene Montero, Alberto Garzón, Yolanda Díaz y Manuel Castells. A dos días de la votación definitiva de la investidura, Unidas Podemos despeja los nombres de quiénes serán sus ministros. (EFE)

Y no lo harán, justifican en la Moncloa, hasta que Sánchez logre la confianza del Congreso, y eso sucederá, si no hay contratiempos, este martes, sobre las 13:30, transcurridas 48 horas desde la primera votación. Entonces le bastará mayoría simple —más síes que noes— para ser investido. Conque los números de este domingo se repitieran bastaría: 166 votos a favor, 165 en contra y 18 abstenciones. Pero habrá un apoyo más, hasta 167, para el candidato socialista, el de la diputada de En Comú Podem Aina Vidal, gravemente enferma de cáncer, que no pudo tramitar el voto telemático para la primera vuelta y que en la segunda se desplazará a Madrid. La ventaja de Sánchez, de cualquier modo, será mínima, aunque suficiente.

La previsión es que los ministros prometan su cargo ante el Rey y tomen posesión el jueves 9, y al día siguiente se celebre la primera cita de la coalición

Si la votación prospera finalmente, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, comunicará al Rey que ya hay un presidente electo. Algunas fuentes del Gobierno indicaban que se quiere que los trámites siguientes sean inmediatos. Es decir, que se publique el nombramiento de Sánchez en el 'Boletín Oficial del Estado' el mismo día 7 por la tarde, a fin de que pueda prometer su cargo en la Zarzuela justo a continuación. La decisión no está aún tomada, pero en el equipo del presidente se inclinan por mantener los tempos habituales: que el BOE recoja el real decreto el miércoles 8 y tome posesión ese mismo día ante Felipe VI. Después, regresaría a la Moncloa y lo habitual es que en las horas siguientes dé a conocer la lista íntegra de sus ministros. El jueves todos ellos acudirían a la Zarzuela y después a sus departamentos para la ceremonia de toma de posesión. Y, de cualquier modo, el primer Consejo de Ministros del nuevo Ejecutivo de coalición se celebraría el viernes 10 de enero, a las 9:30, como siempre.

La estructura, sí pactada y cerrada

Cuando Sánchez accedió al poder tras la moción de censura, se tomó cuatro días para conformar su Gabinete, pues la celeridad con la que se convocó y prosperó hizo imposible que tuviera todo cerrado en apenas unas horas. Sin embargo, hoy todo es distinto. El presidente en funciones ya tiene completamente cerrada la estructura del Gobierno con Iglesias, aunque lo que sí sigue ultimando es el encaje de nombres, porque muchas de las llamadas a quienes quiere que integren su Gabinete no se producirán hasta después de la investidura. La composición del Ejecutivo, por tanto, "no está cerrada al 100%".

La mayoría de los ministros del PSOE seguirá, pero a Sánchez le gusta dar "sorpresas". Las entradas tendrán trayectoria y solvencia "garantizada"

Fuentes de la cúpula socialista confirmaron a este diario que Sánchez planea mantener a la mayoría de sus actuales ministros, aunque advertían, al tiempo, de que al líder "siempre le gustan las sorpresas". Ya ocurrió en junio de 2018, cuando fichó al astronauta Pedro Duque para Ciencia, Innovación y Universidades; al presentador y escritor Màxim Huerta para Cultura —quien tuvo que dimitir al cabo de una semana por fraude fiscal—, o al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, con una trayectoria más ligada al PP, para Interior. Esas "sorpresas", siguen las mismas fuentes, serán ministros con gestión y solvencia "garantizadas".

Sánchez ultima un Gobierno "con sorpresas", Consejo el viernes 10 y medidas rápidas

Además, el presidente pretende incrementar el perfil de su Gabinete ahora que se integrarán en él cinco miembros ligados a Unidas Podemos, entre ellos Iglesias como vicepresidente segundo. Sánchez quiere así dotar de mayor peso político a los ministros de su cuota para compensar la entrada de los morados.

El primer escalón de poder ya está decidido y es conocido: el jefe del Ejecutivo tendrá a su lado a su colaboradora más fiel, Carmen Calvo, como pieza clave del nuevo Ejecutivo. Ella continuará en él no como única vicepresidenta sino como vicepresidenta primera y titular de la Presidencia y Relaciones con las Cortes, por lo que seguirá actuando de filtro de las iniciativas que lleguen al Consejo de Ministros y la persona que seguirá conduciendo el área política del Gabinete. Iglesias será el segundo vicepresidente, encargado de Asuntos Sociales y una cartera aún por descubrirse, y Nadia Calviño, a la que el líder socialista desea proyectar como guardiana de la ortodoxia económica y como interlocutora con Bruselas, como vicepresidenta tercera y ministra de Economía.

El primer escalón de poder lo ocuparán Calvo, Iglesias y Calviño. La vicepresidenta podría ser compensada al perder Igualdad, que pasa a UP

Calvo perderá previsiblemente Igualdad, un área mimada en el PSOE, que pasará a manos de la hasta ahora portavoz parlamentaria de Unidas Podemos, Irene Montero. Por ello, la vicepresidenta podría ser compensada sumando a su cargo el de titular de Política Territorial, el ministerio que dejó vacante Batet cuando fue elegida jefa del Congreso el pasado mayo y que desde entonces ocupa de manera interina el responsable de Agricultura, Luis Planas. A fin de cuentas, Calvo ha mantenido una relación muy fluida con el dos del Govern, el republicano Pere Aragonès, y fue ella quien lideró las conversaciones posteriores a Pedralbes con los independentistas hasta que encallaron. En las negociaciones con ERC, pilotadas por Adriana Lastra, José Luis Ábalos y Salvador Illa, la vicepresidenta se reservó un papel más discreto, pero estaba al corriente de todos los avances y de las dificultades. La mesa entre gobiernos, que se constituirá en unas dos semanas, será el vehículo clave para reconducir el "conflicto político" y dejar atrás la "deriva judicial".

Ábalos y Ribera seguirán

Teresa Ribera está confirmada como titular de Transición Ecológica desde hace semanas, antes incluso de que arrancase la cumbre del clima (COP25) en Madrid. Un gesto que el presidente quiso lanzar a quien es una de las figuras con más proyección en un área, la lucha contra la emergencia climática, que será central en el nuevo Ejecutivo. También es segura la continuidad de María Jesús Montero en Hacienda. La exconsejera andaluza fue ganando peso en el Gabinete hasta convertirse en una pieza imprescindible. Ha penetrado en el círculo de confianza del líder y ha ido confeccionando el programa de coalición mano a mano con el dirigente morado Pablo Echenique. Ella, además, mantiene una muy buena relación con Unidas Podemos y sabe bregar con los periodistas, a los que jamás rehúye. Por todas esas razones, las quinielas apuntan a ella como la nueva portavoz del Ejecutivo bipartito, en sustitución de Isabel Celaá. Está por ver que la política vasca preserve las riendas de Educación y Formación Profesional.

Montero reúne muchas papeletas para convertirse en la nueva portavoz, y en Exteriores Sánchez podría premiar a su 'sherpa', José Manuel Albares

Sánchez, cuando firmó su preacuerdo con Iglesias, el 12 de noviembre, ya aseguró a Calvo y a José Luis Ábalos, otro peso pesado del Ejecutivo y del partido —es secretario de Organización—, que seguirían en el Gabinete. Se da por seguro que el número tres del PSOE mantendrá Fomento, un ministerio económico pero al tiempo muy político y que le permite estar en contacto con los territorios. Ábalos compatibilizará su departamento con la portavocía y su cargo orgánico en el partido, al menos hasta el siguiente congreso del PSOE, que podría convocarse para el verano.

Otros dos ministros permanecerían en sus actuales cargos: Margarita Robles en Defensa y Fernando Grande-Marlaska. Ambos, por cierto, sin carné. Hay más dudas respecto al otro departamento de Estado en juego, Justicia, cuya actual titular, Dolores Delgado, otra independiente, ha ido aumentando su compromiso con el partido. Sánchez tiene que cubrir la vacante de Exteriores, en manos de Robles desde el mes pasado, cuando Josep Borrell asumió la jefatura de la diplomacia europea. Sánchez podría ceder esa cartera a otro político experimentado y con mucho conocimiento de las dinámicas comunitarias, como Luis Planas, o bien premiar a uno de sus colaboradores más cercanos, el diplomático José Manuel Albares, su 'sherpa', el hombre que ha diseñado en este tiempo la agenda exterior del presidente y que ha buscado que brillara fuera de España.

Sánchez ultima un Gobierno "con sorpresas", Consejo el viernes 10 y medidas rápidas

Magdalena Valerio perderá Trabajo, puesto que lo liderará Yolanda Díaz, pero podría retener Seguridad Social y asumir una materia conexa como Función Pública, área que dependía de Política Territorial. Reyes Maroto es apreciada por el presidente como ministra de Industria por su gestión de las diversas crisis del sector en estos meses. Y José Guirao, el sustituto de Huerta en Cultura, es valorado como un buen gestor, aunque tenga un perfil menos mediático. Falta por saber si serán confirmados o relevados Luisa Carcedo en Sanidad —sus competencias en Consumo pasan a manos de Alberto Garzón, coordinador federal de Izquierda Unida— y Pedro Duque. Este cederá Universidades a Castells, pero podría retener Ciencia.

¿Félix Bolaños e Isaura Leal?

En cuanto a las entradas, circula la posibilidad de ascenso de Félix Bolaños, actual secretario general de la Presidencia y uno de los hombres fundamentales del Gabinete de Sánchez, junto con Iván Redondo. El madrileño pilotó el operativo para la exhumación de Francisco Franco el pasado octubre, que concluyó con éxito, y ha trabajado discretamente desde la sombra, con la dirigente morada Ione Belarra, en la preparación del programa de gobierno. Su labor fue reconocida en público el sábado por el propio Iglesias durante el debate de investidura. Bolaños podría ser promocionado para Justicia o para Administraciones Públicas. No obstante, su trabajo como 'fontanero' monclovita reduce sus opciones de salto al Consejo de Ministros. Otra de las incorporaciones podría ser Isaura Leal, miembro de la ejecutiva federal del PSOE y anterior comisionada del Gobierno para el Reto Demográfico, cargo que tuvo que dejar para concurrir a las generales del 28-A, en las que consiguió escaño, pero que no revalidó el 10-N. Ahora podría asumir el departamento encargado de luchar contra la despoblación, promesa que Sánchez formuló en el debate electoral y que ahora tendría más sentido dado el pacto con Teruel Existe.

El nuevo Ejecutivo de coalición confía en llevar pronto al Congreso los PGE de 2020 porque "urge ya", pero no tienen el apoyo de ERC asegurado

En el PSOE fuentes conocedoras de los detalles dan por hecho que la dimensión del Gabinete se ampliará desde los 17 ministerios actuales, pero rehúsan poner la cifra final, aunque podría rondar la veintena. Serán compartimentos estancos, no mestizos, de manera que bajo la dirección de un titular de UP, por ejemplo, colgará toda una estructura con cargos de UP. Y a la inversa.

El primer Consejo de Ministros tendrá que proceder a la catarata de nombramientos habitual en los estrenos de los Gobiernos. Pero la intención de los socialistas es ir sacando medidas con impacto en la vida de los ciudadanos muy pronto del horno. Unidas Podemos coincide en que hay que ir aprobando actuaciones, pero maniobrando hábilmente con los tiempos, para no perder la iniciativa política. Lo más probable es que el Consejo de Ministros dé salida pronto a medidas sociales de calado, como la subida del salario mínimo o de las pensiones, congeladas por el Gobierno en funciones. "Vamos a demostrar que no solo no rompemos España, como dice la derecha, si no que la mejoramos", sentencian fuentes socialistas.

Sánchez ultima un Gobierno "con sorpresas", Consejo el viernes 10 y medidas rápidas

Además, el futuro Ejecutivo de coalición confía presentar muy pronto el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado de 2020 para llevar a ellos el programa económico pactado por las dos fuerzas y poner fin a las últimas cuentas aprobadas por las Cortes, las de Cristóbal Montoro, las de 2018, prorrogadas hasta en dos ocasiones. "Queremos traerlos pronto. Llevamos mucho tiempo con los de Montoro prorrogados y ya urge. Hay que plasmar el nuevo programa de Gobierno y los vamos a intentar", señalaba este domingo a los medios la portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, informa EFE. El presidente no tiene asegurado sacar adelante los PGE, porque el pacto con ERC no incluye el apoyo para las iniciativas del Ejecutivo a lo largo de la legislatura.

En el Ejecutivo no quieren pensar en una legislatura corta, porque hace falta tiempo para que las cosas cuajen. Habrá mano tendida, dicen, a PP y Cs

Sánchez pidió a la bancada del PSOE y a la de Unidas Podemos, en su turno final de la segunda jornada de debate en el Congreso, "moderación y progreso" como receta que sirva como "antídoto" a la "coalición del apocalipsis" de la derecha. No obstante, fuentes del Ejecutivo confían en que la tónica de la legislatura no sea la de la crispación absoluta que dominó el hemiciclo en los últimos dos días. La mano al PP, dicen, sigue tendida, y con los diez diputados de Ciudadanos se puede trabajar, creen, si ellos quieren. En la Moncloa no quieren pensar en una legislatura corta, porque para gobernar y para probar la política de pactos a la que aboca la fragmentación parlamentaria, y para ensayar la fórmula de la coalición, inédita en España desde la II República, hace falta tiempo. El martes se verá si arranca. Y a partir de ese momento se comprobará si el experimento perdura.

Llamamiento a los diputados para que duerman en Madrid la noche del 6 al 7

El pleno de este domingo concluyó sobre las 12:45, con tiempo suficiente para que sus señorías pudieran regresar a sus provincias para vivir la noche de Reyes con sus familias. Pero la dirección socialista, que se ha encargado de asegurarse muy bien que no le fallen los números, trasladó a sus diputados la necesidad de que todos pernocten en Madrid antes de la definitiva votación. "El martes día 7 votaremos a primera hora de la mañana. Por tanto, teniendo en cuenta las dificultades del tráfico madrileño en un día laborable, es preciso que todos y todas pasemos en Madrid la noche del día 6 al día 7. Saludos", escribió por mensaje el secretario general del grupo, Rafael Simancas, a sus compañeros. 

La cúpula parlamentaria del PSOE, consultada por este periódico, explicaba que se trata de un procedimiento habitual cuando se trata de votaciones importantes, y la del martes lo es. No puede faltar nadie, dados los números tan justos: 167-165. El colchón es mínimo. Conque falten dos parlamentarios, habría empate y la investidura decaería. Pero hay confianza en que no habrá ningún 'tamayazo'. 

 

Meritxell Batet convocó la sesión a las 12:00, pero la segunda y decisiva votación no podrá comenzar en ningún caso, como recordó ella misma, antes de las 12:45, que es cuando se cumplen las 48 horas desde la anterior. La votación está precedida de un minidebate en el que el candidato, Pedro Sánchez, dispone de diez minutos y los portavoces de los grupos, de cinco cada uno. 

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