TRAS LAS DUDAS SOBRE EL CAPITAL DEL BANCO

El rifirrafe de Sabadell y Guindos por la solvencia culminó en una cumbre en el BCE

La reunión se produjo el 30 de abril en Fráncfort. Guindos afeó el capital de algunas entidades tras los test de estrés de noviembre, provocando quejas de Sabadell y BBVA

Foto: Luis de Guindos y Josep Oliu, presidente del Sabadell, en un desayuno. (EFE)
Luis de Guindos y Josep Oliu, presidente del Sabadell, en un desayuno. (EFE)

Luis de Guindos y representantes de alto nivel de Banco Sabadell mantuvieron una reunión en Fráncfort el 30 de abril, según las agendas del Banco Central Europeo (BCE). No es una cumbre cualquiera. Primero, porque el exministro español solo se ha reunido este año con otros dos bancos de forma oficial —Santander y Goldman Sachs—. Y segundo, porque Guindos había dejado en evidencia en público meses antes al Sabadell y otras entidades como BBVA por el resultado en los últimos test de estrés.

El encuentro se produjo en Fráncfort, justo un día después de que Guindos, que desde hace 15 meses es vicepresidente del BCE, se reuniese en Madrid con otra firma española, KPMG, y dos meses después de hacerlo con Banco Santander.

Los asuntos de la reunión de Luis de Guindos con Banco Sabadell fueron “acontecimientos económicos y financieros”, que es el concepto que usa el BCE para este tipo de encuentros. No ha habido comentario sobre las reuniones desde KPMG, Banco Sabadell o el BCE.

En cualquier caso, la reunión podría haber cerrado el círculo sobre las dudas que se instalaron en el mercado acerca de la solvencia de Banco Sabadell. La entidad fue la peor parada entre los bancos españoles a los que se aplicó el test de estrés de la EBA —Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell—. En el peor escenario, la ratio de capital del Sabadell se veía deteriorada en 446 puntos, hasta el 7,58% en 2020.

Este resultado dejó al Sabadell en el vagón de cola de la gran banca europea, aunque sobradamente por encima del 5,5% que tradicionalmente han usado los inversores como señal de alarma en pruebas anteriores, en las que en general no hay ni suspensos ni aprobados. Por ello, sorprendió el discurso de Luis de Guindos del pasado noviembre en el que aseguraba que entidades como el Sabadell o BBVA debían mejorar su capital.

Luis de Guindos, en una reunión del BCE.
Luis de Guindos, en una reunión del BCE.

Luis de Guindos dijo que hay tres grupos de bancos tras los test de estrés. Uno con una posición “cómoda”, con ratios superiores al 11% en el peor escenario; otro grupo intermedio, en el que estaban CaixaBank y Banco Santander, entre el 9% y el 11%, con “un grado razonable de resistencia”, y un tercer grupo con bancos como Sabadell, BBVA, Deutsche Bank, BNP Paribas, Lloyds o Barclays. Sobre ellos, dijo: “Deberían aumentar su solidez y mejorar las posiciones de capital para enfrentar los desafíos futuros y, por lo tanto, serán monitorizados de cerca”.

Las palabras del exministro español de Economía y Competitividad provocaron indignación en los dos bancos españoles, hasta el punto de que se quejaron al BCE de su vicepresidente. Para BBVA, el tema pasó a un segundo plano una vez que se puso el foco en su crisis reputacional por el caso Villarejo y el propio Guindos metió prisa con la investigación interna. Pero para Sabadell era un tema muy relevante, por las dudas surgidas por su capital.

El mercado puso en el foco al Sabadell tras un descenso de 170 puntos básicos en la ratio de capital, desde el 12,8% al 11,1%. El cambio de normativa contable con IFRS9, la venta de carteras, los problemas en la integración de TSB o un cambio en el tratamiento de la morosidad en Reino Unido erosionaron el medidor de solvencia.

Los supervisores, los analistas y los inversores centraron su atención en este deterioro, dudando entre la necesidad de una ampliación o de un recorte del dividendo. El banco llegó a poner a la venta su gestora, aunque el problema se disipó con la mejora en sus resultados y la venta de su negocio inmobiliario, tanto la promotora Solvia como los suelos de Sabadell Desarrollos Inmobiliarios.

Capital y APR de los bancos. (Fuente: Banco de España)
Capital y APR de los bancos. (Fuente: Banco de España)

La entidad fue la única entre las significativas en España que incrementó su perfil de riesgo y disminuyó su colchón de capital en 2018, algo que criticó el Banco de España en mayo sin citar nombres concretos, pero sí dejando claro que no le gustaba ver bancos en el cuadrante inferior y a la derecha del mapa de puntos. En cualquier caso, entonces las dudas ya se habían disipado, pero a los accionistas fieles les costó un desplome en su inversión del 50% entre finales de enero de 2017, cuando la banca subía en bolsa, y marzo de 2019.

Las palabras de Guindos de noviembre afectaron a la cotización del banco. Sabadell fue el peor banco entre sus pares en bolsa en ese periodo por las dudas sobre su capital, en medio de una espiral bajista hacia el sector por el cambio de guía del BCE. También ha soportado diferentes episodios que afectaron a la cotización, como la tenencia de bonos italianos por parte del propio banco catalán, que en 2017 mudó su sede a Alicante, o su exposición a Reino Unido en plena incertidumbre por el Brexit.

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