SENTENCIA HISTÓRICA DEL ALTO TRIBUNAL

Ferraz celebra el fallo de Franco: da "ánimos" a las bases y le sirve como arma electoral

Gobierno y PSOE respiran eufóricos tras la decisión unánime del TS, que reorienta la precampaña y ayuda a movilizar a los suyos. El Ejecutivo defiende que el camino para la exhumación está expedito

Foto: Adriana Lastra y dirigentes de la ejecutiva y del grupo celebran con los trabajadores de Ferraz el fallo del TS sobre Franco, este martes. (Inma Mesa | PSOE)
Adriana Lastra y dirigentes de la ejecutiva y del grupo celebran con los trabajadores de Ferraz el fallo del TS sobre Franco, este martes. (Inma Mesa | PSOE)

—Hoy ha terminado la apatía. Quizás esto no mueve votos, pero sí hace que superemos la depresión.

Esa sensación, expresada por un miembro del Gobierno, resumía el sentir que había invadido al Ejecutivo y al PSOE. Un profundo entusiasmo, una euforia total por un "triunfo atronador" e inapelable sobre la familia de Francisco Franco. Los socialistas estaban seguros de que ganarían la larguísima batalla administrativa y judicial contra los nietos del dictador. Pero poco podían imaginar que recibirían un regalo tan suculento y rotundo del Tribunal Supremo en el arranque de precampaña de las cuartas elecciones en cuatro años, en las que Pedro Sánchez aspira a reforzarse y ampliar su mayoría. Los magistrados avalaron sin ambages, y por unanimidad, su plan para exhumar a Franco del Valle de los Caídos y reinhumarlo en el cementerio municipal de Mingorrubio-El Pardo, y no en la cripta de la catedral de la Almudena.

El presidente vence en una partida que se jugaba, sobre todo, en la esfera de lo simbólico. Al poco de llegar a la Moncloa, prometió que sacaría a Franco del Valle de los Caídos. Pretendía haberlo hecho en el verano de 2018, de manera inmediata, pero no contó con la resistencia numantina de la familia del dictador. Él mismo reconoció que había sido demasiado optimista en los cálculos. La contienda en los tribunales se hizo larga y tediosa, pero al final tuvo su desenlace casi definitivo este martes, después de una corta deliberación de los seis jueces integrantes de la Sección Cuarta de la Sala Tercera del Supremo, anunciada apenas unos minutos antes de que la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, comunicara que ya obraba en poder del 'Boletín Oficial del Estado', listo para su publicación, el decreto de disolución de las Cámaras y de convocatoria de elecciones generales para el 10 de noviembre.

Sánchez tuvo conocimiento de la noticia a través de su vicepresidenta, Carmen Calvo, la máxima responsable del expediente y cuya gestión había sido cuestionada meses atrás precisamente por el tortuoso camino que había seguido una de las medidas estrella del Gobierno, quizás una de las de mayor proyección internacional. La número dos le telefoneó a Nueva York, donde se encuentra desde el domingo por la noche y donde permanecerá hasta el jueves con motivo de la Cumbre del Clima y de la Asamblea General de la ONU. Allí era de madrugada. "Hoy vivimos una gran victoria de la democracia española. La determinación de reparar el sufrimiento de las víctimas del franquismo guio siempre la acción del Gobierno", escribió el líder socialista en Twitter.

Lastra y sus compañeros de dirección festejaron con los trabajadores de Ferraz la decisión del TS, que saca de la "apatía" a la alicaída militancia


La propia Calvo trasladó ese sentimiento de honda "satisfacción" que inundaba al Ejecutivo y anunció que la sentencia se ejecutaría "cuanto antes", para alejarla lo máximo posible de la campaña del 10-N. En Ferraz, compareció poco después la vicesecretaria general, Adriana Lastra, para manifestar el entusiasmo por la victoria frente a los Franco. Por momentos, parecía que la dirigente se fuera a quebrar por la emoción, al recordar a los compañeros del partido, a los españoles que sufrieron la represión y muerte de la dictadura. En el cuartel general se celebró el triunfo sobre la familia. Y era literal. Lastra, junto con su número dos en el Congreso, Rafael Simancas, los miembros de la ejecutiva federal Beatriz Corredor, Omar Anguita y Susana Ros, y el portavoz en el Senado, Ander Gil, festejaron en la sede el fallo del Supremo con los trabajadores de la casa. Fueron incontables los mensajes de alegría de dirigentes socialistas que llenaron Twitter.

Proceso "pulcro y garantista"

En la cúpula, insistían en que el triunfo incontestable sobre los Franco —porque el TS avaló la exhumación y la inhumación en Mingorrubio, y además lo hizo por unanimidad— servía, sobre todo, para dar "ánimos" a unas bases alicaídas y desmotivadas por la repetición electoral. La sentencia era el aliciente que necesitaba la dirección para insuflar entusiasmo a su militancia. Y también para refrescar en el votante, recordaban desde el círculo de Sánchez, la imagen de un Ejecutivo socialista que gestionó "bien" un asunto muy delicado y sobre el que planeaban muchas dudas, aunque Calvo siempre defendió que el Gobierno había actuado de manera "pulcra y garantista".

"Estamos exultante. Necesitamos que la izquierda recuerde que el 10-N hay que votar", dicen en el Ejecutivo, que siempre creyó que ganaría a Franco

"Es un elemento muy simbólico, que nos enorgullece. Sin revanchismo. Es la alegría por la convicción de que se ha hecho justicia", indicaba un miembro del comité electoral. El trofeo en el Supremo tiene para la dirección ahora mismo casi más valor que el momento en que se produzca la exhumación, aún sin fecha. De hecho, podría suceder que la salida del dictador del Valle de los Caídos no llegara antes del 10-N, pero más significativo aún es, para Ferraz, que el tanto se lo ha marcado el Gobierno. "Es una noticia excelente muy relevante para la gente progresista, para mucha gente que padeció el régimen y que ahora se alegra emocionada por el resultado".

Ferraz celebra el fallo de Franco: da "ánimos" a las bases y le sirve como arma electoral

En la Moncloa, donde han estado muy encima del procedimiento administrativo, señalaban ayer martes que siempre estuvieron "confiados", convencidos de que doblarían el brazo a los nietos del dictador, porque el expediente era "impecable", "muy sólido". Y estaba soportado por un real decreto ley convalidado por el Congreso. Pero el fallo de los magistrados, y su sorprendente consenso —"la composición de la sección no nos era favorable"—, no pudo caer en mejor fecha. "Pero ha sido por azar. Ha sido el Supremo quien ha decidido sus tiempos. Nosotros queríamos haber sacado a Franco el lunes 10 de junio, pero el TS admitió las medidas cautelares que pidió la familia, y ahora nos sirve en bandeja la posibilidad de que le exhumemos 20 días antes de las elecciones. No es que nos haga ganar, pero es cierto que ha terminado la apatía hoy [por este martes] —analiza un alto cargo del Ejecutivo—. Entre los nuestros, había una mezcla de incredulidad, de enfado, de desmotivación, y eso se ha acabado. Ahora el PSOE está exultante. Necesitamos que la izquierda recuerde que el 10-N hay que ir a votar".

La decisión del TS —la sentencia íntegra se conocerá en los próximos días— produce otro efecto, continúan en la cúpula del Gobierno: reorientar la precampaña. Aparcar el "discurso de las culpas, que no conducía a ninguna parte", el cruce de reproches para endosar al otro la responsabilidad de la repetición electoral, para volcar el foco en un tema muy apetitoso y mediático. La exhumación de Franco. "Es algo tan potente que se ha comido a Íñigo Errejón, y que tendrá continuidad", señalaban en la Moncloa.

No es necesaria licencia de obra

Y es que ahora, tras el fallo del Supremo, la atención se vuelve sobre el Ejecutivo. Sánchez es ahora quien recobra, en principio, el control de los tiempos. En su equipo descartan que este viernes se apruebe en Consejo de Ministros un nuevo acuerdo para poner día y hora a la exhumación de Franco. Ese acuerdo saldrá de los fogones del Gabinete, como pronto, el 11 de octubre, o quizás el 18. Dependerá también del momento en que el Ejecutivo reciba la notificación de la sentencia. La intención del Ejecutivo es cumplirla sin demora, y cree que es posible, pese a que aún ha de resolverse un escollo judicial más. La licencia de obras para poder levantar la losa bajo la que descansa el exjefe del Estado está suspendida provisionalmente por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Madrid, cuyo titular es el juez José Yusty Bastarreche, al que el Gobierno intentó recusar por un artículo suyo de 2007 contra la Ley de Memoria Histórica. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) no admitió esa recusación, por lo que la causa retornó a manos del magistrado.

En el Gobierno están convencidos de que el juez Yusty no podrá paralizar la exhumación y de que la Iglesia no obstaculizará el acceso a la basílica

En el Gobierno y en Ferraz, sin embargo, se confiesan convencidos de que Yusty no podrá paralizar una decisión ya firme del TS. No solo porque es un órgano jurisdiccional inferior, sino también porque la sentencia entra a valorar la licencia urbanística, ya que tanto los Franco como la Abogacía del Estado se refirieron en sus escritos a esta cuestión. Las alegaciones de los servicios jurídicos del Estado [aquí en PDF] subrayaban que el levantamiento de la losa y su reposición posterior es una obra menor que no exige licencia. Y aunque se hubieran producido "irregularidades de tramitación urbanística, estas no afectarían a la validez de los acuerdos del Consejo de Ministros", pues la normativa exige solo que los consistorios afectados participen en el procedimiento exponiendo su valoración técnica (no hace falta su permiso). El Gobierno recuerda, en ese sentido, que ya requirió informes tanto a la Comunidad de Madrid —la Administración competente en materia de sanidad mortuoria— como al Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial —en cuyo término municipal está enclavado el Valle de los Caídos—, y en ambos casos recibió una respuesta positiva. Doble visto bueno que permitió la continuación del procedimiento.

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Tampoco creen en la Moncloa que la Iglesia obstaculice la exhumación. Ni siquiera el prior administrador, Santiago Cantera, que desde el principio se opuso a la salida del dictador de la basílica de la que es custodio. Calvo advertía este martes de que ella misma ha recibido el plácet del Vaticano a través del número dos del Papa, el cardenal Pietro Parolin, en varias ocasiones. La primera, hace un año, cuando fue a entrevistarse con él en la Santa Sede, despacho tras el que la vicepresidenta adelantó que la Iglesia también rechazaba la Almudena como lugar de enterramiento, hecho que provocó un inédito comunicado de Roma, con el que la curia desmentía este último extremo aunque sí admitía que el Papa no se opone a la exhumación del exjefe del Estado. Parolin volvió a manifestar a Calvo que no habría obstáculos a la salida de Franco en una carta de febrero pasado, y en julio el Vaticano aclaró que las palabras sobre el dictador del nuncio en Madrid, Renzo Fratini, antes de su marcha de la capital, no le representaban más que a él mismo. Este martes, la Santa Sede reiteró que su posición ya había quedado clara y no tenía más que añadir.

En Mingorrubio, y solo allí

El Gobierno asume que el prior no podrá ya impedir la exhumación. Él mismo ya dejó por escrito, el pasado 26 de diciembre, que la comunidad benedictina a la que pertenece y que gestiona la abadía "está sujeta a lo que decidan en su día las autoridades competentes que, dado el carácter conflictivo de la cuestión, no pueden ser otras que las judiciales". Opinión que ratificó en febrero. "Y la sentencia ya está aquí y es muy clara", remarcan en la Moncloa.

El Ejecutivo comunicará a la Iglesia la salida del Valle, y el Consejo de Ministros pondrá día y hora: no habrá medios grabando y podrá estar la familia

¿Qué trámites quedan por hacer? El Ejecutivo, explican fuentes gubernamentales, esperará a leer íntegra la sentencia —confía en que esté lista a finales de esta semana—, y después remitirá un escrito a la Iglesia para comunicarle que procederá a la exhumación. En paralelo, el Consejo de Ministros pondrá día y hora a la salida de Franco. La operación podría ejecutarse, si se sigue el patrón del acuerdo del Gabinete de marzo pasado —el que fue impugnado por los nietos—, un lunes, porque es el día en que Patrimonio Nacional mantiene cerrado al público el recinto. Y llegará, en principio, a finales de octubre. No se permitirá el acceso a los medios y se impedirá que se pueda grabar con imagen y sonido el proceso de desenterramiento. No habrá, por tanto, publicidad, para evitar un "espectáculo" mediático, en palabras de la vicepresidenta, aunque sí se permitirá a la familia estar presente en el momento de la exhumación, traslado e inhumación de los restos en Mingorrubio, donde yace su mujer, Carmen Polo.

Adriana Lastra y miembros de la dirección del PSOE celebran con los trabajadores de Ferraz el fallo del Supremo sobre la exhumación de Franco, este 24 de septiembre. (Inma Mesa | PSOE)
Adriana Lastra y miembros de la dirección del PSOE celebran con los trabajadores de Ferraz el fallo del Supremo sobre la exhumación de Franco, este 24 de septiembre. (Inma Mesa | PSOE)

Porque es allí donde el Gobierno quiere que repose el dictador. Allí y no en otro lugar. No cabe la posibilidad de que los nietos ofrezcan un emplazamiento alternativo, porque ya tuvieron la oportunidad de indicarlo y no lo hicieron, pues se aferraron a la Almudena. De modo que cuando el Consejo de Ministros apruebe la fecha de salida del Valle de los Caídos, se comunicará el acuerdo a sus descendientes, sin opción a que presenten alegaciones.

Ferraz celebra el fallo de Franco: da "ánimos" a las bases y le sirve como arma electoral

Estos son los planes del Gobierno, pero no es la primera vez que sus cálculos son derribados por los hechos, por la acción de la familia. Los Franco ya han advertido de que seguirán peleando hasta el final. Así, acudirán al Tribunal Constitucional para reclamar la suspensión de la sentencia —es improbable que la conceda, ya que el fallo del TS es firme—, y cumplido ese trámite irán al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Pero el Ejecutivo no esperará a que hable la Justicia europea, porque no pesa sobre la sentencia "ningún recurso suspensivo". Tampoco aguardará al juez Yusty. Defiende que el camino para culminar su proyecto más simbólico y mimado, la exhumación de Franco, queda definitivamente expedito. Listo para completarse antes del 10-N.

Sánchez cree que el voto el 10-N será más pragmático y que se reforzará en las urnas como Rajoy en 2016

Pedro Sánchez afronta las elecciones del 10-N, al igual que su núcleo de confianza, con seguridad. O eso proyecta. Este lunes por la noche (madrugada en España) mantuvo una conversación informal con los periodistas españoles desplazados a Nueva York, en donde el presidente permanecerá hasta el jueves. 

El líder socialista defendió ante ellos, informa EFE, que los españoles optarán el 10-N por un voto más pragmático que ideológico. Además, insistió en que queda mucho para la cita con las urnas. Hay que "levantar la mirada" y salir de la fotografía actual, no muy halagüeña para el PSOE, pues las últimas encuestas no indican un refuerzo significativo de su posición. Sánchez cree que, tras un octubre muy "político", con la sentencia del 'procés' y la hipótesis de un Brexit salvaje en el horizonte, las percepciones pueden cambiar. Así, cree que aunque ahora los sondeos le responsabilicen de la repetición electoral, no se traducirá en un castigo hacia el PSOE. Lo mismo le pasó a Mariano Rajoy en 2016, aseguró: podía ser visto como el culpable, pero luego logró 137 escaños, por los 123 de los comicios de 2015. 

Sánchez fue preguntado por la irrupción de Íñigo Errejón, que este miércoles anunciará en qué circunscripciones concurre el 10-N y con qué marca. Al presidente no le preocupa su desembarco en la política nacional: se trata de un fundador de Podemos que pide el voto ahora para otro partido, así que el daño, sugirió, se lo infligirá a Pablo Iglesias, no al PSOE. Las papeletas que pueda quitar Más Madrid a los socialistas, siguió, puede recuperarlas robándoselas a Podemos o a Ciudadanos. Y es que Sánchez ansía rebañar sufragios a su izquierda, pero sin descuidar el centro. Tampoco cree que el PP vaya a crecer tanto como sugieren algunas encuestas. El mandatario está convencido de que la participación no se desplomará, aunque no será tan alta como la del 28-A (75,75%). 

En todo caso, el presidente cree que tras el 10-N el mapa político mudará, y también lo harán las posiciones de los partidos. Como ya hiciera en La Sexta, volvió a mimar a Errejón: no ha hablado nunca con él, insistió a los periodistas, pero sí lo ve "más posibilista" que Iglesias a la hora de buscar un acuerdo. Podemos, enfatizó, sigue sin estar cohesionado territorialmente. 

Sánchez apuntó que está tranquilo ante la precampaña que ayer martes comenzó oficialmente, ya que el PSOE llega a ella "con muchas fortalezas". Pero "hay que jugar el partido", admitió, informa EFE. Ahora otra de esas "fortalezas" es la decisión del Supremo sobre Francisco Franco

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