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Feijóo arrebata a Sánchez 29 provincias y tiñe de azul el mapa político
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ACUMULADO DE ENCUESTAS TRAS EL 19-J

Feijóo arrebata a Sánchez 29 provincias y tiñe de azul el mapa político

En la comparativa con las elecciones generales de 2019, el PP pasaría a ser la primera fuerza en 42 circunscripciones, según el promedio de los tres últimos sondeos de IMOP-Insights para El Confidencial tras los comicios de Andalucía

Foto: El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. (EFE/Óscar Corral)
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. (EFE/Óscar Corral)
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El 19-J en Andalucía ha transformado definitivamente el panorama político y las expectativas electorales a izquierda y derecha. El mapa de España, con predominio del rojo hace apenas unos meses, se ha teñido de azul en la inmensa mayoría de provincias. Si se toman como referencia las elecciones generales de noviembre de 2019, cuando ganó Pedro Sánchez, el PP le arrebataría al PSOE un total de 29 territorios de celebrarse ahora los comicios, consolidado ya como primera fuerza nacional. Así lo refleja un promedio acumulado de las tres últimas encuestas de IMOP-Insights para El Confidencial, posteriores a la victoria de Juanma Moreno.

La escena no responde a un sondeo al uso: es la radiografía resultante de los barómetros publicados desde los comicios andaluces. Una estimación tras un total de 3.887 entrevistas, desarrolladas entre el 20 de junio y el 29 de julio, que abarca desde la mayoría absoluta de Moreno al cierre del curso político. En ese tiempo, tal y como ha informado este diario, el crecimiento del PP ha sido invariable. Los de Alberto Núñez Feijóo se han disparado y han pasado del 25,5% y 104 escaños en la oleada realizada antes de las elecciones al 33,4% y 137 representantes en la que concluyó el 29 del mes pasado.

El aplastante triunfo de Juanma Moreno ha sido un punto de inflexión en el cambio de tendencia. El Partido Popular ha pasado de la depresión con Pablo Casado, asediado por el auge de Vox, a la felicidad y las cuentas para llegar a la Moncloa. El denominado efecto Feijóo se traduce en una expansión territorial a ambos lados del tablero. El líder gallego ha frenado en seco a Santiago Abascal, recuperando buena parte del terreno perdido, y ha penetrado en el electorado de izquierdas, especialmente entre los votantes del PSOE. Tanto, que el PP ya es la primera fuerza en 42 provincias. Los más de siete puntos que separan ahora a populares y socialistas tienen una gran rentabilidad en cuanto a número de escaños, sobre todo en territorios pequeños por el reparto entre el primer y el segundo partido por la ley D'Hondt.

Los más de siete puntos que separan a PP y PSOE tienen una gran rentabilidad en cuanto a número de escaños, sobre todo en territorios pequeños

El PP sube en intención de voto en todas las comunidades autónomas. También en el grueso de las provincias. Así, la fortaleza de Alberto Núñez Feijóo se sustenta en varios factores. Por un lado, recoge casi todo lo que pierde Ciudadanos, convertido ya en una fuerza extraparlamentaria, con solo un 1,3% de apoyos y sin posibilidad de entrar en la Cámara Baja. Pero también porque el bloque de la derecha se ensancha y la cuota de los populares en este espacio es mayor. Es decir, el pastel ahora es más grande y se reparte entre dos partidos, los populares y Vox, y no entre tres como hace tres años y medio.

En las elecciones de 2019, la suma de las fuerzas del centro derecha era del 42,7%, mientras que en este momento roza el 50%. El cambio de tendencia en las provincias se reconoce principalmente en Andalucía y en los territorios interiores, sobre todo en las dos Castillas. Pedro Sánchez cimentó parte de su última victoria en lugares tradicionalmente conservadores, donde fue la primera opción precisamente por la división de la derecha. Pero el escenario ha cambiado por completo, según el acumulado de encuestas de IMOP-Insights para El Confidencial. Como ironizó esta semana Elías Bendodo, coordinador general del PP, su partido ahora "da menos patadas y marca más goles", en alusión a las continuas críticas del Gobierno al presidente popular y su falta de reacción en temas fundamentales.

Crecimiento generalizado

En la Comunidad de Madrid, donde Sánchez está estable, Feijóo crece. También en Galicia, uno de sus principales feudos, donde ahora es el más votado en las cuatro provincias, y en la Región de Murcia. Ocurre lo mismo entre las regiones gobernadas por el PSOE, como Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Aragón, La Rioja, Asturias, Canarias o Baleares. Si bien es cierto que el voto autonómico no es extrapolable a las elecciones generales, no lo es menos que el Ejecutivo de coalición sufre desde hace meses el desgaste de la crisis económica. La inflación desbocada, el problema energético o las continuas rencillas internas entre socialistas y morados tienen un impacto directo en la intención de voto de las últimas encuestas. Hace mucho que el Frankenstein tiene muy complicado revalidar la mayoría.

Los dos partidos del Gobierno ven muy lejos los números de 2019. Y, de nuevo, todavía más si se sitúa Andalucía como punto de referencia. Antes del 19 de junio, ambos sumaban 133 escaños, 22 menos que después de su victoria. En el sondeo del 6 de julio, sin embargo, no pasaban de 116. Las únicas excepciones en este receso generalizado son Cataluña y el País Vasco, aunque con matices. En la provincia de Barcelona, por ejemplo, el PSOE se mantiene como la primera fuerza, pero también ha perdido apoyos. Feijóo ha logrado resucitar al partido en estos territorios, donde hace unos meses se le daba por muerto desplazado por Vox en la derecha. Recupera la representación en Álava y Tarragona, mientras que en Barcelona pasa de dos a cinco diputados por esta circunscripción.

Alberto Núñez Feijóo se impondría a Pedro Sánchez en casi 30 provincias de toda España. En algunas, además, lo hace con una contundencia impensable hace solo unos meses. En un total de 17 circunscripciones se dispara incluso por encima del 40% de los votos, rozando casi la mitad del electorado en muchos casos. Donde obtiene la cifra más alta es en Ourense, con el 51,1%, la tierra del líder del Partido Popular.

El PP supera el 40% de los votos en 17 provincias. Destaca Ourense, con el 51,1%, la tierra del líder del Partido Popular

El PP mejora sus resultados en todas las provincias de Andalucía, donde gana al menos un escaño por circunscripción. Siempre por encima del 25% de los votos, el dirigente gallego pasa a dominar seis de los ocho territorios de la región, con las únicas excepciones de Huelva y Sevilla, donde el PSOE conserva aún su hegemonía por un estrecho margen. En el segundo caso, sin embargo, los populares pasan de dos a cuatro diputados. Y los que ganan son precisamente los que pierden los socialistas y Unidas Podemos. Como en Málaga y en Cádiz, al ascenso de Feijóo en Sevilla hay que sumar todo lo que recibe de Ciudadanos.

En Castilla y León se repite este fenómeno. El PSOE no pasa de un diputado en ninguna de las nueve provincias. Ni siquiera en Valladolid, Burgos o León, donde en 2019 logró dos representantes y fue la primera fuerza. El PP, en cambio, obtiene dos en casi todas, con las excepciones de Soria, con uno, y Valladolid, con tres. En la comparativa con Vox, el expresidente de la Xunta también sale bien parado e incluso resta la presencia de Abascal. Es el supuesto de Ávila, donde la formación ultraconservadora perdería su representación y Feijóo la aumentaría, pasando de uno a dos asientos en el Congreso por esta circunscripción.

Foto: Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros, durante una sesión en el Congreso. (EFE/Zipi)

Esta comunidad y Andalucía han escenificado los últimos pulsos electorales a nivel autonómico en la derecha, con resultados dispares. Mientras que Vox logró entrar en su primer Gobierno en Castilla y León, ante Juanma Moreno vio frenadas todas sus expectativas, arrasados y sin capacidad de influencia. La salida de Macarena Olona no ha hecho más que agravar esta situación. Tras meses al alza, el 19-J es la primera cita electoral en la que han mostrado claros signos de agotamiento.

El fantasma de un sorpaso de Vox al PP hace tiempo que desapareció entre los problemas de Génova. La disputa entre ambos partidos, de hecho, es completamente distinta a la de hace meses. El pasado mes de marzo, Santiago Abascal superaba a los populares en 19 provincias, con pleno en Andalucía. Tras la mayoría absoluta de Juanma Moreno, al partido verde no le queda prácticamente nada de lo que logró a raíz de la crisis interna de sus rivales en la derecha. Ha perdido su dominio en esta veintena de circunscripciones y solo mantiene su fuerza en Ceuta, donde continuaría como el más votado.

El 19-J en Andalucía ha transformado definitivamente el panorama político y las expectativas electorales a izquierda y derecha. El mapa de España, con predominio del rojo hace apenas unos meses, se ha teñido de azul en la inmensa mayoría de provincias. Si se toman como referencia las elecciones generales de noviembre de 2019, cuando ganó Pedro Sánchez, el PP le arrebataría al PSOE un total de 29 territorios de celebrarse ahora los comicios, consolidado ya como primera fuerza nacional. Así lo refleja un promedio acumulado de las tres últimas encuestas de IMOP-Insights para El Confidencial, posteriores a la victoria de Juanma Moreno.

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