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Psicosis independentista: ERC cree que Puigdemont tiene un 'topo' en sus filas
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JOAN PUIG, EXDIPUTADO REPUBLICANO

Psicosis independentista: ERC cree que Puigdemont tiene un 'topo' en sus filas

Las miradas se dirigen al exdiputado Joan Puig, que fue uno de los defensores de la unilateralidad y de la hoja de ruta alternativa presentada hace un par de semanas, que resultó derrotada frente a la oficialista

Foto: El expresidente catalán Carles Puigdemont. (EFE/David Borrat)
El expresidente catalán Carles Puigdemont. (EFE/David Borrat)
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Cada partido suele tener un hueso duro de roer dentro de su organigrama. Y ERC tiene uno muy particular. Se trata del exdiputado de Esquerra en el Congreso Joan Puig, el hombre que se hizo famoso por asaltar la piscina de Pedro J. Ramírez en las Baleares hace algo más de 20 años. En la actualidad, Puig dirige un portal de comunicación donde da voz a los posicionamientos más radicales del independentismo y, aunque forma parte de la sectorial de deportes de ERC, también es miembro de la fantasmagórica asamblea de representantes del Consell per la República de Carles Puigdemont. En su portal acoge voces como la del exvicepresidente del Parlament Josep Costa, otrora el hombre de confianza del ‘president’ fugado en la Cámara catalana. Ello, unido a las similitudes de su discurso con los postulados de JxCatAT y sus devaneos con prohombres de la posconvergencia, ha hecho que se le denomine en algunos círculos de su propia formación como el ‘topo de Puigdemont’.

Su postura crítica con ERC queda de manifiesto en las proclamas que realiza desde su portal de internet, ‘La República’, así como en su actividad en las redes o asistiendo a actos en el territorio y, especialmente, en sus iniciativas. Recientemente, ha sido uno de los que más batallaron para presentar una ponencia política alternativa a la oficial presentada en la conferencia nacional del partido a mediados del pasado mes de marzo. Puig apoyaba la alternativa radical impulsada por el Collectiu 1 d’Octubre, que reivindicaba la independencia por las bravas.

Foto: La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie. (EFE/Enric Fontcuberta)

Inmediatamente después de la conferencia de Esquerra, donde su alternativa sufrió un descalabro, Puig advertía desde ‘La República’: “La ponencia alternativa fue claramente batida por los participantes, pero eso no quiere decir que no tengamos razón, sino todo lo contrario. Estamos firmemente convencidos de que ahora toca picar piedra para recuperar la unilateralidad”. Y finalizaba: “ERC volverá a la realidad y volverá a la unilateralidad. Ahora que la ‘normalidad’ ha hecho invisible el conflicto catalán, es preciso un gran acuerdo independentista para ganar y olvidarnos de la hegemonía dentro de la autonomía. Es preciso preservar la unilateralidad”. Un postulado que le acerca a Puigdemont y a la estrategia de la ANC y de Òmnium Cultural y le aleja de los posicionamientos más moderados y pragmáticos de la dirección de ERC o incluso del Govern. Ello hace temer a algunos círculos republicanos que el partido tiene “el enemigo en casa”.

Y no solo eso: en su portal y en redes sociales promociona posicionamientos y mensajes que se alinean más con Puigdemont que con Aragonès: los tuits criticando a dirigentes de ERC son tan frecuentes como los tuits alabando a Lluís Llach (otro exdiputado cercano a planteamientos ‘puigdemontistas’) o a la plataforma de Albano-Dante Fachín, el ex de Podemos que ahora se alinea con Puigdemont y los suyos, por ejemplo. Una fuente interna de ERC señala el malestar producido hace un par de semanas por la propaganda que Puig hizo del anuncio de un militante que, tras 19 años, se daba de baja de ERC con un durísimo alegato contra el nuevo rumbo del partido.

Defensor del frente 'nacional'

Pero lo cierto es que Puig siempre ha estado en su trinchera particular desde que en 1992 se afilió a Esquerra. “Ha sido siempre un militante que ha dado la cara y ha dicho lo que pensaba. A veces puede sorprender, pero representa bien a un sector que existe dentro de Esquerra. Es el sector más radical y nacionalista, que antepone la vertiente identitaria a la dicotomía de izquierda o derecha”, explica un veterano republicano que le conoce de hace décadas. Sus críticos ponen el énfasis en que en política no todo vale y que un partido que se define de izquierdas, aunque sea independentista, no debe apoyarse en grupúsculos de extrema derecha. “Nosotros somos independentistas y de izquierdas, no lo debemos olvidar. Y para Puig lo de izquierdas carece de sentido. De ahí que su discurso coincida en muchas ocasiones con el discurso de la derecha soberanista. Pero su alineamiento ideológico está más cerca de ERC que de Junts, evidentemente”, dice una fuente oficial republicana.

Pero no deja de ser extraño que Joan Puig sea el hombre que más batalla dentro de ERC por el reconocimiento del Consell per la República. No dudó en proponer que ese organismo áulico del fugado pasase a llamarse Gobierno en el Exilio de la República Catalana. Tampoco ha dejado nunca de reivindicar el Consell, a pesar del rechazo que ha mostrado ERC a acercarse al “chiringuito de Puigdemont”. Y optó a presentarse a las ‘elecciones’ de la asamblea de representantes o parlamento paralelo montado desde Waterloo pese al rechazo de Esquerra. Puig, no obstante, no tuvo inconveniente en distribuir la foto oficial “del ‘president’ Carles Puigdemont” presentando “el nuevo Gobierno del Consell per la República en la Cataluña Norte” hace apenas una semana.

Foto: El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE/Andreu Dalmau)

Su postura es contraria a formalizar un tripartito de izquierdas, ya sea en el Gobierno catalán o en el Ayuntamiento de Barcelona. Sus preferencias pasan por el frente nacional. Por eso mostró su preocupación por la nota que los catalanes dieron al Gobierno español en la última encuesta del CEO (el CIS catalán), “la nota más alta de los últimos años”: era del 4%, solo tres décimas por debajo del Gobierno catalán. Alertaba del peligro de que el PSC se consolide como primera fuerza. A su compañero de partido Jordi Muñoz, director del CEO, le espetaba: “¿Cómo es que entre las respuestas para solucionar el conflicto catalán pones la negociación? España ya ha dicho por activa y por pasiva que ellos no negocian, imponen… Basta de manipular”. Es el discurso de JxCAT respecto a la mesa de negociación o a las alternativas para solucionar el conflicto.

Puig es miembro de la sectorial de deportes de ERC, se opone rotundamente a los Juegos Olímpicos de 2030 porque son “españoles” y denuncia que los deportistas catalanes no pueden competir bajo la bandera catalana. Ha pedido que ERC rechace los Juegos. “Hace días que pido, como miembro de la sectorial de deportes, un encuentro para hablar de si se necesita organizar unos JJOO españoles. Lo he hecho por el conducto reglamentario y ninguna respuesta. Si las sectoriales no podemos hablar de un tema de país como este, ¿dónde está la democracia?”, atacaba a su formación el pasado 9 de abril.

Foto: El presiente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco. (EFE/Javier Lizón) Opinión

Este martes volvió a disparar con bala, al denunciar que “todos hablan de la entrada de Vox en un Gobierno autonómico [en Castilla-León] y todos callan sobre el blanqueo que realiza la Feria de Abril que organiza la Federación Fecac, permitiendo la caseta de la extrema derecha con el silencio de los socialistas y de ERC”. En esa feria barcelonesa, usualmente, abren caseta los principales partidos catalanes, incluyendo el PDeCAT (la última que se hizo, JxCAT esperaba todavía bajo esas siglas) o Ciudadanos. En su llamamiento, no obstante, solo se dirigía a ERC y PSC. No es de extrañar la andanada de múltiples mensajes contra los organizadores de la Feria de Abril, un acontecimiento que le pilla lejos cultural e ideológicamente. No hay que olvidar que Puig llegó a calificar de “malnacidos” a los extremeños por no reconocer la “solidaridad” catalana a la hora de aportar fondos al Estado. “El expolio fiscal que sufre Cataluña es tan excesivo que permite que ciudadanos de La Rioja o Extremadura reciban más inversión sanitaria que los catalanes. En vez de agradecernos la solidaridad, como hace cualquiera, ellos no, aún quieren más y, además, nos insultan”. Momentos antes, interpelaba al exdiputado republicano Joan Tardà, echándole en cara que Esquerra intenta “blanquear el desbarajuste de la República española, cuyos gobernantes también ayudaron a la represión del catalanismo político. El 14-A solo tenemos una República. La República catalana independiente, ¿verdad, Joan Tardà?”.

¿El correo de Puigdemont?

Pero sus devaneos con la estructura posconvergente le delatan. No solo se trata de su cercanía ideológica y estratégica a Josep Costa, un independentista extremista de verbo con lengua viperina, sino de las relaciones con el sector más intransigente de la posconvergencia.

Porque el nombre de Puig aparece también como una de las piezas clave del engranaje en torno a Puigdemont. Según un informe de la Guardia Civil, Puig fue uno de los asistentes a una reunión el 21 de junio de 2019, junto con Víctor Terradellas, ex responsable de relaciones internacionales de CDC, Gerard Figueras, secretario de Deportes de la Generalitat, y Pernando Barrena, diputado en el Parlamento Europeo por la coalición Ahora Repúblicas “y miembro de organizaciones de la izquierda 'abertzale' ilegalizadas por sus vinculaciones con la banda terrorista ETA”. De Puig señala el informe que era administrador de la empresa Catmedia, “cuyo objeto social es la gestión de medios de comunicación, en este caso directe.cat, entidad que publicó anuncios relacionados con el referéndum del 1-O para la autodeterminación de Cataluña, además de que podría ser la persona que supuestamente habría recibido la petición de entregar 100.000 euros para Carles Puigdemont y que tendrían su origen en fondos públicos”. El informe añade que “las condiciones de esa reunión nos hacen pensar que están tratando temas que por su naturaleza deben quedar al margen de terceros y, por lo tanto, posiblemente tenga relación con los hechos que investigamos”.

Foto: El expresidente catalán Carles Puigdemont y Josep Lluís Alay. (EFE) Opinión

En otro documento policial, se detalla la investigación sobre los fondos del deporte que podrían haber servido para financiar actos políticos independentistas. “Podría ser posible que parte del dinero público por ellos gestionado esté siendo destinado a financiar aquellos movimientos. En este aspecto, es muy relevante el indicio que ahora nos aparece donde el propio investigado Víctor manifiesta que a un amigo suyo le han pedido 100.000 euros para Carles Puigdemont”. Y continúa el texto con otro párrafo no menos relevante: “Uno de los objetivos de la investigación actual es poder conocer el destino de los fondos distraídos. Por ello, se viene investigando el entorno más cercano de Víctor, observando que Joan Puig Cordón acompaña al investigado hasta la ciudad de Niza para entrevistarse con un tercero, evitando así tener una comunicación vía telefónica, por lo que resulta imposible en estos momentos obtener más información al respecto”. Ante esta situación, se plantea una pregunta: ¿cuál es el papel de Puig en el organigrama del 'expresident'?

Cada partido suele tener un hueso duro de roer dentro de su organigrama. Y ERC tiene uno muy particular. Se trata del exdiputado de Esquerra en el Congreso Joan Puig, el hombre que se hizo famoso por asaltar la piscina de Pedro J. Ramírez en las Baleares hace algo más de 20 años. En la actualidad, Puig dirige un portal de comunicación donde da voz a los posicionamientos más radicales del independentismo y, aunque forma parte de la sectorial de deportes de ERC, también es miembro de la fantasmagórica asamblea de representantes del Consell per la República de Carles Puigdemont. En su portal acoge voces como la del exvicepresidente del Parlament Josep Costa, otrora el hombre de confianza del ‘president’ fugado en la Cámara catalana. Ello, unido a las similitudes de su discurso con los postulados de JxCatAT y sus devaneos con prohombres de la posconvergencia, ha hecho que se le denomine en algunos círculos de su propia formación como el ‘topo de Puigdemont’.

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Carles Puigdemont
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