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Mañueco, investido presidente de CyL tras pactar una coalición inédita con Vox
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SESIÓN DE INVESTIDURA

Mañueco, investido presidente de CyL tras pactar una coalición inédita con Vox

El líder del PP en Castilla y León asume la agenda de Vox, como la derogación del decreto de memoria o el impulso de una ley de violencia intrafamiliar. Abascal acude a una sesión marcada por la ausencia de Feijóo

Foto: Debate de investidura de Alfonso Fernández Mañueco en las Cortes de Castilla y León. (EFE/Nacho Gallego)
Debate de investidura de Alfonso Fernández Mañueco en las Cortes de Castilla y León. (EFE/Nacho Gallego)

Día histórico en las Cortes de Castilla y León. El líder regional del PP, Alfonso Fernández Mañueco, ha facilitado a Vox el acceso a su primera cuota real de poder y, a cambio, los de Santiago Abascal han permitido a los populares mantenerse en un Gobierno que ya ocupan desde hace 35 años. Tras una jornada maratoniana, que se ha alargado hasta el filo de las diez de la noche, el barón popular ha sido investido como nuevo presidente de Castilla y León por 44 votos a favor, tres más del mínimo requerido, gracias a los votos que suman PP y Vox. La candidatura de Mañueco ha contado con el rechazo en bloque e la oposición.

"Vamos a hacer bien las cosas". En su último discurso como candidato, el líder regional desplegó las principales líneas del programa pactado con Vox, con especial énfasis en cuestiones como la bajada fiscal; la defensa de una inmigración "ordenada"; el impulso de una Ley de Lucha contra la Violencia Intrafamiliar —estará lista antes del 31 de julio—; la defensa del "derecho inalienable de los padres a decidir la educación de sus hijos", un compromiso cercano al llamado 'pin parental', impulsado por Vox en otras autonomías, o la derogación del decreto de memoria histórica.

Mientras el nuevo presidente del PP enfría el pacto con Vox en la esfera nacional, Mañueco comenzó su intervención de este lunes defendiendo una alianza "sin complejos" con la formación situada a su derecha, y se ha comprometido a trabajar "como una piña", sin fisuras, con el equipo capitaneado por Juan García-Gallardo, que ocupará la vicepresidencia -sin funciones- de la Junta de Castilla y León sin que esta vaya unida a ninguna cartera de Gobierno. "Así lo han pedido ellos", alegan fuentes populares, subrayando las fallas de Vox en su experiencia de gestión, no así en cuestiones programáticas, en las que la formación de Abascal ha arañado importantes puntos ideológicos. Vox se ha llevado, además, tres consejerías: Agricultura, Industria y Empleo, y Cultura y Turismo.

Foto: Pablo Casado, junto a miembros de NNGG en 2019. (EFE)

La sesión de investidura arrancó este lunes con importantes ausencias y también presencias. De las primeras, cabe destacar la de Alberto Núñez Feijóo, que alegó cuestiones de agenda para ausentarse del debate de investidura que ha entronizado a Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León. Y, de las segundas, el gran protagonista ha sido el líder de Vox, Santiago Abascal, que sí asistió al debate. Aunque ha subrayado que, para él, la asistencia a las Cortes era primordial, ha quitado peso a la ausencia del líder del PP. "No hay duda de que apoya a este Gobierno", manifestó en declaraciones a los medios de comunicación antes del arranque de la sesión.

En el PP insisten en que no es lo "habitual" que el líder nacional o los presidentes autonómicos asistan al debate de investidura de los candidatos, y que lo normal es que estén presentes en la toma de posesión, que se celebrará el próximo 19 de abril. Tanto Alberto Núñez Feijóo como Isabel Díaz Ayuso —aunque se espera también la asistencia de otros líderes regionales— se desplazarán a Valladolid la próxima semana para arropar a Mañueco. Preguntado por esta cuestión, el coordinador general, Elías Bendodo, ha defendido la presencia de Feijóo en la toma de posesión, incluso aunque ello implique una instantánea con Santiago Abascal. "Lo correcto es que asista", defendía.

"Lo mejor está por llegar"

Después de meses de tensiones e incertidumbres, PP y Vox han alcanzado un acuerdo que Alfonso Fernández Mañueco ha defendido a capa y espada desde la tribuna. "Mi reconocimiento a Juan García-Gallardo por su voluntad de llegar a un acuerdo viable y firme", destacó el todavía presidente en funciones de Castilla y León. "Somos dos partidos distintos, cada uno con sus legítimas posiciones. Pero hemos dado ejemplo de generosidad y responsabilidad, hablando y negociando", celebraba el barón popular. La sesión se ha desarrollado con una idea predominante, presente tanto en el interior del hemiciclo como en agitadas conversaciones de pasillo: la incógnita de si lo sucedido en Castilla y León será una alianza puntual o si Feijóo está dispuesto a llevar esa "capacidad de acuerdo" a otros territorios.

"Lo mejor está por llegar", prometía Mañueco durante su discurso de investidura, en el que se ha comprometido a mantener los cauces de diálogo con su nuevo socio de Gobierno para dar "estabilidad" a la legislatura. El presidente castellanoleonés ha hecho suyos muchos de los puntos discursivos habituales de Vox y, como estaba estipulado en el acuerdo de Gobierno, ha transigido con cuestiones tan polémicas como el decreto de memoria histórica —que se verá sustituido por una nueva normativa de 'Concordia'— para "evitar la utilización de la historia para dividir a los españoles" o el impulso de una normativa para defender ante la ley para "proteger a todas las víctimas", no solo a las de violencia de género, que estará lista antes del 30 de julio.

Foto: El candidato a la presidencia del PP, Alberto Núñez Feijóo. (EFE/Juanjo Martín)

No obstante, Mañueco ha mantenido un equilibrio con algunas de las líneas rojas del primer partido de la oposición, y ha subrayado que en ningún caso la nueva ley de violencia intrafamiliar desactivará la legislación vigente sobre violencia machista. A lo largo de su discurso, el dirigente también enmendó el discurso que Vox plantea sobre cuestiones como el Estado de las autonomías —del que el líder del PP ha pronunciado una férrea defensa—, o sobre el encaje de España en Europa.

Además, el presidente regional ha confirmado que iniciará los trámites para rebajar el IRPF en el tramo autonómico este mismo año. "Les garantizo que el Gobierno que lideraré, si ustedes me otorgan su confianza, tomará medidas contundentes y sin complejos para mejorar la vida de los ciudadanos de Castilla y León", defendió Mañueco, que ha prometido ejecutar una "auténtica revolución fiscal" en la presente legislatura de la mano de sus nuevos socios de Gobierno.

La izquierda, a degüello

Los grupos de la oposición no han quedado impasibles ante el primer acuerdo de Gobierno entre PP y Vox. Especialmente duro ha sido el portavoz socialista, Luis Tudanca, que se lanzó a degüello contra Alfonso Fernández Mañueco en su turno de réplica por "abrir las puertas de Castilla y León a la extrema derecha", y contra Alberto Núñez Feijóo por permitirlo para, después, "esconderse". "Están más a la derecha que nunca", proclamaba el dirigente desde la tribuna de las Cortes.

El líder del PSOE en Castilla y León advirtió que el pacto con los de Santiago Abascal en Castilla y León no ha sido puntual, y ha acusó a los populares de convertir a la región "el caballo de Troya de la extrema derecha en España". Asimismo, Tudanca ha subrayado las diferencias respecto al pacto que hace tres años firmó Mañueco con Ciudadanos. "El salto ético y moral es abismal", insistía. "Hoy sabemos que el verdadero presidente de la Junta será el señor Gallardo. Se le verá menos, trabajará menos, tendrá una vicepresidencia sin competencias. Cosas de la España que madruga, para volver a la cama", se mofaba el mandatario.

Luis Tudanca ha hecho especial énfasis en dos puntos del acuerdo entre PP y Vox: en la aprobación de la Ley de Violencia Intrafamiliar y en el impulso de una Ley de Concordia para diluir el decreto sobre Memoria Histórica. "Es el pacto más infame que ha firmado nunca", denunciaba.

Foto: El portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Felipe Sicilia. (EFE/Ercolanese)

Las críticas a Mañueco han sido el denominador común entre la mayoría de formaciones con representación. En la misma línea que el líder socialista, el procurador de Unidas Podemos Pablo Fernández ha censurado el pacto de la "infamia" con Vox y ha afeado al dirigente del PP que se haya "bajado los pantalones de la forma más indigna". El que hasta hace solo unos meses era su socio de Gobierno no ha sido menos y, con el mismo tono que todas sus intervenciones desde el adelanto electoral, Francisco Igea ha insistido en que el presidente regional "no es de fiar".

El representante de Por Ávila, Pedro José Pascual Muñoz, ha explicado que no ha apoyado a Mañueco por que "se olvida de las personas y no cumple lo que promete", mientras que el cabeza de lista de Soria ¡Ya!, Ángel Ceña, ha puesto el acento en que el líder popular no haya señalado la despoblación como "el mayor desafío" de la región". "Se acaba el tiempo", subrayaba.

Día histórico en las Cortes de Castilla y León. El líder regional del PP, Alfonso Fernández Mañueco, ha facilitado a Vox el acceso a su primera cuota real de poder y, a cambio, los de Santiago Abascal han permitido a los populares mantenerse en un Gobierno que ya ocupan desde hace 35 años. Tras una jornada maratoniana, que se ha alargado hasta el filo de las diez de la noche, el barón popular ha sido investido como nuevo presidente de Castilla y León por 44 votos a favor, tres más del mínimo requerido, gracias a los votos que suman PP y Vox. La candidatura de Mañueco ha contado con el rechazo en bloque e la oposición.

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