Gracias a un contrato con la Generalitat

El chiringuito independentista que lleva 16 años gratis en un palacete modernista

El contrato de cesión se produjo en el momento cuando ERC se había encaramado al poder en la Generalitat y había puesto bajo su control el deporte a través de Rafael Niubó

Foto: Las esteladas llenan la grada del Camp Nou durante un partido del FC Barcelona. (EFE)
Las esteladas llenan la grada del Camp Nou durante un partido del FC Barcelona. (EFE)

Un total de 16 años ha estado ‘viviendo’ gratis la Plataforma Pro Seleccions Catalanes merced a un contrato con la Generalitat de Cataluña, que le facilitó un palacete en el centro de Barcelona para que pudiese instalar su sede. Este fue el primer ‘chiringuito’ típicamente independentista que se puso en marcha en Cataluña, en el lejano 1998. El contrato, al que ha tenido acceso El Confidencial, fue firmado el 19 de octubre de 2004 entre el entonces secretario general de Deportes de la Generalitat y presidente del Consejo Catalán del Deporte, Rafael Niubó, y el entonces presidente de la Plataforma, Jaume Llauradó.

En el documento se especifica que la Plataforma Pro Selecciones es una entidad privada que a lo largo de los años “ha evidenciado su voluntad y su capacidad para recoger la voluntad de nuestra sociedad civil de ver un día normalizadas las selecciones catalanas compitiendo internacionalmente”. Resalta también el contrato que existen “impedimentos sociales y políticos” que impiden que Cataluña tenga sus propias selecciones, por lo que “se hacen necesarias actuaciones de apoyo político claras por parte del Govern de Cataluña y actuaciones de apoyo social que, sin entrar en el marco propio de las federaciones deportivas, puedan organizar libremente sus selecciones y competir con normalidad”.

Según estas consideraciones, la Generalitat cedió el uso de un inmueble en el pasaje Permanyer de Barcelona, ubicado en el centro de la ciudad, para que pudiese utilizarlo como su sede permanente. Se trata de un palacete a disposición de este ‘chiringuito’, que podía ocupar toda la planta del mismo excepto el terrado y el sótano. La Plataforma debería pagar solo los gastos que ocasionase en teléfono, luz, agua, gas, jardinería o limpieza y no podría poner ningún letrero identificativo de la plataforma en el exterior. El arrendamiento sería renovable anualmente siempre y cuando no fuese denunciado por alguna de las dos partes. El coste de un arrendamiento similar en el centro de Barcelona no baja de los 4.000 euros mensuales e incluso puede sobrepasar los 5.000 euros.

El documento salió a la luz esta semana, justamente cuando El Confidencial desveló los problemas por los que pasa la Plataforma, asediada por escándalos económicos que acechan a sus directivos. El diputado de Ciudadanos Javier Rivas se había interesado por este tema hace meses, pero no le habían contestado. Ahora, en cambio, la Generalitat le ha entregado el documento de arrendamiento. “Cuando pregunté sobre el tema en el Parlamento, desde las filas de ERC y de JxCat me contestaron muy airadamente que faltaría más que un palacete modernista no pudiese estar al alcance de una entidad pública como la Plataforma. Pero resulta que a un club modesto de deporte masivo no le dan estas ayudas. Solo se las conceden a un ‘chiringuito’ poco transparente como la Plataforma Pro Selecciones”, señala Rivas a El Confidencial.

Deportes ‘sospechosos’

El diputado ‘naranja’ llegó a pedir el amparo del presidente del Parlamento porque el Govern no le daba acceso a la documentación que solicitaba. “Yo no digo que no sea legal lo que se ha hecho. Lo que quiero es que se le ponga luz y taquígrafos. Pero debe de haber algunas cosas que quieren ocultar. Para empezar, se llevan gastados decenas de millones de euros en deportes que son muy minoritarios, que no tienen reconocimiento social. Por eso, da la sensación de que esto es una tapadera para meter mano en la caja”. Se refiere a que la Plataforma Pro Seleccions se dedica a promocionar deportes como el tamborí, el korfbal, el 'twirling', el 'quidditch' o el 'rogaining', por poner unos ejemplos, que practica un número muy limitado de deportistas.

“¿Es legal que ayuden a estos deportes? Sí, pero me pregunto por qué no ayudan al fútbol base, al baloncesto femenino o al atletismo, que practica más gente. Lo cierto es que solo se preocupa de deportes muy minoritarios y eso es sospechoso debido a la gran cantidad de dinero público que recibe la entidad”, subraya Rivas. No hay que olvidar que, solo en subvenciones directas, la Plataforma se embolsa cada año unos 300.000 euros, al margen de las ayudas discrecionales que pueda recibir tanto de la Generalitat como de otras Administraciones. “Es demasiado dinero para tan poco éxito”, afirma el diputado de Ciudadanos.

Fachada de la sede de la Plataforma. (Google Maps)
Fachada de la sede de la Plataforma. (Google Maps)

El contrato de cesión del palacete se produjo en el momento en que justamente ERC se había encaramado al poder en la Generalitat y había puesto bajo su control el deporte a través de Rafael Niubó. Esta alianza entre Esquerra y la Plataforma no es casual. Menos de un año antes, la Plataforma Pro Seleccions firmó un acuerdo con el partido republicano para concurrir juntos en las elecciones autonómicas, que acabó perdiendo Artur Mas y de las cuales salió el primer tripartito. Ese hecho provocó que el aún ‘president’, Jordi Pujol, acusase al presidente de la Plataforma, Jaume Llauradó, de “incorrecto”.

Pero también salió a la palestra el republicano Ernest Benach (que luego sería presidente del Parlamento), que disculpó el acuerdo porque ERC era el único partido que se ‘mojaba’ con este tema, ya que CiU no apoyaba decididamente a las selecciones catalanas. El acuerdo, además, preveía el compromiso de destinar dinero contante y sonante a las arcas de la entidad, lo que no faltó: entre 2005 y 2009, ERC inyectó cinco millones de dinero público en el ‘chiringuito’. Además, su entonces vicepresidente (actual presidente), Xavier Vinyals, concurrió a las autonómicas en la lista de Esquerra, aunque en una posición simbólica.

Solo en subvenciones directas, la Plataforma se embolsa cada año unos 300.000 euros, al margen de las ayudas discrecionales de la Generalitat

Por otro lado, antes de la pandemia, se había barajado la posibilidad de que la Plataforma recibiese también fondos para apoyar videojuegos, con la excusa de que hay uno de ellos que versa sobre fútbol. “El dinero para el deporte es exiguo y encima se está destinando a actividades que no tienen nada que ver con la demanda social en deporte. Se desvía dinero hacia otras actividades -asegura Javier Rivas-. Esto no es una actividad deportiva. En sentido estricto, es una actividad política, por lo que los fondos deberían salir de otras partidas, pero no de la de deportes, que bastante dinero necesita”.

El diputado de Ciudadanos ha presentado esta semana una batería de preguntas sobre las actividades de la Plataforma y todos los fondos, directos o indirectos que se le han concedido. Pero, además, ha pedido que la Sindicatura de Cuentas haga una auditoría sobre la Plataforma Pro Seleccions Catalanes y la lleve al Parlament. “Seguramente los independentistas votarán en contra, pero en estos momentos se hace necesario un informe sobre la actividad de esta entidad durante los últimos años, ya que nos tememos que en ella se han enterrado unos 40 millones de euros para hacer cuatro tonterías”, zanja Rivas.

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