Dos años después de las primarias

Susana Díaz se diluye: queda fuera de todos los puestos de poder del PSOE

El nombramiento de Celis en el Congreso y la apuesta de Sánchez por María Jesús Montero siguen el plan de Ferraz de achicar espacio a la andaluza hasta que, ahogada, decida irse

Foto: Pedro Sánchez, junto a Susana Díaz. (EFE)
Pedro Sánchez, junto a Susana Díaz. (EFE)

Quiso el destino que las Cortes se constituyeran esta decimotercera legislatura justo el mismo día en que hacía dos años de que, contra pronóstico, Pedro Sánchez se impusiera a Susana Díaz en las primarias del PSOE. Desde entonces, la pérdida de poder de la secretaria general del PSOE andaluz va a ritmo acelerado.

En la antítesis de Sánchez, si a él políticamente todo le sale milagrosamente bien, a ella todo, incluso lo más inesperado, le sale mal. Perdió todos los puestos para los susanistas en la ejecutiva federal tras un congreso de sillas vacías y brazos caídos. Ganó su congreso andaluz pero adelantó elecciones y perdió la Junta de Andalucía. Le impusieron las listas electorales desde Ferraz y se quedó sin influencia en el grupo parlamentario en el Congreso.

Los últimos nombramientos de Sánchez, con Alfonso Rodríguez Gómez de Celis en la vicepresidencia segunda de la Mesa del Congreso, dejan claro que, por primera vez, la federación socialista más potente, la andaluza, tiene muy poco que decir en el partido. Hay socialistas andaluces en puestos de poder para contrarrestar el foco que se lleva el PSC, pero se cuida Ferraz de que no haya nadie afín a Susana Díaz, secretaria general de los socialistas andaluces, en ningún puesto con margen de maniobra o capacidad de influencia.

Los símbolos antisusanistas

Está claro que nadie iba a pensar que la dirección federal, que sopesó la misma noche del 2 de diciembre, fecha de las elecciones andaluzas, montar un gestora en el PSOE-A, iba a dar tregua a quien fue rival de Sánchez. Pero tampoco era fácil imaginar que la federación más importante y que durante años fue clave para mantener los equilibrios dentro del partido iba a quedar reducida a la mínima expresión. Ni está ni se la espera y, además, según admiten en la ‘vieja guardia’ del partido, “se la mira con muy poca simpatía por primera vez en la historia del partido”.

Hay socialistas andaluces en puestos de poder para contrarrestar el foco que se lleva el PSC, pero se cuida Ferraz de que no haya nadie afín a Díaz

Desde Ferraz, insisten en que socialistas andaluces hay y habrá en lugares importantes. Pero la diferencia estriba en que mientras que los nombramientos de otros puestos y cargos se consultan, consensúan o pactan con los barones del partido, al PSOE andaluz nadie le pide opinión de nada. Es un símbolo la salida de Micaela Navarro, ahora senadora, y su sustitución en la Mesa del Congreso por el sevillano Gómez de Celis, a quien aseguran que le han dado dos encargos. Uno, controlar la Mesa. Otro, "preparar el futuro" en Andalucía.

El poder de Toscano

“Ahora mismo, a quien se le consulta, quien propone y maniobra es Quico Toscano”, aseguran desde dentro del PSOE. Dan así al alcalde de Dos Hermanas (Sevilla), a quien las encuestas pronostican su décima victoria consecutiva y que atesora la vitola de ser uno de los alcaldes más longevos en el cargo, un papel protagonista en las decisiones que puedan venir en el futuro inmediato sobre Andalucía.

Junto a Gómez de Celis, en el PSOE dan por hecho que repetirán los ministros andaluces. Con la cordobesa Carmen Calvo en la vicepresidencia y María Jesús Montero segura en las quinielas del Ministerio de Hacienda, incluso reforzada en una vicepresidencia económica. Hasta ascienden a Luis Planas, hasta ahora ministro de Agricultura, al de Exteriores que deja Borrell, y dan también como posible la continuidad del almeriense José Guirao en Cultura. Sánchez aún no ha comunicado su equipo, Podemos sigue pidiendo un Gobierno de coalición que el PSOE rechaza, pero los andaluces que estuvieron en el primer Gobierno tienen papeletas de seguir, según las fuentes consultadas.

Ferraz da por hecho que intervendrá en la elección de los presidentes de las diputaciones andaluzas tras la cita del domingo

La debilidad de Susana Díaz se volverá a escenificar, admiten desde la dirección federal, cuando toque nombrar a los presidentes de las diputaciones andaluzas. Mucho presupuesto y mucho poder en juego. Después de las listas electorales, que fueron cambiadas de forma importante desde Madrid, será la siguiente ocasión en la que Ferraz meta mano en el poder socialista cruzando hacia abajo Despeñaperros. Ya hubo un recado antes de las elecciones generales. Desde la dirección federal advirtieron de que, como en las candidaturas, con las presidencias de Diputación, Ferraz tiene la última palabra. El PSOE andaluz hace como que no se lo cree. Consideran que “no se atreverán a tanto” y dan por hecho que la batalla interna quedará soterrada. Desde el equipo de Sánchez, dejan claro que sí intervendrán.

El guion: desmontar el mecano

Todo forma parte de la hoja de ruta diseñada para “la renovación” del PSOE andaluz. En Madrid, son muchos los que preguntan, dentro y fuera del partido, qué va a pasar con Susana Díaz. La posibilidad de ir a un choque de trenes y plantar un pulso a la secretaria general de Andalucía tras las generales pierde fuelle. Hay quien no lo descarta si hay gestos “de deslealtad”, pero son minoría. De ‘la teoría de la fruta madura’, esa que decía que Díaz caería por su propio peso, han pasado a la del ‘desmontaje del mecano’, que apuesta por desmembrar el poder susanista primero fuera y después dentro de Andalucía paso a paso, nombramiento a nombramiento.

Díaz controla férreamente, sin sanchistas declarados, el grupo parlamentario desde el que hace de jefa de la oposición. Los suyos admiten que liderar esa oposición habiendo sido presidenta de la Junta y con una debilidad orgánica manifiesta no es nada fácil. La socialista se faja dentro y fuera de la Cámara, se apuntó la remontada en Andalucía en las generales y se apuntará el triunfo de sus alcaldes. Desde Ferraz, en días como el de ayer, donde la mayoría absoluta quedó a un voto para el PSOE en el Congreso, se acuerdan de los diputados andaluces que creen que se quedaron por el camino de la trifulca interna. Esperaban resultados aún mejores de los que obtuvieron.

“Ella se dará cuenta”

Ferraz va tomando posiciones y reforzando a sus interlocutores. “Nadie puede tener duda de que Pedro [Sánchez] no dejará que Susana [Díaz] repita como candidata a la Junta. Eso que ella traslada a sus secretarios provinciales de que volverá a ser presidenta de Andalucía más pronto que tarde no se lo cree nadie. Pero se hará cuando toque. Cuando toquen los congresos o cuando ella se dé cuenta de su situación y dé el paso”, señala un destacado miembro del PSOE.

Sánchez y Díaz volverán a compartir mítines de campaña y se abrazarán y sonreirán, y se dirán que van juntos para parar al 'trifachito'

Díaz lleva meses en una intensa campaña, recorriendo a toda velocidad Andalucía, subida en un bólido al que pisa el acelerador sin que se sepa muy bien a dónde conduce. Los suyos tienen pocas ganas de hablar del tema de la renovación pendiente. Esgrimen que ella ganó sin críticos su congreso regional, hará dos años en julio, meses después de perder las primarias. Aseguran que el pulso de las listas electorales demostró que “cuenta con el apoyo de la mayoría de la militancia andaluza”. Dan por hecho que podrían volver a ganar otro congreso en Andalucía. ¿Doblarle el pulso al presidente del Gobierno? Cuando se llega a esa pregunta, incluso los más cercanos se quedan sin respuesta. Este miércoles, Sánchez y Díaz volverán a compartir mítines de campaña en Sevilla y Córdoba y se abrazarán y sonreirán, y se dirán que van juntos para parar al 'trifachito'. Pero una cosa es lo que digan y otra, ahí están los nombramientos, lo que hacen.

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