GIRO POLÍTICO DE CS

La moción de censura en Andalucía tras las elecciones en que solo Susana Díaz cree

La líder del PSOE andaluz traslada que el escenario autonómico volverá a estar abierto tras cerrarse el ciclo electoral, algo que Cs niega y que parte del PSOE tampoco ve posible

Foto: La secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz. (EFE)
La secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz. (EFE)

Hace tiempo que lo sostienen en conversaciones privadas, pero ya también acarician ese escenario en público. Cada vez que se le pregunta a Susana Díaz cuál es su principal objetivo, lo tiene claro: volver al Gobierno andaluz cuanto antes. Lo dijo este lunes en el programa de Ana Rosa Quintana, en Telecinco. La secretaria general del PSOE andaluz se mostró convencida de que las elecciones generales de abril y las municipales de mayo pueden ser “una piedra de toque para saber cuánto durará el Gobierno en Andalucía”. En su razonamiento, la expresidenta deslizó que Andalucía fue la primera en abrir ciclo electoral en 2015 y ahora, y que el resultado de las próximas citas electorales “puede condicionar la estabilidad de un Gobierno que en Andalucía es muy frágil”. “La sarten por el mango la tiene Vox, y eso se ve todos los días”, sostuvo Díaz en el plató de Telecinco.

La moción de censura en Andalucía tras las elecciones en que solo Susana Díaz cree

En la misma línea, hay declaraciones en mítines. Díaz llama a estar "preparados para volver al Gobierno andaluz en cualquier momento". ¿Qué hay detrás de esas insinuaciones? ¿Qué escenario acaricia? ¿Es real o solo una estrategia de superviviencia? En las filas socialistas, admiten que tiene mucho que ver con dar ánimo a la tropa y aseguran que se trata de transmitir la idea de que si el PSOE mejora sus resultados en Andalucía, el Gobierno de PP y Cs, con Vox como aliado necesario en el Parlamento, se debilitará. También hay un componente importante de la guerra interna con Ferraz. Sus opositores creen que es ella la única que aún no se ha dado cuenta de que sus días al frente del PSOE andaluz están contados. "Tiene que hacerse imprescindible", señalan sus propios compañeros.

Los números de la moción

La única posibilidad de que Susana Díaz vuelva al Gobierno antes de que se agote la legislatura, pasados cuatro años, es que se produzca una moción de censura en Andalucía impulsada por el PSOE. El razonamiento lleva implícito que Albert Rivera ordene un cambio de rumbo radical. Hay que recordar que Cs apoyó la investidura de Díaz en 2015 y pactó tres Presupuestos hasta el adelanto electoral. Las relaciones fueron buenas, pero el partido de Rivera decidió acudir a las autonómicas con el compromiso de que no volvería a pactar con Díaz, igual que ahora eleva el veto a Pedro Sánchez en las generales.

Tras las elecciones andaluzas, nunca se exploró en serio ninguna posibilidad que no fuera la alianza de PP y Cs con Vox en el Parlamento para desalojar al PSOE de la Junta. Ni Ferraz ni San Vicente levantaron el teléfono para proponer a Cs un Gobierno, y el partido naranja dejó muy claro en cada intervención que no iba a pactar de nuevo con los socialistas. En este escenario, es llamativo que ahora el PSOE andaluz enarbole la teoría de que ese Gobierno puede romperse y de que Cs puede volver a mirar a Susana Díaz para presidir la Junta. La líder del PSOE siempre presume de tener una buena relación con Albert Rivera que sigue manteniendo, aseguran en su entorno, pese a su desalojo del Gobierno andaluz. Ambos hablan de forma directa, a diferencia de la tensa enemistad más allá de la política de Rivera con Pedro Sánchez.

Cs: "Ninguna posibilidad"

Desde Cs, niegan radicalmente esta teoría. El vicepresidente del Gobierno andaluz, Juan Marín, preguntado sobre si hay alguna posibilidad de que Cs rompa su acuerdo con el PP en Andalucía, es tajante: “Absolutamente ninguna”. “En el Gobierno no hay ningún problema y sí la voluntad clara de agotar la legislatura de cuatro años”, sostiene Marín. A su juicio, la alianza de PP y Cs está siendo mucho más fluida de lo que se pudiera pensar y hay “muy buen ambiente” entre los socios. “Siempre he defendido que cada cita electoral es independiente, hay que encapsular las distintas elecciones. Andalucía no volverá a entrar en ningún reparto de poder pase lo que pase en España”, zanja el vicepresidente andaluz. "La única posibiliad de que Díaz vuelva a la Junta es que sea candidata y gane dentro de cuatro años, y me parece a mí que el señor Sánchez no la va a dejar", apunta Marín.

Pese al clima de inestabilidad política y la volatilidad de los escenarios, esa moción de censura hoy se antoja imposible o, al menos, muy remota. Hasta ahora, las divisiones en el Ejecutivo de PP y Cs no han dado signos de que el pacto vaya a ser tan difícil y ambos capean como pueden y sin gran desgaste, hasta la fecha, las exigencias que Vox traza desde el Parlamento andaluz. Vox suele utilizar la Cámara como altavoz para sus propuestas, muchas fuera de las competencias reales de la comunidad, pero luego no atiza a sus compañeros de PP y Cs si se queda solo en las votaciones, como suele ocurrir con sus propuestas más extremas sobre inmigración o violencia de género. Tampoco es especialmente complicado hasta ahora el careo quincenal entre el portavoz de Vox y el presidente del Gobierno, Juan Manuel Moreno.

Tabla de salvación

Según los cálculos del PSOE andaluz, si Cs toca suelo y se desmorona en las generales, como pronostican algunas encuestas, tendrán que empezar a marcar distancias con PP y Vox en Andalucía para enfrentarse a las municipales. También creen que Rivera ordenará virar en sus estrategias políticas ante la presión de sus socios en la UE para acudir en las europeas, conjuntas el 26 de mayo, y volverá a mirar a la izquierda del tablero político. Cs niega radicalmente que esto vaya a ocurrir. Creen que esta estrategia no es más que la última tabla de salvación a la que se agarra Susana Díaz para evitar que Ferraz ponga término a su vida política tras el fin del actual ciclo electoral.

El PSOE andaluz sí tiene diputados de sobra para impulsar esa moción, que estaría muy justa para prosperar. Susana Díaz sumaría con Cs 54 votos y necesitaría 55 para que saliera adelante, según las condiciones impuestas en el Estatuto de Autonomía y el Reglamento del Parlamento. Le faltaría solo un voto, pero se tendría también que dar otro escenario, hoy por hoy de ciencia ficción, una abstención de Adelante Andalucía, para que Díaz volviera a ser presidenta con Cs. Solo así la suma de PP y Vox (38 diputados) condenaría a estos partidos a volver a la oposición andaluza.

Lo cierto es que nadie actualmente en el panorama político andaluz, salvo Susana Díaz y su núcleo duro, da crédito a esa posibilidad de que el Gobierno andaluz caiga pronto. Es más, desde todos los partidos ven más posible que caiga Díaz defenestrada por un Pedro Sánchez que volvería, según las encuestas, a ser presidente, a que un buen resultado del PSOE en Andalucía pueda devolverles al Gobierno andaluz.

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