EL GOBIERNO RECUERDA: EL CONFINAMIENTO SIGUE

Urkullu y las CCAA del PP responden con reproches a la llamada de Sánchez al acuerdo

El Ejecutivo reclama a las comunidades que se sumen a los Pactos de la Moncloa y que trasladen un mensaje de "coordinación y colaboración" porque la ciudadanía quiere ver a sus políticos juntos

Foto: Pedro Sánchez, durante la reunión con los presidentes autonómicos, este 12 de abril en la Moncloa. (EFE)
Pedro Sánchez, durante la reunión con los presidentes autonómicos, este 12 de abril en la Moncloa. (EFE)

"Seguimos en confinamiento, no se ha iniciado ninguna desescalada y sigue vigente el estado de alarma. Mantenemos el esfuerzo también en la información de las comunidades autónomas a los ciudadanos". El mensaje del Gobierno está siendo muy insistente en los últimos días y también lo fue este domingo Pedro Sánchez este domingo en su intervención inicial en la quinta conferencia de presidentes consecutiva y monográfica sobre el combate al coronavirus. El Ejecutivo pide que no se baje la guardia, que se tenga claro que, aunque mañana lunes se reanudará la actividad económica en una gran parte de España —el martes lo hará en aquellas en las que el 13 de abril sea festivo—, la cuarentena domiciliaria continúa. Fundamental, incide el Gobierno, para seguir cortando nuevos contagios.

En esta ocasión, Sánchez no adelantó a los presidentes autonómicos los pasos futuros que irá dando, ni les reclamó más documentación —la semana anterior, por ejemplo, sí les pidió un listado de espacios públicos y privados que pudieran habilitarse como arcas de Noé para recluir a asintomáticos—. En la cita virtual de este domingo, en la que estuvo acompañado de las cuatro autoridades competentes delegadas y, por primera vez, de la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, ya recuperada del Covid-19, optó por reforzar mensajes ya conocidos, y también por reclamar a las CCAA que se sumen a esos nuevos Pactos de la Moncloa que impulsará a partir de esta semana. Es importante, considera, proyectar una imagen de unidad, de "cooperación, colaboración y coordinación" entre administraciones, ya que los ciudadanos quieren ver a partidos e instituciones "juntos". Sin embargo, tropezó con un torrente de críticas. Llamativas fueron, para los mandatarios socialistas, los ataques de los representantes del PP, que advirtieron de la falta de "confianza".

En concreto, Sánchez insistió en la necesidad de un gran acuerdo de país, una suerte de segundos Pactos de la Moncloa o lo que él ya denomina Pacto de Reconstrucción Económica y Social. "La propuesta que queremos haceros es que todos los sectores representativos de la sociedad estén presentes en la elaboración de este acuerdo nacional donde estén los partidos políticos presentes en el Congreso, los gobiernos de las CCAA y los agentes sociales y económicos", les expresó. El jefe del Ejecutivo explicó que, a diferencia de lo que ocurría en 1977, cuando no existían las comunidades, ahora no tendría sentido armar un gran acuerdo sin contar con ellas, dado el grado de descentralización de la España actual.

Feijóo advierte de que se está "agrandando" la desconfianza. Al frente del PP respondieron los del PSOE y Revilla cerrando filas con su jefe


"El mensaje de coordinación, colaboración y cooperación es primordial trasladarlo. Entiendo que hay discrepancias en algunas cuestiones, en el grado de contundencia de la respuesta económica y social, pero es importante que la ciudadanía vea a todos los partidos e instituciones juntos. Nosotros hacemos esta propuesta de corazón, sincera, de buena fe", les dijo.

El método "no es admisible"

Pero no lo tiene nada fácil. El PP es muy reticente, considera la oferta un "señuelo", y el frente territorial no está apaciguado. El 'president' catalán, Quim Torra, volvió a pedir que no se levante la hibernación de la economía porque es una "temeridad" y reclamó los informes sanitarios y epidemiológicos en los que se ha basado el Gobierno para decidir que la actividad no esencial se retome [aquí su carta en PDF]. "El Govern de Catalunya no se quedará de brazos cruzados. Tomaremos nuestras propias medidas y decisiones para proteger a nuestra gente", amenazó el líder independentista.

Torra ve una "temeridad" alzar el parón económico y advierte de que el Govern tomará sus propias decisiones y no se quedará "de brazos cruzados"

Otros mandatarios se quejaron de "improvisación" y de unilateralidad por parte del Ejecutivo. En ese sentido, sorprendió el endurecimiento del tono del 'lehendakari', hasta ahora siempre muy colaborador. Iñigo Urkullu calificó de "no admisible" el método utilizado por Sánchez, la "desorientación que provoca" el hecho de que no se "compartan" las decisiones. Esta ha sido una protesta reiterada en semanas anteriores: los mandatarios de las CCAA consideran que Sánchez les presenta un plato guisado, sin discutirlo antes con ellos. De ahí que Urkullu defendiera un sistema "más horizontal y cooperativo basado en la comunicación fluida y anticipada a cualquier estrategia comunicativa". "No podemos estar cada semana a expensas de la orden ministerial que conocemos por los medios sin saber si se respeta el ámbito competencial", le recriminó Urkullu.

La quinta conferencia, según describían algunos de los presentes, fue más dura que las anteriores. No solo por Torra o Urkullu, sino sobre todo por los dirigentes del PP, que cargaron fuertemente contra el inquilino de la Moncloa y actuaron de manera "concertada". "La desconfianza se está agrandando", advirtió el jefe de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien se quejó de que no hay mimbres suficientes para un gran acuerdo porque no hay "confianza" ni "transparencia".

Urkullu y las CCAA del PP responden con reproches a la llamada de Sánchez al acuerdo

También el presidente de Castilla de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, siempre muy duro, lanzó reproches a Sánchez: el pacto con los demás partidos "no es un cheque en blanco" y el líder socialista también "debe ceder" y tener en cuenta las CCAA. "Más claridad y liderazgo", exigió el jefe de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Él también está disconforme con el método de la Moncloa, e instó a Sánchez a revisarlo para "poder opinar y aportar ideas" antes de conocer las decisiones "por las ruedas de prensa". Críticas, por tanto, por la actitud "unilateral" del presidente.

Ayuso se incorpora más tarde

La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se incorporó más tarde porque antes se fue al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a recibir a un Boeing 747 cargado con material sanitario. Había avisado previamente a la Moncloa, informaba un portavoz de la Comunidad de Madrid, informa Paloma Esteban. Ayuso, tras algunos problemas para conectarse, cargó contra Sánchez por la "desinformación" sobre las actividades que se retomarán el lunes y por sus "ataques" a la Comunidad. "¿En qué país del mundo, ante esta pandemia, su presidente ha eludido su responsabilidad atacando a las administraciones inferiores?", le preguntó, tras defender que "pese a las negativas" del Ejecutivo central, fue la primera región en "comprar material, cerrar colegios, universidades y centros de mayores". El Gobierno resumía en una nota así la intervención de su jefa sin ahorrar recriminaciones a Sánchez.

Page reclama asimismo más "coordinación", mientras que Baleares y Canarias piden un deshielo primero en las islas y Lambán, en el medio rural

Los presidentes del PSOE, en cambio, cerraron filas con su jefe, al igual que el mandatario cántabro, el regionalista Miguel Ángel Revilla. A algunos, sin embargo, sonó más tibia (cuando no sorprendentemente distante) la defensa del líder castellanomanchego, Emiliano García-Page. Este pidió "más coordinación y pacticipar más, previamente, en las decisiones". Ahora que además ha bajado el estrés en el sistema sanitario, señaló, hace más falta "coordinación desde el punto de vista financiero", porque a las CCAA se les han desplomado los ingresos y son las que, en gran medida, soportan el impacto de esta crisis, al ser quienes sostienen la sanidad. Page coincidió en que un gran pacto nacional es la "única salida", y ello requiere que "todos" pongan de su parte. Respecto a la desescalada, pidió "coordinación y flexibilidad", porque no son iguales Baleares y Canarias, más aisladas por su insularidad, que las dos Castillas, por su intensa relación con la capital —entre su región y Madrid se mueven a diario, en condiciones normales, 200.000 personas—.

Los máximos responsables de ambas comunidades, los socialistas Francina Armengol y Ángel Víctor Torres, defienden una desescalada diferenciada por territorios. Ambas CCAA tienen menos casos precisamente por estar casi cerrado el espacio aéreo. En ese sentido, el dirigente canario planteó que las islas sean el "laboratorio" para la desescalada, y aquellas en las que no hay positivos podrían comenzar la vida normalizada. El valenciano Ximo Puig demandó que el proceso de salida tenga "especificidades de edad, geográficas y por sectores económicos". Aunque la homogeneidad en la implementación de la alarma fue positiva, dijo, también "es cierto que la pandemia no actúa igual en todas las partes del territorio". A su vez, el aragonés Javier Lambán apostó por un desconfinamiento que arranque primero en el medio rural, ya que en esas zonas no hay medios de transporte colectivos masivos ni grandes aglomeraciones.

Sánchez recordó a los presidentes que, aunque entre el lunes y el martes se vuelva al trabajo, el confinamiento se mantiene y las restricciones de movimiento "siguen siendo muy estrictas", porque solo es una "pequeña parte del sector económico" la que se reactiva, ya que continuará el teletrabajo allá donde se pueda. Mensaje que se repetirá, señaló, en el reparto previsto de 10 millones de mascarillas higiénicas en estaciones de tren, bus y metro de todo el país. La distribución de estas prendas de protección facial correrá a cargo, tal y como anunció ayer sábado el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de las policías autonómicas y locales y de efectivos y voluntarios de Protección Civil. El líder socialista apuntó, para no soliviantar a las CCAA, que esta acción es "solo un apoyo a las medidas de protección adoptadas por el conjunto de los gobierno autonómicos". Sanidad, apuntó, ya ha editado y difundido una guía de buenas prácticas en los centros de trabajo.

Operativa del reparto

El presidente relató el operativo de reparto de las mascarillas —lunes y martes o bien martes y miércoles en aquellas en las que este 13 de abril sea festivo—, destinadas a aquellos ciudadanos que tienen que ir a su puesto de trabajo en medios de transporte colectivo donde es más difícil mantener la distancia social. Pero, en línea con lo manifestado en reiteradas ocasiones por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, recalcó que se trata de una recomendación específica que no sustituye a las tres cuestiones claves: distancia interpersonal de al menos un metro, lavado de manos e higiene "máxima" en espacios públicos y privados. Tales advertencias fueron repetidas por Sánchez después en la comparecencia ante los medios. En ella evitó lanzar de vuelta reproches a los mandatarios regionales, justo porque cree que ahora es necesaria la "unidad".

Sánchez subraya la gestión del Gobierno en la aportación de material y la acción de las Fuerzas Armadas y la baja movilidad conseguida

Pese a que el tono fue más áspero que en semanas anteriores, algunos presidentes veteranos señalaban que ciertos compañeros hablaban más para la galería que para dentro, para vender ante los medios sus recriminaciones a Sánchez, cuando, "en general", sí se escucharon aportaciones constructivas y un debate sobre múltiples cuestiones. Por ejemplo, cuándo dar por concluido el curso en las escuelas. La navarra María Chivite planteó currículos conjuntos para unir este año y el siguiente, mientras que el extremeño Guillermo Fernández Vara, también del PSOE, ve preferible intentar acabar este curso, dando por sentado que como mínimo hasta mediados o finales de mayo no se reabrirán las escuelas. Hasta Feijóo, el que marca la pauta en el PP, demandó alguna fórmula para que los niños puedan salir a la calle. En cualquier caso, algunos consultados no ven mimbres para ese gran acuerdo nacional, aunque sea un "clamor popular", en opinión de Vara, o la "única salida", en palabras de Page. "El PP está muerto si no se suma por su pugna con Vox. Se suicidirá Pablo Casado si no lo hace", opina un barón socialista.

Para defender la aportación del Gobierno a la crisis del Covid-19, Sánchez desgranó que se han destinado a las CCAA más de 68,5 millones de unidades de material (por valor de casi 900 millones de euros): 43 millones de mascarillas sanitarias, 23 millones de guantes, un millón de test rápidos y otro más que ya se está distribuyendo. Además, se han puesto a disposición de las CCAA 81.900 profesionales sanitarios. Asimismo, hasta el 8 de abril, las Fuerzas Armadas han estado en 1.200 localidades de toda España y han llegado a 3.266 residencias para su desinfección.

Urkullu y las CCAA del PP responden con reproches a la llamada de Sánchez al acuerdo

El jefe del Ejecutivo aportó asimismo la baja movilidad conseguida tanto en tren, como en transporte aéreo y por carretera. Sánchez también concretó las medidas económicas ya adoptadas —el viernes pasado el Consejo de Ministros activó el segundo tramo de la línea de avales para empresas y autónomos, de 20.000 millones de euros— y también la atención al mundo de la cultura, tras la polémica generada por el ministro José Manuel Rodríguez Uribes esta semana. Sánchez comentó igualmente el acuerdo del Eurogrupo de este pasado jueves, que supone la activación de medio billón de euros.

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