NOMBRE AÚN POR DEFINIR

El PSOE se da de plazo hasta octubre para elegir a su cabeza de lista en Madrid capital

La ejecutiva de Sánchez aprueba el calendario de primarias para ratificar a Gabilondo, pero deja pendiente para el otoño el proceso de designación de la candidatura en la ciudad

Foto: El exministro Ángel Gabilondo, portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, el pasado 7 de mayo en la Cámara regional. (EFE)
El exministro Ángel Gabilondo, portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, el pasado 7 de mayo en la Cámara regional. (EFE)

Ya es definitivo. El PSOE no elegirá a su cabeza de lista en Madrid capital hasta el otoño, probablemente octubre. Pedro Sánchez se da de tiempo hasta entonces para pensar quién quiere que le represente en una plaza estratégica y muy complicada para su partido. Pero lo que sí que hará el PSOE ya es dejar resuelta la candidatura a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Ángel Gabilondo será ratificado antes del verano y no encontrará ningún previsible rival.

La ejecutiva de Sánchez dio este lunes el visto bueno al calendario de primarias autonómicas elevando por la dirección regional, que lidera José Manuel Franco. Ese plácet es preceptivo, puesto que en febrero el comité federal del PSOE delegó en la cúpula federal la negociación de los tiempos de designación de candidatos regionales y municipales territorios a territorio. Ahora mismo están en marcha los procesos de elección de los aspirantes municipales en Andalucía, Castilla y León y Extremadura, y también están activas las primarias autonómicas en Cantabria (hay urnas este domingo) y Murcia. En cuatro federaciones, además, ya está resuelta la identidad del cabeza de cartel regional: Guillermo Fernández Vara​ en Extremadura, Luis Tudanca en Castilla y León, Adrián Barbón en Asturias y María Chivite en Navarra.

A ellos cuatro se sumará en apenas unos días el exministro Ángel Gabilondo. Según el calendario visado este lunes por la ejecutiva federal y propuesto por el PSOE-M, y al que tuvo acceso este diario, aquellos que quieran competir deberán presentar su precandidatura a la presidencia del Ejecutivo regional antes del viernes 25 de mayo, para presentar los avales (se requiere la firma de entre el 2% y el 4% del censo) antes del 8 de junio. Ese día se produciría la proclamación provisional del candidato. Si hubiera dos o más contendientes -cosa que en Madrid no sucederá-, habría urnas el 23 de junio en primera vuelta y una semana más tarde, el 30, en segunda ronda.

Los que quieran optar a la presidencia madrileña tienen de plazo hasta este viernes para presentarse, pero nadie duda de que Gabilondo no tendrá rival


Esto significa que Gabilondo, portavoz en la Asamblea de Madrid desde 2015, quedará investido oficialmente como candidato socialista de 2019 el 8 de junio. En esta ocasión no habrá ninguna controversia. Hace tres años, Sánchez defenestró al entonces líder del PSM y cabeza de lista autonómico, Tomás Gómez, para imponer a Gabilondo. En aquel momento no había ya tiempo para celebrar un nuevo proceso de primarias (la decapitación de Gómez se produjo el 11 de febrero de 2015, y las listas fueron aprobadas pocas semanas más tarde), ni era posible que el exministro concurriera a ellas, puesto que no se permitía a los independientes presentarse. Hace tres años se desplegó un sucedáneo de consulta a la militancia: un pronunciamiento de las agrupaciones pero sin urnas. Los tomasistas postularon al ya fallecido Pedro Zerolo, conscientes de que no ganarían el pulso, como así fue.

Nuevo reglamento

Las cosas son muy distintas ahora. La autoridad de Gabilondo es indiscutible en la federación y el nuevo reglamento interno, aprobado en febrero, permite que los independientes, como es su caso, se presenten a primarias. Él siempre ha manifestado que está a disposición del PSOE, pero no ha explicitado aún su voluntad de repetir como número uno. Pero se da totalmente por hecho.

El líder ha dado pocas pistas: sí ha prometido una candidatura "muy potente" para la capital y que será mujer. El nombre que circula, Beatriz Corredor


El PSOE pasa a bendecir a Gabilondo, sí, pero sigue sin despejar la duda en la capital. Nada está claro a estas alturas de quién será el elegido. Solo está decidido el calendario aproximado: el proceso se abrirá en el otoño”. Y, más concretamente, en octubre, el mes preferido por ahora tanto por la cúpula regional como por la federal, ya que se estima que septiembre sería demasiado "pronto" y noviembre, "tarde". Ese será el mes en el que probablemente se concentren más procesos internos de distintas federaciones socialistas. Esa ha sido además la tradición.

El PSOE se da de plazo hasta octubre para elegir a su cabeza de lista en Madrid capital

Hasta entonces, el PSOE, y singularmente Sánchez, en quien recae la decisión, tiene de tiempo para madurar su decisión. Para empezar, la dirección quiere ver cómo se mueven sus rivales electorales. Sobre todo, la alcaldesa, Manuela Carmena, ya que de no repetir —la tesis que baraja Ferraz, pero que camina en dirección contraria a los mensajes que se emiten desde Cibeles, la sede del consistorio madrileño—, cree que se abrirían más oportunidades y el escenario cambiaría de manera ostensible. Porque la regidora sigue fuerte en Madrid, según las últimas encuestas publicadas, que la colocan en cabeza, junto con Ciudadanos. Los sondeos, en cambio, pintan muy mal para los socialistas. Ya fueron terceros con Antonio Miguel Carmona de candidato en 2015 (15,28%), y en 2019 podrían caer a la cuarta posición, tras Ahora Madrid, naranjas y populares. Algunos estudios incluso conceden la mayoría absoluta a PP y Cs, por lo que el PSOE podría ser irrelevante. Ferraz no controla el ayuntamiento de la capital desde 1989, cuando una moción de censura de populares y CDS tumbó al entonces primer edil, Juan Barranco, el sucesor del histórico Enrique Tierno Galván.

La semana pasada Sánchez aseguró en televisión que tenía "casi" decidido el nombre del candidato por Madrid, pero en su equipo explican que lo hizo más para echar balones fuera que por que tuviera un nombre claro en mente. El secretario general sí ha insistido en los últimos meses en que quiere una mujer al frente de la lista de la capital que haga tándem con Gabilondo, y que será en cualquier caso una candidatura "muy potente". El nombre que más ha circulado es el de la exministra Beatriz Corredor, pero es una aspirante que no goza de todos los parabienes. En el círculo de Franco no la ven con la fuerza suficiente para combatir a Carmena —la gran contrincante en el campo de la izquierda y que, como se vio en 2015, sí seduce a los electores socialistas—, y en el federal también tienen dudas de que sea una aspirante que traslade la suficiente "ambición" de ganar. Además, ahora pesa sobre ella la investigación de un contrato que el Ministerio de Vivienda que ella dirigía adjudicó en 2008 y por la que están imputados varios funcionarios y el que fuera jefe de Gabinete de Corredor y su directora de Comunicación. Otras alternativas que circularon meses atrás, como las de la exministra y presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y la portavoz parlamentaria, Margarita Robles, están descartadas porque ambas rechazan competir en las locales.

El mensaje: sin conflictos para el cartel regional

Sánchez es consciente de la importancia del cartel que sitúe en la ciudad, porque el resultado que obtenga será uno de los termómetros del partido en toda España y uno de los parámetros que se utilizará la noche del 26 de mayo de 2019 para saber si su apuesta era idónea. En cierta medida, con Gabilondo ocurrió algo parecido en 2015. El movimiento tan personalísimo de derrocar a las bravas a Gómez era escrutado por sus críticos. Pero el exministro de Educación dio la talla. Cosechó el 25,43% de los sufragios en toda la región, diez puntos más que los recabados por Carmona en la ciudad. Los 37 escaños en la Asamblea, uno más que en 2011, sirvieron a Gabilondo para quedarse muy cerca de asumir las riendas del Gobierno autonómico, ya que la suma con los 27 diputados de Podemos le dejaba a un asiento de la mayoría absoluta.

Los socialistas defienden que el adelanto del calendario obedece a la consolidación de la figura de Gabilondo tras la crisis que hundió a Cifuentes

En estos años, el extitular de Educación se ha consolidado dentro del PSOE-M, pese a que no tiene carné del partido. Ni lo quiere. Pero lo que más le ha impulsado ha sido la crisis del caso máster. Su figura creció cuando los socialistas registraron la moción de censura, con él de candidato, y cuando su grupo lo postuló como aspirante a la investidura en cuanto Cristina Cifuentes dimitió. Así que este adelanto del proceso de primarias autonómicas es "coherente" con lo sucedido en los últimos meses, explicaban tanto en la cúpula regional como en la federal. "El mensaje que se lanza es que no hay problemas con el candidato, que tenemos uno sólido, solvente y respetado, frente a los otros partidos, que no lo tienen", sentenciaba un miembro de la ejecutiva de Sánchez.

Beatriz Corredor y Odón Elorza, el pasado 17 de junio, en el 39º Congreso del PSOE. (EFE)
Beatriz Corredor y Odón Elorza, el pasado 17 de junio, en el 39º Congreso del PSOE. (EFE)

Podemos sí ha elegido ya a Íñigo Errejón, pero los socialistas consideran que "el lío interno" que sufre la formación morada es un elemento de distorsión, mientras que Gabilondo goza del consenso de Ferraz y del PSOE-M. Un mérito, destacan, si se tiene en cuenta que la federación madrileña ha sido siempre un avispero. El PP aún no tiene claro quién competirá en 2019, porque no lo será, si nada cambia, el ya nuevo presidente autonómico, Ángel Garrido, y en Ciudadanos todo indica que repetirá su portavoz en la Cámara, Ignacio Aguado, aunque aún no está del todo claro.

Sánchez, optimista un año después de las primarias y satisfecho con la "coherencia" demostrada

Este 21 de mayo de 2018 se cumplía un año desde la aplastante victoria de Pedro Sánchez sobre Susana Díaz en las primarias federales. El secretario general fue preguntado por el balance que hacía de esta primera parte de su segundo mandato, y lógicamente fue positivo

Sánchez apuntó que tres ejes resumen su acción de gobierno del PSOE. Uno, la profundización democrática, objetivo "cumplido" porque el reglamento aprobado en febrero da más poder a las bases, aunque también a la dirección federal. Dos, porque ha liderado una "oposición de Estado", un "ejercicio de coherencia" en una materia tan sensible como Cataluña. 

No es que él quiera ponerse "el traje" de "hombre de Estado", como se ha insistido en los medios estos días, es que es una posición congruente con la mantenida por el PSOE en su historia, subrayó. "Somos la única organización que pervive de aquellas que pusieron en pie la Constitución española de 1978. El PP no existía entonces y no digamos Unidos Podemos o Ciudadanos", recordó. Además, el PSOE ha venido defendiendo la renovación de la Carta Magna, pero nunca, eso sí, "situando a Cataluña fuera de la ley". 

Tercer eje del que presumió: la consolidación del PSOE como "izquierda de gobierno", que está "muy alejada de los parámetros de PP y Cs".

 

De nuevo, Sánchez restó importancia a las encuestas que dibujan una línea descendente en la estimación de voto a los socialistas. El secretario general ironizó con que el primer partido del país son los indecisos, algo "lógico" pues no se atisba ninguna convocatoria electoral y buena parte de los ciudadanos deciden su voto muy cerca del día de las urnas. Así que la clave, a su juicio, es "trabajar con convicción, determinación, en línea recta y no dando bandazos, como hacen otros partidos para ser primera fuerza", subrayó, en clara alusión a Albert Rivera

Sánchez reiteró que se puede hablar de "triple empate" entre PP, PSOE y Cs o mejor incluso de "empate técnico" entre populares y socialistas, con los naranjas por detrás y Podemos "a sus cosas". Con este escenario, el PSOE tiene "opciones" de convertirse en primera fuerza del país. De hecho, el gran objetivo del líder es que el PSOE gane las municipales y europeas de mayo de 2019 —lo que validarían los estudios internos de Ferraz—, para que se convierta esa victoria en un tirón hacia las generales. 

El secretario general no hizo autocrítica respecto a las heridas internas que aún asoman. No cree que falte unidad. Se remitió a lo que ocurrió en el último comité federal, en febrero, cuando se aprobó el nuevo reglamento por unanimidad, sin votos en contra ni abstenciones. "Esa es la realidad del PSOE". Una afirmación un tanto simplificadora porque incomodidad con el líder la hay, otra cosa es que no aflore públicamente.  

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