INCERTIDUMBRES AÙN SOBRE LOS NOMBRES

Sánchez elegirá al cartel europeo a final de año y tras las primarias locales y regionales

La cúpula cuenta con que hacia noviembre o diciembre designará a la sucesora de Elena Valenciano como número uno para 2019. La dirección no contempla por ahora la opción de Carmen Calvo

Foto: Pedro Sánchez, con Iratxe García y José Luis Ábalos, el pasado 15 de marzo en la apertura de la escuela de gobierno del PSOE, en Madrid. (Borja Puig | PSOE)
Pedro Sánchez, con Iratxe García y José Luis Ábalos, el pasado 15 de marzo en la apertura de la escuela de gobierno del PSOE, en Madrid. (Borja Puig | PSOE)

En el universo socialista, hay dos candidatos que serán directamente ungidos por Pedro Sánchez. O mejor dicho, candidatas, en caso de que no rompa su palabra. Dos mujeres que serán las directamente señaladas por él, por mucho que hayan de ser ratificadas por las bases. Una liderará la lista por el Ayuntamiento de Madrid y la otra, la de la Eurocámara. Ambas plazas gozan de un enorme valor simbólico de cara a la triple convocatoria electoral del 26 de mayo de 2019: municipales, autonómicas y europeas. La dirección calcula que los cabezas de cartel de los dos primeros procesos estarán ya elegidos entre septiembre y octubre, y su intención es que una vez que esa fase esté rematada, pueda remangarse para lanzar a quien liderará la delegación socialista española en Bruselas.

Dicho de otra forma: Ferraz estima que el rostro de las europeas del próximo año puede estar elegido "entre noviembre y diciembre" de 2018. Son las previsiones del núcleo duro del secretario general. Ese 'timing' tan largo —seis meses en política es casi una vida— hace que aún no esté nada claro el nombre. Ni tan siquiera es definitivo que se trate de una mujer.

En la cúpula insisten en que hay que "esperar", y más todavía habrá que hacerlo para conocer la candidatura al completo, en la que se espera una profunda renovación. O "una auténtica limpia", según se temen los contrarios al secretario general. Y es que prácticamente toda la delegación española en la Eurocámara se volcó en las primarias federales de hace casi un año con Susana Díaz, con la destacada excepción de la actual portavoz, Iratxe García, que siguió apegada a Sánchez; el representante del PSC, Javi López, que prefirió no mostrar simpatías por ningún aspirante al liderazgo del partido, y la vasca Eider Gardiazabal, que respaldó al exlendakari Patxi López. A estas alturas, lo único que parece obvio es que no repetirá como número uno para las europeas Elena Valenciano, la elegida por Alfredo Pérez Rubalcaba en 2014 para tirar de la lista del PSOE. Que siga como candidata, en un puesto de salida, es algo que muchos descartan, aunque la dirección no abre la boca.

Calvo ha sonado en medios más que en la cúpula, aunque cuenta con la total confianza de Sánchez, igual que la tiene la portavoz, Iratxe García


En los últimos meses se había extendido la impresión de que para 2019 Sánchez podría elegir como cabeza de cartel a la exministra de Cultura Carmen Calvo (Cabra, Córdoba, 1957), la número cuatro de su ejecutiva —secretaria de Igualdad—, y mujer perteneciente al primer anillo de poder. Pero esa opción, en realidad más presente en los medios y en los mentideros socialistas que en la dirección, está más débil ahora. Un alto mando de la cúpula insiste en que "no se contempla por ahora" que Calvo sea la número uno para las europeas. Hay nombres pensados y sondeos informales a los afectados en marcha, eso sí, dicen desde el corazón de Ferraz.

Pros y contras

En el debe de Calvo está su falta de trayectoria en la política de la Unión, pero a su favor tiene que es una dirigente sólida y solvente y en la que Sánchez confía al cien por cien. Ella fue quien condujo las negociaciones técnicas con el Gobierno para la aplicación del 155 y la coordinadora de dos propuestas de ley feministas (contra la brecha salarial y por la igualdad en el mercado laboral) de las que la ejecutiva ha hecho bandera. Hasta ahora, reparte su vida entre Madrid y Córdoba, donde sigue ejerciendo como profesora titular de Derecho Constitucional.

Buena parte de la delegación en Bruselas se teme "una limpia", pero Ferraz pide esperar. No seguirán seguro ni Ramón Jáuregui ni Enrique Guerrero

La otra opción más evidente es la de Iratxe García (Barakaldo, 1974), portavoz del PSOE en Bruselas y secretaria de la Unión Europea en los dos mandatos de Sánchez. Eurodiputada desde 2004, es otra de las mujeres de confianza del secretario general, en la que descansa la responsabilidad de buena parte de su agenda internacional y sus contactos con el grupo parlamentario (S&D) y con el Partido de los Socialistas Europeos (PES). Sin embargo, para algunos dirigentes García no contaría aún con la proyección y el peso suficiente para liderar la candidatura europea. La encabece o no, lo que es seguro es que optará a un cuarto mandato. Sánchez no ha querido decantarse públicamente por ninguna de las dos dirigentes de su ejecutiva en las quinielas, aunque sí ha mostrado por ambas su "máxima consideración" y "respeto". Las señales que emite la dirección en que no será tal vez ninguna de las dos. Se quiere un número uno "muy potente".

El secretario general no ha dado pistas, aunque sí se ha comprometido a que será una mujer la número uno en 2019. Una mujer que intente hacerse a su vez con la presidencia del grupo de los socialistas y demócratas (S&D). Y para un lustro completo. Ese fue el argumento oficial empleado por la dirección para vetar la candidatura de Valenciano a la jefatura de S&D cuando se quedó vacante por la marcha del italiano Gianni Pittella: que no merecía la pena pujar por un cargo para un solo año restante de legislatura. Así que el PSOE apoyó que asumiese las riendas el alemán Udo Bullmann. Una decisión, la de no promocionar a Valenciano, que fue muy criticada internamente y que supuso a Sánchez ahondar su fractura con Rubalcaba.

La exministra Carmen Calvo, secretaria de Igualdad de la dirección del PSOE, el pasado 26 de abril. (EFE)
La exministra Carmen Calvo, secretaria de Igualdad de la dirección del PSOE, el pasado 26 de abril. (EFE)

El gesto de castigo del secretario general hacia la antigua número dos del partido hace temer a buena parte de la delegación actual en Bruselas —que componen 14 miembros en total— que la mayoría no repetirá en un año. Hay, no obstante, algunas bajas voluntarias y anunciadas, como las de dos veteranos: el exministro Ramón Jáuregui y Enrique Guerrero, exdirector adjunto del Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos quieren jubilarse como políticos, amén de que no conectan con Sánchez. Sergio Gutiérrez, número dos de la delegación, se convirtió en secretario de Organización del PSOE manchego, por lo que es previsible que regrese a España para dedicarse a la política regional o nacional.

"No dará ninguna lata"

El futuro de Valenciano no es nada claro. Para muchos, pinta más que mal después de su encontronazo con Sánchez. En la ejecutiva hay quienes no le perdonan que buscara una "campaña personal" para mantenerse en el escaño otra legislatura y quienes defienden el derecho del líder a montar su propio equipo, y ella no es en absoluto de su confianza. Pero para los críticos es incomprensible que Ferraz no valore a una mujer como Valenciano, muy apreciada en el partido, un referente en el feminismo y con una trayectoria acreditada en la arena internacional y en la lucha por los derechos humanos. Vicepresidenta de S&D, es una de las mujeres más fuertes del grupo, y de hecho la alta representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, la nombró jefa de los observadores electorales en Haití y Líbano. La exvicesecretaria se acoplará a "lo que diga la dirección" y "no dará ninguna lata", según indican en su entorno.

Dos grandes dudas las protagonizan los dos ex vicesecretarios generales en Bruselas, Valenciano y Blanco. Él sí se ha aproximado más a Sánchez

El exministro José Blanco es un caso especial. Él, como Valenciano, apoyó activamente a Susana Díaz en las primarias de hace un año. Pero en cuanto ganó Sánchez comenzó un rápido viraje, realineándose con Sánchez y mostrándole su apoyo incondicional. Muchos en el PSOE han interpretado los gestos y palabras de cercanía del ex número dos como una prueba evidente de que quiere tender puentes con la cúpula para tener más fácil repetir en la lista de 2019. Para unos, esa distensión no es "creíble", para otros, es una prueba más de su olfato. En su entorno insisten en que él simplemente quiere hacer "competitivo" al partido porque ahora "se juega el ser o no ser" y "todo el mundo tiene que remar". Lo cierto es que Pepe Blanco se ha puesto en estos años las pilas en su materia de trabajo en la Eurocámara, los temas de industria y energía.

El resto de la delegación se compone de hombres y mujeres con larga experiencia política —el exministro Juan Fernando López Aguilar, la ex secretaria general de Infraestructuras Inma Rodríguez-Piñero, la cardióloga sevillana Sole Cabezón, la exconsejera andaluza de Agricultura Clara Aguilera y la profesora y sindicalista aragonesa Inés Ayala— y de otros más jóvenes y con tablas en Europa —el catalán Javi López, el asturiano Jonás Fernández y la vasca Eider Gardiazabal, nieta del fallecido presidente del partido Ramón Rubial—. Estos tres últimos son los que, 'a priori', tendrían más fácil continuar una legislatura más.

Sánchez elegirá al cartel europeo a final de año y tras las primarias locales y regionales

En la dirección federal reiteran que aún es "pronto" para hablar de la lista. Primero se elegirá a la cabeza de cartel, a finales de año, y ya a principios de 2019, el resto de la candidatura. Para las elecciones de mayo de 2014, Valenciano fue confirmada como candidata en febrero, aunque ya desde meses antes su nombre sonaba con mucha fuerza. Pero el cierre de la plancha fue costoso y se decidió horas antes del comité federal encargado de ratificarla. Confeccionar la lista europea en el PSOE siempre ha tenido su complejidad, porque ha de reunir criterios de competencia, confianza y apoyo en los territorios de los aspirantes. Son pocos puestos a repartir. 14 hace cuatro años, más o menos los mismos que puede conseguir el PSOE en 2019, cuando se distribuirán entre todas las fuerzas 59 escaños —España gana cinco actas más por el Brexit—.

Los exministros Pepe Blanco y Ramón Jáuregui, en la campaña de las últimas europeas, el 21 de mayo de 2014 en Ferrol. (EFE)
Los exministros Pepe Blanco y Ramón Jáuregui, en la campaña de las últimas europeas, el 21 de mayo de 2014 en Ferrol. (EFE)

La persona que encabezará la lista europea no será elegida por primarias. La ejecutiva de Sánchez tendrá en cuenta las propuestas de las bases y propondrá un nombre, que será ratificado por el comité federal. El mismo procedimiento se usa para la elección del resto de la candidatura. En Ferraz se apunta a que para 2019 se combinará renovación pero también reválida de parte del equipo saliente.

Cuatro procesos resueltos

En cualquier caso, antes se tienen que liquidar los procesos de designación de los cabezas de cartel autonómicos y municipales. En estos momentos hay varios en marcha y cuatro resueltos. Ya están elegidos, sin necesidad de urnas, los candidatos a la presidencia del Gobierno de Asturias, Adrián Barbón, Castilla y León, Luis Tudanca, y Navarra, María Chivite, todos sanchistas. Y en Extremadura, está confirmado Guillermo Fernández Vara, que como jefe del Ejecutivo regional goza de un blindaje casi total.

En Cantabria, sí habrá duelo el próximo 27 de mayo entre el líder autonómico, Pablo Zuloaga, y el diputado nacional Ricardo Cortés. En Murcia, presentaron su precandidatura el secretario regional y alcalde de Alhama, Diego Conesa, y el jefe del PSOE en Librilla, el concejal Jorge García Belchí. Tienen de plazo hasta el 5 para llevar los avales, entre el 2% y el 4% del censo. Pese al bajo número de firmas requeridas, distintos dirigentes del partido consultados creen que Belchí puede no llegar al umbral.

Por ahora, solo hay primarias seguras en Cantabria, entre el barón regional y el diputado Ricardo Cortés. En Murcia el rival alternativo puede no tener avales

Antes del verano también se resolverán las cabeceras de cartel municipales de Andalucía, Castilla y León y Extremadura. Para comienzos del otoño se ventilarán los demás procesos. Los presidentes o alcaldes socialistas están prácticamente acorazados y no se tendrán que exponer a primarias salvo que lo pida un porcentaje muy abultado de la militancia. En las federaciones sin Ejecutivo del PSOE, se espera que la candidatura recaiga sobre el barón autonómico, excepto contados casos. Así las cosas, la mayor expectación se va a volcar en algunas capitales, en Canarias —tradicional federación rompecabezas del PSOE— y en una doble plaza estratégica: Madrid.

Ángel Gabilondo y José Manuel Franco, este 18 de mayo en la Asamblea de Madrid. (EFE)
Ángel Gabilondo y José Manuel Franco, este 18 de mayo en la Asamblea de Madrid. (EFE)

El aspirante al Gobierno regional ya está más que definido. Será el exministro Ángel Gabilondo, sin carné del PSOE pero indiscutible internamente, y que ha ganado músculo en toda la crisis del caso máster que acabó con la dimisión de Cristina Cifuentes y la elección de Ángel Garrido, al visualizarse como el candidato de la moción de censura. Pero la silla del Ayuntamiento de Madrid está vacante y nada perfilada.

Un nombre en circulación, Pancho Linde

Sánchez prometió una candidata "muy potente" para la ciudad. Por ahora, el único nombre que circula en las quinielas, casi por eliminación (por los portazos de Cristina Narbona y Margarita Robles), es el de la exministra Beatriz Corredor, miembro también de la ejecutiva federal. Pero desde Ferraz mantienen la reserva y en modo alguno deslizan que ella vaya a ser la elegida, porque se busca a "alguien más potente, sea hombre o mujer". En el núcleo duro del PSOE-M no acaba de gustar, porque creen que adolece del peso y la garra políticos necesarios para rivalizar con la alcaldesa, Manuela Carmena, en caso de que ella finalmente repita.

Hasta ahora, el único nombre en pie que ha rondado en los mentideros socialistas para Madrid es el de Corredor, pero su candidatura se ha complicado

A Corredor se le ha complicado su eventual candidatura por las presuntas irregularidades de un contrato de publicidad en el Ministerio de Vivienda cuando ella dirigía el departamento y que ahora está investigando la justicia. Un caso que ha desencadenado varias imputaciones, entre ellas la del que fuera su jefe de Gabinete. En la dirección reiteran que no creen que la causa afecte a las "expectativas políticas" de Corredor. Ella cuenta con la confianza del jefe y por ahora se deja querer.

En las últimas semanas, un grupo de militantes del PSOE-M está postulando a un "candidato de las bases", de la cantera, con perfil "profesional" y más alejado de las familias tradicionales de la federación. El nombre que se ha puesto en circulación es el de Pancho Linde, secretario ejecutivo de Formación de la cúpula regional, técnico en una identidad financiera y amigo de Sánchez desde que ambos militaban en las Juventudes en la agrupación madrileña de Tetuán. Sin embargo, Linde no cuenta en absoluto con el respaldo del barón autonómico, José Manuel Franco, ni de su núcleo de confianza. Su perfil, no obstante, no se ajustaría a la promesa del secretario general de proyectar una candidatura "muy potente" para Madrid.

Pedro Sánchez, con Cristina Narbona (i) y Beatriz Corredor, el pasado febrero. (EFE)
Pedro Sánchez, con Cristina Narbona (i) y Beatriz Corredor, el pasado febrero. (EFE)

De todos modos, aún le queda tiempo a Ferraz para cerrar los carteles electorales en un epicentro político clave. Hasta el otoño no se celebrarán las primarias y todo está por ahora abierto. Incluso en la dirección recuerdan que no hay que dar por seguro al cien por cien que quienes lideren la lista en Europa y en Madrid sean mujeres. Al final, todo dependerá más de la fortaleza del nombre y de que pueda "sumar" a las siglas y de qué fichas muevan los demás partidos.

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