LA RECTA FINAL HACIA LAS URNAS

'Coach', pizarras, 'sparring'... Así preparan los distintos candidatos los debates electorales

Cada aspirante presidencial afronta de diferente manera la preparación de la doble cita, que se convertirá en el principal evento de la campaña en términos de audiencia y para atraer a los indecisos

Foto: Pablo Casado (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Iglesias (Podemos) y Albert Rivera (Cs). (Montaje: EC)
Pablo Casado (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Iglesias (Podemos) y Albert Rivera (Cs). (Montaje: EC)

Al final serán dos debates a cuatro. Este lunes 22, el primero de ellos en RTVE, y el martes, solo 24 horas después, se celebrará en Atresmedia. Tras días de intensa polémica en torno a la decisión del presidente del Gobierno (con idas y venidas de la corporación pública incluidas, frente a la férrea postura del grupo al que pertenecen Antena 3 y La Sexta), los cuatro candidatos principales se enfrentarán en dos ocasiones. En ninguna estará Vox. La campaña prácticamente empieza ahora, con estas 48 horas de infarto, porque tras el doble duelo vendrá el posdebate los siguientes tres días, y entonces se echará el cierre antes de ir a las urnas.

Cada candidato tiene sus métodos, técnicas de estudio, disciplina e, incluso, manías a la hora de preparar el debate electoral. Sí coinciden todos ellos en dedicarle una buena parte de su tiempo al que será el gran evento de la campaña pues, según señalan varios expertos y asesores en comunicación política, será determinante a la hora de condicionar el voto de los electores. Principalmente porque, cada vez más, un mayor número de ciudadanos decide su voto en el último momento y el porcentaje de abstencionistas e indecisos en estos comicios está en torno al 40%.

Pedro Sánchez llega a la doble cita en televisión con el costalazo aún reciente por la gestión que de este asunto ha hecho su equipo. El presidente tuvo que aceptar dos debates cuando solo quería uno, para minimizar los riesgos, obsesionados como están en Ferraz por no cometer errores. Tuvo que dar marcha atrás porque no tenía escapatoria, porque la oposición se había plantado y confirmó su presencia en Atresmedia, y no en RTVE, para el martes 23. Los socialistas presionaron de manera descarada a la tele pública, y su administradora única se plegó. Pero la presión de PP, Unidas Podemos y Ciudadanos, y también de los trabajadores de la corporación, que se rebelaron contra Rosa María Mateo, obligó al PSOE a rectificar. "¡Qué remedio!", exclamó resignado el candidato en cuanto se deshizo el entuerto. La pretensión era pasar página cuanto antes y concentrarse en la preparación.

El jefe del Ejecutivo regresó el sábado a Madrid después de su último mitin, en Alicante, y no volverá a tener actos públicos hasta el miércoles, pasado el Rubicón de los debates. Este domingo, según informaron fuentes de la cúpula, salió a correr a primera hora de la mañana. Y luego volvió a encerrarse para continuar con el ensayo. "Está estudiando las fichas que le ha preparado el equipo, tomando sus propias notas. Y trabajando lo que quiere decir a los españoles más allá de los comentarios que vayan a hacer las derechas".

Pedro Sánchez, este 20 de abril, durante su mitin en Alicante. (EFE)
Pedro Sánchez, este 20 de abril, durante su mitin en Alicante. (EFE)

Sánchez tiene a su lado a quien se ha convertido en su gurú imprescindible y su gran estratega: Iván Redondo, su director de Gabinete en la Moncloa, y quien más empujó para que el candidato eligiera el formato a cinco que ofreció Atresmedia y que prohibió la Junta Electoral Central. Ambos pasaron la jornada "mano a mano", como indicaban fuentes de su círculo, si bien también está asistido por el resto del núcleo duro, capitaneado por el director de campaña, secretario de Organización y ministro de Fomento, José Luis Ábalos. "Los debates son clave para nuestra estrategia. Tenemos claro lo que hay que hacer", señalaban las mismas fuentes.

Sánchez ensaya "mano a mano" con su gurú, Iván Redondo, aunque también asistido por su núcleo duro, encabezado por Ábalos, el jefe de campaña


Como apuntaban desde la dirección a este diario, Sánchez no tiene especiales dificultades para preparar la doble cita, porque "tiene muy aprendido el discurso" después de tantas semanas de precampaña y campaña —lo repite machaconamente en intervenciones públicas y entrevistas—, y ya se ha medido con la oposición en las sesiones de control y las comparecencias en las Cámaras. El aspirante pretende trasladar a los platós un "perfil zen", acorde con la tarjeta de presentación que quiere enseñar del PSOE, como partido de la "moderación", de la España "cabal" y "sensata". "Debatir no es insultar", avisó él mismo.

A vueltas con los indultos

La duda es cómo responderá a los ataques de sus adversarios. El pasado martes, en el debate a seis en RTVE, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se convirtió en blanco de Cayetana Álvarez de Toledo y de Inés Arrimadas. Sobre todo de la primera. "Si Pablo Casado insiste en ese estilo bronco, no le ayuda. La gente no se pone del lado de quien lanza exabruptos. Si hay abusos, se pone del lado del que sufre", sentencia uno de los responsables de la campaña socialista. A toro pasado, la cúpula consideró desacertado que Sánchez lanzara a Mariano Rajoy aquel "usted no es una persona decente" en su cara a cara en las generales de 2015, acusación de la que él mismo se acabó arrepintiendo. El presidente ha ido ganando seguridad y tablas desde entonces, pero también es cierto que hasta ahora no ha probado que los estudios de televisión, y frente a sus rivales, sean su entorno favorito.

El presidente pretende llevar a los platós el "perfil zen" que ha elegido para el camino a las urnas, para representar un PSOE de la "moderación", "cabal"

Uno de sus flancos discursivos más débiles, y por el que le atacarán PP y Cs, es la polémica de los indultos a los líderes secesionistas procesados por el Tribunal Supremo. Hasta ahora, ha explicado que no se puede pronunciar porque no hay condena, pero hay quienes en el ejecutiva socialista le instan a que zanje esta cuestión y sea más claro que nunca.

El presidente del PP, Pablo Casado, es el único de los principales candidatos que mantuvo sus planes de campaña de fin de semana, domingo incluido, en vez de suspenderlos con el fin de concentrarse para preparar los debates en RTVE de este lunes y de mañana en Atresmedia. Arrancó el domingo a primera hora con una entrevista en una cadena de radio y luego se desplazó a Toledo al mitin previsto del día.

El jefe de los populares ha querido alterar lo mínimo su estilo de campaña, puerta a puerta, que la ha llevado a dar ya tres vueltas a España. Para mantener esa presencia, adelantó al fin de semana desplazamientos previstos en principio para el día 22 con tal de no saltarse cita alguna.

Con Maroto y García Egea

En el equipo de campaña del PP para estos comicios, todo es nuevo con respecto a las últimas elecciones: el propio Casado marca todas las pautas en mensajes y formato de transmisión de los mismos, y fuentes de la formación se limitan a confirmar que preparará las comparecencias en televisión con los miembros del “núcleo duro” de su gabinete. Se trata del jefe del mismo, Javier Fernández-Lasquetty, más el vicesecretario de Organización y responsable máximo de la campaña, Javier Maroto, y el secretario general, Teodoro García Egea. También cuenta con el asesoramiento de su directora de Comunicación, María Pelayo.

Pablo Casado y Teodoro García Egea. (EFE)
Pablo Casado y Teodoro García Egea. (EFE)

El presidente del PP aprovechará los debates para insistir en sus líneas fundamentales de campaña y de oferta programática. Reiterará la denuncia de la, a su juicio, evidente complicidad de Sánchez con los independentistas catalanes, frente a la que postula la intervención de las competencias de la Generalitat. Y ante los datos de desaceleración de la economía, su receta de revolución fiscal y más reformas.

Casado ha sido el único líder que ha mantenido agenda este domingo. Rivera ha destinado tres jornadas completas para preparar los asaltos

Fuentes del PP dan por hecho que Casado volverá a la carga contra Sánchez para que aclare si planea o tiene comprometido el indulto para los presos secesionistas acusados de rebelión y sedición, como apuntaron en el pasado dirigentes del PSC, con Miquel Iceta a la cabeza. Además, utilizará el culebrón de los manejos del inquilino de la Moncloa para evitar los debates y el uso que hace de RTVE para cultivar ante su electorado la idea de lo peligroso que sería para la democracia y la unidad de España la continuidad del dirigente socialista en el poder con la ayuda de sus aliados independentistas.

En cuanto al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha dedicado casi tres jornadas completas a la preparación de los debates. En la formación naranja, los encuentros con otros candidatos son vistos como oportunidades y desde hace días el comité electoral está dedicado en cuerpo y alma a que el candidato liberal se luzca lo máximo posible. Rivera despejó su agenda por completo el fin de semana. Ni siquiera acudió al acto previsto el sábado en Alicante, dejando todo el protagonismo a Inés Arrimadas (junto a Toni Cantó y Marta Martín) mientras que los otros candidatos mantenían su agenda prevista.

Rivera: tres días de preparación

El domingo tampoco hizo ninguna aparición pública y fue la número uno por Barcelona la que acudió también a Cataluña. Este lunes, Arrimadas estará en Andalucía. El equipo al que Rivera confía la preparación de los debates está conformado por miembros del comité electoral y de comunicación. Del primero, el director de campaña y número dos del partido, José Manuel Villegas, junto con el secretario de Comunicación, Fernando de Páramo. Están muy presentes también el resto de miembros de su equipo de prensa.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera (d), junto al secretario general, José Manuel Villegas (i). (EFE)
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera (d), junto al secretario general, José Manuel Villegas (i). (EFE)

Según ha podido saber este diario, para la preparación del mismo —generalmente, en el cuartel general del partido en Madrid, la sede de Ventas—, los dirigentes naranjas se apoyan en pizarras, ordenadores y pantallas donde visualizan varias cuestiones al mismo tiempo. Relacionan conceptos e intentan anticiparse a los argumentos y las respuestas que darán los adversarios. No utilizan gráficos en exceso. Rivera, igual que en las comparecencias públicas, es partidario de hacer esquemas que luego traslada a su propia memoria.

Pablo Iglesias, una vez confirmados los dos asaltos televisivos, decidió despejar su agenda. Este domingo lo pasó estudiándose fichas, y lo mismo hará el lunes. Para el martes tenía prevista una entrevista ya concertada con la periodista Pepa Bueno en la Cadena SER, a primera hora. El líder de Podemos ensaya la doble cita con una montaña de informes y datos que estudia concienzudamente. De forma excepcional, también podría utilizar, como en "entrevistas difíciles", uno o varios 'sparrings' en función de los temas en los que busque una mayor confrontación y que todavía no ha elegido.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. (EFE)
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. (EFE)

El caso del presidente de Vox, Santiago Abascal, es el más raro de todos. El candidato a la presidencia del Gobierno por la formación que dio la sorpresa en las pasadas elecciones andaluzas comenzó a preparar su debate con gran esmero. Abascal eligió a un grupo de asesores procedentes del partido y a otro de especialistas externos a la formación, elaboró un calendario para diseñar su discurso y ensayar las posibles situaciones incómodas en las que podría tener que desenvolverse e incluso se reservó varios días para dedicarlos exclusivamente a la preparación del debate.

Iglesias podría utilizar, como en las "entrevistas difíciles", uno o varios 'sparring' para preparar los temas. Abascal se libra gracias a la Junta Electoral

Esas jornadas, ni siquiera había mítines en la agenda de Abascal, que sin embargo vio truncada su participación en los dos grandes debates cuando la JEC decidió que no había cabida para Vox en las citas que preveían Atresmedia y RTVE, ya que la formación no había conseguido el 5% mínimo exigido por la ley en los anteriores comicios generales o europeos.

El presidente de Vox, Santiago Abascal. (EFE)
El presidente de Vox, Santiago Abascal. (EFE)

La decisión de los miembros que componen la Junta Electoral Central de no permitir que Abascal entrara en el debate ha sido vista por algunos sectores como algo positivo para Vox y negativo para Sánchez. El partido de Abascal, por su parte, guardó silencio, aunque un mensaje de WhatsApp enviado por error al grupo de periodistas que cubren la información del partido dio cuenta de su estrategia. "Cuando nos pregunten por el debate (aunque sea 'off the record'), trasladamos nuestro gran cabreo porque íbamos a ganar ese debate. Nada de decir que nos viene bien", le decía Kiko Méndez Monasterio, asesor de Abascal, al responsable de Comunicación del partido, que dejó ver el mensaje por unos segundos en el mencionado chat.

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios