LO IMPORTANTE PASA POR ELLA

Debates, presos, lazos... la Junta Electoral marca la campaña e irrita a todos los partidos

La JEC ha tumbado el plan maestro del presidente de debatir junto a Vox, ha impedido a los medios públicos catalanes hablar de "presos políticos" y ha ordenado a Ciudadanos a limitar su publicidad

Foto: Vista de la fachada del Palau de la Generalitat. (EFE)
Vista de la fachada del Palau de la Generalitat. (EFE)

Para el presidente catalán, Quim Torra, la Junta Electoral Central (JEC) ha prevaricado al ordenarle quitar los lazos amarillos. Para Cayetana Álvarez de Toledo, número uno del PP por Barcelona, la decisión de la misma Junta de permitir una rueda de prensa de Junqueras desde la cárcel supone un trato de favor a los presos independentistas. No solo eso, sino que la JEC ha tumbado el plan maestro del presidente Pedro Sánchez de debatir junto a Vox, ha impedido a los medios públicos catalanes hablar de “presos políticos” y ha ordenado a Ciudadanos a limitar su publicidad. En esta campaña rara lo importante pasa por la Junta Electoral.

Los cauces de la campaña electoral se están decidiendo en una sala en el Congreso de los Diputados. Allí se reúnen ocho magistrados del Supremo elegidos por sorteo -cuentan que no hay precisamente interés en estar allí- y cinco catedráticos propuestos por los partidos. Esas 13 personas, además del secretario del Congreso de los Diputados y el director de la oficina del censo -aunque este sin voto- han tomado allí algunas de las decisiones más importantes de la campaña. Ellos forman la Junta Electoral Central, forman el órgano encargado de velar por la limpieza de las elecciones.

En las autonómicas de 2017 celebradas en Cataluña, la junta electoral emitió instrucciones para retirar lazos y carteles de apoyo a los presos del 'procés' de edificios públicos. Pero entonces, en los coletazos del desafío soberanista, nadie vigiló que se cumplieran sus instrucciones.

'Menos de año y medio después, cuando Ciudadanos denunció la presencia de lazos en organismos públicos en Cataluña, desde el Ayuntamiento de Barcelona a la sede de la Generalitat, la JEC decidió que esta vez no iba a mirar para otro lado. Al recibir un recurso -no puede actuar de oficio-, ordenó retirarlos y cuando el presidente catalán dio largas, ordenó directamente a los Mossos d’Esquadra la retirada y denunció a Torra por desobediencia.

El caso dejó clara la intención de los Mossos de congraciarse con el Estado -la cúpula de la policía autonómica mandó una carta al a JEC que iba más allá de lo que le pedían- y a Torra en un proceso por inhabilitación. Torra presentó una querella sin recorrido contra los integrantes de la JEC.

La polémica de los lazos fue solo la primera de las decisiones de calado que ha tomado este organismo en la campaña de las generales. Es como si la JEC haya decidido usar su independencia a fondo sin mirar las consecuencias políticas. La principal ha sido dinamitar la estrategia de Pedro Sánchez sobre los debates.

Los cinco principales partidos aceptaron un debate a cinco en Atresmedia. La contienda debía incluir a Vox, una fuerza extraparlamentaria, pero era el formato favorito del presidente del Gobierno. La JEC lo tumbó alegando que incumplía la ley electoral, que desde 2011 incluye a las televisiones privadas en el deber de proporcionalidad.

Ana Pastor y Vicente Vallés durante la presentación de 'El debate de Atresmedia'. (EFE)
Ana Pastor y Vicente Vallés durante la presentación de 'El debate de Atresmedia'. (EFE)

“¿Quién es la Junta Electoral para decidir eso?”, se preguntaba un conocedor de la campaña socialista: “Habrá recurso”. Pero no lo hubo y Atresmedia cambió su formato. En público Sánchez afirmó que no compartía el criterio de la JEC pero asumió su decisión. El plan maestro del presidente del Gobierno para la campaña saltó por los aires. En un país que a menudo ha parecido estar regido por un sistema presidencialista el revés a Moncloa era inesperado. Atresmedia anunciaba ya su debate y los partidos lo preparaban sin pensar que pudiera tumbarlo.

En esa misma reunión, la Junta tomó otra decisión relevante: permitió que Oriol Junqueras diera una rueda de prensa desde prisión para la Agencia Catalana de Noticias, un medio público. La decisión era otro varapalo indirecto al PSOE, pero quien reaccionó más airadamente fueron el PP y Vox. Antes había dado una para Efe Jordi Sànchez. Ambos reafirmaron su inclinación a investir a Sánchez.

Cayetana Álvarez de Toledo. (EFE)
Cayetana Álvarez de Toledo. (EFE)

Para Álvarez de Toledo estas ruedas de prensa son “escandalosas”. "Una cosa es no ser una democracia militante, y la otra cosa que seamos una democracia estúpida", afirmó. Y criticó que no den ruedas de prensa encarcelados por corrupción. La decisión de la Junta también fue muy criticada por Santiago Abascal. Este consideró que eso demuestra que "en España mandan los separatistas". Eso, pese a que fue la JEC la que denunció a Torra y que en esta campaña también ha prohibido a los medios públicos catalanes usar la expresión “presos políticos” para referirse a los del 'procés'.

La JEC autorizó esos actos pero vetó otros porque alteraban el día a día en prisión ya que suponían interrumpir el juicio o el funcionamiento normal de la cárcel de Soto del Real. En esa decisión sí hubo votos particulares contrarios, pero lo normal es que las decisiones se adopten por unanimidad. Queda una semana de campaña y los recursos se acumulan.

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios