Entrevista a Pablo Casado

"El votante de Vox no tiene ningún motivo para no volver al Partido Popular"

El presidente del PP sostiene que "votar a Vox o a CS son escaños al PSOE, a Podemos y a Bildu en Álava" y que Sánchez es "un traidor a los intereses de la unidad nacional"

Después de su tercera vuelta a España de acto en acto de partido, Pablo Casado (Palencia, 1981) afronta su primera carrera electoral personal como una contrarreloj, entre las encuestas que le niegan la esperanza y dibujan el peor momento del PP y el objetivo de impedir que Pedro Sánchez siga en la Moncloa, adonde llegó "a lomos de Puigdemont, Torra y Otegi", como recuerda cada vez que puede. El presidente de los populares sigue en la carretera y el AVE para clamar por la unidad del voto del centro derecha en apoyo a su candidatura, niega el ajuste de cuentas con la etapa anterior y, al tiempo, presume de un cambio que llama regeneración y vuelta a los principios "sin complejos".

A los ocho meses de ser elegido sucesor de Mariano Rajoy y a 48 horas de entrar en la campaña oficial del 28-A, Casado insiste en que los antiguos votantes del PP tentados por Vox ya no tienen motivo alguno para ser infieles a su formación y que los que se fueron a Ciudadanos saben que Albert Rivera repetirá noviazgo con Sánchez en caso de que sumen juntos. En esta conversación con El Confidencial, entre mitin y mitin, vídeo de apoyo al toreo por colleras con Miguel Abellán, confidencias e invitación a la Semana Santa en Andalucía por Juanma Moreno, el presidente del PP lo que tiene más claro es que su auténtico adversario es Sánchez, "un traidor a los intereses de la unidad nacional y de la tradición constitucional".

PREGUNTA. Este estilo suyo de campaña incesante, con tres y cuatro actos diarios desde el pasado verano, ¿le está dando resultados, ve más cerca su objetivo de alcanzar los 100 escaños (el CIS le deja en 76)?

RESPUESTA. El estilo de campaña va con la persona y las circunstancias. El resto de líderes lleva varios años, alguno más de una década, al frente de su partido, tres de ellos se presentan por tercera vez a unas elecciones generales. Yo, después del congreso nacional, tuve tres meses para enfrentarme a las elecciones andaluzas y medio año para las generales. Eso hace que me tenga que dar a conocer, primero en los medios de comunicación y después en los debates parlamentarios, terreno en el que he recuperado un estilo que se había perdido, más anglosajón, sin papeles y centrado en las cuestiones de actualidad. Es verdad que en el ámbito territorial me empleo en una campaña clásica, como hice en Ávila las dos veces en que me presenté, con los mejores resultados, recorriendo el territorio palmo a palmo, puerta a puerta. Y me he encontrado con un panorama en el partido que, como dijo Aznar en la convención nacional, es el más difícil de los presidentes anteriores del PP, con un espacio electoral fragmentado en tres y con uno de cada tres votantes ya perdido. Por eso tenía que reconectar con mucha humildad, siendo autocrítico con lo que se puede mejorar sobre lo hecho en el pasado, pero al mismo tiempo orgulloso del partido que más ha hecho por España, sin duda.

El líder del PP, Pablo Casado, durante la entrevista. (Ramón González Araujo)
El líder del PP, Pablo Casado, durante la entrevista. (Ramón González Araujo)

P. Entre las encuestas y los medios, parece instalada en la opinión pública la idea de que Pedro Sánchez quedará primero en los comicios y luego ya verá si pacta con Albert Rivera, como intentó en 2015, o con Pablo Iglesias y los independentistas, como en la moción de censura. ¿Teme que el fatalismo cale entre sus filas?

R. Cuando me presenté al congreso nacional, nadie daba un duro por mí, y cuando me volqué en las andaluzas, decían que estaba loco, que para qué lo hacía. A mí me gusta pelear y salgo siempre a ganar, no a empatar. En este caso, vamos a dar la vuelta a las encuestas y a gobernar España. En el antecedente más cercano, el de 2016, se pronosticaba un cuádruple empate y le sacamos 100 escaños a Ciudadanos, 50 al Partido Socialista y casi 70 a Podemos. Ahora mismo, esa distancia que dan al PSOE no es real, y no es real porque los españoles saben que Pedro Sánchez es un peligro público y estoy convencido de que ni los que se declaran votantes de la izquierda querrán que sus vidas las dirijan ni Otegi, ni Torra ni Puigdemont.

Esa distancia que dan al PSOE no es real, y no es real porque los españoles saben que Pedro Sánchez es un peligro público

P. Pero parece que a Sánchez le funciona el presentarse como ejemplo de moderación, situado en el centro, entre un centro derecha partido en tres (además de extremo) y los partidos independentistas.

R. Esa supuesta moderación de Pedro Sánchez no se la cree ni su mujer. Es el presidente más radical de la historia de la democracia. Por mucho que imposte la voz y se rodee de 80 banderas de España, es el presidente más traidor a los intereses de la unidad nacional y de la tradición constitucional. Nunca un presidente había negociado con Otegi, con los herederos de Batasuna, con un terrorista confeso, para unos apoyos parlamentarios. Ninguno había sido investido con los votos de unos independentistas catalanes que están más en su apogeo de la ilegalidad y su apelación a una confrontación civil. Y nunca un presidente había permitido que un partido comunista radical como Podemos mandara en su Gobierno, manejando la televisión pública y pidiendo el Ministerio de Interior para la próxima legislatura.

P. ¿Cree que ya ha conseguido frenar el traspaso de votos a Vox?

R. Lo que tengo muy claro es que acerté en la estrategia de renovar el partido, de lanzar un mensaje muy nítido; este PP ha cambiado y al mismo tiempo seguimos siendo la mejor garantía de buena gestión económica, para la unidad de España y el prestigio internacional para los españoles. El volver a reivindicar nuestros principios sin complejos se traduce en la recuperación de votos que reflejan las encuestas. Estábamos en el 17%, hubo un repunte acusado después de nuestro congreso y luego llegó la efervescencia de Vox en Andalucía. Si hubiéramos optado por una línea más plana, más de mera gestión administrativa, el castigo hubiera sido mucho mayor. Los cinco pilares que asientan mi proyecto político no son solo de derechas, son principios transversales: la unidad de España, la defensa de la familia, la seguridad sin complejos en materia de inmigración y antiokupación o la seguridad ciudadana básica, la bajada de impuestos más eficacia económica y la regeneración de la vida pública. Son cinco pilares que propuse a mis afiliados que suscriben incluso votantes de otros partidos.

Esa supuesta moderación de Pedro Sánchez no se la cree ni su mujer. Es el presidente más radical de la historia de la democracia

P. ¿Su objetivo electoral es ahora llegar a ese 26% de los votos que tenía su partido en tiempos de Manuel Fraga?

R. No, mi objetivo es llegar al Partido Popular de los 11 millones de votos.

P. Quería decir ahora, en estas elecciones.

R. La primera refundación del PP empezó con el PDP y el Partido Liberal, que ya eran residuales; pero la de verdad se hizo después, desde el poder, cuando Unión Mallorquina, Unión Valenciana o el CDS, todo lo que había a la derecha del PSOE, se acabaron integrando. Y estoy convencido de que conseguiremos refundar un centro derecha que cuando ha ido dividido a las urnas gana la izquierda. Por eso yo aspiro y apelo a la concentración del voto en el PP, porque si se vota a Vox o a Ciudadanos, se dan escaños al PSOE, a Podemos e incluso a Bildu en el caso de Álava. Si por la fragmentación nuestro candidato Javier Maroto perdiera su escaño, este iría directamente a Bildu. Que cada elector de centro derecha reflexione si lo que quiere es dar más escaños al bloque de izquierdas, independentistas y batasunos o a un posible Gobierno 'a la andaluza' a nivel nacional.

El líder del PP, Pablo Casado, durante la entrevista. (Ramón González Araujo)
El líder del PP, Pablo Casado, durante la entrevista. (Ramón González Araujo)

P. ¿Cree que ese mensaje a la concentración del voto está calando entre sus antiguos electores que se fueron a Ciudadanos o los que pueden tener la tentación de inclinarse ahora por Vox?

R. Lo que tengo claro es que el votante de Vox no tiene ningún motivo para no votar al Partido Popular.

P. Pero los de Santiago Abascal están elevando el listón en bajada de impuestos, muros en Melilla, armas…

R. Yo analizo lo que dicen. Hablan de una política de inmigración firme, como la del PP; de una regeneración en la política severa, como la que yo he imprimido en el partido; de una bajada de impuestos masiva, cuando yo la planteo mucho mayor que ellos; de una unidad de España sin fisuras, igual que nosotros; de la defensa de la familia y de cultura de la vida, como yo. ¿Qué me echa en cara el votante de Vox, lo que pasó anteriormente? Es como si a Zidane le reprocharan lo que hizo Solari. Zidane defiende a Solari como yo hago con mis predecesores, pero lo importante es el club (aquí, el partido), y el partido ahora lo dirige una persona que no tiene ningún complejo para reivindicar las cuestiones que supuestamente el votante de Vox solicita.

Si hubiéramos optado por una línea más plana, más de mera gestión administrativa, el castigo hubiera sido mucho mayor

P. ¿Y los que se les fueron a Ciudadanos?

R. El votante de Ciudadanos no se fía de su líder. Ha visto que cuando dijo que no pactaría con Sánchez firmó después el pacto del abrazo con Sánchez, que cuando aseguró que nunca pactaría con Rajoy, acabó por apoyar a Rajoy (e hizo muy bien), y que luego aseguró que nunca pactaría con Susana Díaz y también lo hizo. Ahora, afortunadamente, pactó con Juanma Moreno. Lo que quiero decir es que cuando Rivera tiene que jurar y perjurar tantas veces lo que no va a hacer, es que ni su electorado le cree. No es un reproche, es análisis. El PP es el único que puede decir que no pactará con el PSOE, con Podemos, con los independentistas y los batasunos, y eso el electorado lo sabe.

P. ¿Da por hecho que Rivera se apuntaría a un Gobierno con Sánchez aunque no lleguen a la mayoría absoluta y tengan que buscar también abstenciones de otros grupos?

R. Si Sánchez y Rivera suman, van a intentar formar Gobierno, no me cabe la menor duda. Igual que si Sánchez suma con Podemos, Batasuna, Puigdemont y Torra, también formarán Gobierno.

El líder del PP, Pablo Casado, durante la entrevista. (Ramón González Araujo)
El líder del PP, Pablo Casado, durante la entrevista. (Ramón González Araujo)

P. En los sectores del PP que han salido peor parados con la renovación del partido y las listas, le acusan de haber hecho unas candidaturas de fieles estrictos, para aguantar en la oposición sin críticas internas.

R. Yo no creo eso. Todo el mundo tiene su sitio en el PP. No hay más que repasar el número de exministros, exsecretarios de Estado y exmiembros de las antiguas ejecutivas de Aznar y Rajoy para ver que este es un equipo conjunto. Desconozco un solo caso de alguien con puesto relevante en el pasado que quisiera seguir y se haya quedado fuera de las listas al Congreso, el Senado o el Parlamento Europeo.

P. Le tengo que recordar al ministro del Interior Jorge Fernández o los anteriores responsables de ese departamento, como el exsecretario de Estado Francisco Martínez, señalados en asuntos como la operación Kitchen.

R. Mi compromiso con la ejemplaridad en la política es máximo, y si hay una evidencia de que algo se ha hecho mal, esas personas no tendrán cabida en el partido. Pero también tengo que decir que hoy en día no hay constatación alguna de nada. Y si hablamos de 'policía política', tengo que recordar que por eso acaba de dimitir una persona que trabajaba en la Moncloa, y que el único partido que tiene acreditado haber sufrido espionajes es el PP, por ejemplo Manuel Pizarro, y en la etapa en que el Ministerio del Interior estaba dirigido por Alfredo Pérez Rubalcaba. Tenía el sistema Sitel y a Rafael Hernando y a Carlos Floriano les amenazaba con la advertencia de “sé todo lo que decís”. Sobre las informaciones de los casos actuales, añado que si hay una sola ilegalidad o irregularidad, seré absolutamente implacable.

Si Sánchez y Rivera suman, van a intentar formar Gobierno. Igual que si Sánchez suma con Podemos, Batasuna, Puigdemont y Torra, también lo formarán

P. Siguiendo con los equipos. Presume del mérito del último Gobierno de Rajoy en sacar a España de la crisis económica y en la creación de empleo en los últimos años, pero en sus listas no hay un solo ministro o secretario de Estado del equipo económico de esta etapa. ¿Es una cuestión de giro liberal en política económica?

R. Mi equipo económico está formado por ex altos cargos con experiencia. En las reuniones para hacer el programa electoral, han participado exministros de Hacienda, exsecretarios de Estado y expresidentes de empresas públicas. Estoy en contacto con personalidades como Elvira Rodríguez, Pepe Folgado, Jaime García Legaz, Jiménez Latorre, Luis de Guindos, Miguel Arias Cañete… Y hay que recordar que la responsable de política económica del partido es la vicesecretaria Isabel García Tejerina, exministra de Agricultura, y que quien lo lleva en el Congreso es Alberto Nadal, exsecretario de Estado de Presupuestos. Lo que pasa es que Daniel Lacalle, responsable de la fundación en materia de economía, está teniendo un peso muy importante, como otras personas que no han querido volver a la política, como es el caso de Manuel Pizarro.

El líder del PP, Pablo Casado, durante la entrevista. (Ramón González Araujo)
El líder del PP, Pablo Casado, durante la entrevista. (Ramón González Araujo)

P. ¿Qué opina Rajoy de la renovación del PP?

R. Llevo sin hablar con Rajoy ni con Aznar desde la convención nacional de enero. Les estoy muy agradecido por su papel y el apoyo que dan en campaña cuando son requeridos por las organizaciones regionales.

P. Su promesa de bajar impuestos parece chocar con la realidad de la ralentización de la economía y de la creación de empleo que usted mismo denuncia.

R. Para eso queremos llegar al Gobierno el mes que viene, no dentro de cuatro años, porque nos encontraríamos con una situación como la que dejó Zapatero, una ruina total, al borde del rescate y con tres millones de parados en la calle. Y eso es el Partido Socialista. Nosotros proponemos una revolución fiscal que incluye la supresión de los impuestos de actos jurídicos documentados, patrimonio, sucesiones y donaciones; que baja el IRPF a un tipo máximo del 40% y sociedades al 20%. También amplía la tarifa plana para autónomos a dos años. Todo eso, según los datos de la Agencia Tributaria, son unos 16.000 millones de euros, y solo con la ley de armonización de unidad del mercado que defendemos se aportaría una inyección entre 20.000 y 25.000 millones a la economía productiva, lo que equivale a crear 400.000 puestos de trabajo.

Llevo sin hablar con Rajoy ni con Aznar desde la convención nacional de enero. Les estoy muy agradecido por su papel y el apoyo que dan

P. ¿Tiene alguna noticia o mensaje de la Moncloa o de Ferraz sobre la disposición de Sánchez a debatir con algún formato?

R. Sánchez tiene miedo a debatir, por eso lo rechaza. Sabe que en cuanto debate se muestra su gran mentira, y es que es un presidente radical y sectario apoyado en los votos de PDeCAT, ERC y Bildu, que llegó en la moción de censura a lomos de Puigdemont, Torra y Otegi. Es muy grave que un presidente del Gobierno se niegue a un cara a cara con un jefe de la oposición que, además, le saca 50 escaños. Se cree capitán general y es el presidente del Gobierno con el apoyo más ínfimo de la historia de España, que llegó al cargo con los votos de quienes quieren romper España. No es una persona de fiar.

P. ¿Entonces ya sabe que no habrá debates?

R. No solo eso. Sé que los medios se quejan en privado del maltrato que reciben de la Moncloa pero no hacen nada. Cuando Rajoy no daba una rueda de prensa, yo veía las cámaras en el suelo y le llamaban el presidente del plasma. Ahora Sánchez solo se aparece en el Nodo particular que se ha montado en Televisión Española y aquí nadie dice nada.

Es muy grave que un presidente del Gobierno se niegue a un cara a cara con un jefe de la oposición que, además, le saca 50 escaños. No es de fiar

P. ¿Qué hará el PP si Sánchez sigue en el poder y abre esa tercera vía entre la Constitución y la exigencia de autodeterminación en Cataluña que tantea con su oferta de nuevo estatuto o modelo 'plurinacional asimétrico' que defendía en tiempos el PSC?

R. Ni valoro que siga gobernando Sánchez. Somos un país sensato y no queremos que Torra y Otegi manden en la vida de nuestros hijos. Espero que España tenga la sensatez suficiente para sacarlo de la Moncloa de forma urgente. Pero no me cabe la menor duda de que si pudiera, haría lo que dice Iceta, admitiría un referéndum de autodeterminación y volvería a pactar lo del relator internacional. Tampoco descarta ni niega que vaya a decretar indultos. El origen de todos los males con Cataluña es el estatuto anticonstitucional de Maragall y Zapatero, y ahora la negociación de Pedralbes es el kilómetro cero de la ruptura constitucional de España. Si Sánchez gobierna, al final habrá consulta para la independencia, y por eso, para pararlo, tengo que llegar al Gobierno y poner orden en Cataluña con la Constitución, y de inmediato.

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