El PP propone revisar el Estado autonómico

Casado: "Sánchez prefiere las manos manchadas de sangre que manos blancas"

El programa electoral del Partido Popular para los comicios del 28-A es más concreto que en anteriores citas con las urnas al estar desarrollado en 500 medidas "para cambiar España"

Foto: El presidente del PP, Pablo Casado. (EFE)
El presidente del PP, Pablo Casado. (EFE)

El programa electoral del Partido Popular para los comicios del 28-A es más concreto que en anteriores citas con las urnas al estar desarrollado en 500 medidas "para cambiar España" y, entre ellas, destacan la rebaja general o supresión de impuestos y una pormenorizada aplicación del artículo 155 de la Constitución para intervenir la Generalitat catalana. La formación que preside Pablo Casado se compromete a recuperar la legalidad constitucional en Cataluña y emplear para ello las facultades legales establecidas con ese fin "por el tiempo que resulte inexcusable" y con especial atención a las competencias de "educación, régimen penitenciario, medios públicos de comunicación y hacienda pública".

Casado acusó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de preferir "las manos manchadas de sangre que las manos pintadas de blanco", en referencia al apoyo que considera que ha buscado de EH Bildu para aprobar los últimos decretos del Gobierno. En el acto de presentación del programa electoral del partido en Barcelona, también reprochó a Sánchez que prefiera "las manos pintadas de amarillo" de los independentistas para perpetuarse en el poder y aseguró que es "un peligro público para España" y el presidente "más radical y más sectario" de la historia española.

En el primer capítulo del programa, titulado "Comprometidos con el fortalecimiento de la nación", el PP incluye 17 medidas para lograr ese objetivo que incluyen las referentes a la intentona separatista en Cataluña, pero también a una auditoría general del funcionamiento del Estado autonómico y una moratoria sobre cualquier nueva cesión de competencias.

También se abre la vía a que la Administración central recupere servicios públicos hoy en manos de los gobiernos regionales, a petición de las propias autonomías y para garantizar su eficacia y eficiencia económica. "Estableceremos los cauces necesarios para que aquellas comunidades autónomas que así lo deseen encomienden a la Administración del Estado el ejercicio de aquellas competencias que puedan ser administradas de manera más eficaz desde el Gobierno de la nación", reza el texto.

Además de recuperar el artículo del Código Penal que tipificaba como delito la convocatoria de referéndum ilegal, Casado se compromete a reformar la ley sobre indultos para prohibirlos en los casos de delitos de rebelión y sedición, las acusaciones que hoy pesan sobre los juzgados y prófugos exresponsables de la Generalitat.

El programa concreta medidas para cerrar las delegaciones del gobierno catalán empleadas en promocionar a cargo de las arcas públicas la causa de la sedición y también asume la necesidad de cambiar las leyes sobre seguridad para aclarar competencias y permitir a los cuerpos nacionales intervenir en caso de que los autonómicos eludan sus obligaciones o se salten el marco constitucional.

"Reformaremos la Ley 2/86 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para reforzar la necesaria coordinación de la Policía Nacional y la Guardia Civil con las policías autonómicas. Garantizaremos la intervención en condiciones de plena operatividad en todo el territorio nacional de la Policía Nacional y la Guardia Civil y específicamente, ampliaremos las infraestructuras a disposición de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para así reforzar sus capacidades ante los nuevos desafíos", detalla el punto correspondiente.

En el capítulo para reforzar la unidad nacional y el respeto a los símbolos de España, el PP añade que el juramento o promesa de la Constitución por las autoridades y representantes parlamentarios volverá a serlo, como era norma al principio de la democracia, sin adornos ni proclamas como ahora, con un simple 'sí'.

En materia de política fiscal, el Partido Popular desmenuza lo que Casado llama su "revolución fiscal" al plantear una reducción del IRPF situando el tipo máximo por debajo del 40%; una bajada del Impuesto de Sociedades a un tipo máximo del 20%; y la supresión de los impuestos de Sucesiones, Donaciones y Actos Jurídicos Documentados. Además, el PP apuesta por blindar fiscalmente el ahorro para la jubilación como su presidente también había anunciado.

Elecciones Generales
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
37 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios