EN SU GRAN MAYORÍA, EMPLEO DE LOS EXTRANJEROS

La recuperación aflora más de 246.000 empleos que operaban en negro

La recuperación de la actividad está aflorando miles de empleos que han trabajado durante años en negro. Eso explica que la afiliación a la Seguridad Social crezca más que la EPA

Foto: Octavio Granados, secretario de Empleo y Seguridad Social. (EFE)
Octavio Granados, secretario de Empleo y Seguridad Social. (EFE)

La recuperación de la actividad económica está teniendo efectos algo más que positivos para el empleo. Pero también para aquellas actividades que antes se realizaban en negro y que, al abrigo de la mejora de la coyuntura, están aflorando. Así lo refleja una comparación de la EPA y de la afiliación en alta a la Seguridad Social, que muestra cómo, desde el primer trimestre de 2014, que marca el suelo más reciente en términos de ocupación, se han ido estrechando las diferencias entre ambos instrumentos de medición del empleo.

En concreto, si en aquel trimestre la Encuesta de Población Activa (EPA) mostraba la existencia de 16,95 millones de ocupados, la Seguridad Social registraba (media mensual del trimestre) una afiliación equivalente a 16,22 millones de empleos. Es decir, había una distancia de 723.200 ocupados. Los datos más recientes muestran, por el contrario, una diferencia de 477.000 empleos entre ambas metodologías. Por lo tanto, la distancia se ha estrechado en 246.200 puestos de trabajo.

Otra comparación lo pone negro sobre blanco. Mientras que la afiliación a la Seguridad Social lleva creciendo de forma sistemática por encima del 3% anual desde hace dos años, el avance del empleo en términos EPA no aumenta por encima de ese 3% desde el primer trimestre de 2016, lo que pone de relieve dos velocidades bien distintas.

Tradicionalmente, la EPA, que es un trabajo estadístico, muestra más empleo que la afiliación a la Seguridad Social. Entre otras cosas, porque los entrevistadores del INE preguntan al encuestado sobre sus condiciones de trabajo, ya sea como ocupado o como parado, independientemente de su estatus legal. La confidencialidad estadística garantiza que esa información no pueda ser utilizada con fines legales a efectos de la Inspección de Trabajo. Algo que explica que los datos de la encuesta de población activa sean habitualmente más 'generosos' con el volumen de empleo que la afiliación, al margen de otras variables de carácter metodológico.

Por el contrario, cuando la coyuntura económica se tuerce, la tendencia es muy distinta. Las empresas tienden a contratar de forma irregular, ya sea para pagar menos salarios al margen del convenio colectivo o para ahorrarse las cotizaciones sociales. Esto sucede, principalmente, en el caso de los empleos menos cualificados, y, en particular, de los inmigrantes, colectivo en el que las irregularidades laborales son mayores.

Patrón de crecimiento

No se trata de una cifra pequeña. Los datos más recientes de afiliación de extranjeros muestran la existencia de 2,02 millones de ocupados, lo que da idea de su importancia estadística. Pues bien, desde 2014 —año en que la economía comienza a remontar— y hasta hoy, el empleo entre extranjeros en términos de afiliación ha crecido en nada menos que un 26%, mientras que, por el contrario, el que afecta a trabajadores nacionales ha avanzado un 13%. Es decir, justamente la mitad. El patrón de crecimiento de la economía española (principalmente volcada en la hostelería y en trabajos de escaso valor añadido) puede explicarlo.

Esta distinta evolución es la que explica, por lo tanto, el estrechamiento de la distancia que históricamente separa al empleo a la luz de la EPA y el número de cotizantes. Aunque no hay estadísticas oficiales (el último trabajo del INE corresponde al año 2015), se puede llegar a la conclusión de que el empleo aflorado corresponde en su gran mayoría a la población extranjera. En ese trabajo, Estadística llegó a calcular que la diferencia entre ambas metodologías se debía exclusivamente al empleo de extranjeros, tanto de dentro como de fuera de la Unión Europea.

En todo caso, ninguna metodología es perfecta. Como ha asegurado el INE en documentos oficiales, el fichero de afiliación a la Seguridad Social puede contener cotizantes ficticios que buscan obtener una pensión de jubilación en el futuro mediante la firma de convenios especiales con el propio sistema público de protección social o, incluso, con la intención de percibir el subsidio del paro. Estos colectivos no pueden considerarse como trabajadores en situación de alta, ya que, en realidad, no son ocupados.

Como ha asegurado el INE, el fichero de afiliación a la SS puede contener cotizantes ficticios que buscan obtener una pensión de jubilación futura


Es decir, un número indeterminado de trabajadores estaría 'comprando' su pensión pagando las cotizaciones correspondientes, sin que ocupen un puesto de trabajo. Una situación que afecta, sobre todo, al colectivo de autónomos, en muchos casos procedentes del régimen general de asalariados que por distintas razones han sido expulsados del mercado de trabajo antes de alcanzar la edad legal de jubilación.

El fichero de afiliación a la Seguridad Social, igualmente, no incluye a los funcionarios afiliados a cualquier mutualidad pública, siempre que no realicen ninguna otra actividad que obligue a su inclusión en alguno de los regímenes del sistema. En todo caso, el hecho de que esté aflorando empleo que estaba oculto no significa que la contabilidad nacional no recoja esa actividad, ya que los trabajadores, aunque se encuentren en situación irregular, consumen, incluso pagan impuestos, principalmente los indirectos, como el IVA. De hecho, la economía sumergida ya se incluye en el PIB, aunque no de forma exhaustiva en el caso de las estadísticas de empleo.

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