CCOO ESTIMA EL FRAUDE EN 60 MILLONES

El gigante del falso autónomo: Empleo caza a la firma de los 5.000 precarios en mataderos

La Inspección de Trabajo comienza a dar de alta a los empleados que la industria cárnica subcontrata a través de Servicarne. Campofrío o Sada, entre los gigantes afectados

Foto: Muchos de los trabajadores de mataderos son falsos autónomos. (EFE)
Muchos de los trabajadores de mataderos son falsos autónomos. (EFE)

Soraya es autónoma. Al menos formalmente. Pese a estar dada de alta en ese régimen de la Seguridad Social, explica que lleva 14 años trabajando de noche en la planta de Campofrío en Torrent (Valencia) subcontratada por la cooperativa Servicarne. No elige ni horarios ni trabaja para varias empresas: "Trabajo en envasado de beicon y salchichas. Llevo casi 14 años y medio y es como si fuésemos esclavos. Empecé cobrando unos 600 euros de aprendizaje y me parecía bien porque tenía 23 años". Una cosa llevó a la otra y Soraya siguió en Servicarne, una cooperativa que suministra más de 5.000 autónomos precarios a cárnicas de toda España. Soraya define su situación como de falsa autónoma, ya que no tiene ninguna libertad de horario: "Hacía lo que me mandaban ellos y los descansos que me decían. El día que no voy no lo cobro, y el día que no trabajo me sancionan".

Hasta hace poco, cuenta, ella se pagaba hasta los guantes de trabajo. "Trabajando seis noches a la semana, en turno de 21:50 a seis de la mañana, cobro 1.400 euros, pero de ahí tengo que pagar autónomos", explica por teléfono muy enojada. Ahora está de baja por ansiedad. "Me dan 15 euros al día de baja, pero tengo que pagar 300 euros de autónomo, así que lo poco que cobro va para eso". A sus 40 años recién cumplidos, ha decidido romper con todo y denunciar su situación en los tribunales. "Puede poner mi nombre. A mí no me engañan más. Allí no vuelvo si no es como trabajadora de Campofrío, pero no como autónoma de Servicarne. No me engañan más. Estaré mejor fregando escaleras".

"Trabajo seis noches a la semana, de 21:50 a seis de la mañana. Cobro 1.400 €, pero de ahí tengo que pagar autónomos. Es como si fuésemos esclavos"


Otros trabajadores consultados cuentan experiencias parecidas, pero piden el anonimato. Otro 'autónomo' describe una situación similar en Galicia. "Trabajo en una sala despiezando cerdos. Es un trabajo duro físicamente. Entro a las siete de la mañana pero sin hora de salida, depende de cuánta carne haya ese día. A final de mes gano 1.080 euros, y de ahí tengo que pagar autónomos". Este empleado cuenta que no decide su horario ni para quién trabaja, lo que caracterizaría el trabajo autónomo, y que como él había más de 100 personas en esa situación solo en este matadero.

Como estos, miles de trabajadores precarios han sido la fuerza motriz de la expansión de la industria cárnica en España. Pero la Inspección de Trabajo, del Ministerio de Empleo, ha empezado a dar de alta a miles de estos falsos autónomos en el régimen general de la Seguridad Social, como trabajadores de las empresas para las que realmente ejercen su labor, según explican los sindicatos. Lola Santillana, secretaria de Empleo de CCOO, explica en su despacho la magnitud del fraude: "En la Seguridad Social nos dicen que puede haber 10.000 trabajadores afectados. Calculamos que solo Servicarne ha cometido un fraude de unos 60 millones de euros".

Servicarne responde: "Todo está en orden. Somos la mayor cooperativa y los sindicatos nos quieren barrer para tener afiliados"


El sistema que denuncian los sindicatos es perfecto... para las empresas. Servicarne —hay otras cooperativas, pero esta es la mayor— aporta a sus cooperativistas que son autónomos a los mataderos. Las empresas —Campofrío, Sada..., en especial las del pollo— los usan así sin vinculación laboral. A menudo trabajan codo con codo con sus propios empleados —o en salas aparte—. Es algo parecido a lo que han hecho muchos sectores contratando empresas multiservicios. Aprovechando la reforma laboral, que permite a las empresas pactar un convenio por debajo del del sector, reponedores, limpiadoras, camareras de hotel, mozos de almacén... han sido subcontratados en condiciones precarias.

Desde Servicarne, sin embargo, se insiste en que todo es una campaña orquestada por los sindicatos para dañar su imagen. "Tengo 80.000 inspecciones que me dicen lo mismo, que todo está bien, y más de 1.000 sentencias que nos dicen que todo es correcto. Somos la mayor cooperativa y los sindicatos nos quieren barrer para tener afiliados", responde Mercedes Torres, abogada de Servicarne.

"Servicarne es una cooperativa de trabajo asociado donde todos sus socios/as forman parte voluntariamente, cada uno tiene un solo voto y un solo título de socio de 90,15 euros. No somos una empresa de capital, lo único que nos importa es el trabajo, y todos tenemos los mismos derechos y los mismos deberes cooperativos"; señala en un comunicado. Sobre el hecho de que no sean solo los sindicatos sino también la Inspección de Trabajo quienes los consideran falsos autónomos, Torres responde que este procedimiento acaba de empezar y que quedan muchos recursos. La empresa sostiene que el sueldo medio es de 1.800 euros y que muchos trabajadores del sector prefieren ser autónomos a estar sometidos al control de un empleador.

Vicente Canet, responsable de la industria alimentaria de Comisiones, insiste en que son falsos autónomos y que este sistema ha crecido en los últimos años. "Empezamos de forma conservadora hablando de 5.000 falsos autónomos. Conforme vamos conociendo el sector, vemos que son muchos más. Ahora decimos que 15.000, y sigue siendo una cifra baja". El sindicato calcula que estos ganan un 40% menos que sus pares contratados por las empresas cárnicas. A eso hay que sumar las desventajas de ser autónomo, y de los derivados de una menor cotización.

Esta práctica permite explicar al menos en parte el 'boom' de la industria cárnica durante la crisis. Entre 2008 y 2016, el sector ha crecido un 23%, según un estudio de Comisiones Obreras. Y desagregando datos, se puede detectar la tendencia a la subcontratación. Entre 2006 y 2014, por ejemplo, la subcontratación creció un 27%. Mientras el número de trabajadores por cuenta ajena apenas creció entre 2008 y 2017, el de autónomos subió un 34%, siempre según el estudio de Comisiones Obreras.

El fenómeno no es ni mucho menos nuevo, pero ha crecido los últimos años bajo las narices de los sindicatos. Por un lado, los sindicatos no tienen casi implantación entre los autónomos (mientras vigilaban las condiciones de los empleados de las grandes cárnicas). Y menos si, como en este caso, muchos son inmigrantes. Servicarne, por ejemplo, nació en 1977 en Barcelona. Canet explica que en origen era una cooperativa organizada por matarifes para mejorar su posición laboral. "Pero eso se desvituó pronto, porque si quieres trabajar ahí tiene que haber un acuerdo mercantil entre la empresa y Servicarne, y ya no son autónomos. Entonces la industria ve que hay mano de obra con un margen mayor, ya que cotizan por la base mínima del RETA y se les puede fijar un precio por hora o por pieza menor. Pero los medios y la organización son de la empresa real y Servicarne solo aporta falsos autónomos que, por decirlo de alguna manera, solo ponen el cuchillo".

Inicialmente, algunos trabajadores demandaron por cesión ilegal de trabajadores —la simulación de que un trabajador realmente lo es de otra empresa que paga menos—, pero Servicarne ganó en los tribunales. Cuentan que tras las primeras denuncias se extremaron las precauciones y los autónomos pasaron a tener sus propios vestuarios y a trabajar en salas al margen de los empleados de primera, lo de las cárnicas. Servicarne también ganó que los cooperativistas no tenían derecho a la afiliación sindical porque eran autónomos. "Después decidimos ir por falsos autónomos y falsos cooperativistas. Queremos que los den de alta en la Seguridad Social, cosa que ya está haciendo de oficio la Tesorería para los últimos años, y que descalifiquen la cooperativa, como hizo con Factoo", cuenta Lola Santillana.

Los falsos autónomos han sido la fuerza motriz del 'boom' de la industria cárnica. (EFE)
Los falsos autónomos han sido la fuerza motriz del 'boom' de la industria cárnica. (EFE)

Esa denuncia a la Inspección de Trabajo citaba 52 empresas que tenían como trabajadores a cooperativistas de Servicarne. Están repartidas por toda España: Frimancha, Cárnicas Frivall, Sada, Frigolouro, Vacuno de Navarra, Aviagen... No es algo puntual. "Servicarne no es más que una herramienta que proporciona mano de obra barata y flexible al verdadero empresario, que es la empresa cárnica o principal, la cual consigue una ventaja competitiva dentro del sector mediante el 'dumping' social", según la denuncia de CCOO. Este diario intentó el viernes, sin éxito, obtener la versión de Sada y de la patronal de la industria.

Campofrío explica por correo que a principios de mayo, coincidiendo con las altas de la Inspección, rompió con Servicarne en la planta de Torrent. "Dicha planta se trataba del único centro de Campofrío donde operaba Servicarne, y el volumen de actividad de la cooperativa respecto al volumen total de plantilla del grupo en España era mínimo. En cuanto a los socios trabajadores que prestaban servicios para Servicarne en nuestra planta, han podido optar por prestar servicios bien directamente en Campofrío o bien a través de otra entidad, en ambos casos encuadrados en el régimen general de la seguridad social", según explica una portavoz por correo, que añade que los autónomos que han decidido seguir con Servicarne ya no trabajarán en la planta de Campofrío.

El sindicato denuncia que Servicarne no funciona como una cooperativa, sino como una empresa dirigida desde la cúpula en que los falsos autónomos solo pagan 50 euros al mes pero no controlan nada. "El consejo rector y la asamblea general son una pantomima". Esa denuncia puso en marcha una bola de nieve que amenaza con arrasar todo el sistema. Hace dos semanas, la Seguridad Social empezó a dar altas de oficio a los trabajadores que han pasado por estas empresas, según los sindicatos. Las altas, que afectan a los últimos años, están llegando de forma escalonada. Al recibir las notificaciones algunas empresas despiden a los autónomos que acaba de dar de alta.

Un trabajador afiliado a CNT explica que estuvo cinco años en Servicarne. "Pedí trabajo en un matadero y me dijeron que para eso tenía que hacerme socio de Servicarne. En algunas empresas cárnicas, como Productos Florida, ponen un buzón para currículos en la calle pero luego te llama Servicarne". Este empleado, que pide el anonimato por temor a represalias, coincide en que los cooperativistas no controlan la vida de la cooperativa. "A la asamblea anual van 100 personas, normalmente jefes, de los 5.000 cooperativistas que hay. El reparto de beneficios es de solo 50 o 60 euros por socio, que coincide prácticamente con lo que pagan los cooperativistas al mes a Servicarne". De autónomos, cuenta, solo tenían el nombre y la cotización. El milagro agroalimentario, sostiene, tenía caras ocultas. Esta es una de ellas.

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