LaLiga Santander: Hasta Bale deja en evidencia a Cristiano, que toca fondo junto al Real Madrid. Noticias de Liga
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Hasta Bale deja en evidencia a Cristiano, que toca fondo junto al Real Madrid

Cristiano en Vigo fue una sombra de sí mismo, un sueño de lo que fue, algo similar a lo que le ocurre al campeón de Liga, competición que ha tirado quedando a 16 puntos del Barça en la 18ª jornada

Foto: Bale fue de lo poco salvable del Real Madrid en Vigo. (Reuters)
Bale fue de lo poco salvable del Real Madrid en Vigo. (Reuters)

El Madrid no ha tirado la Liga, no ha decidido que no le importa este título y va a preferir aunar esfuerzos en las otras dos competiciones en las que todavía tiene las opciones intactas. No es una decisión voluntaria, sino una involución futbolística escandalosa poco tiene que ver con el manido tema físico de los futbolistas y sí más con las ideas expresadas sobre el terreno de juego o, mejor dicho, la falta de ellas en cada encuentro que ha disputado desde hace ya demasiados meses. Durante los últimos 45 minutos de Vigo jugó como un equipo pequeño, de esos que intentan sobrevivir a la temporada sin sufrir, encerrado en su área, esperando que capease un temporal que fue menos duro que el de la AP-6, pero que al Madrid le pareció como la tormenta perfecta. 2-2 y a 16 puntos del Barça.

Cuando Karim Benzema regresó de vacaciones con un problema físico, el Madrid se quedaba solo con Mayoral como delantero centro. Algunos medios de comunicación anunciaban que era el momento idóneo para que el canterano se ganase la confianza de su entrenador, porque sin el '9', su sustituto natural debía tener minutos importantes, era una cosa de lógica... que no se basaba en ningún tipo de fundamentación material. Primer partido de Liga sin Benzema, y Mayoral no jugó ni un minuto, al menos esta vez estuvo en la convocatoria. Jugó el Madrid sin punta en Vigo y lo volverá a hacer próximamente, siempre que tenga oportunidad, pues Zidane se fía más de los que no son arietes que del que sí lo es.

Después de lo vivido en Balaídos, a Zidane sin duda le compensará su decisión. Menos en el resultado, que ya obliga (y ahora en serio) a pensar más en conservar puesto de Champions League que en buscar el título de liga, le vino bien en el sentido de recuperar para la causa a Gareth Bale. Como todo el equipo, jugó un partido muy normal, el suyo superior por su aportación en cuestión de goles, pero esos tantos le colocan como un verdadero candidato a ser relevo de Benzema cuando este no esté y, sobre todo, cuando Cristiano sigue siendo un cero a la izquierda (mantiene su récord negativo en cuatro goles en 17 jornadas -el Madrid tiene pendiente el partido contra el Leganés-).

Cristiano se mantiene en cuatro goles en 17 jornadas de Liga. (Reuters)
Cristiano se mantiene en cuatro goles en 17 jornadas de Liga. (Reuters)

Sabemos que Cristiano estuvo en Balaídos porque si uno se fijaba, se le observaba ahí, en el césped, vestido de negro con el '7' a la espalda. El mejor jugador del mundo para 'France Football' y para la 'FIFA' es el único futbolista del Real Madrid al que no se le puede cambiar cuando está jugando mal, al que no se le puede dar un toque, un 'banquillazo' de vez en cuando para que sienta la obligación de mejorar. No está, pero ni siquiera se le espera ya. Su mayor virtud en sus muchos años de plenitud era su capacidad para gestar goles de la nada, de una jugada intrascendente sacar un genial regate que rompiera a uno o dos defensas o un grandísimo disparo a la escuadra.

Cristiano en Vigo fue una sombra de sí mismo, un sueño de lo que fue, la añoranza de la juventud que nunca volverá. En la primavera de 2017 se coronó como el mejor rematador del mundo, letal en las profundidades del área allí donde ni el mejor defensa aspiraba a darle caza porque aparecía donde no se le esperaba, como '9' que nunca fue y que ahora tiene que ser a falta de explosividad, desborde y participación coral. El portugués, desde su gol en el Camp Nou, es otra persona, un futbolista inferior, irrelevante en el juego, ineficaz en la materia realizadora, desesperado por su falta de acierto, incluso más allá, de su falta de oportunidades.

La diferencia entre él y Gareth Bale no residió solo en los goles, que también, obviamente. Bale buscó el gol, intentó ser útil para su equipo en una posición, la de segundo punta, que tampoco es, en teoría, la suya, pero en la que aportó la profundidad que se le pedía a sí mismo y a Cristiano. Con la defensa adelanta de Unzue, el de Cardiff jugó con el fuera de juego durante toda la primera mitad y en dos ocasiones acertó, dos muy seguidas, concentradas, como una buena reducción de Pedro Ximénez en la sartén, pero igualmente excelentes. Luego desapareció, como los demás, no iba a ser más él. Pero tampoco podía ser menos, como su compañero en punta, que acabó el partido. Bale se fue al banco para dejarle el puesto a Asensio, un futbolista llamado a reinar en este deporte el día en que aprenda cómo ser mínimamente regular.

El penalti que le detuvo Keylor a Aspas. (Reuters)
El penalti que le detuvo Keylor a Aspas. (Reuters)

Iago Aspas solo tiene dos años menos que Cristiano. Ha pasado por casi todas las etapas del fútbol, las buenas y las malas, y decidió que podía ser más feliz jugando en casa para un club que le importaba, en vez de sufrir en otras partes un ostracismo inexplicable. Y si fue inexplicable es por el nivel actual del gallego, el mejor delantero español de la Liga. Marca goles sin ser punta y, sobre todo, los genera con su inteligencia. Es el líder espiritual y material de su equipo, siempre quiere el balón y siempre sabe qué hacer con él, encuentra espacios, se los genera al compañero y aparece allí donde debe. Todo lo que el mejor jugador de una plantilla está llamado a hacer...

El estado de forma de Cristiano representa a buena parte de sus compañeros en estos momentos, no en general. Afectado psicológicamente por no jugar ningún minuto en el Clásico, Isco no ha estado fino, más allá de su pase de gol a Bale. Ya venía bajando su media en los días anteriores al partido contra el Barça, esto es simplemente la continuación, como le pasa a Marcelo, al que el exceso de minutos está matando a disgustos (ya que Zidane no confía en Theo). Más grave es quizás la falta de equilibrio del centro del campo, el mismo que se comió el mundo, sin ideas, sin fluidez, sin tan siquiera mando a través de la posesión del balón. Y Keylor, que lo mismo te quita con una horrible salida en el golazo de Wass, como te da parando el penalti a Aspas (adelantándose dos metros en el momento del lanzamiento). Y dice Casemiro que van a seguir luchando por ganar el título...

Ficha técnica

2 - Celta de Vigo: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Cabral, Roncaglia, Jonny; Wass (Jozabed, min.89), Radoja, Hernández, Pione Sisto (Emre Mor, min.72; Iago Aspas y Maxi Gómez.

2 - Real Madrid: Keylor Navas; Achraf, Varane, Nacho, Marcelo; Casemiro, Modric (Lucas Vázquez, min76), Kroos; Isco Alarcón (Kovacic, min.77), Bale (Asensio, min.84) y Cristiano Ronaldo.

Goles: 1-0, m.33: Wass. 1-1, m.36: Bale. 1-2, m.38: Bale. 2-2, m.81: Maxi Gómez.

Árbitro: Jaime Latre (comité aragonés). Amonestó a Hugo Mallo y Aspas, por parte del Celta de Vigo, y a Casemiro y Keylor Navas, por parte del Real Madrid.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la decimoctava jornada de la Liga Santander disputado en el estadio de Balaídos ante 20.872 espectadores.

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