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Los bofetones a Diego López: la debilidad de Mourinho hace gestas con 40 años
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la dulce longevidad del portero

Los bofetones a Diego López: la debilidad de Mourinho hace gestas con 40 años

Diego López ha sufrido en silencio. No lo ha tenido fácil, ni siquiera consiguió que le vieran en el Real Madrid como el sucesor de Casillas. Ha resistido y saborea el éxito en el Espanyol

Foto: Diego López celebra la clasificación del Espanyol en la Copa contra la Ponferradina
Diego López celebra la clasificación del Espanyol en la Copa contra la Ponferradina

Diego López las ha visto de todos los colores a sus 40 años. Hay más bofetones que elogios a lo largo de su dilatada carrera. El principal manotazo que se llevó es la situación de incomodidad e, incluso, de injusticia que sufrió cuando Mourinho decidió que tenía que jugar por delante de Casillas. Era la debilidad del entrenador portugués, que consideró que entrenaba mejor que Iker.

Diego López se vio envuelto en una guerra entre los defensores de Mourinho y los de Casillas. Hasta el punto de que la relación con Casillas se enfrió y dejaron de ir a cenar juntos, según reconoció Diego cuando salió del Real Madrid. De este fuego cruzado acabó quemado, pero siguió adelante y le sirvió para hacer costra. Su trayectoria en la portería, en diferentes equipos y con la espina clavada de la Selección (solo jugó un partido amistoso contra Macedonia), tiene más episodios de sinsabores. Pero debe tener algo especial, resistente a los tiros, para seguir en activo y conseguir que, por fin, valoren su trabajo.

Foto: Quique Sánchez Flores da instrucciones en un partido del Getafe. (EFE/Miguel Ángel Molina)

Diego López es el héroe del Espanyol con sus dos paradas en la tanda de penaltis contra la Ponferradina que clasifican al equipo blanquiazul para los octavos de final de la Copa del Rey. Detuvo dos y puso nervioso a otro jugador para hacerle errar el lanzamiento y enviarlo al larguero. Lo celebró con el entusiasmo de haber hecho una gesta. Sintió que lo merecía. No es algo casual. Diego lleva una temporada en la que está teniendo regularidad en su rendimiento y actuaciones sobresalientes. Es el segundo portero de la Liga que más paradas (67) completa (un 73,3%) tras Courtois (73 con un 78%). Es el primer guardameta que frenó al Real Madrid con sus excelentes intervenciones en Cornellà y consiguió derrotar al equipo de Ancelotti a principios del mes de octubre.

A la sombra de Casillas

Está saboreando un buen momento. Le tocaba tras llevarse muchos palos este portero que tenía el sueño de jugar en el Real Madrid, consolidarse, echar raíces y que, por momentos, se sintió ninguneado. El niño de Paradela, al que recuerdan en el pequeño municipio de Lugo como un superdotado para la portería y una maravillosa persona, le pasó de todo en el Real Madrid. Llegó a la cantera, prometía por su potencial y se le consideraba un portero moderno. Alto y ágil. Se movía con casi dos metros de altura como los 'viejos' porteros de antes. Pero estaba ‘San Iker’, el dueño de los tres palos.

A Diego López le tocó convivir y estar a la sombra de Casillas. Hasta que decidió que para jugar tenía que salir y se fue al Villarreal, equipo que pagó 6 millones de euros e hizo una apuesta fuerte. Se vio de lo que era capaz, su potencial, sus cualidades y volvió a llevarse otro bofetón. Vicente Del Bosque no le incluyó en la lista de 23 jugadores para el Mundial de Sudáfrica. “Llevaba un año y medio yendo a todas las convocatorias y sentía que merecía estar en el Mundial. Fue una llamada seca. Faltó tacto y humanidad”, confesó Diego.

placeholder Diego López junto a Keylor Navas y Casillas en un entrenamiento
Diego López junto a Keylor Navas y Casillas en un entrenamiento

De Villarreal pasó al Sevilla y de aquí regresó al Real Madrid en enero de 2013 por una lesión de Casillas. Le fichó Mourinho. Era su debilidad y cuando la atmósfera era ya irrespirable por el debate de la portería, el entrenador portugués se enfrentó a la prensa con estas palabras: “Mientras yo sea entrenador del Real Madrid va a jugar Diego López en condiciones normales. Es simple. Yo acepto que la gente diga que no tengo ni idea de fútbol por esta decisión. Respetad a un entrenador que decide que juega Diego López”.

La espina clavada del Dortmund

En este ambiente de tensión tuvo que jugar Diego y con esta presión afrontó las semifinales de la Champions contra el Borussia Dortmund. Era su ocasión para demostrar su valía y poder jugar una final de la máxima competición de clubes. El equipo se desplomó en Dortmund. Arrollado por un rival en el que Lewandowski marcó cuatro goles (4-1). En el Bernabéu, estuvo cerca de conseguir la remontada (2-0). Diego tuvo una buena actuación. No pudo ser y tiene esta espina clavada. Había demostrado que podía ser titular y la siguiente temporada, con la llegada de Ancelotti, contó en los planes del nuevo entrenador. Pero ya tuvo que alternar la portería con Iker. Diego jugaba la Liga e Iker la Champions y la Copa. Fue el año de la Décima. Jugó Iker. “Mourinho era el escudo de las críticas y cuando él se va, la diana paso a ser yo”, confesó Diego en el programa ‘Fiebre Maldini’ de Canal+.

Otro bofetón más que le llevó a salir del Real Madrid. El club fichó a Keylor Navas, tras muchos intentos fallidos por hacerse con David de Gea. Diego se fue al Milan. Salió de España. Cogió perspectiva, quería más experiencias, sentirse valorado y en el club italiano empezó a emerger la figura del joven portero Donnarumma. Más obstáculos para tener continuidad y sentir la confianza. La decisión fue regresar a España y empezar de nuevo en un equipo como el Espanyol en 2016. Una apuesta del empresario chino y propietario del club Chen Yansheng.

placeholder Diego López despeja un balón en un partido del Espanyol
Diego López despeja un balón en un partido del Espanyol

Son ya cinco años los que lleva en el Espanyol y en este tiempo ha sufrido las críticas de los que le señalaban como un portero en declive. Le culparon del descenso a Segunda división, de cometer demasiados errores, no dar la cara, no ejercer de líder… Se puso la lupa en cada uno de sus gestos e intervenciones. Aun así, tuvo ofertas para irse a otro equipo. Decidió quedarse en el Espanyol para jugar en Segunda división y ayudar al club a subir a Primera. Lo consiguió siendo el mejor portero de Segunda. De nuevo en la categoría de oro del fútbol Español es uno de los más decisivos a sus 40 años. En este tiempo se ha convertido en el futbolista más veterano en vestir la camiseta del Espanyol en su historia, superando a Alfredo Di Stéfano (39 años y 273 días).

Una mentalidad fuerte

Diego López ha sufrido en silencio. No lo ha tenido nada fácil, ni siquiera consiguió que le vieran en el Real Madrid como el sucesor de Iker Casillas. Ha resistido. Ha aguantado los palos, las injusticias y le han dado portazo. Ha tenido fe en sí mismo, equilibrio emocional, capacidad de superación. Así llega a los 40 años y está en un momento dulce de su carrera. “Es evidente que estoy más lento que cuando tenía veinticinco años, pero he ganado en otras cosas”, manifestó hace unos días en Radio Marca.

Ha ganado y subido su nivel por tener una excelente condición física y mucha fuerza mental. En el Espanyol, los jóvenes alucinan por cómo entrena, cómo se exige, las horas que trabaja en el césped. Le ven machacándose en la sala de máquinas del gimnasio y pasar horas en la de vídeos estudiando a los rivales. Este es el secreto de la longevidad de Diego López. Un portero con experiencia, más intuitivo, físicamente fuerte, que está en su madurez. Le contemplan 644 partidos entre todos sus equipos. “Yo soy dos cosas: honesto y profesional”, dice el portero del Espanyol.

Diego López las ha visto de todos los colores a sus 40 años. Hay más bofetones que elogios a lo largo de su dilatada carrera. El principal manotazo que se llevó es la situación de incomodidad e, incluso, de injusticia que sufrió cuando Mourinho decidió que tenía que jugar por delante de Casillas. Era la debilidad del entrenador portugués, que consideró que entrenaba mejor que Iker.

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