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Llevo 15 días con los auriculares más bestias que puedes comprar (y por qué deberías esperar)
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los comparamos con sus mejores rivales

Llevo 15 días con los auriculares más bestias que puedes comprar (y por qué deberías esperar)

Llega Navidad. Y probablemente se te haya ocurrido regalar auriculares con cancelación de ruido. Un clásico como Bose ha renovado su modelo estrella. Lo analizamos a fondo

Foto: EC Diseño.
EC Diseño.
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Cancelación de ruido. Es una de las grandes modas de los últimos años. Se ha expandido, nunca mejor dicho, en silencio. Empezó siendo cosa de auriculares premium y con el paso del tiempo se fue extendiendo a productos más asequibles, aunque el desempeño entre unos y otros tengan poco o nada que ver.

En esto de la cancelación activa de ruido, también conocida como ANC (respondiendo a las siglas del concepto en inglés), siempre ha habido dos marcas que han estado compitiendo por llevarse el título oficioso de mejores auriculares del año: Bose y Sony. No son ni mucho menos las únicas. En los últimos tiempos, hemos visto (y escuchado, que es de lo que va el asunto) propuestas más que interesantes de otras compañías como Apple, Sennheiser o B&O, por citar algunas.

Hoy toca hablar de auriculares de diadema, por si las imágenes no lo habían dejado claro. Y de un modelo muy concreto, que vamos a diseccionar a fondo y a comparar con algunas de sus mejores alternativas.

En este particular pulso entre fabricantes, ha sido Bose el que ahora ha dado un golpe en la mesa. Los creadores de los auriculares superventas como QuietComfort 35 o QuietComfort 45 han vuelto ahora con una propuesta tremendamente atractiva: los QuietComfort Ultra. Los hemos estado probando durante 15 días y simplemente puedo concluir que son los auriculares más brutales que te puedes comprar a día de hoy en España.

La compañía ha seguido rebañando una fórmula que le ha llevado a granjearse cierta popularidad entre los aficionados del sonido y la tecnología: un sonido de muchos quilates, una cancelación de ruido sencillamente bestial y un diseño que hacen que su uso se pueda prolongar durante mucho tiempo. ¿Para qué tocar algo que funciona? Ya lo hicieron con su último modelo, los Bose ANC 700 y hubo algunos fieles de la casa que no siempre acabaron contentos. Estos QuietComfort Ultra son una vuelta al camino más clásico.

Pero ¿qué traen de diferente para que hayan sido bautizados como Ultra? ¿Es algo realmente justificado o una hipérbole comercial? La guinda de este pastel es el audio espacial, una función que nos van a intentar vender en los próximos años, como nos intentaron vender un montón de empresas, y que nos permite hacer una suerte de escucha inmersiva y no un simple (nótese la ironía) estéreo.

También es de justicia que tampoco son el gadget perfecto y hay cosas que podrían ser afinadas de cara a próximas entregas. Pero valorando todo, es un dispositivo muy recomendable. Sin embargo, que sea de lo mejor, o lo mejor que se puede comprar en estos momentos, no significa que tengas que dejar de leer este texto, abrir Amazon y darle un viaje a la tarjeta de crédito. Quizá te convenga esperar unos meses, si lo que quieres es ahorrarte unos euros. Y si los necesitas ya porque tienen que estar el próximo 25 de diciembre o el 6 de enero debajo del árbol y tu presupuesto es corto, sigue leyendo, que vas a encontrar algunas alternativas.

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(M. McLoughlin)

Como decíamos, el diseño de los Bose QuietComfort Ultra se aproxima a lo que tradicionalmente hemos visto en la marca. Combinan elementos plásticos, piel sintética y, en esta ocasión, unos remates metálicos en la zona donde se une la diadema con las copas de los auriculares. Estas piezas son las que, por así decirlo, se encargan de darle un aspecto diferencial y que sean fácilmente reconocibles a simple vista. Aunque la marca presentó tres acabados distintos, por ahora en España solo se puede comprar el negro y blanco.

En general, el aspecto de estos auriculares es muy ejecutivo. Es un diseño que no busca llamar la atención, como sí pueden hacerlo otros más centrados en el mercado lifestyle. Particularmente, creo que el modelo negro es más sobrio, ofrece más versatilidad y combina mejor con distintos looks, mientras que el blanco es algo más llamativo. Cuentan con bisagra para plegarlos, lo que hace que el estuche sea más pequeño que el de otros competidores.

Son realmente cómodos y el ajuste se siente firme en la cabeza. Los he podido utilizar durante horas en la oficina o en un viaje en tren de cinco horas sin que haya sentido la fatiga de llevarlos encima. Les confieso que yo nunca había sido de los que pensaba que uno podía sentir cansancio físico de llevar unos cascos de este estilo, pero después de probar los AirPods Max y, especialmente, los Dyson Zone, conocí esa sensación de primera mano. Obviamente, si eres de los que vas a utilizar los auriculares 45 minutos en la oficina cada día, esto te importará poco. Otra cosa es que busques un dispositivo todoterreno para utilizar en cualquier momento y cualquier lugar.

La pregunta clave es: ¿sirven para hacer deporte? Depende. Siempre me ha parecido que utilizar unos auriculares de diadema para el ejercicio físico no era la mejor elección. Correr en una cinta con ellos es algo incomodísimo, más aún si llevas la cancelación de ruido activada. Si lo que vas a hacer son máquinas, elíptica o bici estática, son llevables. Sin embargo, la sensación del sudor con la piel sintética y la ausencia de certificación IP me hacen pensar que hay mejores elecciones si estás pensando en hacer alguna sesión de cierta intensidad.

Los controles son bastante intuitivos. Tocando el auricular derecho podremos controlar el volumen deslizando un dedo por la superficie. Sobre los controles y conexiones, hay que destacar varias cosas. La primera de todas, y quizá más llamativa, es que tenemos un conector de 2,5mm (viene el cable en la caja) para poder contar con una conexión física cuando no tenemos batería.

Sin embargo, me llama poderosamente la atención que, a pesar de contar con un puerto USB tipo C, no permita utilizarlo para el audio por cable, ahora que hasta el Apple ha dado su brazo a torcer. Por último, destacar el botón multifunción, que podemos utilizar para cambiar entre cancelación de ruido y modo transparencia o usarlo como botón de pausa. En lo que se refiere a la conexión inalámbrica, tenemos los códecs SBC, AAC así como aptx Adaptive.

Foto: Foto: M. McLoughlin

Hay cinco micrófonos en cada auricular. Es una cifra bastante alta. Hay que tener en cuenta que estas piezas son fundamentales para analizar el entorno y capar el ruido que tienen que cancelar, pero también para ofrecer un buen manos libres. En este sentido, estos Bose van sobrados. Superan por mucho a Apple y compiten con los últimos Sony (los XM5). Incluso mejoran frente a los Bose ANC 700, que ya eran bastante buenos en este sentido.

El sonido impresiona. Desde que los sacas de la caja y empiezas a lanzar canciones sin preocuparte de utilizar el ecualizador que ofrece la app oficial. El nivel de los Bose ANC 700 estaba alto. El de los QuietComfort 45 también. Y han conseguido mejorarlo. Noto una claridad extra en los agudos, incluso a alto volumen. Las notas más graves, por ejemplo, han ganado una dosis extra de contundencia, sin que eso se traduzca en artificialidad añadida. Es una reproducción muy balanceada, natural y que no se distorsiona. Particularmente creo que es un trabajo sobresaliente.

Se han comportado especialmente con todo tipo de música y contenido. Incluso los he utilizado para jugar a videojuegos y las sensaciones son bastante decentes. De todas formas, existe cierto lag, como en otros tantos modelos, así que si buscas unos orientados principalmente a complementar tu equipo gaming, busca unos de una marca especializada.

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(M. McLoughlin)

La gran novedad de este año es el audio inmersivo. A diferencia de otros modelos, aquí pretenden convertir en sonido espacial cualquier cosa que venga mezclada en estéreo. Obviamente, hay una diferencia notable entre pistas y contenidos que han sido mezclados con Dolby Atmos (el principal estándar de sonido espacial, disponible ya en plataformas como Apple Music o Amazon Music) y los que se fuerzan a través del sistema de Bose. La idea, cuando se habla de música, es que la escucha sea similar a la de un concierto, que el espectador se sienta enfrente del escenario.

El problema es que no depende únicamente de lo bien técnicamente que estén preparados estos auriculares, también depende de la canción en cuestión y si está mezclada en estudio de esta forma. En líneas generales, me parece más limpio en lo que se refiere a la música, canciones melódicas y sin letra. Con temas con letra te encuentras un poco de todo.

Si son pistas complejas, con mucha carga instrumental pero también con mucho protagonismo de la voz, el resultado es más variable. Hay algunos trabajos en los que se notan más la direccionalidad de la música y la espacialidad, y hay otros en los que no. Este no es un problema exclusivo de Bose, esto ocurre con todos los auriculares que están preparados para esta tecnología. Comprarse unos auriculares para escuchar música porque tengan audio espacial es parecido a comprarse una tele con 8K: difícilmente se van a encontrar tantas oportunidades para disfrutarlo. Otra cosa muy diferente es cuando hablamos de barras de sonido o equipos de audio para casa.

Y otra cosa es en películas o videojuegos. Ahí sí se deja notar más la direccionalidad del sonido, a pesar de las limitaciones del formato auricular (el sonido espacial se diseñó para reproducirse con altavoces en el techo. Si no los hay, toca virtualizarlo, y eso no siempre es sencillo). Además, los Bose también reconocen el movimiento de nuestra cabeza y ajustan la reproducción a ello. No es lo mismo escuchar un concierto si estás perfectamente situado de frente que si estás en una terraza de espaldas mientras suena música callejera. Pues aquí lo mismo. Esto dota de más realismo a la reproducción. Eso sí, lo hace de manera mucho más suave y disimulada que, por ejemplo, los AirPods Max, algo que hace que el efecto a veces no se termine de percibir del todo.

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(M. McLoughlin)

Sobre la cancelación de ruido, me atrevo a decir, sin ninguna duda, que es la mejor cancelación de ruido que he probado en años y que está por encima de sus competidores más directos. Tanto si hablamos de sonidos más graves e imprevistos como de cosas más repetitivas y agudas, hace un trabajo genial. Ha sido genial utilizarlos en todo tipo de escenarios. El modo transparencia también hace un trabajo estupendo, aunque creo que aquí no marca tantas diferencias frente a otras alternativas. La pregunta que hay que hacerse aquí es si se sabe diferenciar una cancelación de ruido sobresaliente de una cancelación de ruido notable y, sobre todo, si se sabe aprovechar o si se necesita. Pregúntate eso muy en serio antes de pagar la diferencia que supone este modelo y no irte a unos más antiguos o de otra marca, pero algo más baratos.

En la batería, estos Bose QuietComfort Ultra cumplen, pero no te dejan sin hipo. Dan lo que se puede esperar, algo más de 28 horas de autonomía, según mis pruebas. Si haces un uso de poco más de dos horas al día, harán que pases hasta 10 días sin cargarlos. Esta cifra depende mucho del volumen que utilices, de lo que se use el audio espacial o de la cancelación de ruido. Pero vamos, es una marca bastante corriente, en línea con lo que ofrecen otros rivales como los Sony. Superan a los AirPods Max (que se quedan en el entorno de las 20 horas con el ANC activado), pero quedan lejos de esos modelos que se han especializado en la batería y que pasan de las 40 horas.

Hasta aquí la review de los Bose QuietComfort Ultra. Si me he deshecho en elogios, ¿por qué diantres te digo que tengas echado el freno de mano? Por el precio. Este tipo de auriculares siempre son objeto de descuento en épocas de rebajas. Además, en unos meses suelen moderar su precio, alejándose del coste con el que aterrizan en el mercado. Llevan unas semanas en el mercado español y ya se pueden encontrar en el entorno de los 450 euros. Un pellizquito en comparación de los más de 500 euros con los que se estrenaron en España.

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El enemigo está en casa:

Si el audio espacial te importa lo más mínimo, eres de los que cuando te hablan de cancelación de ruido no sabes distinguir un ocho de un nueve y tampoco tienes un oído finísimo, una de las mejores alternativas que te vas a encontrar son otros Bose, los ANC 700. Son unos auriculares mayúsculos que ahora ya están por debajo de los 300 euros. Un ahorro de 150 euros seguro que es una buena razón para más de uno y de dos para inclinarse por este modelo. Es cierto que pierdes algunas cosas (como un diseño más compacto, ya que no cuenta con bisagras para doblarlo o un micrófono un poco menos potente) pero ofrecen una gran relación calidad-precio.

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Su gran rival:

El gran rival de Bose son los XM5 de Sony. Tienen un sonido bastante parejo, una cancelación de ruido muy buena, aunque un peldaño por detrás, una autonomía similar y hacen un papel parecido como manos libres. La gran ventaja de estos auriculares es que ya han sufrido ese ajuste de precio que antes comentábamos: ahora se encuentran 120 euros más baratos que cuando se estrenaron el pasado año (329 euros frente a los 450 euros originales). No tienen audio espacial, pero es probable que te parezca el menor de los problemas.

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Los impronunciables: Sony-WH1000XM5
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Para los applemaniacos:

Si eres de los que tienes un iPhone, no concibes comprar unos auriculares de otra marca, pues la solución para tener lo que has leído en este artículo es muy fácil: AirPods Max. También te recomiendo esperar. Probablemente, en 2024 se estrene la segunda generación de estos auriculares de diadema y con ello sufrirán una rebaja notable. Si no puedes esperar, aquí los tienes.

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Los AirPods Max
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Cancelación de ruido. Es una de las grandes modas de los últimos años. Se ha expandido, nunca mejor dicho, en silencio. Empezó siendo cosa de auriculares premium y con el paso del tiempo se fue extendiendo a productos más asequibles, aunque el desempeño entre unos y otros tengan poco o nada que ver.

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