Es noticia
Menú
Cuando Ibai Llanos es tu jefe: así se convierten en pymes las estrellas de internet
  1. Tecnología
LA MAQUINARIA TRAS LOS 'STREAMERS'

Cuando Ibai Llanos es tu jefe: así se convierten en pymes las estrellas de internet

El 'streamer' más importante de España ha montado su propia empresa para gestionar su carrera. Es un camino que pocos han tomado en un sector aquejado por la precariedad

Foto: Ibai Llanos durante el campeonato mundial de globos. (Getty/Cesc Maymo)
Ibai Llanos durante el campeonato mundial de globos. (Getty/Cesc Maymo)

"Amigos, Quevedo con Bizarrap. Ya lo hemos escuchado, pero le vamos a dar otra escucha para la gente del chat. Representando Canarias, España". Ibai Llanos, el 'streamer' más importante del país, pulsa el play y suena una de las canciones del verano mientras hace algunos comentarios. Es solo una parte de uno de sus directos en Twitch, que suelen dilatarse durante horas. En cuestión de minutos, cuando ha pasado a hablar de otro tema, ese fragmento aparece en su canal de YouTube. No está subido a lo bruto, sino resumido, con una edición cuidada e imagen en miniatura. Muchos de sus seguidores se preguntan, de nuevo, cómo ha sido capaz de conseguir algo así tan rápido. La explicación es sencilla: detrás hay todo un equipo perfectamente engrasado para que nada falle alrededor del vasco.

"Cuando hay algo de actualidad que tiene tirón, como las reacciones a las sesiones de Bizarrap, lo comentamos con Ibai para saber sobre qué hora lo hará", explica Mateo Gimmelli, que con 22 años se ha convertido en uno de los referentes de la edición de vídeos para 'streamers'. Es uno de los cuatro miembros de un equipo que se dedica casi en exclusiva a dejar listos los contenidos que se colgarán en YouTube. Todos forman parte de Goatch, la empresa que ha montado Llanos para subir un escalón en su carrera sin dejar de llevar las riendas. Entre sus brazos principales está KOI, el equipo de 'esports' que ha fundado junto al futbolista y empresario Gerard Piqué.

Foto: Ibai Llanos. (Getty/Cesc Maymo)

No es algo muy común en el mundo de los 'streamers', donde los casos de precariedad, falsos autónomos o, directamente, el trabajo en negro son habituales. También hay quien opta por contratar una agencia o alguna persona externa. En cambio, crear una empresa para gestionar todo lo que rodea a un 'streamer', que no es precisamente poco, supone un salto que rompe con todo lo que se había hecho hasta ahora. Llanos no ha sido el único en hacerlo. También está el caso de Topes de Gama, unos de los canales sobre tecnología más seguidos en el mundo hispanohablante y que en los últimos años han montado un equipo que cuenta con una docena de profesionales.

Así es trabajar para el 'streamer' más famoso de España

Gimmelli conoció a Ibai en Twitter hace cerca de cuatro años. En aquel momento, el nombre del bilbaíno empezaba a sonar cada vez más fuerte como comentarista de League of Legends (LOL), pero todavía estaba lejos de lo que es hoy. "De vez en cuando me pedía alguna cosa, como hacía con cualquier amigo. Siempre me pagó algo, aunque yo decía que no hacía falta, porque eran trabajillos para hacer vídeos de Twitter, igual me pedía uno cada dos meses", dice el editor, que en ese momento acababa de empezar la carrera de Comunicación Audiovisual. "Me propusieron unirme a la agencia Vizz [un actor clave para del mundo 'streamer'] como 'freelancer' y dejé la universidad", continúa antes de recalcar que le gustaría retomar sus estudios: "Me sigo formando como autodidacta, pero en la facultad sentía que también aprendía y mejoraba".

En 2019, Ibai tomó una decisión que supondría un paso crucial hacia su estrellato y empezó a crear contenido en su propio canal de YouTube. Entonces aún no había alcanzado los 100.000 suscriptores, mientras que hoy ya roza los 10 millones. "Estuvo probando con varios editores durante meses y yo estaba entre ellos, pero también trabajaba para otros creadores. En ese momento, Ibai seguía como comentarista y no necesitaba tanta ayuda, así que el sueldo no era suficiente".

Al acabar el año, las visitas se dispararon gracias a virales como los famosos consejos para aprobar selectividad —ya acumula más de 25 millones de visitas— y el vasco fichó por la organización G2 Esports, algo que supuso un nuevo salto en su carrera. "Ahí me llamó no solo para que trabajara yo, sino para que buscar también algún compañero, porque iba a empezar a hacer mucho 'streaming' y sabía que lo iba a necesitar", incide. Fue ahí cuando apareció Ricky, su compañero a la edición hasta hoy. A principios de 2021, Ibai decidió dejar G2 Esports para pasar a montar un proyecto propio, para el que siguió necesitando ayuda de la agencia Vizz. Aquello acabó el pasado diciembre, cuando el 'streamer' prescindió de ellos para fundar su propia empresa, que también ha servido para afianzar la relación con su socio Piqué, con quien ha lanzado el equipo de 'esports' KOI.

Pero ¿cómo es trabajar para el 'streamer' que tiene enganchado a todo el mundo? "Depende mucho del día y la época. Ahora estamos en una temporada más floja, con vídeos de reacciones, que son más fáciles de hacer. Ibai se ha ido de vacaciones y apenas estamos editando", comenta sobre su ritmo de trabajo. Otras etapas han sido más duras, como durante Tortillaland, un evento de Minecraft en el que participaron varias estrellas de Twitch. "Ahí me levantaba pronto, revisaba el directo de 5 horas y editaba los cortes para el mismo día. Otros días no hacemos nada. Estamos a la espera de lo que hace Ibai. Nuestro trabajo es que no se preocupe por nada de YouTube y se centre en Twitch, que es lo que se le da mejor", dice este editor, que descarta que YouTube se haya convertido en un contenedor de reciclaje de lo que se hace en Twitch. "Hacemos mucho contenido exclusivo para YouTube. Hay que tener en cuenta que en Twitch vale todo, pero en YouTube sale la mejor parte, que es la que anima a conocerte y lo que puede hacer que se enganchen a tu 'stream'", defiende.

Foto: Jordi Torras y Xavi Robles, al poco tiempo de crear Vizz Agency. (Cedida)

"El día a día no ha cambiado mucho para nosotros, pero sí se han incorporado muchos nuevos perfiles, como un moderador, Karim, que nos ayuda a seleccionar vídeos de YouTube", continúa Gimmelli. También hay un supervisor que adapta el trabajo a lo que quiere Llanos. Todos trabajan en remoto y se organizan a través de Discord, donde tienen varios canales divididos según temática o tareas. Después, el vídeo pasa por una empresa que se encarga de subtitular los vídeos.

Pese a las enormes variaciones en la carga de trabajo, el salario de estos profesionales es fijo. "Llevamos mucho tiempo trabajando juntos, sabemos lo que hemos negociado y estamos contentos con ello. Es un sueldo muy competitivo en el que se tienen en cuenta cuestiones como la disponibilidad. A mí me da para vivir en Barcelona, que no es barato, y ahorrar todos los meses. Estamos por encima de la media en el gremio", se sincera Gimmelli. "Cada vez más creadores se están profesionalizando y no les da miedo contratar editores. Antes, era casi vergonzoso contratar a alguien porque se veía como una vaguería, pero ahora empieza a dar caché y los creadores lo han entendido. Para escalar en tu negocio tienes que invertir".

"No es necesario ser gigante para profesionalizarse"

Topes de Gama es otro claro ejemplo de cómo se está profesionalizando la creación de contenidos. Ellos no tienen casi nada que ver con el mundo de los 'streamers', pero son uno de los canales españoles con más recorrido y han vivido un proceso similar al de Ibai Llanos. "No es necesario ser el mayor gigante para profesionalizarse", comenta Carlos Santa Engracia, cofundador de este canal y una de sus caras visibles, que lamenta que haya pocos que hayan tomado este mismo camino. "Apenas hay equivalentes en el sector y, en todo caso, lo han hecho a escala más pequeña. Lo normal es que una persona cree contenido y se apoye en una o varias que editan. El perfil típico se queda ahí o con una agencia. No es habitual que se constituyan empresas con varios trabajadores, pero sí que hay creadores que tienen una facturación que les permitiría hacerlo".

placeholder Carlos Santaengracia y Jaume La Hoz. (Topes de Gama)
Carlos Santaengracia y Jaume La Hoz. (Topes de Gama)

Su historia se remonta a 2010, poco después de la llegada de Android, cuando su amigo Jaume Lahoz le propuso la idea y se pusieron manos a la obra. "Me gustaría contar que teníamos una estrategia, pero no es cierto. Empezamos de la forma más tonta y durante seis o siete años hacíamos absolutamente todo. Creación, grabación, edición, contacto con marcas... No teníamos formación audiovisual, de comunicación o marketing y no pensábamos que nos fuéramos a ganar la vida así", recuerda el creador de Topes de Gama. Eso se acabó cuando decidieron formar una empresa que ahora cuenta con 12 empleados, como un comercial o un community manager.

Foto: Fer, en su piso del barrio madrileño de Vallecas. (Isabel Blanco)
"Mi vecino es 'streamer' y llevo un año sin dormir": la pesadilla que te puede tocar a ti
Manuel Ángel Méndez Fotografía: Isabel Blanco Infografía: Rocío Márquez

"Nos iba bien, pero nos podíamos quedar así o dar un paso al frente. Hemos tenido una ambición sana, no de ganar el máximo dinero, pero sí de no quedarnos como estábamos. Nos dimos cuenta de que era necesario ser más de dos personas para crecer y tiramos de gente que conocíamos", comenta Santa Engracia, que enfatiza que apostaron por perfiles para cumplir tareas que a ellos no se les daba demasiado bien, como la edición. "Los creadores solemos pecar de desconfianza. Dudas de si alguien que no conoces va a ser capaz de hacer lo mismo que tú, porque lo has hecho siempre sin que nadie te enseñe, pero eso es un error. Cuando reconoces que hay gente más buena que tú haciendo determinadas tareas, te puedes permitir el lujo de hacer lo que mejor se te da".

Es lo que ha hecho que su cobertura temática vaya mucho más allá de analizar 'smartphones', que fue en lo que se centraron en un inicio. "Hemos diversificado a muchos niveles y teniendo en cuenta nuestro 'target', que son hombres de 18 a 35 años. Ahora tenemos motor, 'esports', recetas, creamos contenido para marcas...", enumera antes de decir que también han ampliado sus miras en cuanto a plataformas y formatos. "Había que estar presentes en tendencias como los podcasts o el vídeo vertical. La tecnología es tan cambiante que tienes que estar atento para aguantar".

No es Ibai todo lo que reluce

Los casos de Ibai Llanos y Topes de Gama son, por ahora, una gota en medio de una piscina en la que se puede encontrar de todo. El pasado marzo, el 'streamer' Anujbost revelaba una encuesta para la que habían entrevistado a 92 editores, entre los que también estaban algunos que trabajaban para los canales más seguidos. Los resultados eran demoledores. Según el sondeo, un 31,2% de estos profesionales trabajaba más de 9 horas al día, mientras que únicamente un 58,2% vivía de editar. Entre este último grupo, el 39,7% trabaja en negro y una buena parte de ellos consideraba que no cobraba lo suficiente para que le fuera rentable darse de alta como autónomo. Todos estos datos se pusieron en común en un grupo de Discord en el que se estaban organizando para tratar de regularizar su situación.

"Es un mercado muy nuevo en el que no hay prácticamente regulación, y eso significa que apenas haya muchos límites. Hay 'youtubers' enormes a los que les editan fans por prácticamente nada de dinero y, encima luego dicen a su audiencia que se lo editan ellos mismos", lamenta Gimmelli, el editor de Ibai, que hace hincapié que "son cuestiones que varían mucho en cada caso concreto".

En su experiencia profesional como editor, agradece no haber tenido que vivir nunca algo así y achaca parte de la situación a que "es un sector nuevo que no tiene una estructura para soportar un crecimiento tan exponencial como este", y lo compara a situaciones como las del 'delivery'. Pese a ello, este profesional considera que son prácticas que "se están dejando atrás" porque los creadores se están dando cuenta de que "contratar personal se traduce en mejorar". "Es un modelo ganador", defiende.

"Amigos, Quevedo con Bizarrap. Ya lo hemos escuchado, pero le vamos a dar otra escucha para la gente del chat. Representando Canarias, España". Ibai Llanos, el 'streamer' más importante del país, pulsa el play y suena una de las canciones del verano mientras hace algunos comentarios. Es solo una parte de uno de sus directos en Twitch, que suelen dilatarse durante horas. En cuestión de minutos, cuando ha pasado a hablar de otro tema, ese fragmento aparece en su canal de YouTube. No está subido a lo bruto, sino resumido, con una edición cuidada e imagen en miniatura. Muchos de sus seguidores se preguntan, de nuevo, cómo ha sido capaz de conseguir algo así tan rápido. La explicación es sencilla: detrás hay todo un equipo perfectamente engrasado para que nada falle alrededor del vasco.

Internet Youtubers YouTube
El redactor recomienda