Escapada a la Andorra 'youtuber': 24 horas con los ídolos de internet que huyen por dinero
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De impuestos, mansiones y cochazos

Escapada a la Andorra 'youtuber': 24 horas con los ídolos de internet que huyen por dinero

De los 15 'youtubers' españoles más seguidos, al menos 9 viven o van a vivir en el Principado. Así es la vida de los expatriados en el pequeño enclave pirenaico

placeholder Foto: Julio Corbacho, 'youtuber' residente en Andorra, posa con su Porsche Panamera en Les Escaldes. (Reportaje fotográfico: Fernando Galindo)
Julio Corbacho, 'youtuber' residente en Andorra, posa con su Porsche Panamera en Les Escaldes. (Reportaje fotográfico: Fernando Galindo)

Desde mediados del 2020, Amazon ya no reparte en Andorra. "Aquí el Gobierno quiere proteger a su comercio local", dice Víctor Domínguez, conocido en internet como Wall Street Wolverine. Ahora, si a un andorrano se le antoja comprar algo en esa página, lo más fácil es bajarse en coche una vez a la semana a La Seu d'Urgell (Lleida), a unos 20 kilómetros, recoger los paquetes en la oficina de Correos catalana y volver a cruzar la frontera. Eso si no eres uno de los nuevos ricos que han convertido el Principado en el paraíso de los jóvenes millonarios de internet. "Conozco 'youtubers' que pagan a alguien para que se los traigan", reconoce Domínguez. Cuando te has ido a vivir a Andorra para ahorrarte impuestos, el dinero es lo de menos.

Mientras Amazon da el portazo, el número de 'amos' de la red que se mueven hacia el pequeño país pirenaico buscando una carga impositiva mucho más baja no para de crecer y generar polémica en España. Más de 30 grandes 'youtubers' ya se han instalado allí (entre ellos 12 de los 15 con más seguidores de nuestro país) y "vienen muchos más", aseguran a Teknautas. Pero, ¿qué pasa al otro lado? ¿Cómo es su vida allí? Dinero, mansiones, cochazos y exclusividad son algunas de sus señas de identidad. Instalados como toda una comunidad de 'expats', estos creadores de contenido cuentan con sus propias y llamativas particularidades que no pasan desapercibidas en la tranquila población de montaña. Aunque lo intentan.

Foto: El youtuber Rubius firma autógrafos durante el festival de cine fantástico de Sitges. (EFE: Quique García)

Un joven andorrano que limpia una de las calles de Les Escaldes en el invierno más parado de los últimos años por el covid hace un breve resumen. "De hacer su vida aquí, la hacen en las urbanizaciones pijas y solo sabes de ellos por sus coches, que llaman mucho la atención. Seguramente ellos digan otra cosa, pero la verdad es que se los ve muy poco". La mayoría de estos creadores de contenido se han asentado en las partes más aisladas de un país ya de por sí aislado, pero en un lugar de 77.000 personas y un territorio 10 veces más pequeño que La Rioja es difícil desaparecer.

Su explicación es similar a la de otros residentes, que señalan esas urbanizaciones con el dedo. Es fácil ubicar las zonas en lo alto del valle: Els Vilars, en un lado, Engolasters al otro. Algo más lejos y apartado queda Vila, en la parroquia de Encamp. "Viven bastante a su bola y es verdad que la gente los deja en paz, que eso se valora mucho. Ocupan zonas de alto 'standing' y todos viven cerca con casas muy grandes y se están construyendo más", señala Miguel, un obrero de origen latinoamericano que trabaja en un nuevo bloque de lujo en uno de esos puertos con un 'target' claro: los nuevos ricos que quieren dar el salto al país.

En sus vídeos, estos nuevos ricos se limitan a llamar a todo "Andorra", sin especificar el punto en el que se encuentran; pero no, no todo el territorio es igual. Frente al dibujo de bulliciosa ciudad montañosa de Andorra La Vella y una buena parte de Les Escaldes, estos lugares son espacios exclusivos, solo al alcance de unos pocos, y ejemplifican la transformación del país.

Con un paseo (en coche, andando es imposible) por sus urbanizaciones se encuentran las mansiones incrustadas en pendientes llenas de revueltas, carreteras pequeñas, vistas de ensueño al valle andorrano, garaje gigante y entornos solitarios. Ah, y fibra óptica, eso no falta desde que el Gobierno, a través del monopolio Andorra Telecom, decidió apostarlo todo a internet con vistas, justo, a atraer a este tipo de residentes (tiene más de 79.000 kilómetros de fibra óptica en un estado de 468 kilómetros cuadrados).

El contraste es llamativo. Junto a las casas donde viven, trabajan, graban y 'streamean' es fácil dar aún con pequeños huertos o granjas, pero ni un espacio público. Comparten vecindario con famosos como la baronesa Thyssen (que también cuenta con su propio museo en Les Escaldes) y los Porsche Cayenne se codean con los Range Rover sin llamar mucho la atención. Un último punto coincide en todas estas zonas: las obras. Más de 6 grúas atraviesan el cielo en los 30 kilómetros cuadrados que ocupa la parroquia de Escaldes-Engordany.

¿Qué hacen unos creadores 'online' allí y por qué genera tanta polémica su modelo de vida? Como mencionan los vecinos, uno no se va a un sitio así para tener que estar dando explicaciones y pocos se animan a hablar lejos de sus redes sociales, o prefieren no exponerse ante la prensa después de lo sucedido con el Rubius. Pero entre los más de 30 que se sabe que viven allí (El Confidencial ha contactado con más de 20 de ellos a través de correos personales o de sus agencias de representación, pero solo 5 aceptaron y 2 de ellos pudieron concretar una entrevista personal en Andorra) sí encontramos algunos testimonios.

La vida 'youtuber'

De los pocos que responden son el mencionado Víctor Domínguez (361.000 suscriptores) y Julio Corbacho (388.000). "A mí me da igual porque estoy posicionado y orgulloso de haberme mudado, pero entiendo que, como no está muy bien visto y con la que han montado las televisiones, otros prefieran no hablar, aunque no hacemos nada ilegal", comenta el primero de ellos. Su perfil es algo diferente al habitual, no tiene un canal de millones en YouTube y ha pasado de centrarse en el mundo del 'fitness' a mezclar economía y política con corte liberal. Lejos de amedrentarse por la polémica, durante estos días ha visto cómo algunos de sus contenidos eran compartidos por los 'youtubers' andorranos por excelencia como Vegetta777 (que no ha contestado al mensaje de este periódico). "La verdad que no me lo esperaba pero, bueno, tengo que aprovechar este momento porque es perfecto para mi 'target'".

placeholder Víctor Domínguez delante de una de las colinas de las 'high class': Can Diumengue. (Fernando Galindo)
Víctor Domínguez delante de una de las colinas de las 'high class': Can Diumengue. (Fernando Galindo)

Domínguez, originario de Madrid, de 25 años y, según sus palabras, ya con unas ganancias por encima de los 60.000 euros anuales que marcaba la Agencia Tributaria como límite para empezar a tributar en el último tramo del IRPF en 2020 (45%), es un perfil distinto también por su lugar de residencia: un piso bastante grande en la zona centro de Les Escaldes que comparte con su novia, también 'youtuber' (Claudia Nicolasa, 63.000 suscriptores); aunque no por eso critica al resto. "Yo vivo aquí porque me gusta no tener que estar cogiendo el coche para todo y si un día salgo y me lío pues saber que puedo volver andando".

Apenas lleva siete meses en su nueva residencia y asegura estar encantado. "Me vine tras el confinamiento y terminé la carrera desde aquí, en el sofá. Llevaba tiempo pensándolo y ahora estoy genial; esto no es perfecto pero, sí, estoy mejor que en España". ¿En qué falla? "Bueno, la gente cree que esto es un país ultraliberal por los impuestos, pero es conservador; vamos, el obispo de Urgel tiene que firmar todas las leyes; el aborto, por ejemplo, sigue prohibido; hay mucho proteccionismo para lo bueno y para lo malo; pocas familias tienen muchísimo poder... Tienes que saber el país en el que estás", comenta. ¿Sabe el resto de 'youtubers' todos estos detalles cuando deciden venir? "Creo que muchos no".

Claudia Nicolasa apunta otro par de puntos malos. Es difícil moverte de ahí a sitios como Madrid, incluso si vas a temas de negocios, "la carretera desde Lleida es complicada, está llena de radares y es difícil que no te acabe saltando alguno". Desde la capital provincial sale la carretera autónomica, que se ha convertido en la vía más rápida para llegar a Andorra desde la mayor parte de España. 150 kilómetros que se recorren en 2 horas y sin autovía a la vista. Y el tema de los expatriados: hay muchos más 'youtubers' hombres en Andorra que mujeres. "El otro día lo hablaba con Corina Randazzo (una 'influencer' que tuvo que rechazar la entrevista con este periódico por problemas de agenda), apenas somos chicas por aquí; pero, bueno, la verdad es que se vive muy bien".

placeholder Domínguez con su Maserati en un parking público. (F. G.)
Domínguez con su Maserati en un parking público. (F. G.)

En lo que Domínguez sí imita al resto de la comunidad es en el coche: un Maserati GranTurismo color negro mate que tiene aparcado en un 'parking' público hasta que se lo homologuen para circular en Andorra. "Es que lo compré en España, tiene un tubo de escape artesanal y no pasa los requisitos fácilmente". Como es demasiado grande y bajo para el garaje de su casa, asegura, ha tenido que coger una plaza XXL en un 'parking'. "Esto en España sería impensable, aquí hay una seguridad y una tranquilidad que, bueno, ya lo ves, lo dejo y ni pienso que puedan hacer nada".

Junto a Domínguez, Corbacho, de 27 años y también originario de Madrid, es todo un 'veterano' en el país. Lleva cerca de dos años y se acerca más al imaginario de 'youtuber andorrano'. Vive, por ahora, en Engolasters, es vecino de Patry Jordan o de la familia de Las Ratitas (dos niñas que tienen el canal de menores más seguido de España) y cuenta con un coche deportivo de color cantoso, en concreto un Porsche Panamera Turbo S dorado. "Es de segunda mano, se lo compré a Willyrex, que lo tenía en casa aparcado sin usarlo y pues para eso ya lo uso yo. Además, aquí los coches son mucho más baratos por los impuestos".

placeholder Corbacho con su Porsche dorado y su matrícula personalizada. (F. G.)
Corbacho con su Porsche dorado y su matrícula personalizada. (F. G.)

Su día a día actual se resume en unas primeras horas haciendo 'snowboard' en Grandvalira, el grueso del día trabajando frente al ordenador y un intento de desconectar a partir de las ocho de la tarde, aunque este trabajo nunca acaba. "La gente se cree que esto de crear contenido es fácil, pero yo llevo 5 años sin un día de vacaciones y te llevas el curro a todas partes". Tan metido dice estar en la sociedad andorrana que hasta se ha echado novia local. "Llevamos año y medio y, nada, si me caso ya me dan la ciudadanía", bromea. Para acostumbrarse al frío viste pantalón corto y poco abrigo todo el invierno.

"Yo quiero quedarme. La tranquilidad, la educación, los servicios, la gente que tienes alrededor que está a lo mismo que tú... No sé, yo ahora no cambio esto por Madrid ni de coña", comenta. Sobre si es posible que uno se canse de un país tan pequeño, relativiza. "Al final tenemos de todo. Es como vivir en una ciudad pequeña de España, pero independiente y mejor. No hay apenas problemas, te puedes dejar hasta el coche abierto que no pasa nada, no hay peleas... Muchos hablan de lo de pasar los 183 días aquí, que si eso es una cárcel, pues es que yo he echado cuentas y no paso más de 6 días al año en España". Además, si te cansas, siempre puedes ir a Toulouse o Barcelona. "Estás ahí en un par de horas".

placeholder Julio Corbacho en la avenida Carlemany, la calle comercial de Andorra. (Foto: F. G.)
Julio Corbacho en la avenida Carlemany, la calle comercial de Andorra. (Foto: F. G.)

Incluso para formar una familia optaría por este país. "La educación es muy buena, aprenden castellano, catalán, francés e inglés. Y los servicios igual". La sanidad, asegura, es un punto a favor porque tienen de todo y si hay algo que falta tienen acuerdos con España o Francia para que vayas a sus hospitales sin pagar nada más. "Te subvencionan cosas como el fisio o el dentista, que en España sigue yendo aparte. Y hay algo de copago en las urgencias que eso ayuda a que la gente no vaya al hospital solo para pasar el día", añaden los 'youtubers'.

Aunque él también pone un punto negro. "No te creas que es fácil establecerte aquí. Yo cuando me mudé apenas había 'youtubers', me fie de alguien que me iba a hacer los papeles y me metió en un lío gordo. Acabé medio deprimido, sin conocer a nadie, sin saber qué hacer y rompiendo con la pareja que tenía en ese momento. Eso ahora ha cambiado porque somos muchos y sabemos qué aconsejar y a quién, pero hay que tener cuidado". ¿Viene mucha gente a lo loco? "Creo que ya no, pero es verdad que ven lo de los impuestos, la gente que se va y cómo se vive aquí y, claro, pues es muy tentador".

Corbacho y Domínguez comparten público en el sector 'fitness', pero sus posiciones coinciden mucho más allá. Están lejos de la clásica idea del 'gamer' y se acercan más al papel de empresarios (Corbacho tiene más de 5 empresas y dos canales, entre otras fuentes de ingresos) o inversores; y Andorra, dicen, los ayuda como no hace España. "No hay apenas impuestos sobre las inversiones, ni sobre las donaciones, y el de sociedades es mucho más bajo. Un 10% frente a un 25%", explica Domínguez. ¿Volverían a España si algo cambiase pese a las bondades andorranas? "Si bajasen al 30% el IRPF estoy seguro de que muchos lo harían. El problema es que parece que eso no va a cambiar y aquí vendrá más y más gente", añade. Aunque ese 'efecto llamada' ya no gusta tanto.

El efecto llamada

Andorra es un país donde ese término está a la orden del día. Rufino, Jorge y Antonio, tres hombres que charlan en un bar de Les Escaldes, son un ejemplo claro de ello. Dos de ellos son portugueses y el último español. Los tres han llegado por otro efecto llamada, pero ven lo de los 'youtubers' como una ola más. "Mira, entre los ciclistas se han ido llamando unos a otros, empezando por Purito Rodríguez, que se ha traído a todos, y ya son decenas. Los de las motos igual. Pues estos chavales lo mismo. Han visto que a uno le va bien, era fácil entrar y quedarse, y todos vienen detrás", comenta Antonio, que llegó hace 53 años desde Andalucía en pleno éxodo español y dice que de aquí ya no se mueve. "Antes es verdad que era más fácil, aquí no había nada, pero ahora si tienes dinero siguen abriéndote la puerta y bien".

Los portugueses, por ejemplo, llegan como mano de obra de las constructoras y su idioma ya resuena en todo el país. "Si sabes hacer algo de construcción te dan la residencia directamente. Lo que pasa es que ya somos demasiados", bromea Jorge. Algo similar dejan caer los 'youtubers'.

Los que se mudan han dejado de ser una excepción para ser la norma general. "Esto va a pegar un pelotazo... Los medios no saben todos los que van a aparecer por aquí, porque solo se fijan en el Rubius, pero al final nosotros nos hablamos y ayudamos y sabemos qué se mueve", comenta Domínguez. Por un lado este bombardeo refuerza sus teorías, pero empieza a descompensar el frágil equilibrio andorrano. "No creo que vaya a haber problemas con la gente porque aquí a la mínima te quitan la residencia; vamos, con que te pillen con un porro te mandan a la frontera y eso ayuda a que esto sea tan seguro y no se ensucie la imagen", comenta Corbacho.

Sin embargo, hace apenas unos días la Europol detuvo a un grupo de 'influencers' españoles que vivían en Andorra por una presunta estafa relacionada con la inversión y estos mismos 'youtubers' confiesan que el riesgo siempre está ahí. "Después de lo del BPA, los bancos y las autoridades lo ponen muy difícil para que alguien con negocios extraños se cuele aquí, te obligan a detallar todo lo que haces; pero, bueno, siempre tienes que tener cuidado con cosas como los infoproductos". Además, Corbacho menciona otro asunto: la vivienda.

"El precio se va a disparar en los próximos años. Yo justo me he comprado una casa de un millón de euros aquí pensando que, bueno, si un día no quiero vivir aquí la puedo vender más cara", explica. Es tan acuciante este tema que Andorra está recomendando a hoteles reconvertirse en apartamentos de larga estancia y ya está levantando hasta 3 nuevas torres en el centro de Les Escaldes con una idea clara: acoger a estos 'exiliados' y teletrabajadores de alto nivel adquisitivo. "Se dice que el ático de uno de ellos lo ha comprado un ciclista o algo así, y que alguno de ellos está vendido entero".

placeholder Corbacho y Domínguez paseando por Andorra. (F. G.)
Corbacho y Domínguez paseando por Andorra. (F. G.)

Domínguez, como buen liberal, cree que el mercado se autorregulará, pero lleva a una pregunta sin respuesta clara. ¿Puede Andorra aguantar una presión migratoria de este tipo sin cambiar un mínimo sus políticas? Algunas voces desde la oposición planteaban en los últimos años (ahora todo se ha parado con el covid) una pequeña subida de impuestos (del 10 al 20 por ciento en el IRPF) para intentar recaudar algo más, y estos dos creadores no lo ven tan mal. "Al final si te suben los impuestos pero los usan bien y notas que tienes una recompensa, pues no te va a importar pagarlos", señala Wall Street Wolverine.

La punta del iceberg

Si preguntas a un experto en tecnología y empresas si una nación de menos de 80.000 residentes, con una única vía de comunicación con el exterior basada en una pequeña carretera que atraviesa el territorio con dos salidas (nada de trenes, barcos o aviones, por ahora), un problemón con el espacio, fronteras duras, un modelo económico proteccionista y uno político con tendencias muy conservadoras puede convertirse en una especie de 'hub' de millonarios de internet, seguramente te miraría un poco extrañado.

Al añadir, además, que al lugar ni siquiera llega Amazon, PayPal o Google Play (no se puede ejercer como vendedor en esta tienda de 'apps' con sede allí) ni funciona el 'roaming', la situación es aún más rocambolesca. Sin embargo, la realidad es que está atrayendo a muchos de los ricos que lo son gracias a la industria digital.

placeholder Claudia Nicolasa es 'youtuber' y lo compagina con un perfil 'freelance' multidisciplinar. (F. G.)
Claudia Nicolasa es 'youtuber' y lo compagina con un perfil 'freelance' multidisciplinar. (F. G.)

Los 'youtubers' son la imagen clara de este movimiento, pero no paran de repetir algo: "No somos los únicos". Tras ellos, y con ellos, aparece una gran lista de expertos en otros negocios de la red, inversores o simples teletrabajadores 'freelance' que se lanzan a un país con bajos impuestos. "Es el Silicon Valley 'youtuber', aquí todo el mundo sabe que viene a hacer dinero y a trabajar en internet, nos entendemos, se generan sinergias, colaboramos y hasta tienes más posibilidades de crecer al estar cerca de los grandes que si te quedas en España", termina Domínguez.

Ahora queda la duda de hasta cuándo puede aguantar este modelo. De momento, Andorra cada vez apuesta más por ello (menos para gente que tenga que ver con drogas o sexo, como Onlyfans). Desde 2006, y más aún desde 2011, ha hecho de internet y las telecomunicaciones una de sus banderas, el aeropuerto de La Seu-Andorra está casi listo para abrir una nueva vía de comunicación con el país, las construcciones de hogares e infraestructuras no paran y la economía digital global se dispara. Sus ganancias vienen de distintos países y sin necesidad de oficina. Para el resto siempre podrás comprarte un cochazo, o pagar a alguien para que se mueva por ti.

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