Ferrari lanza el Testa Rossa J, un juguete que cuesta 93.000 euros y supera los 60 km/h
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No podrá usarse en vías públicas

Ferrari lanza el Testa Rossa J, un juguete que cuesta 93.000 euros y supera los 60 km/h

Es posible que cuando esta noticia se publique, las 299 unidades del Testa Rossa J ya estén reservadas. Eléctrico y con cuatro modos de uso, está disponible en 53 colores de carrocería

Foto: El Testa Rossa J reproduce a escala 3:4 el Ferrari 250 Testa Rossa de 1957.
El Testa Rossa J reproduce a escala 3:4 el Ferrari 250 Testa Rossa de 1957.

Los entusiastas de Ferrari, y especialmente los que dispongan de una cuenta saneada, tienen desde hoy un nuevo objeto de deseo en el que pensar, pues la firma del ‘cavallino’ acaba de presentar el Ferrari Testa Rossa J, una auténtica pieza de coleccionista que reproduce a escala 3:4 (las dimensiones de este nuevo ‘juguete’ de propulsión eléctrica son un 75% de las del coche real) uno de los vehículos más icónicos de la marca, el 250 Testa Rossa de 1957.

Aunque los interesados deberán darse prisa porque de esta exclusiva miniatura (en realidad no tanto, pues mide 3,1 metros de largo por 1,1 de ancho y 0,7 metros de altura) se van a fabricar solo 299 unidades. Es decir, estamos antes una de esas series limitadas que ahora ‘vuelan’ en cuestión de semanas o incluso días. Aunque habrá que olvidarse de circular con él por la vía pública, pues no está homologado para ese tipo de uso y está pensado para edades a partir de los 14 años.

placeholder El Testa Rossa J está pensado para conductores a partir de 14 años, pero no ha sido homologado para su uso en vías públicas.
El Testa Rossa J está pensado para conductores a partir de 14 años, pero no ha sido homologado para su uso en vías públicas.

Creado en colaboración con The Little Car Company, una empresa especializada en ‘junior cars’, de guardar las proporciones correctas en la carrocería y usar la decoración adecuada se ha ocupado el Centro de Estilo de Ferrari en Maranello, mientras que Ferrari Classiche, el departamento de la firma italiana encargado de los modelos históricos, ha velado por la máxima fidelidad en el diseño del chasis y otros componentes, para lo que se han servido de bocetos y planos originales.

Replica un Ferrari de Scaglietti

El Testa Rossa J reproduce meticulosamente el aspecto concreto del 250 Testa Rossa en su versión ‘barchetta’ de diseño Scaglietti, apodada ‘pontoon fender’ (guardabarros de pontón), y la atención por el detalle es tal que la carrocería se ha construido con aluminio moldeado a mano, idéntico proceso al empleado en vehículos históricos, si bien el pintado sí se corresponde con el aplicado actualmente a los Ferrari contemporáneos, y lógicamente con el escudo de la marca en su morro. Además, al emplearse los planos originales del chasis se ha conservado la misma geometría de suspensión y dirección, y de ese modo se ha logrado reproducir hasta el tacto de manejo del 250 Testa Rossa de 1957.

placeholder La tapicería de piel recurre a las mismas calidades que los Ferrari actuales, y la instrumentación se ha adaptado a su mecánica eléctrica.
La tapicería de piel recurre a las mismas calidades que los Ferrari actuales, y la instrumentación se ha adaptado a su mecánica eléctrica.

En cuanto al interior, los responsables del proyecto han sido tan meticulosos como con el exterior. El Centro Stile de Ferrari ha diseñado un único asiento donde puede acomodarse tanto un adolescente como un adulto, ribeteado con el aspecto del coche original pero usando en la tapicería pieles de la misma calidad que en los Ferrari actuales ‘de verdad’. El volante es de Nardi, mismo proveedor que en el coche de 1957, y aunque es muy pequeño dispone de un sistema de liberación rápida para facilitar el acceso y la salida del coche. Asimismo, la instrumentación tiene la apariencia clásica, pero se ha adaptado a las funciones de un coche eléctrico, de modo que los termómetros de aceite y agua corresponden en el Testa Rossa J, respectivamente, a la temperatura de la batería y del motor, mientras que el nivel de gasolina pasa a ser el nivel de carga de la batería y el cuentavueltas se convierte en un velocímetro. E incluso hay un indicador que muestra la intensidad de la regeneración de energía en las frenadas.

placeholder A la izquierda, el Testa Rossa J, que mide 3,1 metros de largo, y a la derecha, un Ferrari 250 Testa Rossa de 1957.
A la izquierda, el Testa Rossa J, que mide 3,1 metros de largo, y a la derecha, un Ferrari 250 Testa Rossa de 1957.

Que estamos ante algo más que un juguete ya parece evidente. Y si seguimos con la descripción, lo entenderemos mejor aún. Porque el ‘junior car’ Testa Rossa J incorpora los pedales del F8 Tributo y neumáticos Pirelli Cinturato sobre llantas de 12 pulgadas fabricadas artesanalmente, y la suspensión de muelles con amortiguadores Bilstein fue puesta a punto por los pilotos probadores de Ferrari en la pista de Fiorano, a tiro de piedra de la planta de Maranello.

Limitación de velocidad

Visto lo visto, muchos se preguntarán cuáles son sus prestaciones, y estas dependen del programa de conducción seleccionado mediante el mando ‘manettino’, similar al de los últimos Ferrari. De los cuatro para elegir, el Novice (principiante) limita la potencia del motor a 1 kW para que el coche no pase de 20 km/h (incluso podremos desactivar el motor a distancia mediante una llave remota), mientras que en el modo Comfort la potencia sube a 4 kW y el Testa Rossa J ya alcanza 45 km/h. Pero si pasamos al modo Sport la velocidad máxima ya supera los 60 km/h, al igual que si escogemos el programa Race (carrera), en el que la respuesta es aún más instantánea.

placeholder Carrocería de aluminio moldeada a mano, como en los Ferrari antiguos. Pero el proceso de pintado sí es moderno.
Carrocería de aluminio moldeada a mano, como en los Ferrari antiguos. Pero el proceso de pintado sí es moderno.

La autonomía dependerá precisamente del programa usado, pero se anuncia un alcance máximo de 90 kilómetros con sus tres baterías alojadas bajo el capó delantero, que podremos recargar con un cable en la toma situada donde iba el tapón de gasolina en el 250 Testa Rossa original.

placeholder Los neumáticos son Pirelli Cinturato y los frenos se han modernizado: discos Brembo en vez de los tambores originales.
Los neumáticos son Pirelli Cinturato y los frenos se han modernizado: discos Brembo en vez de los tambores originales.

Y en cuestión de seguridad, prioritaria para su diseñadores, los paneles metálicos laterales cuentan con refuerzos específicos y en opción se ofrece una barra antivuelco que va sólidamente fijada al chasis. Asimismo, los frenos de tambor del coche original son sustituidos en el ‘junior car’ de Maranello por unos discos; y no unos cualquiera, sino de Brembo. Todo se completa con un freno de mano hidráulico.

placeholder El cliente podrá elegir entre 53 colores de carrocería y diversas decoraciones que reproducen auténticos Ferrari 250 Testa Rossa usados en carreras de los cincuenta y sesenta.
El cliente podrá elegir entre 53 colores de carrocería y diversas decoraciones que reproducen auténticos Ferrari 250 Testa Rossa usados en carreras de los cincuenta y sesenta.

Su precio, de 93.000 euros más impuestos y transporte, ya hace de él una máquina realmente exclusiva, pero muchos clientes no quieren tener uno más de los 299 Testa Rossa J que se construirán y por eso Ferrari Classiche ha preparado un programa de personalización simplemente apoteósico, en el que mediante un configurador ‘online’ podemos escoger entre 53 colores de carrocería y 14 decoraciones históricas con los que reproducir el aspecto de todos los 250 Testa Rossa empleados en competición, pues el coche fue protagonista de los circuitos en los años cincuenta y sesenta, anotándose 14 victorias y tres campeonatos (1958, 1960 y 1961), siendo de hecho el único Ferrari que ha ganado cuatro veces en las 24 Horas de Le Mans: 1958, 1960, 1961 y, ya evolucionado como 330 TR, 1962.

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