Conducimos por Madrid el Ami, el extraño cuadriciclo eléctrico biplaza de Citroën
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DESDE 5.800 EUROS CON MOVES

Conducimos por Madrid el Ami, el extraño cuadriciclo eléctrico biplaza de Citroën

Para dos personas, con la velocidad limitada a 50 km/h que no puede circular por autovía, una opción interesante para uso urbano y para personas que no tienen carné de conducir

placeholder Foto: Hemos conducido el Citroën Ami, la rompedora propuesta de la marca francesa para la movilidad urbana.
Hemos conducido el Citroën Ami, la rompedora propuesta de la marca francesa para la movilidad urbana.

Citroën lanzaba hace unos meses al mercado un extraño vehículo biplaza 100% eléctrico, el Ami, como una propuesta alternativa a un turismo pequeño que se integra en la categoría de los cuadriciclos ligeros. Un vehículo que se puede conducir desde 15 años y que solo requiere licencia de ciclomotor. Su precio de acceso, con plan Moves III, se sitúa en los 5.800 euros. En realidad su precio oficial es de 7.200 euros sin ayudas.

Para este tipo de vehículos la ayuda del Plan Moves sin achatarrar un vehículo a cambio es de 1.400 euros. La compra del nuevo Citroën AMI se puede realizar a través de internet, pero también se puede adquirir en la FNAC. El vehículo se puede entregar en el domicilio del cliente con un pequeño sobrecoste.

Es un vehículo de aspecto muy extraño, muy cuadrado, con un gran cristal delantero que permite una buena visibilidad hacia delante. Eso sí, creo que le falta un retrovisor interior, porque la visibilidad trasera es limitada, pese a que su cristal posterior es también muy grande. A ambos lados, en el exterior, tiene unos espejos redondos y algo pequeños.

Por lo que se refiere a su habitáculo, es muy sencillo, con dos asientos en material plástico que permiten un buen acceso a su interior por la buena altura que tiene. Un detalle muy curioso es que las puertas se abren en sentidos opuestos. Es decir, que la del conductor se abre de delante hacia atrás, mientras que la del lado derecho abre de atrás hacia delante.

placeholder Interior muy sencillo en el que todo está pensado para reducir sus costes.
Interior muy sencillo en el que todo está pensado para reducir sus costes.

En el Citroën Ami se ha buscado por encima de todo la sencillez y con ello la reducción de sus costes al máximo. No tiene cierre centralizado, se trata de una cerradura a cada lado que hay que abrir o cerrar con la llave y también la puesta en marcha se hace mediante una llave convencional. Las puertas no tienen una manilla como el resto de coches sino que tiene un tirador de tela que se estira para abrir la puerta.

En la parte central del salpicadero tenemos un espacio para poder sujetar el smartphone, que será el que actúe como navegador o como ayudante a la conducción con las aplicaciones más habituales. Y en cuanto a su cuadro de instrumentos, es muy sencillo. Solo marca la velocidad a la que estamos circulando, que está limitada a 45 km/h, y lo más importante, la indicación de la autonomía restante.

Ventanillas

También su sistema de calefacción es limitado. Tiene un pequeño sistema para calentar o enfriar el habitáculo, pero no dispone de aire acondicionado. Y en cuanto a sus ventanillas, y siempre con el objetivo de abaratar los costes, no tiene unas convencionales. En su lugar recurre a una ventanilla partida en dos mitades en la que la parte inferior se sube para permitir la entrada de aire fresco en el interior. Una solución similar a la del legendario 2 CV.

En este sentido hay que destacar nuevamente que se trata de un vehículo cuyo objetivo es ser una primera alternativa para desplazarse por el centro de la ciudad. Por ello, su motor tiene una potencia de 8,2 caballos. Y un detalle muy interesante es que su caja de cambios, o mejor dicho, el selector para circular hacia delante, hacia atrás o el punto muerto va situado a la izquierda del conductor. Este selector se encuentra en la parte lateral trasera del asiento, a la altura del respaldo. Tiene tres teclas, D,N y R. Y el freno de mano es la clásica palanca.

placeholder Sus puertas abren de manera extraña, cada una en un sentido.
Sus puertas abren de manera extraña, cada una en un sentido.

Comprobamos los espejos y ya estamos dispuestos a arrancar. Hay que acostumbrarse a sus dimensiones. Es muy corto, casi sin voladizos, y eso, como su gran capacidad de giro sorprende al principio. Luego se agradece cuando hay que hacer una maniobra de aparcamiento. Por cierto, este vehículo es tan corto que se puede aparcar atravesado en las plazas de aparcamiento en línea. Solo son 2,41 metros de longitud, 1,30 m. de anchura y 1,52 de alto.

El Ami gira bastante, tiene un diámetro de giro de solo 7.2 metros, porque las ruedas están casi encima del volante. Eso es magnífico porque su movilidad en zonas estrechas del centro de la ciudad es perfecta, y por ello es bastante sencillo moverse por calles estrechas con agilidad. Su motor mueve con bastante soltura este pequeño vehículo urbano. Eso sí, cuando salimos a las grandes avenidas, como Serrano, Goya o Velazquez, nos damos cuenta que tenemos un coche más lento de reacciones.

45 km/h

Su velocidad está limitada a 45 km/h, ligeramente inferior al límite máximo en ciudad en toda España, pero le falta algo de empuje para rodar al ritmo de los coches que nos rodean. Pero es algo muy parecido a lo que ocurre con los ciclomotores o las bicicletas y poco a poco hay que acostumbrarse a esta nueva movilidad. Como parte de nuestro recorrido pudimos circular por la calle Goya en bajada hasta la Plaza de Colón. Al haber muy poco tráfico vimos varias veces como el coche se quedaba limitado en los 48 km/h, incluso en las mejores condiciones.

placeholder Su estética es muy similar en su frontal y en su parte trasera.
Su estética es muy similar en su frontal y en su parte trasera.

Si alguien se plantea el Citroën Ami como la alternativa a un coche pequeño, está muy equivocado. En realidad es un cuadriciclo ligero, un vehículo pensado para personas que tienen que moverse por el centro de una ciudad o para los que se desplazan por una urbanización, o usos similares. Y sobre todo para ese tipo de usuarios que por una u otra razón no tienen carné de conducir. Para ellos, puede ser una opción perfecta.

Pero conviene recordar que se trata de un modelo con el que no se puede rodar por autovía o autopista, que está limitado a entornos urbanos también por su autonomía de solo 75 km y que no está pensado para hacer desplazamientos interurbanos. Pero, aun teniendo en cuenta todas estas limitaciones, es una buena alternativa, moderna y diferente, para moverse por el centro de la ciudad sin emisiones. Su batería, de 5,5 kWh, se recarga en 3 horas en un enchufe convencional de casa. Y su precio con el Plan Moves es de 5.800 euros.

El AMi es la respuesta de Citroën a las necesidades de la nueva movilidad urbana más sostenible y de enfoque juvenil, un coche rompedor en todos los sentidos, como casi todo lo que hace Citroën desde su creación hace más de 100 años.

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