Es noticia
Menú
Para Fed y BCE, ómicron no es delta: la nueva variante es inflacionista y no deflacionista
  1. Mercados
  2. The Wall Street Journal
El covid y la economía

Para Fed y BCE, ómicron no es delta: la nueva variante es inflacionista y no deflacionista

Se espera que la nueva variante de covid-19 afecte menos al crecimiento, pero ejerza mayor presión sobre los precios con respecto a las variantes previas

Foto: EC.
EC.
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

La variante ómicron está dando la vuelta al mundo, cerrando fronteras y dando pie a nuevas restricciones de la actividad económica. No obstante, los bancos centrales están optando por relajar las medidas de estímulo y las subidas de los tipos de interés en vez de flexibilizar la política monetaria como estrategia para apuntalar sus economías, como hicieron al inicio de la pandemia.

El cambio de estrategia da fe de una nueva corriente de pensamiento sobre los efectos económicos de la pandemia entre los responsables de formular políticas: los oficiales de los bancos centrales temen que un repunte de casos de covid-19 no solo limite el crecimiento económico, sino que también prolongue el actual periodo de inflación elevada.

Durante la última semana, tanto la Reserva Federal de EEUU como el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo han optado por ajustar su política monetaria ante esta inquietud en torno a la inflación.

Foto: Foto de archivo: Reuters

Ante la expansión inicial de la pandemia, a principios de 2020, los gobiernos impusieron restricciones severas a sus economías. Los gastos de consumo cayeron en picado, las empresas redujeron plantilla y los precios bajaron. Unos meses después, el auge del comercio electrónico y el teletrabajo favoreció una rápida recuperación de las economías de muchos países desarrollados, tendencia que ha continuado este año gracias a la vacunación masiva.

Ahora, las nuevas oleadas están teniendo un efecto mucho más limitado sobre el consumo y la creación de empleo. En cambio, amenazan con prolongar las interrupciones de la cadena de suministro y mantener elevada la inflación.

“Lo que se vio en las primeras fases de la pandemia es que, en un principio, la demanda cayó mucho más que la oferta, por lo que nos vimos en una situación deflacionista, en particular debido a que había confinamientos bastante estrictos”, explicó Paul Ashworth, economista jefe de América del Norte en Capital Economics.

Hoy en día, los gobiernos se muestran reacios a imponer nuevos confinamientos, por lo que está pasando lo contrario, continuó.

Foto: Calles vacías en Róterdam. (EFE/Marco de Swart)

“La oferta podría verse más afectada que la demanda, por lo que esta vez daría lugar a inflación en vez de deflación”, añadió.

Los científicos continúan estudiando los efectos de la variante ómicron. Por ahora, parece que se propaga con mayor velocidad que otras variantes y que es capaz de eludir la inmunidad proporcionada por las vacunas o por haber pasado ya el covid, pero sus síntomas podrían ser más leves.

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, afirmo ante la prensa tras la reunión del 14 y 15 de diciembre que "ola tras ola, el público está aprendiendo a vivir con ello... Cuantas más personas vacunadas haya, menor será el impacto económico".

Por ejemplo, durante los dos primeros meses de la pandemia, el número de casos nuevos diarios alcanzó un máximo de más de 31.000 al día. Los distintos estados impusieron medidas de confinamiento, lo que llevo a una caída récord del producto interior bruto del 31,2%. En cambio, los casos alcanzaron un máximo de 250.000 al día en el primer trimestre de 2021 y, sin embargo, el crecimiento económico fue del 6,3%.

Con cada oleada, los gobiernos han reducido el número de restricciones impuestas y las han dotado de un carácter más específico. Además, muchos trabajadores y empresas se han adaptado a ellas optando por volver al teletrabajo, por ejemplo.

Unos 3,2 millones de adultos declararon a principios de septiembre que no trabajaban por miedo a enfermar

No obstante, los economistas e inversores esperan que la variante ómicron tenga un impacto negativo en el crecimiento, sobre todo en relación con los viajes internacionales. En los últimos días, varios países europeos han anunciado nuevas restricciones a la actividad. Los economistas de Pantheon Macroeconomics han rebajado las previsiones de crecimiento de EEUU del 5% al 3% anualizado en el primer trimestre. Consideran que la mayor parte de ese descenso se recuperará en los trimestres siguientes.

Aunque el efecto del virus sobre el crecimiento ha disminuido, su impacto sobre la presión inflacionista parece haber invertido la tendencia a la baja que hasta ahora seguía, pasando a ser al alza. El covid-19 llevó a los consumidores a gastar menos en servicios presenciales, como parques de atracciones, y más en bienes duraderos, como electrodomésticos y muebles. El cierre de fábricas y puertos en China dificultó la llegada de importaciones a EEUU y el miedo a enfermar impidió que la gente saliera de casa, lo que provocó una escasez de mano de obra y un aumento de los salarios. Unos 3,2 millones de adultos declararon a principios de septiembre, cuando la variante delta estaba en pleno apogeo, que no trabajaban por miedo a enfermar, según datos censales. Esta cifra es superior a los 2,8 millones que había antes de la oleada.

El pasado viernes, los economistas de Goldman Sachs elevaron su previsión de inflación subyacente del 3,25% al 3,4% en junio de 2022, ya que se prevén cierres de fábricas en Asia debido a la variante ómicron y una mayor inflación en el sector inmobiliario.

En noviembre, los precios al consumo en EEUU subieron un 6,8% respecto al año anterior, el mayor salto en casi cuatro décadas. La Reserva Federal anunció en respuesta que probablemente pondría fin a su programa de estímulo de compra de bonos en marzo del año que viene, y que preveía aumentar un 0,25% los tipos de interés tres veces antes de finales de 2022.

Foto: Centro logístico en Toledo. (EFE/Ismael Herrero)

Los oficiales de la Reserva Federal están cada vez más preocupados de que la nueva variante ómicron podría incrementar la presión alcista sobre la inflación.

El viernes, Christopher Waller, miembro del Consejo de Gobernadores de la Reserva Federal, admitió que "no sabemos si la variante ómicron agravará la escasez de bienes y de mano de obra y hará aumentar la presión inflacionista".

El cambio de opinión de los oficiales se viene produciendo desde hace unos meses. En noviembre, Powell comunicó al Congreso que los temores relacionados con la variante ómicron "podrían reducir la disposición del público a trabajar de forma presencial, lo que ralentizaría el progreso en el mercado laboral e intensificaría las interrupciones en la cadena de suministros".

Según Robert Dent, economista principal de Nomura Securities, si fuera este el caso, la Reserva Federal podría optar por un aumento de los tipos más rápido de lo previsto inicialmente. Dent espera que se produzcan cuatro subidas de los tipos en 2022.

“Ya saben que se trata de un fenómeno inflacionario, y la inflación ya era alta antes de la variante ómicron, lo que refuerza la tendencia a adoptar medidas más duras”, opinó.

Foto: La vacunación infantil contra el covid arrancó este miércoles. (EFE/David Arquimbau)

En Reino Unido, donde la variante ómicron vate récords de contagios diarios, el Gobierno de Boris Johnson ha implementado normas por las que solo los que puedan demostrar que están vacunados podrán entrar a las discotecas y otros locales, aunque estas restricciones son más suaves que las que se vieron en algunas oleadas previas. No obstante, el Banco de Inglaterra respondió la semana pasada al elevado nivel de inflación aumentando un tipo de interés de referencia por primera vez desde el inicio de la pandemia.

Según responsables políticos, “lo que hemos visto desde marzo de 2020 sugiere que las olas de covid-19 han ido teniendo un impacto cada vez menor sobre el PIB, aunque existe incertidumbre sobre hasta qué punto será así en esta ocasión".

El Banco de Inglaterra ya asumió que la disminución de los casos de covid-19 aliviaría la presión al alza sobre los precios de los bienes al devolver cierto equilibrio a los gastos de los consumidores en servicios. El acta de la reunión del banco indica que, con el regreso del distanciamiento social, "es más probable que este equilibrio tarde más en producirse, así que las presiones globales sobre los precios podrían prolongarse más”. En el acta, también se incluye que "la estrategia cero-covid que sigue China actualmente podría dar pie a nuevas interrupciones en la actividad de sus fábricas y puertos, lo que podría tener un impacto en los precios de transporte".

“Todavía desconocemos totalmente el equilibrio final entre los impactos inflacionarios y deflacionarios de ómicron”

El acta concluye que, con este trasfondo, la demanda global, en particular la de servicios, podría ralentizarse, dejando poco claro el impacto neto sobre la inflación.

El Banco Central Europeo también opina que es probable que el impacto de la nueva variante sea mucho menos grave que durante la primera ola. El pasado jueves, anunció el fin de un programa de compra de bonos, el Programa de Compras de Emergencia frente a la Pandemia, que buscaba compensar algunas de las consecuencias económicas negativas del covid-19.

No obstante, Christine Lagarde, la presidenta del BCE, dijo ante la prensa, tras la reunión, que estaba siguiendo de cerca los posibles efectos de la variante ómicron sobre la oferta.

“Todavía desconocemos totalmente el equilibrio final entre los impactos inflacionarios y deflacionarios de la variante ómicron”, indicó.

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'.

La variante ómicron está dando la vuelta al mundo, cerrando fronteras y dando pie a nuevas restricciones de la actividad económica. No obstante, los bancos centrales están optando por relajar las medidas de estímulo y las subidas de los tipos de interés en vez de flexibilizar la política monetaria como estrategia para apuntalar sus economías, como hicieron al inicio de la pandemia.

Inflación Tipos de interés PIB Boris Johnson Banco Central Europeo (BCE) Vacunación Jerome Powell Política monetaria Banco de Inglaterra Previsión de crecimiento Bancos centrales Reserva Federal Pandemia E-commerce