sabadell se derrumba un 7%

Draghi prolonga la travesía en el desierto de la banca y desajusta los planes estratégicos

Las entidades bancarias sufrieron un fuerte castigo bursátil ayer, después de que el Banco Central Europeo retrasase las expectativas de una subida del tipo de interés oficial

Foto: El Banco Central Europeo, en Fráncfort. (Reuters)
El Banco Central Europeo, en Fráncfort. (Reuters)

El jueves se esfumaron más de 5.000 millones de euros en la capitalización bursátil de la banca española. No se salvó ni uno. Banco Sabadell cayó un 6,9%; Bankia, un 5%; CaixaBank, un 3,9%; Santander, un 3,8%; BBVA, un 3%, Bankinter, un 2,7%; Unicaja, un 1,9% y Liberbank, un 1,06%. ¿La razón? El mensaje de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), que advertía de un nuevo retraso en la subida de los tipos de interés oficiales, actualmente en el 0%.

Los mercados ya llevaban tiempo temiéndose lo peor, pero Draghi lo hizo ayer oficial. La economía se ralentiza a un ritmo mucho mayor de lo esperado, lo que obliga a esperar hasta "finales de 2019 o más allá" para empezar a normalizar la política monetaria.

La inyección de liquidez barata que también anunció el BCE para las entidades bancarias apenas sirvió para amortiguar el golpe. De hecho, los inversores se olvidaron muy pronto de ella para centrarse en el impacto que el nuevo escenario macroeconómico suponía para los bancos.

Estos llevan esperando una subida de tipos como agua de mayo. Los tres años de tipos de interés cero -y más de un lustro a casi cero- han deprimido sus márgenes financieros y han hecho casi imposible sacar rentabilidad por su actividad ordinaria: prestar dinero con un diferencial sobre el tipo oficial. De hecho, los planes estratégicos de las entidades se encomendaban a la normalización de la política monetaria del BCE como uno de los principales catalizadores de su capacidad de generar beneficios y mantenerse rentables y solventes.

Son paradigmáticos los casos de Sabadell y Bankia, las dos entidades más castigadas. Los planes estratégicos que los dos bancos tienen fijados hasta el año 2020 parten de un escenario macroeconómico con subidas de tipos ya en 2019. Bankia, por ejemplo, al anunciar su plan en febrero de 2018 contaba con que este año el tipo de interés medio del euribor a doce meses -el interés de los préstamos entre bancos a ese plazo y al que están referenciados la mayoría de créditos a clientes a tipo variable- se situara en el 0,29%.

En el caso del Sabadell, el plan estratégico que anunció -también en febrero de 2018- confiaba en que el euribor acabase este ejercicio en torno a esa cifra, el 0,29%. Y aunque en septiembre pasado advirtió en una presentación con analistas en Londres de que ese escenario de subidas de tipos de interés se iba a retrasar, dijo que seguía confiando en un incremento del precio oficial del dinero en el segundo semestre del año.

Pero las palabras de Draghi de ayer plagaron de dudas esas hipótesis. Una subida de tipos en 2019 es cada vez más improbable. Algunos miembros del Consejo de Gobierno del BCE, incluso, abogaban por garantizar a los inversores que los tipos se mantendrían bajos hasta marzo de 2020.

Caídas generalizadas en bolsa en Europa

El castigo inversor a la banca también tuvo su reflejo en Europa. Aunque los bancos españoles lideraron las pérdidas, los demás les siguieron de cerca: Deutsche Bank ha caído un 7%, seguido de Société Générale y Commerzbank (más de un -4%), e ING, Intesa y BNP Paribas (más de un 2% cada uno). Los analistas se muestran pesimistas con las perspectivas del sector.

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"Esto ciertamente va más allá de lo que la mayoría de nosotros pensábamos que iba a hacer el BCE", explica Paul Diggle, economista senior de Aberdeen Standard Investments, ya que, según matiza, significa que el BCE está "admitiendo que la economía europea se enfrentará a fuertes vientos en contra en los próximos meses".

Sin embargo, desde Unigestión, Jeremy Gatto resalta que esta actitud más dócil de Draghi está en línea con lo que el resto de grandes bancos del mundo (como la Reserva Federal) ya llevan haciendo desde finales del año pasado. Para Gatto, la clave de las medidas anunciadas es es el 'timing' —es decir, que han sido anunciadas ahora y no dentro de unos meses—. "Si Europa se continúa desacelerando a este ritmo, en un par de meses podríamos ser testigos de una recesión", zanja el analista.

Anna Stupnytska, economista global de Fidelity International, está de acuerdo. "Las medidas de hoy del BCE están totalmente justificadas por el telón macro de fondo", argumenta la economista, que cree que no hay señales de que la desaceleración económica vaya a revertirse, con el debilitamiento del crecimiento chino y la incertidumbre con el comercio en el ojo de mira. Sin embargo, Stupnytska cree que "al ofrecer mucho más de lo esperado en la reunión de hoy, en esencia el BCE ha eliminado cualquier necesidad de tomar decisiones políticas importantes al menos hasta finales de 2019, y posiblemente hasta 2020".

El 55% del consenso de analistas recogido por Bloomberg apuntaba la semana pasada a que la Unión Europea llegaría a su última reunión del año (el 12 de diciembre) con el precio del dinero en niveles neutros; mientras que el 36% esperaba llegar a tipos del 0,1%. Tras la reunión del BCE, el 80% de los analistas entrevistados descarta que haya una sola subida de tipos este año.

[El BCE saca su artillería: retrasa la subida de tipos y anuncia otra inyección a la banca]

"Nos parece algo sorprendente la reacción tan negativa de los bancos porque el mercado de alguna manera ya esperaba el anuncio de una TLTRO más pronto que tarde y un cambio en el forward guidance", explica Nuria Álvarez, analista de bancos en Renta 4.

"No obstante habría que matizar: nosotros pensamos que quizá el mercado ha hecho una lectura negativa del hecho de que hayan anunciado ya mismo la nueva TLTRO (interpretando que la situación es más delicada de lo que parece trasladar el BCE)", añade Álvarez, que explica que "teniendo en cuenta la revisión a la baja del crecimiento económico y los factores que han impulsado dicha revisión no parece ajustarse al mensaje del forward guidance de mantener los tipos bajos al menos hasta diciembre y creemos que el mercado ha interpretado que esto será así más tiempo de lo que realmente está diciendo".

"Hasta ahora el consenso estimaba una subida del tipo repo de 25 pbs en 2020, y tras esta reunión no sería descartable pensar que se revise a la baja retrasando hasta 2021 la primera subida de tipos (escenario más negativo para los bancos)", considera Álvarez. "Además, la falta de concreción sobre la TLTRO (es decir, no ha especificado a qué está condicionada la concesión), que el tipo es al 0% (vs -0,4% de la TLTRo II) y además que es a dos años, tampoco ha ayudado".

Mario Draghi es presidente del Banco Central Europeo desde 2011. El italiano dejará la institución en octubre, y todavía no se sabe quién será su sustituto. (Foto: Reuters)

La profecía de la temporada de resultados

Más allá de la decisión de los analistas, la decisión monetaria del BCE ya era algo que los mercados llevaban esperando semanas. De hecho, las caídas de la banca española este jueves evocan cierto 'deja vu' respecto a los desplomes posresultados de febrero. Tras presentar resultados hace apenas unas semanas, Sabadell llegó a caer un 9% en esa misma sesión, mientras que CaixaBank cerró aquel viernes con un recorte del 7%.

Fueron varios los analistas que expresaron su sorpresa ante semejantes desplomes; sin embargo, en un entorno general de nerviosísmo inversor, una de las explicaciones que se barajaban es que las cuentas apuntaban a que los bancos no iban a poder cumplir con sus planes estratégicos —no solo en vista de la falta de catalizadores para una mejora de la rentabilidad (ej. los tipos de interés), si no que también ante los posibles riesgos que se avistaban en el horizonte (IRPH, Brexit, etc.)—.

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