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Feijóo y Abascal congelan su relación: sin reunión a la vista y no hablan desde abril
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APARCAN LA REUNIÓN

Feijóo y Abascal congelan su relación: sin reunión a la vista y no hablan desde abril

El gallego aceptó reunirse con su homólogo de Vox cuando aterrizó en Génova, pero no tomará la iniciativa para acelerar el encuentro. El líder del PP tiene otras reuniones "pendientes" con líderes como Ortuzar o Arrimadas

Foto: El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la portavoz del partido, Cuca Gamarra. (EFE/Chema Moya)
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la portavoz del partido, Cuca Gamarra. (EFE/Chema Moya)
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Alberto Núñez Feijóo tiene pendiente una agenda de reuniones a las que aún no ha dado salida. El nuevo presidente del PP se propuso mantener encuentros con líderes de las diferentes formaciones políticas tras las elecciones en Andalucía, pero lo cierto es que cuando están a punto de cumplirse 100 días desde que aterrizó en Génova, Feijóo solo se ha visto con Pedro Sánchez en Moncloa. En ese calendario de citas, la más destacada era la que el mandatario popular tenía previsto mantener con Santiago Abascal, una primera toma de contacto que serviría, 'a priori', para fijar cómo sería la convivencia entre PP y Vox. Pero ni hay fecha, ni hay intención. Los líderes de ambas formaciones han congelado toda interlocución y no han intercambiado un solo mensaje desde el pasado mes de abril.

Abascal escribió a Feijóo cuando este fue ratificado como nuevo presidente del PP tras la salida de Pablo Casado. Desde ese último contacto, han pasado más de tres meses. Sin concretar un plazo, el líder de Vox invitó a su homólogo a verse en persona, y este aceptó de buen grado. En aquel momento, en las filas del partido verde creían tener más posibilidades de entenderse con Núñez Feijóo que con Pablo Casado, con el que ya habían agotado toda posibilidad de entendimiento. El deshielo había comenzado en Castilla y León, donde las dos formaciones habían firmado su primer acuerdo de gobierno. Vox veía engordar su proyecto y tendió la mano al nuevo presidente del PP para extrapolar su alianza en la región al resto de España. La cita entre ambos líderes debía servir como base para edificar futuros pactos, pero los resultados del 19-J acabaron con esa estrategia.

Foto: Alberto Núñez Feijóo. (EFE/David Fernández)

El respeto absoluto a las formas y los tiempos ha acompañado a Alberto Núñez Feijóo desde su etapa al frente de la Xunta, y no ha cambiado desde su llegada a Madrid. Primero aplazó el encuentro con Santiago Abascal, al menos hasta que estuviese completamente asentado en la capital y accediese a su acta en el Senado. El adelanto electoral en Andalucía y el aterrizaje de Macarena Olona en la región terminaron de desviar la atención de un líder dedicado casi en exclusiva a la delicada actualidad económica. En aquel momento, Génova ya decidió que no habría reunión alguna hasta que pasase la cita con las urnas, para evitar comprometer una campaña en la que Feijóo instruyó a los suyos para no hablar en ningún momento de Vox. "Cuanto más lejos, mejor", mencionaban en privado.

Los resultados no pudieron ser mejores. La sobrada mayoría absoluta de Juanma Moreno neutralizó la influencia de Vox y, por tanto, cualquier posible negociación capitaneada por los dos líderes nacionales. Desde entonces, el PP ha mantenido las distancias con Vox, y no tiene prisa por poner fecha al deshielo. "No es una prioridad", reconocen en la cúpula de Génova. Feijóo no le negará la cita a Abascal si este llama, pero, por el momento, no tomarán la iniciativa de agendar esa reunión. "Alberto está a disposición de cualquier dirigente político que quiera verse con él", señalan en su equipo.

En el PP, insisten en que el encuentro con Abascal "no es una prioridad" y no lo acelerarán

En el partido liderado por Santiago Abascal, coinciden en que no hay avance alguno respecto al encuentro, y suscriben que el líder de Vox está "dispuesto" y "a la espera" de que se materialice. "Quedamos en hablar, pero no se ha concretado", reconoció el propio dirigente en una entrevista con 'El Mundo' hace poco más de una semana. "Espero que se produzca de manera natural (...). Seguimos con la mano tendida al PP para expulsar a Sánchez del poder", puntualizó Abascal. Pero en la sede de Vox tampoco se ha levantado el teléfono.

Los dos dirigentes coincidirán en el Congreso de los Diputados la próxima semana, cuando se celebre el primer debate sobre el estado de la nación desde hace más de siete años. Feijóo no dará la réplica a Sánchez —no tiene acta de diputado—, pero sí se sentará en el escaño presidencial del Partido Popular para condicionar la respuesta del jefe del Ejecutivo, y allí se encontrará con Santiago Abascal. La máxima del PP es conseguir que el experimento de Castilla y León sea algo puntual, mientras que en Vox están convencidos de que sentará un precedente a pesar del tropezón en Andalucía, que ha permitido a Génova transitar de forma decidida por el carril central, sin mirar a los ultraconservadores.

Arrimadas, Ortuzar o Esparza

Feijóo no tiene prisa y mantiene su disposición para reunirse con Santiago Abascal, pero no es el único. En el radar del líder del PP estuvo la presidenta de Ciudadanos, pero en la formación naranja aseguran que no han recibido ningún contacto de parte del equipo de Feijóo y dudan de que pueda haber una reunión antes de agosto. El partido que dirige Inés Arrimadas se encuentra inmerso en un arduo proceso de refundación y tampoco tiene entre sus prioridades una audiencia con el jefe de la oposición. Los liberales solo tienen claro que no diluirán su proyecto en las siglas del PP, pero todos los escenarios están abiertos para tratar de reimpulsar la marca.

Foto: La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas. (EFE/Marta Pérez)

La relación entre Feijóo y Arrimadas está a años luz de la que mantenía esta con Casado, ya que habían roto lazos tras la opa hostil que dirigió Teodoro García Egea contra el partido naranja, lanzándose no solo a por los votantes de la formación, sino también a por sus cargos. Como publicó El Confidencial, el gallego recompuso el trato con Ciudadanos nada más aterrizar en Génova, entregando la cabeza de Fran Hervías —antiguo secretario de Organización de los liberales y encargado de desguazar la formación desde el PP— como símbolo de esa intención de firmar un alto el fuego con Arrimadas.

El de Andoni Ortuzar es otro nombre que también manejan en Génova para agendar una reunión a futuros, fruto de la doble estrategia de Núñez Feijóo con el PNV: tender puentes, por un lado, y recuperar votos de su bolsa electoral, por otro. No es ningún secreto que el líder gallego mantiene una relación de confianza con el lendakari, Iñigo Urkullu, y Feijóo está decidido a iniciar el deshielo con los peneuvistas, convencido de que sus escaños resultarán fundamentales dentro de la complicada geometría parlamentaria que se encontrará si consigue llegar a Moncloa. Y el presidente del PNV no rehúye esa mano tendida. Sin ir más lejos, Ortuzar dio la bienvenida a Feijóo el pasado mes de febrero, deseándole que le fuese "bien" como única opción para frenar a Vox. "Todos necesitamos un PP fuerte", señaló.

Foto: Primer acto público de Plataforma Navarra, promovida por los diputados Sergio Sayas y Carlos García Adanero. (EFE/Diges)

Otra "reunión pendiente" es la que Feijóo espera mantener con Javier Esparza, presidente de UPN, que resultará fundamental para definir la relación entre el PP y una formación completamente rota por la rebelión de Sergio Sayas y Carlos García Adanero, expulsados de la formación por romper la disciplina del partido en la ajustada votación de la reforma laboral, que se salvó por la equivocación de un diputado del PP. En las últimas autonómicas, UPN —fuerza más votada en Navarra— concurrió en coalición con PP y Ciudadanos, pero la descomposición del partido naranja y la crisis interna en la formación presidida por Esparza complican toda posibilidad de reeditar el pacto.

Al margen de Pedro Sánchez, con quien mantuvo un primer y único encuentro a principios de abril en Moncloa, el líder del PP ha aparcado su agenda política y ha priorizado la económica. Desde que se instaló en el 13 de Génova, Feijóo ha mantenido diversas reuniones con el mundo empresarial y sindical, como con el líder de la CEOE, Antonio Garamendi, o los representantes de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez. Con todos ellos trazó el plan económico que remitió posteriormente a Moncloa, la hoja de ruta en la que basa su oposición a Sánchez para frenar el avance hacia una "profundísima crisis económica" con la que ya advierte el jefe de la oposición.

Alberto Núñez Feijóo tiene pendiente una agenda de reuniones a las que aún no ha dado salida. El nuevo presidente del PP se propuso mantener encuentros con líderes de las diferentes formaciones políticas tras las elecciones en Andalucía, pero lo cierto es que cuando están a punto de cumplirse 100 días desde que aterrizó en Génova, Feijóo solo se ha visto con Pedro Sánchez en Moncloa. En ese calendario de citas, la más destacada era la que el mandatario popular tenía previsto mantener con Santiago Abascal, una primera toma de contacto que serviría, 'a priori', para fijar cómo sería la convivencia entre PP y Vox. Pero ni hay fecha, ni hay intención. Los líderes de ambas formaciones han congelado toda interlocución y no han intercambiado un solo mensaje desde el pasado mes de abril.

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