ENTREVISTA A ALBERT RIVERA

"Sin vetos, pero veo más sensato un Gobierno de Cs y PP que un tripartito de ocurrencias"

Albert Rivera mantiene intacta su posición a 10 días de las elecciones: tiende la mano al PP de Casado para sacar a Sánchez de la Moncloa. Entiende que es "una emergencia nacional"

El líder de Ciudadanos y candidato a la presidencia del Gobierno, Albert Rivera (Barcelona, 1979), se encuentra con El Confidencial en un hotel de la calle Fortuny de Madrid pegado a la Fiscalía General, poco después de denunciar los ataques recibidos en Rentería el fin de semana pasado. Cuando acabe la campaña, prevé haber recorrido casi 19.000 kilómetros en solo un mes. Se ve con fuerza, con ánimo, para lo que falta. Todavía es mucho. Diez días hasta la cita con las urnas.

Lo que tiene claro es que su postura no se ha movido y que es "el único" que desde el primer momento ha dicho lo que hará después del 28 de abril: tiende la mano a Pablo Casado para un Gobierno de coalición y no llegará a ningún acuerdo con Pedro Sánchez. Insiste en esperar a ver los resultados para concretar acuerdos con otras fuerzas como Vox. "Conozco bien la ley electoral", ironiza, aunque tiene claro que no pone "cordones sanitarios" y que los rivales a batir son, además de Sánchez, las fuerzas independentistas.

PREGUNTA. Viene de denunciar en la Fiscalía el boicot en el País Vasco. Me imagino que fueron momentos de tensión. No sé cómo vivió aquel día y si realmente esperaba que la Fiscalía hubiera actuado de oficio o que la Junta Electoral se hubiera pronunciado.

RESPUESTA. La verdad es que he vivido ya algunos capítulos desagradables en política. Los que venimos de ser constitucionalistas en Cataluña y defendemos la lucha contra el terrorismo ya hemos visto capítulos de estos. En nuestras familias lo hemos sufrido, incluso amenazas de muerte. El de Alsasua [el pasado octubre] fue uno de esos días que marcan la trayectoria política de Ciudadanos pero, desde luego, lo de Rentería me sorprendió porque hemos acabado con el terrorismo, pero el nacionalismo sigue imperando en muchos lugares de España.

El agravante en este caso es que era un acto electoral. En una campaña, la Junta Electoral debe proteger —a mi juicio— a todos los candidatos para explicar su programa, y también la Fiscalía tiene que actuar. Por eso, al ver que teníamos muchas pruebas y evidencias de amenazas de muerte, delitos de odio, injurias e incluso tentativa de lesiones porque nos tiraron huevos, hemos llevado un dosier muy completo a la Fiscalía, que además tiene una novedad. Hemos detectado una conexión entre entidades de la izquierda 'abertzale' con los que instigaron el boicot al acto de Ciudadanos. Esperemos que la Fiscalía tire del hilo y llegue hasta el final. Creo que merecemos una investigación en profundidad.

Rivera, durante un momento de la entrevista. (Jorge Álvaro Manzano)
Rivera, durante un momento de la entrevista. (Jorge Álvaro Manzano)

P. Por seguir con un asunto de plena actualidad, ¿qué opinión tiene de la decisión que tomó la Junta Electoral suspendiendo el debate a cinco en Atresmedia? ¿Y cómo ve que el debate pueda ser finalmente a cuatro y en RTVE?

R. Yo me he caracterizado en mi trayectoria política, y Ciudadanos también, por ir a todos los debates, no poner vetos y acudir a todos los medios de comunicación. Me parece bien un debate en RTVE, en Atresmedia, sea a cinco o a cuatro. Pero que se produzcan. Lo que no tiene sentido es que en plena democracia del siglo XXI y con tanta información, algunos tengan miedo a los debates. Casado está proponiendo que sea entre dos candidatos, como si viviéramos en los años ochenta.

Y lo que no entiendo es que una vez más sean los separatistas los que siempre tienen que marcar el paso de todo. Los que tienen un 1% o un 2% del voto condicionan la vida política permanentemente, incluso la campaña electoral. Además, si Sánchez es su candidato, como dice Bildu en una carta, igual que los presos separatistas, no entiendo por qué tenemos que tener a Rufián debatiendo. Yo creo que somos los partidos nacionales los que tenemos que debatir los asuntos nacionales.

P. Entrando en materia política, antes de que empezara la campaña decidió tender la mano a Pablo Casado y contemplar solo la posibilidad de un acuerdo con el PP. ¿No fue cerrar demasiadas puertas antes de tiempo?

R. Yo creo que las puertas al constitucionalismo se las ha cerrado Sánchez. El que ha marcado un antes y un después es el sanchismo. El PSOE, hasta que Sánchez decidió montar una moción de censura con Bildu, con Esquerra, Convergència o el PNV, era un partido con el que se podía dialogar. Sánchez rompe esa tradición y decide que sus aliados son los separatistas y Podemos, y que los malos somos los de Ciudadanos y el PP. Yo discrepo profundamente, creo que España necesita que los constitucionalistas estemos juntos, pero hay un paso previo. Sánchez tiene que pasar a la oposición.

Si él sigue liderando el PSOE, seguirá siendo un partido que pacte con Podemos y los separatistas. Me parece fundamental dejar claro antes de ir a votar para qué sirve el voto. Es verdad que soy el único candidato que dice nítidamente qué preferencia tengo: un Gobierno encabezado por Ciudadanos y tendiéndole la mano al PP. Pablo Casado aún no ha respondido. Yo creo que tenemos que confiar en la victoria, tal y como hicimos en Andalucía. Se le puede ganar a Sánchez, pero es una emergencia nacional calmar las aguas y que Bildu y Rufián no condicionen la vida política de este país.

El candidato de Ciudadanos a la presidencia del Gobierno. (Jorge Álvaro Manzano)
El candidato de Ciudadanos a la presidencia del Gobierno. (Jorge Álvaro Manzano)

P. ¿Y por qué cree que Casado no responde a su oferta?

R. No lo sé. Creo que la mayoría de sus votantes están de acuerdo con un Gobierno de Ciudadanos y PP. Me parece que están más pendientes de los escaños que pueden perder que de formar un Gobierno de coalición y cambio. Yo estoy focalizado en eso: no me importa cuántos escaños pierdan o cuántos ganemos nosotros. Lo importante es que sumemos y que haya un Gobierno liberal, constitucionalista, serio, con buenos profesionales al frente. Andalucía es la prueba de que se puede.

P. Me va a decir que las encuestas son encuestas, pero un tercer actor como mínimoserá necesario. Si la suma da con Vox y exigen entrar en el Gobierno, ¿lo aceptaría?

R. Yo creo que lo más sensato para este país no es que tengamos ocurrencias en los gobiernos sino que tengamos gobiernos serios. La mejor manera de echar a Sánchez es contar con propuestas rigurosas que luchen contra los populismos y nacionalismos. A mí, proponer la legalización de armas, decir que los gais son enfermos o que hay que volver a la Reconquista, me parece que solo beneficia a Sánchez.

De lo que estoy convencido es de que Ciudadanos y PP vamos a tener muchos más escaños que el PSOE y, por lo tanto, tendremos la legitimidad de encabezar un Gobierno de coalición. Esa es mi propuesta. Si luego Vox tiene que permitir la investidura, abstenerse o votar a favor con los escaños que saque, pues eso hay que preguntárselo a Vox. Si prefieren a Sánchez o a Ciudadanos y al PP. Estoy convencido de que sus votantes lo tienen claro. Y luego, claro, la Ley Electoral. Yo la he sufrido y hay que ver cuántos escaños saca.

Estoy convencido de que muchos votantes del PP están a favor de políticas más liberales

P. ¿Cree que a pesar de haber dejado claras sus intenciones todavía hay gente que duda sobre si pactará con Sánchez? Muchos sondeos señalan esa posible suma. ¿No se lo plantearía ni siquiera si se evitara así una repetición electoral?

R. Con Sánchez es imposible. Lo he dicho. Sánchez hoy es un problema para España, un obstáculo para el entendimiento. Ha roto los puentes con Ciudadanos y PP. Sánchez es quien se sentó con Torra a negociar 21 condiciones inaceptables. Se ha ido Soraya Rodríguez, le ha criticado Alfonso Guerra, se ha ido Joan Mesquida, el ministro Corbacho ha roto el carné del PSC para apoyar a Ciudadanos. Cada vez hay más socialistas descontentos con Sánchez que no pueden legitimar sus pactos con los separatistas.

Yo creo que el futuro pasa por que Sánchez esté en la oposición y que el PSOE decida qué quiere ser de mayor. Quienes conocen mi trayectoria y a mi partido saben que formar un Gobierno alternativo es una prioridad.

P. Si habla de "echar a Sánchez" como una emergencia, ¿eso podría dar paso a que Vox entrara en ese posible Gobierno? ¿O hay cordón sanitario?

R. Yo no pongo cordones sanitarios. Lo que pido es construir. Y quiero construir un Gobierno Ciudadanos-PP. Creo que la gente que nos escucha —votantes de Cs, del PP e incluso del PSOE— entenderá que dos partidos constitucionalistas que ya han gobernado, que ya tienen acuerdos y que somos capaces de poner en marcha políticas es algo más sensato que un tripartito con ocurrencias, batallas y peleas. Un Gobierno necesita equipos, gente formada y preparada. En este caso, Ciudadanos cuenta con personas como Marcos de Quinto, Edmundo Bal, Sara Giménez o Inés Arrimadas. Yo no hablo de vetos, hablo de proyecto. E insisto, hay que esperar a los resultados, vamos a ver cuántos escaños sacan, si son decisivos o no. Y eso sí, yo me comprometo a que las políticas liberales imperen sobre las políticas ultraconservadoras. España necesita mirar hacia adelante.

Habrá que preguntar a Vox si prefiere a Sánchez o a Cs y al PP. Estoy convencido de que sus votantes lo tienen claro

P. Sobre Cataluña, en su programa electoral defienden la unidad de España como algo prioritario. Habla de actualizar los delitos de rebelión y sedición en el Código Penal y reforzar las competencias del Estado. ¿Puede concretar cómo lo hará?

R. En primer lugar, lo que hay que hacer es ejercer las competencias que ya existen. El Estado lleva renunciando a ellas casi 40 años en Cataluña. Nosotros queremos poner en marcha la Alta Inspección para saber si se adoctrina en las aulas. Yo me comprometo a poner presupuestos, funcionarios e inspectores para saber lo que sucede en todas las escuelas en España. Hablamos de competencias también en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. No puede ser que los Mossos respondan a las instrucciones del señor Torra y en contra de la Constitución.

Pongo otro ejemplo: TV3. ¿Cómo puede ser que destinemos dinero del Fondo de Liquidez Autonómico a Cataluña y, a la vez, se destine a intentar destruir España desde la televisión pública? Yo no puedo darle a la Generalitat dinero de todos los españoles para que TV3 insulte cada día al resto de España o proclame que hay presos políticos. Todo esto son ejemplos de un plan de acción que tengo para recuperar la presencia del Estado en Cataluña y que es muy distinto al que tiene Sánchez. Él pregunta qué más queréis, indultos, poner a los jueces, más dinero para los Mossos. ¿Qué les digo yo? Que sabemos lo que han hecho y que vamos a supervisar las competencias que tienen y a ejercer las del Estado.

P. Entonces, ¿se arrepiente de cómo se aplicó el 155?

R. Bueno, el 155 lo aplicó el Gobierno. Habría que preguntárselo a Rajoy. Lo que yo le advertí es que no había que levantarlo. Creo que fue un error hacerlo, porque Torra nunca ha sido leal ni se ha comprometido con la Constitución. Creo que se tenía que haber mantenido hasta que hubiera un compromiso real. No se hizo y ahora han cogido más aire. Cuando lleguemos al Gobierno, creo que hay que hacer el requerimiento del 155, y no vale con aplicarlo, hay que supervisarlo. Hay que tomar medidas desde ya para que el nacionalismo no sea hegemónico.

Momentos antes de comenzar la entrevista de Albert Rivera con El Confidencial. (Jorge Álvaro Manzano)
Momentos antes de comenzar la entrevista de Albert Rivera con El Confidencial. (Jorge Álvaro Manzano)

P. Ustedes defienden que los fugados de la Justicia no puedan presentarse a unas elecciones. Pero ¿qué piensa de que los exdirigentes que están en prisión puedan ser elegidos diputados?

R. Están en un proceso judicial y aún no hay sentencia firme. Si al acabar el proceso resultan condenados, será otra cosa, porque tendrán limitados sus derechos civiles. En este caso, a mí lo que me parece alucinante es que le estemos pagando la fiesta a Puigdemont. Que un señor fugado pueda ser candidato, que tenga dinero para mantenerse que no sabemos de dónde sale. ¿Hay algún empresario detrás o son los secesionistas? Yo lo que defiendo es que si no cumples con la Justicia y con tus obligaciones, ¿cómo vas a tener derecho a ir en una lista electoral?

P. En el ámbito social de su programa, ustedes han presentado un proyecto para las familias. "Para todas", matiza a menudo, porque incluye cuestiones como equiparar las parejas de hecho y los matrimonios, amplía el criterio sobre las familias numerosas y propone un blindaje constitucional del matrimonio LGTBI. ¿Cree que sus futuros socios, con posturas más conservadoras, entenderán estas líneas rojas?

R. Yo creo que el signo de los tiempos nos dará la razón. Para mí, una familia es amor y convivencia. Son los dos criterios que yo sigo. Qué más da si estás separado, si tienes custodia compartida, si has adoptado, si son dos personas del mismo sexo que quieren ser padres por gestación subrogada, si son familia numerosa o una pareja de hecho. Yo lo que propongo es que adaptemos el marco legal, la fiscalidad y los derechos sociales a las nuevas familias. Por ejemplo, las parejas de hecho, que son tres millones y medio de españoles, no tienen derecho a una pensión de viudedad o no pueden hacer la declaración de la renta juntas ni ser una familia numerosa. ¿Por qué? O las madres que quieren tirar adelante una familia solas y no tienen recursos.

Tenemos un problemón con la natalidad y a mí, como padre y como español, me gustaría ser el presidente de todas las familias. Los conservadores hablan de familia natural y los socialistas excluyen la gestación subrogada. El único proyecto que no veta a ningún tipo de familia es Ciudadanos. Estoy convencido de que muchos votantes del PP, por ejemplo, están a favor de estas políticas más liberales y más abiertas.

Primer plano de Albert Rivera. (Jorge Álvaro Manzano)
Primer plano de Albert Rivera. (Jorge Álvaro Manzano)

P. Ya que menciona la gestación subrogada, un asunto que Cs ha puesto en el centro del debate: su modelo, "altruista y garantista", ¿cree que tiene cabida en la legislación española?

R. Yo espero que sí. Quiero un país de valientes, de gente solidaria y no de hipócritas. El PSOE está haciendo hipocresía. El número dos del PSOE está a favor de la gestación subrogada, igual que sus juventudes. Pero la dirección y el partido, como una secta, intentan señalar a las familias de gestación subrogada. Yo he visto llorar a personas al escuchar a Carmen Calvo. Hay muchas familias que tienen que hipotecarse o irse a otros países para poder ser padres. No quiero vivir en un país así. Hay un colectivo, el LGTBI, que solo puede formar una familia a través de la gestación subrogada, porque en la mayoría de países, la adopción internacional está prohibida para las familias gais. Pido menos hipocresía, más valentía y más solidaridad.

P. ¿Qué piensa de que las asociaciones feministas y otros partidos rechacen la presencia de sus dirigentes en la manifestación del 8 de marzo? O que digan que el feminismo liberal no es feminismo.

R. Yo creo que el feminismo es libertad y es igualdad. Y por eso nació el feminismo, para defender la libertad, para revindicar a mujeres como Clara Campoamor, que era una liberal y defendía la convivencia entre hombres y mujeres, y no para ir contra nadie. Ese es el feminismo con el que yo me quedo. Hablamos de feminismo liberal porque es abierto, no excluyente. En el feminismo del PSOE solo pueden estar ellos. A mí me parece que hicimos muy bien en estar el 8 de marzo. El feminismo no es una causa de uno u otro partido, es una causa de la sociedad española.

P. Le pregunto ahora por sus fichajes. Sus listas cuentan con muchas novedades. ¿Le costó convencer a personas como Edmundo Bal, Marcos de Quinto o Sara Giménez a dar el paso? Da la impresión de que cada vez es más difícil encontrar a profesionales que se decidan a entrar en política.

R. La política tiene que volver a recuperar lo que era. Para mí es un servicio público, algo que sirve a los españoles, algo noble y honorable. Si al entrar en política te lapidamos y al salir no puedes trabajar, pues está complicado. Por eso creo que hay que regularlo con la ley de puertas giratorias haciéndolo compatible. Marcos de Quinto es un ejemplo en eso. Entra en política, sin duda, para dejarse pelos en la gatera y perder dinero. Pero lo hace por su país y porque quiere colaborar. O Edmundo Bal, que me parece un héroe nacional. Un señor que dijo no a la purga de Sánchez y Delgado. O el caso de Sara Giménez, que es una valiente, eso sí que es luchar por la igualdad. Yo estoy muy orgulloso porque si formamos un Gobierno, nos vamos a parecer mucho a la sociedad civil.

"Sin vetos, pero veo más sensato un Gobierno de Cs y PP que un tripartito de ocurrencias"

P. Sobre las primarias en su partido, ¿qué ha aprendido de la crisis desencadenada en Castilla y León? Ante un caso tan polémico, ¿por qué no optaron por una investigación en profundidad o una auditoría externa?

R. Lo primero es que, a pesar de la autocrítica y de la decisión que tomó el Comité de Garantías —que es el órgano que la debe tomar y lo tenemos que asumir todos—, sigo pensando que las primarias son mucho mejor que escoger a dedo a todos los candidatos, como hacen otros partidos. Nosotros hemos celebrado 334 procesos de primarias en la última legislatura, y es verdad que ha habido un incidente en este caso.

A partir de ahí, nosotros vamos a aportar toda la tecnología y la transparencia a estos procesos, pero no vamos a dejar de celebrarlos. Hay gente que dice que esto de las primarias es un lío. Yo creo que con autocrítica y correcciones, como hemos hecho, es lo mejor. Mire, yo mismo he sido elegido en primarias y prefiero saber que tengo el aval de la mayoría de los compañeros. Autocrítica, toda la que haga falta, pero sigo defendiendo las primarias.

P. Para terminar, hay un dato importante que se ve en todas las encuestas. Los indecisos jugarán un papel clave. Son una horquilla de entre tres y cuatro millones de personas y la mayoría están en el centro. ¿Cómo se conquista a esos votantes en la recta final?

R. Llevamos varias campañas en las que hay un 30% de indecisos. Me parece muy interesante, porque quiere decir que los españoles apuran más porque tienen más donde elegir. Quieren conocer los programas, a los candidatos, quieren ver debates. A mí me parece sano que la gente tome decisiones como le convenga en cada momento. Ahora bien, quiero dirigir un mensaje claro, que es el de la participación, para que no se queden con un mal sabor de boca el 28 de abril todos aquellos que quieren un cambio.

Pido a la gente que vaya a votar. Una cosa es tener dudas y otra es darle la mayoría a aquellos que no quieren que ganen

En Andalucía, se demostró que en el último momento se le puede dar la vuelta a la tortilla. En Cataluña hicimos lo mismo, ganando las elecciones a pesar de la maldita Ley Electoral, quedando primera fuerza política. Mis dos últimas experiencias me hacen ser muy optimista. Yo espero que el 28 también se produzca.

A todos los que estén leyendo esta entrevista, les pido que vayan a votar, que no se queden con las ganas, y que una cosa es tener dudas y otra es darle la mayoría a aquellos que no quieren que ganen. Especialmente el votante centrista, el votante liberal, que suele ser al que le cuesta más movilizarse y tiene muchas dudas. Yo les pido un voto de confianza para formar un Gobierno donde los liberales, por primera vez, los centristas, encabecemos un Gobierno para España.

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